Repositorio de rúbricas


En los últimos años, las rúbricas han ido adquiriendo un mayor protagonismo dentro de las múltiples herramientas que los docentes utilizamos para evaluar el trabajo del alumnado. Aunque las descubrí hace un tiempo, no he empezado a utilizarlas de manera habitual hasta que me hice con iDoceo a comienzos del curso 2016/2017. Desde entonces he podido comprobar que no solo facilitan mi trabajo, sino que también evitan cierto grado de subjetividad a la hora de corregir. Además, como suelo ponerlas a disposición de mi alumnado en Google Classroom, ellos saben con detalle qué se les pide y cuál es el valor de cada uno de los ítems contenidos.

Esta entrada tiene como objetivo poner a disposición otros profesores algunas de mis rúbricas. De tal modo que, sin problema por mi parte, las aprovechen si consideran que les pueden resultar útiles. Mi intención es ir subiéndolas poco a poco, así como añadir una breve explicación que pueda servir de ayuda. Por tanto, a diferencia de otros apartados de mi blog, se trata de una publicación en constante construcción.

Presentaciones orales

Como viene siendo habitual en mis rúbricas, las columnas muestran cinco posibles calificaciones, que van del cero al cuatro en función de los objetivos logrados por el alumnado. Además, se establecen cuatro ítems a evaluar: utilización del tiempo, expresión oral, puesta en escena y trabajo en el aula. De ellas es preciso detenerse brevemente en las dos últimas, pues considero que las otras no generan ningún problema de comprensión.

El tercero de los ítems hace referencia, en todos los casos, a la postura y movimiento del estudiante mientras hablan. Es decir, su capacidad para utilizar la expresión corporal de tal modo que esta ayude a la mejor comprensión de la temática escogida. Ahora bien, en algunos casos puede afectar también al uso de la pizarra, presentaciones o, si se busca cierta teatralidad, los disfraces u otros elementos creativos.

La cuestión del trabajo en el aula está presente en la inmensa mayoría de mis rúbricas, siendo un aspecto en el que insisto mucho a mi alumnado desde inicio del curso. Saben de sobra que un cuarto de la calificación final sale de las notas que tomo en clase mientras ellos preparan los contenidos y la presentación.

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Lectura en el aula

Si bien no sucede todos los días, es bastante habitual que iniciemos la clase con diez minutos de lectura. En el caso de los alumnos de los primeros cursos de la ESO, les proporciono novelas históricas adecuadas a su edad que hemos comprado en el departamento de Geografía e Historia, mientras que los mayores pueden proponer su propio libro de lectura, siempre y cuando tenga relación con los contenidos de la asignatura. En cualquier caso, si un estudiante de 4º de ESO o de Bachillerato no propone nada, me encargo de asignarle un libro adecuado.

Se trata de una actividad que tiene su peso en la evaluación final y que tiene una doble finalidad: trabajar la compresión lectora y profundizar en el conocimiento de algunos aspectos de la historia. Como se desprende de la rúbrica que presento a continuación, mientras leen no paro de pasear por la clase tomando notas, comprobando que realmente están pendientes del libro y anotando su avance de un día para otro. Además, cada cierto tiempo, sin previo aviso, se desarrollan pruebas de comprensión.

Lectura

Entrevistas a personajes históricos

La grabación de podcast suele ser, de unos años a esta parte, un recurso habitual entre los profesores de diversas asignaturas. Con esto no se pretende únicamente mejorar su competencia digital, sino también su expresión oral y escrita. Estas últimas se ponen de manifiesto, tanto a la hora de elaborar el guión, como en el proceso de grabación.

En esta ocasión, a la hora de evaluar el trabajo de los alumnos, se valoran los contenidos recogidos, la calidad técnica de la entrega final, la expresión oral y el trabajo en el aula. Conviene aclarar que nosotros solemos realizar la inmensa mayoría del proyecto en horario lectivo. Tanto el trabajo de investigación sobre la vida de los personajes, como la elaboración del guión y la propia grabación se realizan en el aula.

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Para ampliar un poco esta información y escuchar una selección de trabajos, puede consultarse el siguiente enlace: Reporteros de la Historia.

Galería de personajes

Con el fin de ampliar los conocimientos históricos del alumnado de 2º de ESO, suelo realizar una actividad que consiste en realizar breves biografías de los principales personajes de la Edad Media. El trabajo se desarrolla en varios momentos del curso y requiere, únicamente, el uso de una sesión de clase. Si bien, previamente, a través de la plataforma educativa, han escogido una de las opciones de la lista propuesta por mí.

El alumnado debe acudir ese día con una tira de cartulina -una tercera parte de un DINA3-, una imagen relacionada con la temática que quepa en ese espacio y la información que haya recopilado en casa sobre su personaje, ya sea impresa o escrita a mano en una hoja aparte. A partir de ahí, tienen toda la hora para elaborar en sucio un texto propio a partir de los datos con los que cuentan y, una vez lo haya revisado el profesor, pasarlo a la cartulina. En ella deberá ir también pegada la imagen seleccionada previamente.

Se trata de una actividad de corta duración, fácil de organizar y en la que se trabaja, fundamentalmente, la competencia lingüística en el ámbito de la redacción. Hasta la fecha, la rúbrica que he utilizado para evaluar esos trabajos cuenta con cuatro apartados: contenidos, redacción, presentación y trabajo en el aula.

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Actividad de debate

A diferencia de las dos rúbricas anteriores, considero que esta únicamente puede aplicarse a cursos superiores. Al menos mi experiencia me dice que los debates no terminan de funcionar bien por debajo de 3º de ESO. De todos modos, como en casi todo, depende más del grupo ante el que nos encontremos y la forma de plantear la actividad que del curso o la edad.

Conviene resaltar, una vez más, que hay un trabajo en el aula que supone un cuarto de la nota final del trabajo. El desarrollo de los debates y la forma como organizo los turnos de palabra pueden consultarse en esta entrada: Debatiendo sobre ideologías.

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Trabajo cooperativo de estándares

Aunque se trata de una rúbrica pensada para que los alumnos evalúen el trabajo de sus compañeros de grupo a la hora de elaborar los estándares de 2º de Bachillerato, considero que esta rúbrica puede adaptarse a la inmensa mayoría de los trabajos en equipo.

La rúbrica valora el proceso de recogida de información, la elaboración del texto y la participación activa en los debates del grupo. Además, contiene un apartado en el que pueden valorar la puntualidad de los compañeros en la entrega de sus tareas.

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Experiencia Cómic

Desde el primer trimestre del curso 2016-2017, la elaboración de cómics ocupa un espacio importante en el desarrollo de algunas de mis asignaturas. En general suelo recurrir a la aplicación Cómic Life, como bien se explica en la siguiente publicación: Experiencia Cómic.

Una vez más, las notas tomadas por el profesor sobre el trabajo de aula suponen el 25% de la calificación final. Además, se tienen en cuenta otros aspectos como la coherencia de la historia, la cantidad de información histórica -siempre que sea correcta-, y la calidad de la composición.

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Bitácora individual

Todos los alumnos de 1º de Bachillerato cuentan con un blog en el que deben ir publicando diversas entradas a lo largo del curso. Aunque por lo general deben realizar una publicación semanal, el primer mes del curso suele estar dedicado únicamente a que se familiaricen con el entorno WordPress y trabajen el diseño de su espacio en la red. Por tanto, los primeros contenidos creados por ellos no aparecen hasta mediados de octubre.

La mayor parte de sus publicaciones tienen que ver con el trabajo del ensayo histórico, si bien también se pueden encontrar reflexiones suyas sobre la asignatura, sus contenidos o alguna cuestión que les haya llamado la atención. En cualquier caso, lo que prima es que el contenido sea original, tal como se explica en las entradas que yo mismo he dedicado a esta actividad: Blogueros de la Historia.

Semanalmente entro en cada una de sus bitácoras y evalúo su trabajo a partir de la siguiente rúbrica:

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El ensayo histórico

Con el fin de que mis alumnos de Bachillerato realicen una pequeña investigación trimestral y la plasmen en sus blogs con corrección gramatical, solemos dedicar varios días a la elaboración de lo que llamo el ensayo histórico. Se trata de una actividad que, a pesar de estar en constante proceso de transformación desde que la inicié, queda bastante bien reflejada en estas entradas: Las ventajas del itinerario libre y abierto y Blogueros de la Historia.

En este caso, las notas tomadas por el docente en el aula no influyen para nada en la calificación del producto final. Ahora bien, si no aprovechan el tiempo que se les da en clase, es muy probable que no logren terminar el ensayo. Esto es así, tanto porque en casa no cuentan con la ayuda del profesor, como por la cantidad de tiempo que esta tarea conlleva.

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Proyectos #DifundeHistoria

Para las actividades que, desde mayo de 2016, vengo realizando en Twitter con otros docentes de diversos puntos de España, utilizo dos rúbricas distintas. La primera de ellas, en este caso bajo el título «#ArteMedieval» está orientada al alumnado de Educación Secundaria. Por su parte, la que aquí denomino «#RevoluciónEDU» corresponde a los cursos de Bachillerato. Como bien se aprecia, la única diferencia entre ambas es el número de tweets, seguidores, retweets y likes que se exige en cada una de ellas.

Tal como sucedía en el caso del ensayo histórico, tampoco esta rúbrica cuenta con un apartado dedicado al trabajo de aula. Ahora bien, el ítem dedicado al equipo es rellenado por el docente a partir de la distribución de tareas que observa en clase. Además, la inmensa mayoría de los tweets se programan en horario lectivo.

 

 

Para conocer otros aspectos de estos proyectos, así como las competencias que se trabajan y su repercusión mediática, puede consultarse el siguiente enlace: #DifundeHistoria: proyectos en Twitter.

La Conferencia de París (1919)

Las actividades de aprendizaje vivencial también son evaluadas mediante rúbricas. La que presento a continuación es un ejemplo aplicado a la simulación de la Conferencia de Paz de París que solemos realizar al terminar la explicación de la Primera Guerra Mundial. En ella, el alumnado queda dividido en grupos, correspondiéndole a cada uno representar a las principales potencias: los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Japón, Italia y Alemania.

Una vez distribuidos, cada uno de ellos recibe un dossier con la información que debe incluir en su discurso, así como con los objetivos de su país de cara a la reunión. A partir de ese momento, en dos sesiones -una de preparación y otra de debates- se desarrolla una actividad que se evalúa de acuerdo con los ítems de la siguiente rúbrica:

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La feria de las revoluciones

Esta rúbrica está pensado para un proyecto que engloba varias actividades. La feria de las revoluciones engloba varios trabajos elaborados a lo largo de un trimestre o curso con el fin de darles visibilidad en el centro. Esto incluye exposiciones orales, diseño de pósters, competiciones de Kahoot y puntos de información sobre las diversas revoluciones de finales del XVIII y XIX.

Evidentemente, es un proyecto que puede aplicarse a otras asignaturas e incluir otro tipo de actividades. La idea es, en definitiva, coordinar una serie de actividades de temática común y concentrarlas en una única semana. A partir de ahí, con el fin de romper un poco la monotonía de la vida del centro, sacarlas del aula y mostrar el trabajo de esos alumnos a la comunidad educativa.

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Presentaciones orales para universitarios

Como profesor asociado en la Facultad de Económicas de la Universidad de Valladolid, desarrollo a lo largo del cuatrimestre algunas actividades para mejorar la destreza oral de mi alumnado. Considero que, tanto el modelo de trabajo como la rúbrica que presento aquí, podrían utilizarse sin problema en los cursos de Bachillerato.

En los primeros días de curso subo un listado de trabajos al campus virtual y ellos, mediante un mail, eligen uno. A continuación, contando con mi asesoramiento en las horas de tutoría, investigan sobre la cuestión y, cuando se ven preparados, me lo notifican para que les asigne un día de presentación ante sus compañeros.

Es importante señalar que no deben entregarme ningún trabajo en soporte papel o digital, pues solo evalúo la puesta en escena en el aula. De igual modo, como bien se desprende de la rúbrica, se valora positivamente la mención de varios tipos de fuentes, la presencia de abundantes contenidos sin errores históricos y que en su intervención el alumnado hable de memoria, sin apoyarse en sus notas.

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Rúbrica sobre el ensayo histórico


Como expliqué en las dos primeras entradas de esta bitácora, el desarrollo de mi itinerario libre y abierto se evalúa en gran medida a través de la elaboración de un ensayo histórico en el examen.

Al tiempo que se explica el temario, los alumnos han de ir aprovechando los materiales optativos que el profesor pone a su disposición para trabajar una cuestión específica de la materia que libremente has escogido. También pueden añadir, con la supervisión del docente, la información que consideren oportuna. Se trata de que eso sirva para desarrollar un texto en el examen sobre esa temática. Eso es, al fin y al cabo, lo que he denominado ensayo histórico.

En la imagen de arriba muestro la rúbrica que utilizaré para corregir esos textos. Desde ayer los alumnos tienen acceso a ella en la plataforma educativa Schoology, así saben qué valoro y cómo lo valoro.

Experiencias de Google Certified Educator


Después de un tiempo preparándome, hoy por fin he superado la prueba y me he convertido en un docente con certificación del Nivel 1 de Google for Education. Por ese motivo, y pensando que quizá haya compañeros interesados en saber de qué va, me he lanzado a escribir lo que me hubiera gustado leer cuando empecé mi preparación.

El artículo se centra en tres aspectos: cuestiones previas a tener en cuenta, funcionamiento del Training Center y consejos para afrontar el examen. Sin embargo, antes de entrar a eso, me gustaría aclarar algunos aspectos:

  • Google for Education tiene Niveles 1 y 2, así como certificados de Trainer e Innovator. Es cierto que todos, sobre todo el segundo, tienen cosas en común con el que ahora poseo. Sin embargo, para evitar malentendidos, quiero remarcar que me referiré única y exclusivamente a la preparación del certificado que poseo: Nivel 1.
  • Aunque los certificados se centran en Google Classroom y las aplicaciones que facilitan el trabajo en ella, el contenido del curso va mucho más allá. Dicho de otro modo, si alguien piensa que va a aprender únicamente cuestiones relacionadas con esa plataforma educativa, se equivoca.
  • Puede haber personas que, por sus conocimientos informáticos, piensan que no necesitan este tipo de formación. Al menos ese era mi caso. Solo ahora, una vez terminado, me he dado cuenta de lo mucho que he aprendido. Utilizando una analogía con el inglés, se puede decir que yo antes me defendía con el idioma, mientras que ahora lo controlo.

Cuestiones a plantearse antes de comenzar el viaje

En este epígrafe voy a hablar mucho de mí, así que pedir disculpas me parece un buen comienzo. De todos modos ese egocentrismo tiene un motivo, y no creo que haya mejor manera de exponerlo que contando mi experiencia ¿A dónde quiero llegar? Es sencillo: antes de meternos en la aventura de Google for Education debemos plantearnos a dónde queremos llegar y si este camino es el adecuado.

Si entramos por el mero hecho de probar o por colgarnos un medalla más, habremos perdido el tiempo.

Durante el curso 2014-2015 parte de mi labor docente estuvo dedicada al Bachillerato a Distancia. Aunque ya antes había oído hablar de las plataformas educativas, esa fue mi primera experiencia en la materia. Terminé tan satisfecho que no estaba dispuesto a prescindir de ella cuando, al año siguiente, volví a la educación presencial.

Sin embargo, la plataforma oficial de la Consejería de Educación estaba reservada a los cursos de Distancia. Empecé entonces una búsqueda en la que, después de descartar Moodle y la propia Google Classroom, acabé llegando a Schoology. No es el momento de echar flores a esta última, pero tras descubrirla en septiembre de 2015, sigo pensando que es la que mejor se adecúa a mis necesidades.

Puede parecer contradictorio que, en un texto donde se pretende narrar las bondades de Google for Education, reconozca que lo descarté hace doce meses.

Ahora bien, puedo asegurar que no lo es, y para ello solo tengo que remitirme al primer párrafo de este epígrafe. En septiembre de 2015 yo buscaba una plataforma sencilla e intuitiva que me ofreciera una serie de servicios básicos. Y esa, por su complejidad, no era Google Classroom ni ninguna de las aplicaciones que lleva asociadas.

En cambio, un año después, y una vez asegurado eso con Schoology, entendí que era el momento de aprender el funcionamiento de Google. Porque, si algo tengo claro, es que al margen de ese gigante no se puede vivir. Luego puedes usar sus productos o no, pero siempre es bueno conocerlos. En resumen, antes de meternos en este berenjenal quizá debiéramos plantearnos si es realmente lo que necesitamos.

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Bienvenido al Training Center

En la pantalla principal del Training Center está el acceso a los cuatro certificados a los que nos hemos referido anteriormente. Una vez seleccionado el Nivel 1 se plantean tres opciones: «Obtén capacitación», «Obtén práctica» y «Obtén certificación». Teniendo en cuenta que la segunda apenas contiene un mísero folio con ejemplos de preguntas de examen, y que la tercera conduce directamente a iniciar la prueba, vamos a centrarnos en la primera.

Desde mi punto de vista, la obtención de capacitación es lo más interesante que te ofrece Google for Education.

Se trata de un temario dividido en trece unidades con una prueba de evaluación al final de cada una de ellas. Es cierto que un docente con conocimientos informáticos encontrará muy sencillos algunos contenidos, pero no conviene dar por hecho que lo sabemos todo. Cada apartado contiene algún aspecto capaz de sorprendernos.

Por tanto, recomiendo leer todas y cada una de las partes del temario, así como practicar con Google Drive, Gmail, YouTube y demás herramientas lo que vamos aprendiendo con el curso. Sin embargo, esa tarea, que puede llevar en torno a treinta horas, no es suficiente para obtener la capacitación.

Es necesario repetir esa operación al menos una segunda vez –en mi caso fueron tres-, de tal modo que el tiempo dedicado puede terminar situándose entre las sesenta y las noventa horas.

Una vez finalizadas las trece unidades y sus respectivos repasos, la mejoría en el manejo de Google y sus aplicaciones educativas es más que evidente. Puede que aún no tengamos el certificado, pues es necesario pasar el examen, pero sí los conocimientos. Llegados a este punto, podemos decidir quedarnos aquí, pues al fin y al cabo ya hemos aprendido lo que queríamos, o continuar para que Google respalde con su sello nuestras capacidades.

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Cosas que debes saber antes de enfrentarte a la prueba

Reconozco que inicié el curso de capacitación por el mero hecho de aprender a utilizar Google Classroom y sus aplicaciones educativas. Sin embargo, al terminar las trece unidades didácticas empecé a plantearme si merecía la pena hacer el examen. Sabía de sobra que tenía los conocimientos, pero también que solo una certificación demostraría eso a terceras personas. Al final me lancé a ello, y no me arrepiento.

El examen del Nivel 1 cuesta 10$ y, una vez aprobado, tiene una validez de veinticuatro meses. Es decir, pasado ese tiempo hay que renovarlo mediante una nueva prueba.

Para realizarlo hay que ir a la pantalla principal del Training Center, y acceder al apartado “Obtén certificación”. A partir de ahí simplemente debemos seguir los pasos que se indican, rellenar los datos personales y realizar el pago.

Una vez hecho eso, Google envía un correo electrónico con las instrucciones y el enlace para acceder al examen. En teoría se compromete a mandarlo antes de cuarenta y ocho horas, pero la realidad es que suele llegar en menos de cinco. Desde ese momento contamos con siete días para realizar la prueba. Pasado ese periodo el enlace, y por tanto el examen, deja de funcionar.

La prueba tiene dos grandes bloques, y contamos con un límite de tres horas para completarlos.

Una vez que el tiempo empieza a correr, no se puede parar. Por tanto, antes de pinchar en el enlace es fundamental asegurar que no tenemos ninguna tarea pendiente que pueda obligarnos a dejarlo a medias. También hemos de tener en cuenta que, para obtener la certificación, hemos de superar la prueba con un 80% de preguntas correctas.

El primer apartado está formado por veinte preguntas cortas –test, selección múltiple, unir cuadros…- similares a las pruebas de evaluación que se realizan al final de cada una de las trece unidades.

Recomiendo ir con calma en ese punto y, sobre todo, leer muy bien el planteamiento y las posibles respuestas. No pasa nada por consumir cuarenta y cinco minutos en esa parte, aunque lo normal es que con media hora sea suficiente.

El segundo bloque tiene un carácter eminentemente práctico, en donde se nos plantearán once situaciones a resolver con Classroom, Gmail, Calendario, Tareas, YouTube, Sites, Drive, Formularios, Hojas de Cálculo, Documentos, Groups

Esta parte, que puede durar entre hora y media y dos horas, es bastante sencilla si antes hemos practicado con todas esas herramientas.

Una vez terminado el examen, si aún queda tiempo, se nos da la posibilidad de revisarlo y de corregir lo que consideremos oportuno. Podremos volver, por tanto, a esas preguntas cortas en las que dudábamos al principio y revisarlas con más calma.

En definitiva, se trata de una prueba larga –en torno a tres horas- en donde la tranquilidad es un elemento clave. Es fundamental leer atentamente lo que se nos plantea, así como revisar bien nuestras respuestas. Además, aunque tengamos la sensación de que estamos haciéndolo bien, no hemos de confiarnos.

La mayor dificultad del examen de Google for Education no está en las preguntas, sino en el estrecho margen de error que tenemos: solo podemos equivocarnos en un 20% del total.

La app de Schoology para smartphone

El decimoquinto de los tutoriales cortos sobre Schoology no está dedicado a una nueva herramienta de la plataforma, sino a la posibilidad de utilizar la plataforma educativa en el teléfono móvil. En poco más de minuto y medio veremos cómo funciona la aplicación para smartphone de Schoology.

Cómo dar acceso a los alumnos a un curso de Schoology

El decimotercero de los tutoriales cortos que he elaborado sobre la plataforma educativa Schoology explica qué has de hacer para que tus alumnos entren el un curso. El procedimiento, como verás en los próximos 3 minutos, es sencillo. Simplemente tienen que darse de alta, indicar que son estudiantes e introducir la clave que, previamente, les ha dado el profesor.

Cómo utilizar la mensajería en Schoology

El decimosegundo de los tutoriales cortos que he elaborado sobre la plataforma educativa Schoology explica cómo usar la mensajería. Aprenderemos a enviar mensajes a los alumnos y a otros profesores, así como a adjuntar archivos, enviar documentos o recomendar páginas vía enlaces… Se trata, en definitiva, de una herramienta muy útil para establecer una comunicación fluida con otros usuarios.

 

Consultar las estadísticas en un curso de Schoology

El undécimo de los tutoriales cortos que he elaborado sobre la plataforma educativa Schoology aborda la consulta de las estadísticas. En este vídeo se explica cómo saber qué alumnos entran en el curso, cuánto tiempo pasan dentro, qué apartados consultan… Además, he aprovechado este tutorial para repasar algunos de los aspectos abordados en los diez anteriores.

 

Administrar los usuarios de un curso de Schoology

El décimo de los tutoriales cortos que he elaborado sobre la plataforma educativa Schoology explica cómo administrar los usuarios del curso. En este vídeo aprenderemos la forma de aceptar y eliminar alumnos, así como la manera de hacer grupos que nos permitan evaluarles por separado.

 

Cómo controlar la asistencia en un curso de Schoology

El noveno de los tutoriales cortos que he elaborado sobre la plataforma educativa Schoology está dedicado al control de asistencia de los alumnos. A lo largo de los próximos minutos veremos como notificar a las familias la presencia o ausencia del estudiante un día determinado, así como sus retrasos en la llegada a clase.

Cómo usar las medallas en Schoology

El octavo de los tutoriales cortos que he elaborado sobre la plataforma educativa Schoology explica cómo sacarle el mayor rendimiento a la opción de otorgar medallas a tus alumnos. Aprenderemos tanto a utilizar las insignias generadas automáticamente por la plataforma como a crear otras nuevas. Se trata, en definitiva, de una herramienta muy útil para motivar a los estudiantes, especialmente en contextos de gasificación.