Especifica las características esenciales de la Constitución de 1876


CUADRAGÉSIMO NOVENO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

En texto constitucional aprobado en 1876 ha sido, hasta la fecha, el que más tiempo ha estado vigente en la historia contemporánea de España, pues se mantuvo hasta 1923. Por tanto, su principal logro fue dotar de estabilidad a un país que carecía de ella desde la invasión napoleónica de 1808 y la aprobación del Estatuto de Bayona. Su articulado se componía de ochenta y nueve puntos, lo que nos permite hablar de una constitución breve y, en cierto modo, síntesis de las dos precedentes, las de 1845 y 1869.

En gran medida, la vigencia del texto se explica por su escasa concreción, que permitía al partido gobernante interpretar a su gusto aspectos básicos como los derechos, el sufragio o la cuestión religiosa. Es decir, a diferencia de las restantes constituciones del siglo XIX, no obedecía a los criterios de un grupo. Otro aspecto clave para entender su durabilidad es el contexto en que se elaboró, marcado por un espíritu de consenso y un deseo de llegar a acuerdos de Estado entre los grandes partidos.

De entre las principales características de la Constitución de 1876, cabe señalar las siguientes:

  • Soberanía compartida entre las Cortes y el rey, siendo este último el encargado de regular los tres poderes del Estado, así como dirigir y moderar la vida política.
  • Establecía un poder legislativo bicameral, con un Senado cuyos miembros eran designados por el rey, y un Congreso de los Diputados salido de los procesos electorales.
  • Carecía de una regulación de los derechos ciudadanos, que se dejaban en manos de la legislación posterior y la interpretación de los gobiernos de turno.
  • No especificaba el sistema de votación, quedando el derecho al sufragio abierto al uso de la modalidad basada en el censo –censitario- o a su universalización. Finalmente, el sufragio universal masculino terminó por imponerse en 1890.

Unidad 2. Las revoluciones atlánticas


DEFINICIONES UTILIZADAS EN EL SEGUNDO TEMA DE 1º DE BACHILLERATO. EN UNIDAD DIDÁCTICA ESTÁ CENTRADA EN LA INDEPENDENCIA DE LOS EE.UU., LA REVOLUCIÓN FRANCESA, EL CONGRESO DE VIENA Y LAS OLEADAS REVOLUCIONARIAS. INCLUYE TAMBIÉN UNA EXPLICACIÓN DEL PENSAMIENTO LIBERAL Y DEL NACIONALISMO.

Carbonarios: organización secreta fundada en Nápoles en 1815 que se difundió posteriormente por Piamonte, Francia, España y Reino Unido. Defendían ideas liberales y sus símbolos recuerdan a los de la masonería. Participaron activamente en las revoluciones de 1820 y 1830. Posteriormente se integraron en el movimiento de la “Joven Italia”.

Carta Otorgada: ley básica del Estado aprobada por el monarca y, por tanto, concedida al pueblo. Establecía una leve separación de poderes, el reconocimiento de algunos derechos civiles y mantenía la soberanía real. Podía ser revocada por el rey sin necesidad de consultar a las Cortes.

Código: conjunto de leyes dispuestas de forma sistemática y ordenada.

Congreso de Viena: reunión de las principales potencias europeas tras la derrota de Napoleón Bonaparte. El objetivo de estos encuentros era reorganizar el mapa continental y restaurar el sistema absolutista abolido por la Revolución Francesa. Tuvo lugar entre octubre de 1814 y junio de 1815, e inauguró la etapa conocida con el nombre de “Restauración”.

Constitución: ley básica del Estado aprobada por los representantes de la nación reunidos en las Cortes. Establecía un sistema político con separación de poderes, reconocía amplios derechos civiles y defendía la soberanía nacional. No podía ser revocada sin el consentimiento de las Cortes.

Convención: asamblea de representantes de un país que asume todos los poderes legislativos y de gobierno. El término hace referencia también a la etapa de la Revolución Francesa que se desarrolló entre septiembre de 1792 y octubre de 1795. En ese periodo, bajo el gobierno de los girondinos primero y de los jacobinos después, se abolió la monarquía, se votó la muerte de Luis XVI y se proclamó la Primer República francesa.

Directorio: terminó que sirve para denominar a la forma de poder ejecutivo que gobernó Francia entre 1795 y 1799, es decir tras la caída de la Convención. La presidencia de este organismo recaía sobre cinco personas que contaban con el asesoramiento de varios consejos y asambleas consultivas. Este régimen político fue derrocado tras el golpe de Estado del 18 de Brumario, promovido por Napoleón Bonaparte.

Estados Generales: asamblea general en la que se reunían excepcionalmente los estamentos de la sociedad francesa del Antiguo Régimen.

Girondinos: grupo político moderado de la Revolución Francesa que controló la primera etapa la Convención. Estaba compuesto por varios diputados procedentes de Gironda, un territorio del suroeste del país.

Jacobinos: nombre que recibieron los miembros del club político situado en el convento de los dominicos de la calle Saint-Jacques de París durante la Revolución Francesa. Se caracterizaron por el radicalismo de sus planteamientos, que lograron imponer durante la segunda etapa de la Convención.

Liberalismo doctrinario: doctrina defendida por Benjamin Constant y Donoso Cortés, en la que se defendía la soberanía compartida entre el rey y el parlamento. De esta manera, la corona participaba del ejecutivo mediante el ejercicio del gobierno y del legislativo por la designación de algunos diputados de la cámara. También sostenían que la nación estaba constituida únicamente por las personas con derecho a voto (ciudadanos activos).

Nación: conjunto de individuos con vínculos determinados y diferenciados, básicamente culturales, lingüísticos, y económicos, con una historia común que da lugar a una diferenciación y a una voluntad de organización autónoma que, en último extremo, les lleva a querer darse instituciones propias hasta construirse un Estado.

Nacionalismo: ideología y movimiento sociopolítico que surgió junto con el concepto de nación propio de la Edad Contemporánea durante la época de las revoluciones, a finales del siglo XVIII.

Oleadas revolucionarias: conjunto de procesos revolucionarios que afectaron a la mayor parte de los estados europeos. Se desarrollaron en tres grandes etapas (1820, 1830 y 1848), y en oposición al modelo impuesto por la Restauración.

Parlamento de Francfort: convocatoria que, en el contexto de la oleada de 1848, reunió a representantes de los diversos estados miembros de la Confederación Germánica. Tenía como objetivo exigir la unificación de Alemania y la aprobación de numerosas reformas políticas.

Sans-culottes: clases populares urbanas revolucionarias de Francia. Se les denominaba así porque vestían pantalón largo hasta el tobillo en lugar del calzón atado debajo de la rodilla característico de las clases altas.

Soberanía nacional: principio político acuñado por las revoluciones liberales, opuesto al de la soberanía del príncipe propia del Antiguo Régimen. El poder supremo del Estado corresponde a la nación en su conjunto, que lo ejerce por medio de sus representantes.

Sufragio censitario o capacitario: sistema electoral de voto restringido, en el que solo tenían derechos políticos los ciudadanos incluidos en un censo elaborado a partir de la renta y el nivel educativo.

Sufragio universal: sistema electoral en el que todos los ciudadanos mayores de edad pueden votar sin ningún tipo de discriminación por razón de riqueza o educación. Ahora bien, hasta principios del siglo XX, este sistema no incluía el voto femenino.

Terror: periodo de la Revolución Francesa que tuvo lugar, entre septiembre de 1793 y julio de 1794, en la etapa de la Convención. Se caracterizó por las ejecuciones masivas y severas medidas económicas y políticas decretadas por los dirigentes jacobinos.

Zollverein: unión aduanera establecida en 1834 que vinculó económicamente a varios estados alemanes bajo la dirección de Prusia. Supuso un primer paso para la unificación de Alemania en un único Estado.

Unidad 1. La crisis del Antiguo Régimen y las revoluciones inglesas


DEFINICIONES UTILIZADAS EN EL PRIMER TEMA DE 1º DE BACHILLERATO. EN ESTA UNIDAD DIDÁCTICA SE ABORDA LA EXPLICACIÓN DE LOS ASPECTOS POLÍTICOS, ECONÓMICOS Y SOCIALES DEL ANTIGUO RÉGIMEN, ASÍ COMO LAS CAUSAS DE SU DESAPARICIÓN EN INGLATERRA.

Absolutismo: forma de gobierno propia de la Edad Moderna por la cual el rey ostentaba todo el poder: hacía las leyes, era el principio de toda justicia –aunque delegaba en tribunales-, era la máxima autoridad administrativa, decidía sobre los gastos, y los impuestos se recaudaban en su nombre. Su condición de soberano absoluto era justificada por las teorías que lo consideraban la encarnación del Estado, así como por la voluntad divina.

Antiguo Régimen: sistema político, económico y social que, partiendo de las estructuras medievales, terminó por configurarse durante la Edad Moderna. Entre sus características cabe destacar el poder absoluto de los monarcas, la desigualdad social basada en los estamentos, una economía predominantemente agraria y de subsistencia y un escaso crecimiento vegetativo de la población.

Bill of Rights (Declaración de Derechos): documento que, como consecuencia de la Revolución Gloriosa de 1688 en Inglaterra, recortaba los poderes del rey, garantizaba las elecciones libres y otorgaba amplios poderes al Parlamento.

Derechos civiles: libertades y prerrogativas sociales inherentes a los ciudadanos de los sistemas democráticos. Algunos de sus mayores exponentes se encuentran en las declaraciones de derechos aprobadas por los regímenes liberarles desde finales del siglo XVII y, especialmente, en el XVIII y el XIX.

Despotismo ilustrado: nombre que recibieron algunos regímenes políticos europeos de finales del siglo XVIII en los que se combinaba el mantenimiento del poder absoluto de los monarcas con una voluntad reformadora de la economía y la sociedad. Este último elemento tenía su principal manifestación en la presencia de ministros ilustrados en los gobiernos.

División de poderes: planteamiento político que defendía la separación de las atribuciones del Estado en distintas instituciones, de tal modo que unas sirvieran como contrapeso de las otras. Esta idea se popularizó en Europa con la publicación de “El Espíritu de las Leyes”, de Montesquieu. Sin embargo, hemos de buscar su origen en las teorías inglesas del XVII, y más en concreto en James Harrington y John Locke.

Estado: conjunto de instituciones políticas, jurídicas y administrativas que tienen jurisdicción sobre toda la población de un territorio limitado por fronteras. Surgió a comienzos de la Edad Moderna como consecuencia de la concentración de poderes en manos de los monarcas, y condujo a la formación del absolutismo a partir del siglo XVI.

Fisiocracia: doctrina económica del siglo XVIII que defendía la primacía de la actividad agraria y de la propiedad de la tierra sobre cualquier otra actividad económica. Su principal representante fue el francés François Quesnay.

Gremio: organizaciones que agrupaban a trabajadores de un mismo oficio con el fin de acordar los precios, salarios y cantidad de producción. Los artesanos se dividían según sus conocimiento en maestros, oficiales y aprendices.

Ilustración: movimiento intelectual que se originó en Francia durante el siglo XVIII. Sus principios ideológicos eran la confianza en la razón como fuente de conocimiento y en el progreso ilimitado del ser humano, el ideal reformista y el espíritu crítico. Uno de sus principales canales de difusión fue la Enciclopedia, dirigida por Diderot y D`Alambert.

Liberalismo: sistema filosófico, económico y político opuesto al despotismo y defensor de las libertades civiles. Constituyó la corriente en la que se fundamentan tanto el Estado de derecho como la democracia representativa y la división de poderes.

Motines de subsistencia: formas de conflictividad social típicas del Antiguo Régimen, pero que persistieron en algunos lugares de Europa hasta bien entrado el siglo XIX. Solían estar relacionados con el alza de los precios de los productos de primera necesidad.

Parlamentarismo: sistema de organización política basado en la existencia de una asamblea que asume el control política del gobierno y la función legislativa del mismo.

Privilegio: ventaja, gracia o prerrogativa especial de la que goza una persona. En el Antiguo Régimen había dos estamentos cuyos miembros tenían privilegios: la nobleza y el clero.

República: forma de organización del Estado en la que el cargo de jefe del Estado no es hereditario ni vitalicio, sino resultado de una elección directa o indirecta de los ciudadanos. La duración del mandatos presidencial, sus funciones y poderes vienen determinados por la Constitución.

Revolución: cambio rápido, profundo y, en ocasiones, violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de un país.

Señorío: modelo de posesión de la tierra y del poder político en el sistema feudal. Había dos tipos de señoríos: los jurisdiccionales y los territoriales. Durante la Edad Moderna fueron desapareciendo progresivamente los primeros, pero permanecieron los de tipo territorial.

EdPuzzle para 1º de Bachillerato


CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN Y LAS REVOLUCIONES INGLESAS



La monarquía absoluta
La economía del Antiguo Régimen
La sociedad estamental
Las revoluciones inglesas del siglo XVII: primera parte
Las revoluciones inglesas del siglo XVII: segunda parte
El pensamiento político de John Locke


LAS REVOLUCIONES ATLÁTICAS


 

Planteamiento de la independencia de los EE.UU.
El proceso de independencia de los EE.UU.
Las causas de la Revolución Francesa
Los inicios de la Revolución Francesa
La proclamación de la República y la Convención
La Convención Termidoriana y el Directorio
El 18 de Brumario y el Consulado
El Imperio Napoleónico
La Restauración y el Congreso de Viena
La ideología liberal y el nacionalismo
Las oleadas revolucionarias
La unificación italiana: primera parte
La unificación italiana: segunda parte
La unificación alemana: primera parte
La unificación alemana: segunda parte
Las causas de la independencia de Hispanoamérica
La independencia de Hispanoamérica: los movimientos precursores
La independencia de Hispanoamérica: las primeras insurrecciones
La independencia de Hispanoamérica: la emancipación definitiva


LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL Y EL MOVIMIENTO OBRERO



Introducción a la revolución industrial
La revolución industrial británica: primera parte
La revolución industrial británica: segunda parte
Las principales características de la revolución industrial
Los cambios demográficos
La expansión de la revolución industrial al Continente
La evolución de la economía mundial hasta 1870
Los ciclos del capitalismo y la crisis de 1870
Adam Smith y el liberalismo económico
Los cambios económicos de finales del XIX
La aparición de la sociedad de clases
La ciudad industrial del siglo XIX
Origen y características del movimiento obrero
El movimiento ludita
El origen del sindicalismo
El movimiento cartista
El socialismo utópico
La ideología marxista
La ideología anarquista
Las Asociación Internacional de Trabajadores (AIT)
La Segunda Internacional


EL IMPERIALISMO Y LA POLÍTICA DE FINALES DEL XIX



Introducción al Imperialismo
Las causas del Imperialismo: primera parte
Las causas del Imperialismo: segunda parte
Las formas de expansión colonial
El reparto de África
Las consecuencias del Imperialismo
Europa a finales del siglo XIX
La Inglaterra victoriana
La Tercera República Francesa
La Alemania de Bismarck
La Rusia de los zares
Austriahungría y el Imperio Otomano a finales del XIX
Los EE.UU. en la segunda mitad del siglo XIX
Extremo Oriente durante el siglo XIX


LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL



Introducción a la Primera Guerra Mundial
La Paz Armada
Las tensiones internacionales previas a la Primera Guerra Mundial
El sistema de alianzas y la Gran Guerra
El atentado de Sarajevo y el estallido de la Guerra
Los contendientes de la Primera Guerra Mundial
Los principales frentes de la Guerra
La Guerra de Movimientos (1914)
La Guerra de Posiciones (1915-1916)
1917. El año decisivo
Los últimos meses de la Primera Guerra Mundial
Las consecuencias de la Guerra
El Tratado de Versalles
Woodrow Wilson y la Sociedad de Naciones


LA REVOLUCIÓN RUSA Y LA EXPERIENCIA SOVIÉTICA HASTA 1939



Introducción a la Revolución Rusa
Las causas de la Revolución Rusa
Las fuerzas de oposición al zarismo
La Revolución de 1905
La Revolución Rusa: febrero
La evolución de la República Rusa
La Revolución Rusa: octubre
Los Decretos de Octubre
La construcción del Estado Soviético
La Guerra Civil: blancos contra rojos
El comunismo de guerra
La Nueva Política Económica (NEP)
La fundación de la URSS
El ascenso de Stalin


EL PERIODO DE ENTREGUERRAS Y LA CRISIS DE LAS DEMOCRACIAS



Introducción al periodo de entreguerras
La crisis económica de postguerra, 1919-1924
La crisis de postguerra: desempleo e inflación
La deuda y las indemnizaciones de guerra, 1919-1924
La crisis de la democracia
Los felices años veinte
Las relaciones internacionales durante los años veinte
La cultura de masas
El camino hacia la depresión
El crack de 1929
Las consecuencias del crack bursátil
La expansión de la Gran Depresión
El New Deal
Las características del fascismo
El fascismo italiano
El nacionalsocialismo alemán: primera parte
El nacionalsocialismo alemán: segunda parte


LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL



Introducción a la Segunda Guerra Mundial
El camino hacia el conflicto: primera parte
El camino hacia el conflicto: segunda parte
La Conferencia de Múnich
La cuestión polaca y el Pacto Germano-Soviético
La política expansionista de Japón
Los bandos de la Segunda Guerra Mundial
El inicio del conflicto
El frente de Europa occidental hasta 1940
El frente mediterráneo y la batalla de Inglaterra
El frente oriental
La guerra en el Pacífico
El fracaso de la Operación Barbarroja
La ofensiva aliada en Europa
El final de la guerra en Europa
El final de la guerra en el Pacífico
Los tratados de paz
La Organización de las Naciones Unidas
Las consecuencias del conflicto bélico

EdPuzzle para las clases de Historia de 1º de Bachillerato


CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN Y LAS REVOLUCIONES INGLESAS



La monarquía absoluta
La economía del Antiguo Régimen
La sociedad estamental
Las revoluciones inglesas del siglo XVII: primera parte
Las revoluciones inglesas del siglo XVII: segunda parte
El pensamiento político de John Locke


LAS REVOLUCIONES ATLÁTICAS


 

Planteamiento de la independencia de los EE.UU.
El proceso de independencia de los EE.UU.
Las causas de la Revolución Francesa
Los inicios de la Revolución Francesa
La proclamación de la República y la Convención
La Convención Termidoriana y el Directorio
El 18 de Brumario y el Consulado
El Imperio Napoleónico
La Restauración y el Congreso de Viena
La ideología liberal y el nacionalismo
Las oleadas revolucionarias
La unificación italiana: primera parte
La unificación italiana: segunda parte
La unificación alemana: primera parte
La unificación alemana: segunda parte
Las causas de la independencia de Hispanoamérica
La independencia de Hispanoamérica: los movimientos precursores
La independencia de Hispanoamérica: las primeras insurrecciones
La independencia de Hispanoamérica: la emancipación definitiva


LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL Y EL MOVIMIENTO OBRERO



Introducción a la revolución industrial
La revolución industrial británica: primera parte
La revolución industrial británica: segunda parte
Las principales características de la revolución industrial
Los cambios demográficos
La expansión de la revolución industrial al Continente
La evolución de la economía mundial hasta 1870
Los ciclos del capitalismo y la crisis de 1870
Adam Smith y el liberalismo económico
Los cambios económicos de finales del XIX
La aparición de la sociedad de clases
La ciudad industrial del siglo XIX
Origen y características del movimiento obrero
El movimiento ludita
El origen del sindicalismo
El movimiento cartista
El socialismo utópico
La ideología marxista
La ideología anarquista
Las Asociación Internacional de Trabajadores (AIT)
La Segunda Internacional


EL IMPERIALISMO Y LA POLÍTICA DE FINALES DEL XIX



Introducción al Imperialismo
Las causas del Imperialismo: primera parte
Las causas del Imperialismo: segunda parte
Las formas de expansión colonial
El reparto de África
Las consecuencias del Imperialismo
Europa a finales del siglo XIX
La Inglaterra victoriana
La Tercera República Francesa
La Alemania de Bismarck
La Rusia de los zares
Austriahungría y el Imperio Otomano a finales del XIX
Los EE.UU. en la segunda mitad del siglo XIX
Extremo Oriente durante el siglo XIX


LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL



Introducción a la Primera Guerra Mundial
La Paz Armada
Las tensiones internacionales previas a la Primera Guerra Mundial
El sistema de alianzas y la Gran Guerra
El atentado de Sarajevo y el estallido de la Guerra
Los contendientes de la Primera Guerra Mundial
Los principales frentes de la Guerra
La Guerra de Movimientos (1914)
La Guerra de Posiciones (1915-1916)
1917. El año decisivo
Los últimos meses de la Primera Guerra Mundial
Las consecuencias de la Guerra
El Tratado de Versalles
Woodrow Wilson y la Sociedad de Naciones


LA REVOLUCIÓN RUSA Y LA EXPERIENCIA SOVIÉTICA HASTA 1939



Introducción a la Revolución Rusa
Las causas de la Revolución Rusa
Las fuerzas de oposición al zarismo
La Revolución de 1905
La Revolución Rusa: febrero
La evolución de la República Rusa
La Revolución Rusa: octubre
Los Decretos de Octubre
La construcción del Estado Soviético
La Guerra Civil: blancos contra rojos
El comunismo de guerra
La Nueva Política Económica (NEP)
La fundación de la URSS
El ascenso de Stalin


EL PERIODO DE ENTREGUERRAS Y LA CRISIS DE LAS DEMOCRACIAS



Introducción al periodo de entreguerras
La crisis económica de postguerra, 1919-1924
La crisis de postguerra: desempleo e inflación
La deuda y las indemnizaciones de guerra, 1919-1924
La crisis de la democracia
Los felices años veinte
Las relaciones internacionales durante los años veinte
La cultura de masas
El camino hacia la depresión
El crack de 1929
Las consecuencias del crack bursátil
La expansión de la Gran Depresión
El New Deal
Las características del fascismo
El fascismo italiano
El nacionalsocialismo alemán: primera parte
El nacionalsocialismo alemán: segunda parte


LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL



Introducción a la Segunda Guerra Mundial
El camino hacia el conflicto: primera parte
El camino hacia el conflicto: segunda parte
La Conferencia de Múnich
La cuestión polaca y el Pacto Germano-Soviético
La política expansionista de Japón
Los bandos de la Segunda Guerra Mundial
El inicio del conflicto
El frente de Europa occidental hasta 1940
El frente mediterráneo y la batalla de Inglaterra
El frente oriental
La guerra en el Pacífico
El fracaso de la Operación Barbarroja
La ofensiva aliada en Europa
El final de la guerra en Europa
El final de la guerra en el Pacífico
Los tratados de paz
La Organización de las Naciones Unidas
Las consecuencias del conflicto bélico

Compara el Estatuto Real de 1834 y las Constituciones de 1837 y 1845


CUADRAGÉSIMO QUINTO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

El Estatuto Real no era una constitución propiamente dicha, sino una Carta Otorgada; es decir, un texto legal fruto de la concesión del monarca, no del ejercicio de la soberanía nacional. El texto planteaba la convocatoria de Cortes con dos Cámaras, de Próceres y de Procuradores. A su vez, la Corona no renunciaba a la soberanía, por los que los representantes solo podían legislar a propuesta del monarca, que era quien las convocaba. El sufragio era censitario y muy minoritario, y no hay mención en el Estatuto a los derechos de los ciudadanos.

La Constitución de 1837 era de carácter progresista y recuperaba algunos aspectos de 1812. Ahora bien, con ella se buscaba el consenso entre las dos corrientes liberales: progresistas y moderados. La soberanía se atribuía conjuntamente a las Cortes y al rey, y el parlamento se dividió en dos cámaras: Congreso de los Diputados y Senado. Además, el sufragio censitario siguió siendo minoritario, quedando limitado a los grandes contribuyentes. En ella se recoge también una declaración de derechos y contempla la creación de la Milicia Nacional.

La Constitución de 1845 se basaba en un liberalismo más conservador, cuyos principales rasgos eran el establecimiento de una soberanía compartida entre la reina y las Cortes, un sufragio censitario muy reducido y la supresión de la Milicia Nacional. Además, el Senado pasó a ser enteramente elegido por designación real entre las oligarquías, el Ejecutivo quedó en manos de la reina y el legislativo, como se ha indicado, compartido entre las Cortes y el monarca. Por último, es necesario señalar la existencia de una declaración de derechos que, sin embargo, no aparecen desarrollados en el texto.

Especifica las características de la nueva sociedad de clases y compárala con la sociedad estamental del Antiguo Régimen


CUADRAGÉSIMO CUARTO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

La sociedad estamental del Antiguo Régimen dio paso a la de clases, en la que la posición dependía fundamentalmente de la riqueza, si bien podía considerarse también el nivel educativo. En la cúspide de la pirámide social estaban las clases altas, una alianza entre la vieja nobleza y la nueva burguesía enriquecida, que tenían el poder político y económico, así como los principales cargos públicos. Por debajo de ellas se situaban las clases medias -un grupo escaso en los primeros decenios del siglo XIX- y una gran masa con poco poder económico. Las clases populares constituían el resto de la población, y su denominación hacía referencia a quienes trabajaban con sus manos: campesinado y clases bajas urbanas. Ahora bien, a lo largo de la segunda mitad del siglo irá apareciendo otro nuevo grupo social: el obrero industrial.

Mientras que la sociedad burguesa del siglo XIX, una vez se implantó el liberalismo, basó su posición en la riqueza económica, la del Antiguo Régimen se dividía en tres estamentos: nobleza, clero y pueblo llano o tercer estado. Cada uno de ellos estaba definido por el nacimiento y la posesión de un determinado régimen jurídico y económico. Esto suponía la existencia de una división social basada en la existencia de privilegios; siendo la nobleza y el clero privilegiados, y el estado llano no privilegiado. Era por tanto una sociedad con importantes barreras entre los distintos grupos y una escasa movilidad social.

Compara las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz, y especifica los objetivos de una y otra


CUADRAGÉSIMO TERCER ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

La desamortización de Juan Álvarez Mendizábal (1836) coincidía con la llevada a cabo por Pascual Madoz (1855) en varios puntos. El primero de ellos es la filiación política los protagonistas, ambos miembros de partido progresista. Además, tanto los objetivos –analizados más abajo- como las consecuencias socioeconómicas de estos procesos, fueron muy similares. Por último, es necesario destacar que las desamortizaciones favorecieron especialmente a una clase social: la burguesía.

A la hora de establecer diferencias entre estos dos procesos, hay que detenerse primero analizar la situación de la Hacienda Estatal en cada uno de esos momentos. Mientras la desamortización de Mendizábal estuvo espoleada por la urgente necesidad económica de la Primera Guerra Carlistas, la de Madoz se desarrolló sin esos apuros. De esta manera, los ingresos de esta última no se destinaron a un esfuerzo bélico, sino a la industrialización del país y al trazado ferroviario.

En segundo lugar, se ha de hacer referencia a los afectados por estas medidas. Mientras en 1836 se desamortizaron solo bienes del clero, la de 1855 puede considerarse de carácter general, pues se incluyeron propiedades municipales y de la Iglesia.

Podemos resumir los objetivos de ambas desamortizaciones agrupándolos en cuatro grandes grupos:

  • Económicos; ampliar la cantidad de tierra disponible en el mercado.
  • Financieros; mejorar la Hacienda pública a través del dinero recaudado.
  • Políticos; ampliar el número de simpatizantes del liberalismo, creando un sector de propietarios que se sintieran unidos al régimen liberal isabelino, en el caso de la de Mendizábal.
  • Sociales; crear una clase media agraria de campesinos propietarios.

Especifica las causas y consecuencias de las dos primeras guerras carlistas


TRIGÉSIMO NOVENO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

La primera Guerra Carlista fue un conflicto civil que se desarrolló en España entre 1833 y 1840. La causa principal era que los carlistas querían que el rey fuese el infante Carlos María Isidro y que se mantuviese el absolutismo, mientras que los liberales deseaban que fuese Isabel II para así implantar el liberalismo. Por su parte, la Segunda Guerra Carlista tuvo lugar entre 1846 y 1849, y se debió al menos en teoría, al fracaso de los intentos de casar a Isabel II con el pretendiente carlista, Carlos Luis de Borbón. El conflicto se limitó a un levantamiento popular en distintos puntos de Cataluña.

Las consecuencias de las guerras carlistas deben ser tenidas en cuenta para poder entender gran parte del siglo XIX español, tanto en cuestiones políticas, como económicas. En primer lugar, hay que señalar que, la primera de ellas, fue un conflicto muy sangriento, generando un alto coste en vidas humanas. Además, en el plano político contribuyó a la definitiva inclinación de la Monarquía española hacia el liberalismo, pues el agrupamiento de los absolutistas en torno a la causa carlista convirtió a los liberales en el único apoyo al trono de Isabel II

Estos conflictos también condujeron al reforzamiento del protagonismo de los militares en la política española, pues el ejército fue un elemento fundamental para la defensa del sistema liberal. En lo económico, hay que destacar los enormes gastos generados por la Primera Guerra Carlista, que pesaron como una losa sobre la pésima situación de la Hacienda española. Estas dificultades condicionaron la orientación de ciertas reformas, como la desamortización, ya que terminaron por primar las necesidades financieras del Estado.

Detalla las fases del conflicto entre liberales y absolutistas durante el reinado de Fernando VII


TRIGÉSIMO QUINTO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

 En el reinado de Fernando VII cabe distinguir tres etapas: el Sexenio Absolutista (1814-1820), el Trienio Liberal (1820-1823) y la Década Ominosa (1823-1833). Cada una de ellas guarda relación con el régimen político imperante en el país, siendo clara manifestación de la lucha entre liberales y absolutistas que se vivía, no solo en España, sino en la Europa de la época.

Como su nombre indica, el Sexenio Absolutista inaugurado en 1814, estuvo marcado por la supresión de la obra liberal de Cádiz. Este proceso ha de relacionarse con el régimen de la Restauración, impuesto por las potencias europeas en el Congreso de Viena (1815) tras la derrota de Napoleón Bonaparte y la Francia revolucionaria.

Una vez finalizada la Guerra de Independencia y firmado el Tratado de Valençay (1813), Fernando VII regresó a España. Sin embargo, no aceptó las reformas liberales, sino que restauró el absolutismo y persiguió a quienes participaron en la obra legislativa de Cádiz. Como consecuencia de ello, se produjo el primer exilio de la España contemporánea, que afectó tanto a los afrancesados como a los liberales.

Ahora bien, entre 1814 y 1820 hubo hasta ocho pronunciamientos militares de corte liberal, de entre los cuales terminó por alcanzar su objetivo el protagonizado por Rafael del Riego. De esta manera, Fernando VII no tuvo más remedio que jurar la Constitución de 1812 y formar un gobierno integrado por destacados liberales. Además del texto constitucional, en esta etapa se recuperó también parte de la obra legislativa de Cádiz.

Esta breve experiencia liberal en España tocó a su fin en 1823 con la intervención de la Santa Alianza a través del ejército francés, los llamados Cien Mil Hijos de San Luis. Estos invadieron el país y, mediante la restauración de Fernando VII en su trono absoluto, pusieron fin al régimen surgido en 1820.

Los primeros años tras la vuelta al absolutismo fueron de una acentuada represión política. Se exiliaron en torno a veinte mil liberales, entre los que se encontraba lo más selecto de las clases medias ilustradas y liberales. Ahora bien, al final del reinado de Fernando VII los más absolutistas se organizaron en torno al hermano del rey, Carlos María Isidro, mientras que los liberales apoyaron a la regente María Cristina, esperando así la posibilidad de implantar el liberalismo en España.