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4º de ESO
La economía preindustrial
Antes de iniciar nuestro repaso a la Historia del Mundo Contemporáneo, es importante conocer de dónde partimos. Por ese motivo se dedican varios vídeos al Antiguo Régimen, el sistema político, económico y social que se desarrolló durante buena parte de la Edad Moderna. Esta clase aborda la explicación de la economía durante el Antiguo Régimen, y su información se complementa con los vídeos sobre el Antiguo Régimen, la monarquía absoluta, los estamentos nobiliar y clerical, el estado llano, el régimen demográfico antiguo, las nuevas teorías económicas, la Ilustración, los ilustrados y sus obras, las revoluciones inglesas del siglo XVII (primera y segunda parte) y el pensamiento político de John Locke.
Repositorio de rúbricas
En los últimos años, las rúbricas han ido adquiriendo un mayor protagonismo dentro de las múltiples herramientas que los docentes utilizamos para evaluar el trabajo del alumnado. Aunque las descubrí hace un tiempo, no he empezado a utilizarlas de manera habitual hasta que me hice con iDoceo a comienzos del curso 2016/2017. Desde entonces he podido comprobar que no solo facilitan mi trabajo, sino que también evitan cierto grado de subjetividad a la hora de corregir. Además, como suelo ponerlas a disposición de mi alumnado en Google Classroom, ellos saben con detalle qué se les pide y cuál es el valor de cada uno de los ítems contenidos.
Esta entrada tiene como objetivo poner a disposición otros profesores algunas de mis rúbricas. De tal modo que, sin problema por mi parte, las aprovechen si consideran que les pueden resultar útiles. Mi intención es ir subiéndolas poco a poco, así como añadir una breve explicación que pueda servir de ayuda. Por tanto, a diferencia de otros apartados de mi blog, se trata de una publicación en constante construcción.
Presentaciones orales
Como viene siendo habitual en mis rúbricas, las columnas muestran cinco posibles calificaciones, que van del cero al cuatro en función de los objetivos logrados por el alumnado. Además, se establecen cuatro ítems a evaluar: utilización del tiempo, expresión oral, puesta en escena y trabajo en el aula. De ellas es preciso detenerse brevemente en las dos últimas, pues considero que las otras no generan ningún problema de comprensión.
El tercero de los ítems hace referencia, en todos los casos, a la postura y movimiento del estudiante mientras hablan. Es decir, su capacidad para utilizar la expresión corporal de tal modo que esta ayude a la mejor comprensión de la temática escogida. Ahora bien, en algunos casos puede afectar también al uso de la pizarra, presentaciones o, si se busca cierta teatralidad, los disfraces u otros elementos creativos.
La cuestión del trabajo en el aula está presente en la inmensa mayoría de mis rúbricas, siendo un aspecto en el que insisto mucho a mi alumnado desde inicio del curso. Saben de sobra que un cuarto de la calificación final sale de las notas que tomo en clase mientras ellos preparan los contenidos y la presentación.

Lectura en el aula
Si bien no sucede todos los días, es bastante habitual que iniciemos la clase con diez minutos de lectura. En el caso de los alumnos de los primeros cursos de la ESO, les proporciono novelas históricas adecuadas a su edad que hemos comprado en el departamento de Geografía e Historia, mientras que los mayores pueden proponer su propio libro de lectura, siempre y cuando tenga relación con los contenidos de la asignatura. En cualquier caso, si un estudiante de 4º de ESO o de Bachillerato no propone nada, me encargo de asignarle un libro adecuado.
Se trata de una actividad que tiene su peso en la evaluación final y que tiene una doble finalidad: trabajar la compresión lectora y profundizar en el conocimiento de algunos aspectos de la historia. Como se desprende de la rúbrica que presento a continuación, mientras leen no paro de pasear por la clase tomando notas, comprobando que realmente están pendientes del libro y anotando su avance de un día para otro. Además, cada cierto tiempo, sin previo aviso, se desarrollan pruebas de comprensión.

Entrevistas a personajes históricos
La grabación de podcast suele ser, de unos años a esta parte, un recurso habitual entre los profesores de diversas asignaturas. Con esto no se pretende únicamente mejorar su competencia digital, sino también su expresión oral y escrita. Estas últimas se ponen de manifiesto, tanto a la hora de elaborar el guión, como en el proceso de grabación.
En esta ocasión, a la hora de evaluar el trabajo de los alumnos, se valoran los contenidos recogidos, la calidad técnica de la entrega final, la expresión oral y el trabajo en el aula. Conviene aclarar que nosotros solemos realizar la inmensa mayoría del proyecto en horario lectivo. Tanto el trabajo de investigación sobre la vida de los personajes, como la elaboración del guión y la propia grabación se realizan en el aula.

Para ampliar un poco esta información y escuchar una selección de trabajos, puede consultarse el siguiente enlace: Reporteros de la Historia.
Galería de personajes
Con el fin de ampliar los conocimientos históricos del alumnado de 2º de ESO, suelo realizar una actividad que consiste en realizar breves biografías de los principales personajes de la Edad Media. El trabajo se desarrolla en varios momentos del curso y requiere, únicamente, el uso de una sesión de clase. Si bien, previamente, a través de la plataforma educativa, han escogido una de las opciones de la lista propuesta por mí.
El alumnado debe acudir ese día con una tira de cartulina -una tercera parte de un DINA3-, una imagen relacionada con la temática que quepa en ese espacio y la información que haya recopilado en casa sobre su personaje, ya sea impresa o escrita a mano en una hoja aparte. A partir de ahí, tienen toda la hora para elaborar en sucio un texto propio a partir de los datos con los que cuentan y, una vez lo haya revisado el profesor, pasarlo a la cartulina. En ella deberá ir también pegada la imagen seleccionada previamente.
Se trata de una actividad de corta duración, fácil de organizar y en la que se trabaja, fundamentalmente, la competencia lingüística en el ámbito de la redacción. Hasta la fecha, la rúbrica que he utilizado para evaluar esos trabajos cuenta con cuatro apartados: contenidos, redacción, presentación y trabajo en el aula.

Actividad de debate
A diferencia de las dos rúbricas anteriores, considero que esta únicamente puede aplicarse a cursos superiores. Al menos mi experiencia me dice que los debates no terminan de funcionar bien por debajo de 3º de ESO. De todos modos, como en casi todo, depende más del grupo ante el que nos encontremos y la forma de plantear la actividad que del curso o la edad.
Conviene resaltar, una vez más, que hay un trabajo en el aula que supone un cuarto de la nota final del trabajo. El desarrollo de los debates y la forma como organizo los turnos de palabra pueden consultarse en esta entrada: Debatiendo sobre ideologías.

Trabajo cooperativo de estándares
Aunque se trata de una rúbrica pensada para que los alumnos evalúen el trabajo de sus compañeros de grupo a la hora de elaborar los estándares de 2º de Bachillerato, considero que esta rúbrica puede adaptarse a la inmensa mayoría de los trabajos en equipo.
La rúbrica valora el proceso de recogida de información, la elaboración del texto y la participación activa en los debates del grupo. Además, contiene un apartado en el que pueden valorar la puntualidad de los compañeros en la entrega de sus tareas.

Experiencia Cómic
Desde el primer trimestre del curso 2016-2017, la elaboración de cómics ocupa un espacio importante en el desarrollo de algunas de mis asignaturas. En general suelo recurrir a la aplicación Cómic Life, como bien se explica en la siguiente publicación: Experiencia Cómic.
Una vez más, las notas tomadas por el profesor sobre el trabajo de aula suponen el 25% de la calificación final. Además, se tienen en cuenta otros aspectos como la coherencia de la historia, la cantidad de información histórica -siempre que sea correcta-, y la calidad de la composición.

Bitácora individual
Todos los alumnos de 1º de Bachillerato cuentan con un blog en el que deben ir publicando diversas entradas a lo largo del curso. Aunque por lo general deben realizar una publicación semanal, el primer mes del curso suele estar dedicado únicamente a que se familiaricen con el entorno WordPress y trabajen el diseño de su espacio en la red. Por tanto, los primeros contenidos creados por ellos no aparecen hasta mediados de octubre.
La mayor parte de sus publicaciones tienen que ver con el trabajo del ensayo histórico, si bien también se pueden encontrar reflexiones suyas sobre la asignatura, sus contenidos o alguna cuestión que les haya llamado la atención. En cualquier caso, lo que prima es que el contenido sea original, tal como se explica en las entradas que yo mismo he dedicado a esta actividad: Blogueros de la Historia.
Semanalmente entro en cada una de sus bitácoras y evalúo su trabajo a partir de la siguiente rúbrica:

El ensayo histórico
Con el fin de que mis alumnos de Bachillerato realicen una pequeña investigación trimestral y la plasmen en sus blogs con corrección gramatical, solemos dedicar varios días a la elaboración de lo que llamo el ensayo histórico. Se trata de una actividad que, a pesar de estar en constante proceso de transformación desde que la inicié, queda bastante bien reflejada en estas entradas: Las ventajas del itinerario libre y abierto y Blogueros de la Historia.
En este caso, las notas tomadas por el docente en el aula no influyen para nada en la calificación del producto final. Ahora bien, si no aprovechan el tiempo que se les da en clase, es muy probable que no logren terminar el ensayo. Esto es así, tanto porque en casa no cuentan con la ayuda del profesor, como por la cantidad de tiempo que esta tarea conlleva.

Proyectos #DifundeHistoria
Para las actividades que, desde mayo de 2016, vengo realizando en Twitter con otros docentes de diversos puntos de España, utilizo dos rúbricas distintas. La primera de ellas, en este caso bajo el título «#ArteMedieval» está orientada al alumnado de Educación Secundaria. Por su parte, la que aquí denomino «#RevoluciónEDU» corresponde a los cursos de Bachillerato. Como bien se aprecia, la única diferencia entre ambas es el número de tweets, seguidores, retweets y likes que se exige en cada una de ellas.
Tal como sucedía en el caso del ensayo histórico, tampoco esta rúbrica cuenta con un apartado dedicado al trabajo de aula. Ahora bien, el ítem dedicado al equipo es rellenado por el docente a partir de la distribución de tareas que observa en clase. Además, la inmensa mayoría de los tweets se programan en horario lectivo.
Para conocer otros aspectos de estos proyectos, así como las competencias que se trabajan y su repercusión mediática, puede consultarse el siguiente enlace: #DifundeHistoria: proyectos en Twitter.
La Conferencia de París (1919)
Las actividades de aprendizaje vivencial también son evaluadas mediante rúbricas. La que presento a continuación es un ejemplo aplicado a la simulación de la Conferencia de Paz de París que solemos realizar al terminar la explicación de la Primera Guerra Mundial. En ella, el alumnado queda dividido en grupos, correspondiéndole a cada uno representar a las principales potencias: los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Japón, Italia y Alemania.
Una vez distribuidos, cada uno de ellos recibe un dossier con la información que debe incluir en su discurso, así como con los objetivos de su país de cara a la reunión. A partir de ese momento, en dos sesiones -una de preparación y otra de debates- se desarrolla una actividad que se evalúa de acuerdo con los ítems de la siguiente rúbrica:

La feria de las revoluciones
Esta rúbrica está pensado para un proyecto que engloba varias actividades. La feria de las revoluciones engloba varios trabajos elaborados a lo largo de un trimestre o curso con el fin de darles visibilidad en el centro. Esto incluye exposiciones orales, diseño de pósters, competiciones de Kahoot y puntos de información sobre las diversas revoluciones de finales del XVIII y XIX.
Evidentemente, es un proyecto que puede aplicarse a otras asignaturas e incluir otro tipo de actividades. La idea es, en definitiva, coordinar una serie de actividades de temática común y concentrarlas en una única semana. A partir de ahí, con el fin de romper un poco la monotonía de la vida del centro, sacarlas del aula y mostrar el trabajo de esos alumnos a la comunidad educativa.

Presentaciones orales para universitarios
Como profesor asociado en la Facultad de Económicas de la Universidad de Valladolid, desarrollo a lo largo del cuatrimestre algunas actividades para mejorar la destreza oral de mi alumnado. Considero que, tanto el modelo de trabajo como la rúbrica que presento aquí, podrían utilizarse sin problema en los cursos de Bachillerato.
En los primeros días de curso subo un listado de trabajos al campus virtual y ellos, mediante un mail, eligen uno. A continuación, contando con mi asesoramiento en las horas de tutoría, investigan sobre la cuestión y, cuando se ven preparados, me lo notifican para que les asigne un día de presentación ante sus compañeros.
Es importante señalar que no deben entregarme ningún trabajo en soporte papel o digital, pues solo evalúo la puesta en escena en el aula. De igual modo, como bien se desprende de la rúbrica, se valora positivamente la mención de varios tipos de fuentes, la presencia de abundantes contenidos sin errores históricos y que en su intervención el alumnado hable de memoria, sin apoyarse en sus notas.

Presentación: La Gran Guerra
Durante el curso 2015-2016 elaboré este Prezi para explicar en 4º de ESO la Primera Guerra Mundial. Posteriormente he realizado algunos ajustes que me han servido para ponerlo de fondo en algunos de los vídeos sobre esa materia. Para consultar la presentación haz click aquí.
El estudio del pasado a través de emoticonos
En las últimas semanas del pasado mes de abril, Hegoi Urcelay, profesor del centro educativo EGIBIDE, lanzó a través de Twitter una sorprendente propuesta: la elaboración de conceptos de historia por medio de emoticonos.
Enseguida varios docentes recogimos el guante y nos lanzamos a pensar cómo podíamos convertir su idea en una actividad para nuestras asignaturas. En concreto, además del propio Hegoi, estaban también Manuel Jesús Fernández, Jesús Vélez, Virginia Capilla, Vicente Alemany, Ángel Ramos, Ana Álvarez, Alicia Robado y Jesús Martín Cardoso entre otros.
A los pocos días había nacido la primera competición intercentros de conceptos históricos. Hasta la fecha llevamos tres jornadas y, como experimento previo a organizar algo más serio de cara al curso que viene, no está nada mal.
Organización de la primera edición
La competición actual tiene como temática la Historia del Mundo Contemporáneo, y en ella participan varios grupos de 4º de ESO y 1º de Bachillerato.
Cada viernes se lleva a cabo un sorteo para determinar los emparejamientos de la semana siguiente. Al respecto hay que señalar que se trata de un procedimiento totalmente aleatorio para el que utilizamos la ruleta de iDoceo. Es más, se retrasmite en streaming por Twitter.
Una vez se conoce el rival, de lunes a miércoles los alumnos elaboran sus conceptos y se lo envían a su profesor. Este escoge doce, y se los pasa el mismo miércoles al docente encargado del otro equipo. Es importante resaltar esa labor de revisión, pues es fundamental que sean buenos y que realmente haya posibilidades de acertarlos.
Los dos grupos tienen jueves y viernes para sacar de los emoticonos el mayor número de conceptos. Ese último día, más o menos a las 14:30, se envían las respuestas y se hace recuento de aciertos.
Este mismo procedimiento se repite a lo largo de las semanas siguientes, siempre y cuando un grupo no haya perdido dos retos. Cuando esto se produce, automáticamente queda eliminado. De esta manera, al final solo quedarán dos equipos, que se enfrentarán en una gran final.
Es bastante probable que, según avance la competición, esta entrada vaya actualizándose. Pero de momento es todo lo que puedo decir. Os dejo con algunos emoti-conceptos hechos por los alumnos:
Aprendizaje vivencial: el crack de 1929
Desde hace varios años, vengo realizando con mis estudiantes de 4º de ESO y 1º de Bachillerato un juego basado en la Bolsa. El objetivo es que, en la medida de lo posible, aprendan el funcionamiento del mercado bursátil experimentando en sus propias carnes las sensaciones, dudas, euforias y miedos que vive un inversor.
Evidentemente, resulta sumamente complicado recrear al cien por cien esa realidad; fundamentalmente porque la actividad no se desarrolla con dinero real. Además, al depender de las decisiones libres del alumnado, la experiencia no transcurre por donde el docente desea. Sin embargo, al término del juego ellos mismos son capaces de comparar lo que han vivido con los sucesos que pueden darse en la realidad y, más en concreto, en el Wall Street de 1929.
Necesidades básicas: material y espacio
Aunque no resulta complicado confeccionar el propio material o, incluso, ampliar el que utilizo con nuevas opciones de juego, se puede acceder a los pdf que utilizo pinchando sobre algunos de los siguientes elementos:
- Billetes de cinco y de cincuenta dólares.
- Fichas de parchís o similar para simular las acciones; conviene tener en torno a cincuenta.
- Baraja de cartas de “Crack de 1929”.
En la parte izquierda de la siguiente imagen pueden observarse, en tamaño pequeño, los cuatro tipos de cartas que contiene la baraja. Al principio del juego hay, en total, diez de cada una de ellas. A la derecha, en grande, puede verse el reverso de las mismas:
Los alumnos se distribuyen en grupos inversores de en torno a cuatro componentes. Por tanto, debemos distribuir las mesas del aula juntando cuatro mesas para formar un cuadrado. Es recomendable también dejar espacio entre los equipos, tanto para que el profesor se pueda mover fácilmente como para evitar el “espionaje”.
REGLAS DEL JUEGO
Con el fin de simplificar la actividad, los alumnos tan solo podrán participar en la compra-venta de las acciones de una única empresa. Aunque realmente a ellos no se les dice en ningún momento eso, sino que se habla sin más de los valores de Wall Street.
Del turno 1 al 4: el origen de los grupos inversores.
Al iniciar su andadura como inversores sin un solo dólar, lo primero que deberán hacer es pedirle un préstamos a la banca. Ese papel lo desempeña el profesor que, para evitar demasiadas complicaciones, les ofrece a todos los mismo: 200$ con un tipo de interés del 10%. Es decir, que a su debido momento deberán devolverle 220$.
Se inicia entonces el turno 1 del juego, en el que se les ofrecerá comprar participaciones a un precio de 50$ por acción. Una vez se haya producido ese intercambio de billetes por fichas, empieza el turno 2. El profesor sacará una carta de la baraja, y el resultado afectará a las cotizaciones de la siguiente manera:
- La carta «Black Tuesday» supondrá una caída del 50% del valor de las acciones.
- La carta «El valor de las acciones se mantiene estable», como su nombre indica, supondrá que la cotización no varía.
- La carta «Las acciones duplican su valor», como es lógico, multiplica por dos la cotización
- La carta «Gran jornada en Wall Street» añadirá 150$ al valor de las acciones.

En el turno 3 se les da la posibilidad de vender sus acciones al profesor a precio de mercado o, si lo prefieren, negociar un precio de venta con otro grupo que desee comprar. También pueden decidir quedarse con sus participaciones a la espera de obtener, no sin riesgo, un mayor beneficio.
Por último, en el turno 4 deben hacer frente a sus deudas con la banca, devolviendo los 200$ iniciales con el interés del 10%. Ahora bien, pudiera suceder que no contaran con capital suficiente para hacer frente a sus compromisos. En ese caso, entregarán a su prestamista todos los dólares que posean, al tiempo que se comprometerán a devolver, cuatro turnos después, todo lo que dejan a deber más el 50% de la cuantía.
Dinámica después del turno 4
Se inicia entonces el turno 5, en el que nuevamente podrán pedir el préstamo que deseen con un interés del 10%. Estas condiciones se aplican también a los que no han logrado devolver su deuda anterior, si bien ellos ya tienen la penalización que hemos comentado.
En líneas generales, a partir de ahí se repite el proceso anterior -compra de acciones, selección de carta, variación de las cotizaciones, venta de participaciones, devolución de préstamos…-, si bien con una serie de variantes sobre lo visto para los cuatro primeros turnos:
- El valor de las acciones no será de 50$, sino que dependerá del nivel en el que se haya quedado anteriormente.
- En los turnos de compra de acciones (5, 9, 13, 17…) si no se realiza transacción alguna, la cotización baja 25$ con independencia de lo que posteriormente muestren las cartas.
- Con el fin de premiar a aquellos grupos inversores que decidan mantener sus acciones asumiendo un riesgo, se repartirán dividendos de 50$ por acción si estas han permanecido doce turnos en su poder sin ser vendidas. Por tanto, hay que llevar cuenta también de ese aspecto.
- Cada vez que salga una carta que no sea «Black Tuesday», se quitará de la baraja y se anotará en un lugar visible el número que se ha retirado. De esta manera, los grupos inversores saben que cada vez es más difícil conseguir beneficios. Ahora bien, mi experiencia me dice que la codicia y la competencia con los otros grupos hará que más de uno se arriesgue hasta el último segundo.

Básicamente ese es el desarrollo del juego que tiene, no obstante, dos variantes que generan mucha incertidumbre y no pocos quebraderos de cabeza a los alumnos. Las reglas son las siguientes:
- En el momento en el que dos de los equipos decidan vender todas sus acciones, estás experimentarán un descenso del 75% de su valor. De esta manera, mientras los que han vendido recibirán los dólares de la cotización anterior al desplome, los restantes grupos tendrán que deshacerse de ellas al nuevo precio. Esta norma pretende, al fin y al cabo, hacerles partícipes del pánico.
- Teniendo en cuenta que todos empiezan con un préstamo que es necesario devolver, y que para eso es imprescindible vender todas o casi todas las acciones, la regla anterior no entrará en vigor hasta el turno 5.
Temporalización de la actividad
El juego de la Bolsa se desarrolla a lo largo de tres sesiones -si bien puede, sin problema, acortarse a dos o alargarse a cuatro- y es recomendable que tenga lugar en los días previos a la explicación del crack de 1929.
La primera clase se dedica a explicar tanto la actividad como los motivos que nos llevan a realizarla. Es importante dejar claro este segundo aspecto, pues si no pensarán que están únicamente ante un juego. Una vez hecho eso, se organizará el espacio de la clase y se distribuirá al alumnado en equipos de, aproximadamente, cuatro personas. Solo entonces podrán empezar a pedir préstamos y a invertir.
El juego continuará a lo largo del segundo día sin mayor novedad. Únicamente es necesario tener apuntados los resultados de la jornada anterior, de tal modo que los valores bursátiles coincidan y los equipos reciban los mismos dólares con los que terminaron.
La simulación se mantiene durante, más o menos, los primeros quince minutos de la tercera sesión. A partir de ahí se hace recuento y se da comienzo a la reflexión grupal. Como docente nunca he tenido problemas para que ellos mismos se lancen a explicar qué han sentido y cuáles son las semejanzas que ven entre lo que ha sucedido y la realidad bursátil. Me ha bastado con ir apuntando en la pizarra los conceptos económicos que, expresados con sus palabras, iban comentando.
A partir de ahí, es bueno detenerse en algunas nociones y explicarlas en profundidad. Es más, recomiendo ponerlas en relación con episodios recientes y, por supuesto, con el crack de 1929. De igual modo, es bueno hacerles ver que han vivido una experiencia “descafeinada”, pues sus sensaciones hubieran sido más intensas si el dinero hubiera sido real.
Ahora bien, si los alumnos se muestran incapaces de iniciar ellos mismos el debate, el profesor debe ir lanzando preguntas sobre cuestiones relacionadas con la importancia de los rumores, el pánico, el riesgo, la prudencia, los intereses, la euforia, la oportunidad y, de manera especial, las burbujas. También es bueno hacerles ver que la Bolsa tiene una base real, pero que es, al mismo tiempo, un fenómeno que depende enormemente, para bien y para mal, de las acciones libres de los seres humanos.
De tal modo que estas pueden conducirla a escenarios irreales que, con el tiempo, terminan topándose con la realidad.
Kahoot, desarrollando la primera actividad intercentros
La colaboración con estudiantes de otros institutos y colegios ocupa un lugar fundamental dentro del modelo que he planteado para la asignatura de Historia del Mundo Contemporáneo en este curso. Al margen de la cuestión del itinerario libre y abierto o del propio modelo de la clase invertida –o más bien en relación con ambos-, hemos de situar mi empeño por derribar las paredes del aula.
En el mundo de la globalización y de la interconexión, una clase no puede seguir siendo un lugar cerrado y opaco.
Las nuevas tecnologías, y sobre todo la rapidez con la que viaja la información, nos permiten intercambiar impresiones con otros alumnos y docentes. Es más, mi experiencia hasta la fecha es que eso contribuye al enriquecimiento del aprendizaje, tanto en lo relativo a los contenidos como en el ámbito de la motivación.
De ahí que hace unas semanas contactara con otros profesores de secundaria para desarrollar proyectos comunes durante el curso. En algunos casos son profesionales que llevan años haciendo tareas similares. Por tanto, aunque lancé la primera piedra para formar el grupo, más que proponer me he dedicado a aprender de ellos.
Poniendo a prueba nuestros conocimientos
La pasada semana realizamos la primera actividad conjunta, que consistía en desarrollar un cuestionario de veinte preguntas en Kahoot sobre la revoluciones inglesas del siglo XVII. Una vez terminado, se debía enviar a los restantes grupos, que a su vez nos pasarían los suyos para que los contestáramos.
En líneas generales, la actividad salió bastante bien. De entrada hay que tener en cuenta que a los alumnos suele atraerles Kahoot, a lo que añadimos la novedad de participar en uno elaborado por personas de su edad que estudian lo mismo. Sin embargo, para mí el aspecto fundamental es que, esas dos tareas entretenidas para ellos –elaborar un cuestionario y contestar el de otros estudiantes-, les han permitido consolidar los contenidos de ese apartado de la asignatura.
Evidente, no todo ha resultado maravilloso. He detectado ciertos errores a evitar en ocasiones futuras.
El primero de ellos tiene que ver con la temática: quizá por falta de entendimiento entre los profesores, o por dificultades de los alumnos para buscar tantas preguntas en un apartado breve del temario, se acabaron incluyendo aspectos ajenos a las revoluciones inglesas. Se trata de una cuestión fácil de solucionar pues, o bien se hace hincapié en la necesidad de ceñirse a lo acordado, o bien se amplía la temática para que sea más sencillo encontrar preguntas.
El segundo problema se dio únicamente en mis dos grupos, no en los de los otros docentes (que yo sepa). Al tratar de centralizar, de hacer pasar por mi supervisión, los cuestionarios realizados por los alumnos, terminé por generar un sistema muy rígido de trabajo. En lugar de eso, tal vez debí haber formado grupos que, por su cuenta, elaboraran sus propios Kahoots. Mi impresión es que ha sido justamente la fase de elaboración la que menos les ha servido para consolidar sus conocimientos.
El tercer y último error tiene que ver con lo que podríamos denominar “empacho de kahoots”. La participación de siete grupos de 1º de bachillerato y 4º de ESO, puso a disposición de cada una de mis dos clases un total de seis cuestionarios (realizaron todos menos el que habían confeccionado ellos mismos, como es lógico). En mi ingenuidad, realicé todos en una única sesión, por lo que, al final, ya respondían por inercia. En definitiva, el exceso llevó a cierto aburrimiento, a la pérdida de la ilusión por algo que se había vuelto rutinario.
Para otra ocasión, la solución a esta última problemática será distribuir los kahoots en varias sesiones. Es más, creo que eso será más eficaz a la hora de repasar los contenidos del tema, pues en lugar de un repaso haremos varios gracias a los distintos cuestionarios.
















