Un guión para Radio Historia


Hace tres semanas, en la última publicación de esta bitácora de 4º de ESO, describí el planteamiento general de la actividad Radio Historia. Desde entonces, el alumnado ha dedicado dos sesiones al trabajo de cada uno de los apartados del programa, quedando todo recopilado y cohesionado en el guión que presento en esta entrada: Guión de Radio Historia

Al respecto, debo aclarar que el retraso en la elaboración del proyecto se ha debido, fundamentalmente, a diversas actividades y exámenes que no nos han permitido ir al ritmo previsto. Finalmente, hemos tenido las dos sesiones de trabajo a principios de febrero, a las que habría que añadir un ensayo general -con especial atención a la entonación- y un boceto de grabación usando un micrófono externo, un programa de grabación y, como es lógico, un ordenador.

El guión que presentaba más arriba es fruto del trabajo de investigación y redacción de mi alumnado. Ahora bien, como casi todo lo que terminamos haciendo, el texto final ha sido corregido por el profesor. Eso explica la ausencia de faltas de ortografía, la presencia de términos complejos para su edad y, sobre todo, que las frases estén bien construidas.

La población


VÍDEOS DE CARÁCTER OBLIGATORIO


El estudio de la población 
El crecimiento de la población mundial
Las migraciones: factores y tendencias
Las migraciones: origen y destino
La diversidad demográfica de Europa
Tendencias demográficas en España

Unidad 3. La revolución industrial y los cambios sociales


DEFINICIONES UTILIZADAS EN EL TERCER TEMA DE 4º de ESO. EN UNIDAD DIDÁCTICA SE ABORDA LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL Y EL PROCESO DE INDUSTRIALIZACIÓN HASTA FINALES DEL XIX, ASÍ COMO SUS CONSECUENCIAS SOCIALES. DE ESTE ÚLTIMO ASPECTO CABE DESTACAR LA APARICIÓN DE LA SOCIEDAD DE CLASES Y EL MOVIMIENTO OBRERO.

Anarquismo: teoría política basada en el pensamiento de Proudhon, si bien su máximo exponente fue Bakunin. El anarquismo se oponía a cualquier forma de gobierno, pues solo el hecho de gobernar suponía una coacción y una injusticia. Defiende, por tanto, la libertad individual y la desaparición de la propiedad privada y de todas las autoridades.

Asociación Internacional de Trabajadores (AIT): organización internacional del movimiento obrero fundada en Londres en 1864 por delegados de las principales asociaciones europeas de trabajadores. Se implantó rápidamente en los años siguientes y fue escenarios de los enfrentamientos entre socialistas, partidarios de Marx, y anarquistas, partidarios de Bakunin. Finalmente, en el Congreso de la Haya (1872), estos últimos fueron expulsados.

Burguesía (acepción contemporánea y marxista): grupo social poseedor de los medios de producción (tierra, capital, empresas y fábricas) que, durante el siglo XIX aumentó su poder económico y político. Sus intereses de clase están enfrentados a los de la antigua aristocracia y a los de la incipiente clase obrera.

Capitalismo: sistema económico y social caracterizado por la posesión privada del capital y de los medios de producción, la libertad de empresa y el librecambio. En él la propiedad marca la diferencia con los sectores sociales que sólo pueden ofrecer en el mercado su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Sus raíces se remontan a la Europa moderna, pero su consolidación y expansión mundial comenzó a finales del XVIII.

Cartel: acuerdo temporal entre empresas para fijar los precios de las mercancías y repartirse las cuotas de producción y del mercado. Su objetivo es eliminar la competencia empresarial y monopolizar un mercado sectorial. Adquirieron particular importancia en Alemania a finales del siglo XIX, en el marco de la Larga Depresión.

Cartismo: movimiento surgido en Reino Unido que expresaba la agitación de la clase obrera producida por los cambios derivados de la Revolución Industrial y por leyes del Parlamento. Obtuvo su nombre de la Carta del Pueblo, un documento escrito en junio de 1837, que fue enviado al Parlamento en 1838.

Clase social: concepto que describe, desde principios del XIX, a los diversos grupos de la sociedad diferenciados por sus condiciones y nivel de vida. Se configura también por su diferente posición económica y política, así como por su relación con el sistema económico capitalista en tanto que propietarios de los medios de producción (burguesía) o de la fuerza de trabajo (proletariado).

Comunismo: sistema económico y social en el que la propiedad de los medios de producción está en manos del Estado. El comunismo moderno parte de las ideas de Karl Marx expresadas en “El Manifiesto Comunista”, donde se propugnaba la abolición de los derechos de herencia, la expropiación de la tierra y las fábricas, la nacionalización de la banca y la obligación legal del trabajo de todos los ciudadanos.

Domestic System: término anglosajón que se refiere al sistema doméstico de producción. Define una situación anterior a la aparición de las fábricas en la que la producción de manufacturas se lleva a cabo en el marco familiar de la industria rural dispersa.

Economía de mercado: sistema donde el mercado determina, a través de la competencia, la producción. Es propia del liberalismo económico capitalista.

Enclosure acts: actos legislativos con los que el Parlamento británico favoreció, durante el siglo XVIII, la concentración y privatización de la propiedad agraria, e incluso las tierras comunales. Esta transformación de la propiedad permitió la constitución de empresas agrarias rentables, orientadas al mercado. Sin embargo, perjudicó a los pequeños propietarios y jornaleros, los cuales se convirtieron en fuerza de trabajo disponible para la naciente industria.

Ensanche urbano: ampliación planificada de una ciudad en crecimiento como consecuencia de la superación de sus límites tradicionales a lo largo del siglo XIX. Se caracteriza por el trazado recto de sus calles, un trazado reticular y la amplitud de sus plazas.

Holding: forma de concentración empresarial surgida a finales del siglo XIX. Consiste en la creación de una sociedad anónima que, gracias a sus participaciones financieras, controla un grupo de empresas de la misma naturaleza, quedando de esta forma unidas por un conjunto de intereses.

Liberalismo económico: teoría basada en la libre actuación de todos los sectores de la economía –libertad individual, de empresa, de intercambio…-, tal y como refleja la frase Laissez faire, laissez passer («Dejad hacer, dejad pasar»). El representante más destacado del liberalismo económico fue Adam Smith, cuya doctrina se opone a la intervención del Estado en la economía.

Ludismo: movimiento obrero surgido en Inglaterra a principios del siglo XIX, que consistió en el asalto de las fábricas y destrucción de las maquinas por parte de los trabajadores. Protestaban así contra los despidos y los bajos salarios ocasionados por la introducción de maquinaria en el proceso productivo.

Manos muertas: propiedades de la nobleza y del clero que, en el marco del Antiguo Régimen, no podían venderse.

Marxismo: conjunto de movimientos políticos, sociales, económicos y filosóficos derivados de la obra de Karl Marx. Su objetivo era alcanzar, mediante la revolución y la dictadura del proletariado, una sociedad sin propiedad privada y sin clases sociales.

Medios de producción: conjunto de elementos necesarios para fabricar un producto: fábricas, maquinaria, fuentes de energía, materias primas, mano de obra y capital.

Monopolio: concesión otorgada por la autoridad competente a una empresa para que lleve a cabo, en exclusiva, una actividad industrial o comercial.

Movimiento obrero: conjunto de manifestaciones e intervenciones políticas y sociales de los trabajadores, organizados en favor de la mejora de sus condiciones de vida y de la transformación revolucionaria o reformadora de la sociedad. Surgió con la sociedad industrial a través de sindicatos y partidos.

Revolución agraria: aumento progresivo de la producción acaecido a finales del siglo XVIII, como consecuencia de la inversión de los propietarios en nuevas técnicas y sistemas de cultivo, además de la mejora del uso de fertilizantes.

Revolución industrial: periodo histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el que Gran Bretaña en primer lugar, y el resto de Europa continental después, sufrieron el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la historia de la humanidad, desde el neolítico.

Sociedad anónima: empresa que pertenece a varias personas que poseen participaciones (acciones) y, a cambio, reciben una parte proporcional de los beneficios.

Teoría del valor: según Adam Smith, el valor de las mercancías representa la cantidad de trabajo que contienen; a más trabajo, más valor.

Trust: concentración y fusión de empresas y fábricas dedicadas a la misma actividad, o a distintas fases del mismo proceso productivo, con la finalidad de monopolizar la producción de una mercancía, ocupar mayoritariamente el mercado y regular los precios.

Unidad 3. La revolución industrial y el movimiento obrero


DEFINICIONES UTILIZADAS EN EL TERCER TEMA DE 1º DE BACHILLERATO. EN UNIDAD DIDÁCTICA SE ABORDA LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL Y EL PROCESO DE INDUSTRIALIZACIÓN HASTA FINALES DEL XIX, ASÍ COMO SUS CONSECUENCIAS SOCIALES. DE ESTE ÚLTIMO ASPECTO CABE DESTACAR LA APARICIÓN DE LA SOCIEDAD DE CLASES Y EL MOVIMIENTO OBRERO.

Anarquismo: teoría política basada en el pensamiento de Proudhon, si bien su máximo exponente fue Bakunin. El anarquismo se oponía a cualquier forma de gobierno, pues solo el hecho de gobernar suponía una coacción y una injusticia. Defiende, por tanto, la libertad individual y la desaparición de la propiedad privada y de todas las autoridades.

Asociación Internacional de Trabajadores (AIT): organización internacional del movimiento obrero fundada en Londres en 1864 por delegados de las principales asociaciones europeas de trabajadores. Se implantó rápidamente en los años siguientes y fue escenarios de los enfrentamientos entre socialistas, partidarios de Marx, y anarquistas, partidarios de Bakunin. Finalmente, en el Congreso de la Haya (1872), estos últimos fueron expulsados.

Burguesía (acepción contemporánea y marxista): grupo social poseedor de los medios de producción (tierra, capital, empresas y fábricas) que, durante el siglo XIX aumentó su poder económico y político. Sus intereses de clase están enfrentados a los de la antigua aristocracia y a los de la incipiente clase obrera.

Capitalismo: sistema económico y social caracterizado por la posesión privada del capital y de los medios de producción, la libertad de empresa y el librecambio. En él la propiedad marca la diferencia con los sectores sociales que sólo pueden ofrecer en el mercado su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Sus raíces se remontan a la Europa moderna, pero su consolidación y expansión mundial comenzó a finales del XVIII.

Cartel: acuerdo temporal entre empresas para fijar los precios de las mercancías y repartirse las cuotas de producción y del mercado. Su objetivo es eliminar la competencia empresarial y monopolizar un mercado sectorial. Adquirieron particular importancia en Alemania a finales del siglo XIX, en el marco de la Larga Depresión.

Cartismo: movimiento surgido en Reino Unido que expresaba la agitación de la clase obrera producida por los cambios derivados de la Revolución Industrial y por leyes del Parlamento. Obtuvo su nombre de la Carta del Pueblo, un documento escrito en junio de 1837, que fue enviado al Parlamento en 1838.

Clase social: concepto que describe, desde principios del XIX, a los diversos grupos de la sociedad diferenciados por sus condiciones y nivel de vida. Se configura también por su diferente posición económica y política, así como por su relación con el sistema económico capitalista en tanto que propietarios de los medios de producción (burguesía) o de la fuerza de trabajo (proletariado).

Comunismo: sistema económico y social en el que la propiedad de los medios de producción está en manos del Estado. El comunismo moderno parte de las ideas de Karl Marx expresadas en “El Manifiesto Comunista”, donde se propugnaba la abolición de los derechos de herencia, la expropiación de la tierra y las fábricas, la nacionalización de la banca y la obligación legal del trabajo de todos los ciudadanos.

Domestic System: término anglosajón que se refiere al sistema doméstico de producción. Define una situación anterior a la aparición de las fábricas en la que la producción de manufacturas se lleva a cabo en el marco familiar de la industria rural dispersa.

Economía de mercado: sistema donde el mercado determina, a través de la competencia, la producción. Es propia del liberalismo económico capitalista.

Enclosure acts: actos legislativos con los que el Parlamento británico favoreció, durante el siglo XVIII, la concentración y privatización de la propiedad agraria, e incluso las tierras comunales. Esta transformación de la propiedad permitió la constitución de empresas agrarias rentables, orientadas al mercado. Sin embargo, perjudicó a los pequeños propietarios y jornaleros, los cuales se convirtieron en fuerza de trabajo disponible para la naciente industria.

Ensanche urbano: ampliación planificada de una ciudad en crecimiento como consecuencia de la superación de sus límites tradicionales a lo largo del siglo XIX. Se caracteriza por el trazado recto de sus calles, un trazado reticular y la amplitud de sus plazas.

Holding: forma de concentración empresarial surgida a finales del siglo XIX. Consiste en la creación de una sociedad anónima que, gracias a sus participaciones financieras, controla un grupo de empresas de la misma naturaleza, quedando de esta forma unidas por un conjunto de intereses.

Liberalismo económico: teoría basada en la libre actuación de todos los sectores de la economía –libertad individual, de empresa, de intercambio…-, tal y como refleja la frase Laissez faire, laissez passer («Dejad hacer, dejad pasar»). El representante más destacado del liberalismo económico fue Adam Smith, cuya doctrina se opone a la intervención del Estado en la economía.

Ludismo: movimiento obrero surgido en Inglaterra a principios del siglo XIX, que consistió en el asalto de las fábricas y destrucción de las maquinas por parte de los trabajadores. Protestaban así contra los despidos y los bajos salarios ocasionados por la introducción de maquinaria en el proceso productivo.

Manos muertas: propiedades de la nobleza y del clero que, en el marco del Antiguo Régimen, no podían venderse.

Marxismo: conjunto de movimientos políticos, sociales, económicos y filosóficos derivados de la obra de Karl Marx. Su objetivo era alcanzar, mediante la revolución y la dictadura del proletariado, una sociedad sin propiedad privada y sin clases sociales.

Medios de producción: conjunto de elementos necesarios para fabricar un producto: fábricas, maquinaria, fuentes de energía, materias primas, mano de obra y capital.

Monopolio: concesión otorgada por la autoridad competente a una empresa para que lleve a cabo, en exclusiva, una actividad industrial o comercial.

Movimiento obrero: conjunto de manifestaciones e intervenciones políticas y sociales de los trabajadores, organizados en favor de la mejora de sus condiciones de vida y de la transformación revolucionaria o reformadora de la sociedad. Surgió con la sociedad industrial a través de sindicatos y partidos.

Revolución agraria: aumento progresivo de la producción acaecido a finales del siglo XVIII, como consecuencia de la inversión de los propietarios en nuevas técnicas y sistemas de cultivo, además de la mejora del uso de fertilizantes.

Revolución industrial: periodo histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el que Gran Bretaña en primer lugar, y el resto de Europa continental después, sufrieron el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la historia de la humanidad, desde el neolítico.

Sociedad anónima: empresa que pertenece a varias personas que poseen participaciones (acciones) y, a cambio, reciben una parte proporcional de los beneficios.

Teoría del valor: según Adam Smith, el valor de las mercancías representa la cantidad de trabajo que contienen; a más trabajo, más valor.

Trust: concentración y fusión de empresas y fábricas dedicadas a la misma actividad, o a distintas fases del mismo proceso productivo, con la finalidad de monopolizar la producción de una mercancía, ocupar mayoritariamente el mercado y regular los precios.

Los principales socialistas utópicos


Conde de Saint-Simon. Consideraba que la actividad industrial y la propiedad debían estar en manos de una élite productiva y emprendedora, y no en poder de haraganes y rentistas. Anticipó algunas ideas que después desarrollaría Marx, como la participación del Estado en la economía y la división social entre propietarios y trabajadores.

Robert Owen. Empresario británico que trató de implantar un sistema de producción más humano. En New Harmony (EE.UU.) desarrolló un nuevo sistema social y económico, el cooperativismo, en el que no existía propiedad privada, todos los trabajadores participaban de los beneficios y la jornada laboral era de diez horas.

Charles Fourier. Pensador francés contrario a la industrialización. Diseñó los falansterios, comunidades formadas por trabajadores libres e iguales (incluyendo a las mujeres) a los que reconocía el derecho a disfrutar de tiempo de ocio.

Louis Blanc. Político francés que proponía la creación de talleres estatales para garantizar a los obreros un sueldo digno, una jornada laboral inferior a las diez horas, un subsidio de desempleo y, en caso de enfermedad, asistencia médica y sustento para su familia. Formó parte del gobierno francés en 1848, poniendo en marcha los talleres nacionales.

El origen de la prensa obrera


En la primera mitad del siglo XIX, además de la Carta del Pueblo, el movimiento obrero se sirvió de la palabra impresa como poderoso medio para difundir sus mensajes y extender la conciencia de clase.

A través de periódicos y folletos, los líderes del proletariado publicaron proclamas, documentos y ensayos con la intención de concienciar y movilizar a los trabajadores. Estas publicaciones se leían en público debido a que la mayoría de los obreros eran analfabetos.

Entre los periódicos obreros británicos destacó La Voz del Pueblo, un semanario de la Asociación Nacional para la Protección del Trabajo que llegó a difundir 30.000 ejemplares. Otras publicaciones importantes fueron Revista de Progreso y Ni Dios ni amo.

La aparición de la sociedad de clases


Los cambios originados por la revolución industrial se sumaron a las transformaciones políticas ocasionadas por las revoluciones atlánticas durante las últimas décadas del siglo XVIII. Todas ellas provocaron la disolución de la sociedad del Antiguo Régimen, basada en la división estamental, y el nacimiento de la sociedad de clases.

En la sociedad de clases las personas se diferenciaban por el lugar que ocupaban en el proceso productivo y no por su nacimiento o el origen de su familia.

En esta nueva sociedad la nobleza fue perdiendo influencia, aunque siguió manteniendo cierto poder político y social. Estableció una alianza estratégica con la emergente burguesía (prestigio social a cambio de dinero) y mantuvo el predominio en determinados ámbitos del aparato del Estado, como la diplomacia, la Administración y el Ejército. Sus valores, gustos y aficiones siguieron gozando de gran prestigio e influencia.

Los campesinos también se vieron afectados por la desaparición del Antiguo Régimen, puesto que dejaron de estar bajo la protección de los señores y propietarios de las tierras para convertirse en jornaleros. Además, las condiciones de vida en el mundo rural eran duras y se produjeron hambrunas a causa de las malas cosechas de las últimas décadas del siglo XVIII.

En definitiva, los trastornos originados por la introducción de mejoras técnicas, así como los cambios en el régimen de propiedad, dejaron sin posibilidad de sustento a un número considerable de campesinos, que se vieron obligados a emigrar a las ciudades.

Ahora bien, los grupos sociales más característicos de esta nueva sociedad de clases fueron los burgueses y los obreros.

La burguesía

Al implicarse en el proceso de industrialización y, en consecuencia, acumular capitales y multiplicar sus inversiones, se convirtieron en la clase más relevante. Este enriquecimiento les sirvió como punto de apoyo para ascender a la cúspide del poder político y de las principales instituciones sociales y culturales.

Políticamente evolucionaron desde posiciones revolucionarias a ideas más conservadoras próximas a la nobleza. Su prestigio y costumbres se fundamentaban en la familia, el patrimonio y los negocios. Sus principales valores eran la educación, el mérito, el trabajo y el ahorro.

La clase obrera

Este grupo social, conocido también como proletariado, se desarrolló en Gran Bretaña y en el resto de Europa de forma paralela a la industrialización. Estaba formado por los trabajadores de las ciudades que solamente poseían el salario que les proporcionaba el empresario a cambio del trabajo realizado. Sus condiciones de vida fueron pésimas durante todo el siglo XIX.

El trabajo femenino e infantil durante la industrialización


En el Antiguo Régimen la actividad de las mujeres se desarrollaba en el ámbito del hogar y la familia. La única dedicación laboral fuera de ese entorno era el servicio doméstico o, si vivían en el campo, la colaboración en las labores agrícolas.

Con el inicio de la revolución industrial, los empresarios empezaron a demandar mano de obra femenina, de tal modo que algunas mujeres también accedieron al trabajo remunerado en las fábricas. Sin embargo, las condiciones laborales y el salario eran peores que los de los varones. Estos, por su parte, consideraban que la mano de obra femenina les planteaba una competencia ilegítima debido a su precio más bajo.

En el contexto de la industrialización tuvo lugar un debate social y político acerca del trabajo femenino. En concreto, se discutieron aspectos como los siguientes:

  • Si las mujeres debían acceder al trabajo fuera del hogar.
  • Qué trabajos remunerados eran actos para ellas.
  • Qué consecuencias tendría la actividad laboral para las mujeres, sus familias y la sociedad en su conjunto.

Pensadores como Karl Marx se mostraron partidarios de excluir a las mujeres de las fábricas para evitar la degradación de la sociedad y de la familia.

Por su parte, los niños también padecieron la explotación laboral durante las primeras fases de la revolución industrial. Junto con las mujeres, trabajaban en las fábricas en jornadas de 14 y 15 horas diarias.

Además, en muchas ocasiones se les obligaba a realizar las tareas más duras y peligrosas, como introducirse dentro de las máquinas para limpiarlas o repararlas.

El anarquismo en el siglo XIX


El anarquismo no tiene un cuerpo doctrinario tan homogéneo como el que elaboraron Marx y Engels. Ahora bien, podemos señalar una serie de rasgos comunes a todos sus ideólogos.

La crítica a la propiedad privada y la defensa de la propiedad colectiva.

Los anarquistas eran partidarios de la abolición de la propiedad privada y su sustitución por una forma de propiedad colectiva y comunitaria. Los medios de producción debían ser propiedad de toda la comunidad o de la cooperativas de obreros.

Algunos autores, como Kropotkin, defendían también la propiedad colectiva de los bienes de consumo y su distribución gratuita.

La oposición a la existencia del Estado y a la acción política.

Su rechazo a la autoridad tiene su exponente más claro en la negación del Estado, siendo el primer acto de la revolución su destrucción violenta. Proponían un nuevo modelos de sociedad en el que la vida social se fundamentaría en un contrato libre entre los miembros de la comunidad. La unión voluntaria de diferentes comunidades llevaría al federalismo, forma organizativa que sustituiría al Estado.

Por la misma razón, se oponían a la existencia de partidos y a la participación en el juego parlamentario, propugnando el abstencionismo electoral. Eran, por tanto, básicamente apolíticos y rechazaban la organización en partidos que tenga como objetivo la conquista del poder político.

La defensa de la espontaneidad de las masas, del individualismo y de la acción directa.

Los anarquistas sustituyeron la idea de la organización en partidos por una exaltación del impulso individual y popular. Rechazaban las organizaciones jerarquizadas y se organizaban en grupos autónomos o en confederaciones.

Defendían la acción y la participación directa de responsabilidades en delegados o dirigentes. Creían que la revolución no debía ser dirigida ni preparada por ningún partido, sino que esta debía ser fruto de un levantamiento espontáneo del pueblo.

El socialismo utópico


El espectáculo de la miseria obrera llevó a estos primeros pensadores socialistas, que Engels calificó de utópicos, a pronunciarse contra los valores del capitalismo triunfante.

Este era para ellos un sistema condenable, porque daba lugar a la explotación de los trabajadores y porque estaba sometido a crisis frecuentes que generaban paro.

Pero fueron sobre todo las desigualdades provocadas por la concentración de la propiedad privada en manos de una minoría lo que criticaban con más fuerza, ya que las consideraban origen de los males. Así, desde su crítica a la sociedad desigual, los socialistas utópicos se preocuparon por buscar un sistema social que garantizara el interés general.

Aunque hubo una gran diversidad de escuelas y de movimientos, casi todos estaban de acuerdo en unas cuantas proposiciones fundamentales:

  • La sustitución de la propiedad privada de los medios de producción por formas de propiedad cooperativa.
  • La defensa de la libertad, la democracia y la soberanía popular. En definitiva, la lucha contra la tiranía.
  • La necesidad de reformas para mejorar la situación de las clases populares. En esta línea, propugnaban la intervención estatal, la protección de los niños y de las mujeres, la asistencia sanitaria…
  • La existencia de la lucha social como un hecho inevitable; definieron los conceptos de burguesía, proletariado y clase social, al tiempo que comenzaron a perfilar la teoría de la lucha de clases. Ahora bien, diferían en las fórmulas revolucionarias para la transformación de la sociedad.
Entre los utópicos más significativos habría que citar a:
  • Robert Owen, que promovió la creación de un modelo fabril (New Lanark) que mejorara las condiciones de trabajo.
  • Saint Simon, que entrevió el concepto de la lucha de clases.
  • Fourier, que propuso el modelo de sociedad sin clases en Organización de los Falansterios.
  • Por su parte, Proudhon ha sido considerado el precedente del anarquismo por crítica radical a la propiedad privada, la democracia burguesa, el Estado y las organizaciones políticas.