Unidad 7. Las Revoluciones Rusas


DEFINICIONES UTILIZADAS EN EL SÉPTIMO TEMA DE 4º DE ESO. EN ESTA UNIDAD, PARTIENDO DE LA SITUACIÓN POLÍTICA Y SOCIOECONÓMICA DE LA RUSIA ZARISTA, SE EXPLICAN LAS REVOLUCIONES DE 1905 Y 1917, ASÍ COMO LOS PRIMEROS AÑOS DE VIGENCIA DEL SISTEMA SOVIÉTICO.

Bolcheviques: sector revolucionario del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (SD) que, bajo el liderazgo de Lenin, protagonizó la Revolución de octubre de 1917. Defendían el protagonismo del proletariado en la revolución y la creación de una dictadura revolucionaria.

Colectivización: traspaso de los medios de producción de manos privadas a titularidad estatal o comunal. Se iniciaron tras la Revolución Rusa, sirviendo posteriormente como modelo para otros estados comunistas.

Comunismo: sistema social en el que la propiedad en el que la propiedad de los medios de producción está en manos del Estado. Parte de las ideas de Marx expresadas en “El Manifiesto Comunista”, que propugnaba la abolición del derecho de herencia, la expropiación de la tierra y las fábricas, la nacionalización de la banca y la obligación legal del trabajo para todos los ciudadanos.

Comunismo de Guerra: modelo económico impuesto por los bolcheviques en Rusia con el fin de hacer frente a la guerra civil (1918-1921) que les enfrentaba con los “blancos”. La gravedad de la situación económica obligó a tomar las siguientes medidas: expropiaciones generalizadas, disciplina laboral rígida, anulación de los derechos sindicales y requisas de productos para el abastecimiento del ejército y de las ciudades.

Dictadura del proletariado: descripción marxista-leninista del gobierno que debe darse en la primera fase del proceso hacia la sociedad sin clases. En Rusia fue establecida por Lenin en 1917, cuando los bolcheviques tomaron el poder.

Domingo Sangriento: movilización social que tuvo lugar el 9 de enero de 1905 en San Petersburgo (Rusia). Ese día, con más de doscientos muertes y casi mil heridos, fue reprimida por el ejército una marcha pacífica que se dirigía al Palacio de Invierno para pedir al zar Nicolás II que convocase una asamblea constituyente y atendiese a las demandas de mejoras laborales de los trabajadores.

Duma: parlamento de la Rusia zarista creado por Nicolás II tras la Revolución de 1905. Formó parte del intento democratizador del país previo a la Primera Guerra Mundial.

Ejército Blanco: nombre que recibieron los enemigos de los bolcheviques en Rusia tras el triunfo de la Revolución de octubre. Organizaron un ejército que, apoyado por potencias extranjeras, se enfrentó al Ejército Rojo de los bolcheviques durante la guerra civil.

Ejército Rojo: nombre que recibieron las tropas revolucionarias bolcheviques que, bajo la dirección de Trotski, se enfrentaron al Ejército Blanco en la Guerra Civil Rusa.

Koljós: granja colectiva en la Unión Soviética en la que la tierra, que era propiedad del Estado, se explotaba en común utilizando máquinas asignadas por las autoridades públicas. Sus miembros podían tener una casa y una parcela, así como mantener cabezas de ganado para uso personal.

Kulak: nombre de los campesinos rusos que, como consecuencia de las reformas agrarias del año 1906, poseían propiedades agrarias de mediana extensión. Tuvieron especial importancia mientras estuvo vigente la NEP, y desaparecieron con la colectivización de la tierra promovida en época de Stalin.

Mencheviques: facción moderada del Partido Socialdemócrata Ruso que se opuso a los bolcheviques después de la escisión de 1903. Su principal líder fue Martov, defensor de la evolución de Rusia hacia un régimen democrático en donde buscar acomodo a las demandas de la clase obrera.

NEP (Nueva Política Económica): conjunto de medidas acordadas en el X Congreso del Partido Comunista de la URSS en 1921. Estas permitieron que, hasta 1927, se diera cierta tolerancia en aspectos como la libertad de comercio y la creación de pequeñas y medianas empresas. Las reformas económicas permitieron que la situación económica del país mejorara de manera significativa.

Soviets: asambleas revolucionarias de obreros, campesinos y soldados, bajo la dirección bolchevique. No aceptaron la autoridad del Gobierno provisional, al que terminarían derribando en la Revolución de octubre.

Sovjós: granja soviética en la que las tierras, el ganado, las instalaciones y la maquinaria eran propiedad del Estado. Además, la labor de administración recaía en los funcionarios estatales. Los campesinos que trabajaban en ellas no tenían parcelas privadas y trabajaban en un régimen laboral similar al industrial.

Tercera Internacional o Komintern: organismo coordinado de todos los partidos comunistas del mundo. Propugnaba la revolución contra el Estado burgués y el rechazo de las reformas democráticas propuestas por los socialistas en la Segunda Internacional.

URSS: siglas de Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, una organización federal de régimen comunista fundada en 1922 para agrupar a los diferentes territorios, etnias y nacionalidades del antiguo Imperio Ruso.

Radio Historia: las revoluciones rusas


Aprovechando el centenario de las revoluciones rusas de 1917, los alumnos de 1º de Bachillerato del IES Juan Martín el Empecinado (Aranda de Duero, Burgos) realizaron en el curso 2016-2017 una serie de audios para conmemorar esa efeméride. La mayoría de ellos son entrevistas y breves tertulias radiofónicas, si bien llegaron a componer una canción que, si me dan su permiso, publicaré en breve.

El sistema de trabajo es fue muy similar al que habitualmente desarrollan sus compañeros de 2º de ESO para el proyecto «Reporteros de la Historia». Es más, incluso la rúbrica utilizada es la misma, como bien se puede observar en la imagen de cabecera. Al margen de la época histórica tratada, la principal diferencia entre estas dos actividades es el nivel de exigencia, más alto para los de 1º de Bachillerato.

A partir de esta primera experiencia, mi idea es introducir modificaciones en el proyecto hasta generar auténticos programas de radio sobre diversos episodios de la Historia Contemporánea. Es decir, coordinar la actividad del alumnado con el fin de generar un producto único que incluya entrevistas, debates, tertulias, música, noticas… Eso sí, sin perder de vista uno de los elementos claves: salvo la edición del audio, todo se hace en el aula.

Entrevistas a Nicolás II, Trostki y Stalin:

Tertulia periodística con Lenin y Stalin

Cuarto Milenio: grabación a Lenin

 

Unidad 6. Las revoluciones rusas


DEFINICIONES UTILIZADAS EN EL SEXTO TEMA DE 1º DE BACHILLERATO. EN ESTA UNIDAD, PARTIENDO DE LA SITUACIÓN POLÍTICA Y SOCIOECONÓMICA DE LA RUSIA ZARISTA, SE EXPLICAN LAS REVOLUCIONES DE 1905 Y 1917, ASÍ COMO LOS PRIMEROS AÑOS DE VIGENCIA DEL SISTEMA SOVIÉTICO.

Bolcheviques: sector revolucionario del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (SD) que, bajo el liderazgo de Lenin, protagonizó la Revolución de octubre de 1917. Defendían el protagonismo del proletariado en la revolución y la creación de una dictadura revolucionaria.

Colectivización: traspaso de los medios de producción de manos privadas a titularidad estatal o comunal. Se iniciaron tras la Revolución Rusa, sirviendo posteriormente como modelo para otros estados comunistas.

Comunismo: sistema social en el que la propiedad en el que la propiedad de los medios de producción está en manos del Estado. Parte de las ideas de Marx expresadas en «El Manifiesto Comunista», que propugnaba la abolición del derecho de herencia, la expropiación de la tierra y las fábricas, la nacionalización de la banca y la obligación legal del trabajo para todos los ciudadanos.

Comunismo de Guerra: modelo económico impuesto por los bolcheviques en Rusia con el fin de hacer frente a la guerra civil (1918-1921) que les enfrentaba con los “blancos”. La gravedad de la situación económica obligó a tomar las siguientes medidas: expropiaciones generalizadas, disciplina laboral rígida, anulación de los derechos sindicales y requisas de productos para el abastecimiento del ejército y de las ciudades.

Dictadura del proletariado: descripción marxista-leninista del gobierno que debe darse en la primera fase del proceso hacia la sociedad sin clases. En Rusia fue establecida por Lenin en 1917, cuando los bolcheviques tomaron el poder.

Domingo Sangriento: movilización social que tuvo lugar el 9 de enero de 1905 en San Petersburgo (Rusia). Ese día, con más de doscientos muertes y casi mil heridos, fue reprimida por el ejército una marcha pacífica que se dirigía al Palacio de Invierno para pedir al zar Nicolás II que convocase una asamblea constituyente y atendiese a las demandas de mejoras laborales de los trabajadores.

Duma: parlamento de la Rusia zarista creado por Nicolás II tras la Revolución de 1905. Formó parte del intento democratizador del país previo a la Primera Guerra Mundial.

Ejército Blanco: nombre que recibieron los enemigos de los bolcheviques en Rusia tras el triunfo de la Revolución de octubre. Organizaron un ejército que, apoyado por potencias extranjeras, se enfrentó al Ejército Rojo de los bolcheviques durante la guerra civil.

Ejército Rojo: nombre que recibieron las tropas revolucionarias bolcheviques que, bajo la dirección de Trotski, se enfrentaron al Ejército Blanco en la Guerra Civil Rusa.

Koljós: granja colectiva en la Unión Soviética en la que la tierra, que era propiedad del Estado, se explotaba en común utilizando máquinas asignadas por las autoridades públicas. Sus miembros podían tener una casa y una parcela, así como mantener cabezas de ganado para uso personal.

Kulak: nombre de los campesinos rusos que, como consecuencia de las reformas agrarias del año 1906, poseían propiedades agrarias de mediana extensión. Tuvieron especial importancia mientras estuvo vigente la NEP, y desaparecieron con la colectivización de la tierra promovida en época de Stalin.

Mencheviques: facción moderada del Partido Socialdemócrata Ruso que se opuso a los bolcheviques después de la escisión de 1903. Su principal líder fue Martov, defensor de la evolución de Rusia hacia un régimen democrático en donde buscar acomodo a las demandas de la clase obrera.

NEP (Nueva Política Económica): conjunto de medidas acordadas en el X Congreso del Partido Comunista de la URSS en 1921. Estas permitieron que, hasta 1927, se diera cierta tolerancia en aspectos como la libertad de comercio y la creación de pequeñas y medianas empresas. Las reformas económicas permitieron que la situación económica del país mejorara de manera significativa.

Soviets: asambleas revolucionarias de obreros, campesinos y soldados, bajo la dirección bolchevique. No aceptaron la autoridad del Gobierno provisional, al que terminarían derribando en la Revolución de octubre.

Sovjós: granja soviética en la que las tierras, el ganado, las instalaciones y la maquinaria eran propiedad del Estado. Además, la labor de administración recaía en los funcionarios estatales. Los campesinos que trabajaban en ellas no tenían parcelas privadas y trabajaban en un régimen laboral similar al industrial.

Tercera Internacional o Komintern: organismo coordinado de todos los partidos comunistas del mundo. Propugnaba la revolución contra el Estado burgués y el rechazo de las reformas democráticas propuestas por los socialistas en la Segunda Internacional.

URSS: siglas de Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, una organización federal de régimen comunista fundada en 1922 para agrupar a los diferentes territorios, etnias y nacionalidades del antiguo Imperio Ruso.

La Revolución de Octubre


En 1917 se inició en Rusia un proceso revolucionario de importantes repercusiones políticas y económicas, tanto a nivel doméstico, como internacional. En febrero de ese año las huelgas, manifestaciones y protestas obligaron a la dinastía Romanov a abandonar el poder. El antiguo régimen zarista pasaba a convertirse entonces en una república de carácter democrático. Sin embargo, en octubre de 1917, los bolcheviques protagonizaron una insurrección de tipo comunista contra el gobierno provisional. Este vídeo explica la planificación y desarrollo de la Revolución de Octubre. Las restantes clases estarán dedicadas a una introducción al tema, las causas del fenómeno revolucionario, las fuerzas de oposición al zarismo, la Revolución de 1905, los sucesos de febrero de 1917 y la evolución de la República Rusa. Además, este repaso incluye vídeos sobre los primeros decretos del gobierno bolchevique, la construcción del régimen soviético, la Guerra Civil, el Comunismo de Guerra, la NEP, la fundación de la URSS y el ascenso de Stalin.

La Revolución de Febrero


A mediados de febrero de 1917 el descontento popular en Petrogrado se tradujo en una serie de huelgas en las fábricas, manifestaciones en las calles y motines en las guarniciones.

El número de huelguistas aumentaba constantemente (el día 24, más de la mitad de los trabajadores de la ciudad estaban en huelga) y cada vez había más manifestaciones. Igual que en el año 1905, los soldados recibieron la orden de disparar contra los manifestantes, pero esta vez desobedecieron amotinándose y confraternizando con la multitud.

Para defender la revolución, comenzaron a surgir los primeros grupos obreros armados, que pronto constituyeron la Guardia Roja.

En medio de todos estos acontecimientos, los obreros volvieron a resucitar el órgano de representación que había surgido en 1905: los soviets de obreros, soldados y campesinos. Rápidamente estos se extendieron por todo el Imperio Ruso.

En los soviets se agrupaban todas las fuerzas revolucionarias: eseritas, anarquistas, mencheviques y bolcheviques. En la Duma, los diputados liberales, fundamentalmente los del partido Kadet, crearon un comité provisional. Los contactos entre este y el soviet de Petrogrado dieron por resultado una serie de acuerdos para establecer un gobierno provisional.

El nuevo gobierno se constituyó el 1 de marzo y, al día siguiente, el zar, abandonado por todos, abdicó.

El gobierno se comprometió a iniciar una serie de reformas políticas (libertad de opinión, de prensa, de reunión…) y sociales (igualdad ante la ley, derechos sindicales, mejoras laborales…). El Imperio Ruso se había convertido en una República, sin embargo, pronto se hizo evidente que las aspiraciones de los diversos sectores que la formaban no coincidían:

  • Por un lado, la burguesía aspiraba a dirigir el país y a consolidar un régimen parlamentario de tipo occidental.
  • Por otro, un sector de las clases populares comenzaba a exigir un programa más ambicioso: salida inmediata de la guerra, reparto de tierras, mejora de las condiciones laborales…

La Revolución de 1905


Durante los primeros años del siglo XX, Rusia sufrió una profunda crisis económica que agravó aún más sus diferencias. Como consecuencia de una crisis de sobreproducción, la demanda disminuyó y se retrajeron las inversiones extranjeras. Las condiciones de vida se hicieron más duras, tanto en el campo, donde un par de malas cosechas empeoraron la situación, como en la ciudad.

El resultado fue un importante movimiento reivindicativo que se extendió por todo el Imperio.

En esta coyuntura de crisis, el Estado ruso se vio implicado en una guerra con Japón, su gran rival en Asia. Los japoneses no estaban de acuerdo con el expansionismo ruso en la zona de Manchuria, así que decidieron atacar la base naval rusa de Port Arthur.

La guerra fue un desastre para el ejército ruso y las derrotas militares se fueron sucediendo. Los problemas económicos y las dificultades exteriores fueron suficientes para unir a todos los sectores de oposición al zar en una demanda de mejores condiciones de vida y democratización del sistema.

La revolución de 1905 fue el primer gran intento de convertir el Imperio Ruso en una monarquía parlamentaria y constitucional. La chispa que encendió la revolución fue la manifestación pacífica ante el Palacio de Invierno de más de 100.000 personas reclamando reformas sociales, libertades y una Asamblea Constituyente. La manifestación fue disuelta a tiros por la guardia cosaca con el resultado de mil muertos y dos mil heridos.

El acontecimiento será recordado con el nombre de “Domingo Sangriento”.

Tras estos hechos, la revuelta se extendió rápidamente. Los bolcheviques promovieron huelgas en muchos centros industriales, mientras los eseritas estimularon la agitación campesina reclamando la propiedad colectiva de la tierra. Al movimiento revolucionario se unieron algunas insurrecciones de soldados, siendo la más conocida la del acorazado “Potemkin”. Por su parte, los delegados liberales de la zemstva aprovecharon el descontento general para reclamar el sufragio universal.

Con la movilización surgió una nueva organización de masas, los soviets (consejos), que a la larga tendrían una gran trascendencia en la historia de Rusia. Los soviets eran asambleas de delegados de las fábricas y de las organizaciones obreras, constituidos como instituciones democráticas espontáneas.

En medio de una población casi analfabeta, los métodos expeditivos que empleaban (votación a mano alzada, asambleas públicas, elección directa de los órganos superiores…) acercaron la política a las masas. Los primeros soviets surgieron en San Petersburgo y Moscú, extendiéndose rápidamente por los centros industriales más importantes de Rusia.

Ante el peligro de una guerra civil, Nicolás II se vio obligado a ceder, y en el Manifiesto de Octubre se comprometió a convocar una asamblea nacional (Duma) elegida por sufragio universal. El zar también se comprometió a garantizar el respeto de las libertades públicas.

No obstante, con el tiempo se vio que las reformas eran más aparentes que reales. El sufragio se organizó de manera corporativa e indirecta para impedir una posible victoria de la oposición. Además, el sistema era constitucional, pero no parlamentario, pues los ministros no eran responsables ante la Duma y el zar tenía iniciativa a la hora de legislar.

En 1914 parecía que el Estado zarista había puesto fin a los problemas. El poder absoluto del zar permanecía intacto, el orden había sido restablecido, el progreso industrial se había reanudado con gran fuerza y los problemas del campo se habías apaciguado ligeramente.

Sin embargo, la difícil coyuntura de la I Guerra Mundial volvió a pones de manifiesto las contradicciones del sistema.

Las fuerzas de oposición al zarismo


Las primeras corrientes importantes de oposición al zarismo se desarrollaron en el campo ruso hacia la segunda mitad del siglo XIX. El primer movimiento que cabe destacar fue el creado por los denominados “nihilistas”, grupo inicialmente de carácter intelectual, que posteriormente evolucionó hacia el terrorismo.

Sin embargo, el movimiento más importante en las últimas décadas del siglo fue el populismo (narodniki), que se oponía a la industrialización masiva, defendiendo la reforma de las comunidades rurales. Inspirados en el pensamiento de Bakunin, los populistas fundaron “Tierra y Libertad”, una organización que concretó sus esfuerzos en la acción directa.

Su persistencia en perpetrar atentados contra Alejandro II alcanzó sus frutos en 1881, año en el que el zar moría víctima de las bombas terroristas.

Fue entre los años finales del siglo XIX y los comienzos del XX cuando surgieron las corrientes de oposición que dieron lugar a la formación de los dos partidos políticos que más influencia ejercieron en el movimiento revolucionario.

El primero fue el Partidos Socialista Revolucionario (SR o eserita), con gran influencia entre los campesinos. Fundado en 1901, recogió la tradición del populismo, especialmente en lo que hace referencia a la defensa de los campesinos como clase revolucionaria. Propugnaba la necesidad de destruir el zarismo y de instaurar una sociedad colectivista de base rural.

El segundo, fundado por Plejanov en 1898, fue el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, de tendencia marxista y afiliado a la II Internacional. Entre sus miembros destacaba Vladimir Ilich Uliánov (Lenin), que fue quien adaptó el marxismo a las condiciones específicas de Rusia y el gran artífice de la revolución de 1917.

Hacia 1903 surgieron dentro del partido dos tendencias, mencheviques y bolcheviques, que en 1912 se escindieron definitivamente. Unos y otros aceptaban el esquema marxista de la revolución, que preveía la necesidad de derribar el orden feudal como paso previo a la destrucción del orden burgués por parte del proletariado. Sin embargo, las discrepancias surgieron a la hora de analizar el papel que debía desempeñar la burguesía en la revolución y el carácter que debía tener el partido.

  • Respecto al primer punto, los mencheviques defendían una separación muy clara entre la revolución burguesa y la revolución socialista. Los bolcheviques, en cambio, partían de la base de la incapacidad de la burguesía para protagonizar una revolución propia.
  • Respecto al segundo punto, los mencheviques defendían un partido de masas según el modelo de la socialdemocracia europea. Los bolcheviques concebían un partido de combate, formado por revolucionarios profesionales y con una férrea disciplina.
La corriente liberal y democrática se formó más lentamente y siempre fue más débil, pues en Rusia la burguesía era poco numerosa.

Los sectores liberales se desarrollaron dentro de los zemstva cuando algunos comenzaron a defender la necesidad de establecer un régimen constitucional. En 1905 se fundó el Partido Constitucionalista Demócrata (Kadet) que se oponía a cualquier tipo de acción revolucionaria y propugnaba la necesidad de luchar dentro del marco legal para alcanzar la democracia.

La Rusia de los zares: la autocracia zarista


A principios de siglo XX, el Imperio Ruso mantenía una monarquía absoluta en la que el zar aparecía investido de un poder autocrático que procedía de Dios, y en la que la arbitrariedad era la norma del Estado.

Nadie controlaba los actos del zar, que gobernaba por decreto (ukases) y ninguna institución protegía a los súbditos de la omnipotencia de un Estado que se sustentaba en cuatro pilares:

  • La burocracia, estructura administrativa que garantizaba el funcionamiento del inmenso Imperio Ruso. El sistema estaba corrupto y los funcionarios se habían convertido en una auténtica nobleza administrativa.
  • El ejército, instrumento esencial del expansionismo ruso sobre el resto de los territorios del Imperio. Sus mandos estaban exclusivamente reservados exclusivamente a la nobleza.
  • La Iglesia Ortodoxa, cuya cabeza era el propio zar, ejercía el papel de garante del orden y salvaguardia de las tradiciones.
  • La policía (ojrana), protagonista de un sistema represivo muy duro que garantizaba el mantenimiento del orden.
Hasta 1905, en tiempos del zar Nicolás II, no hubo en Rusia ninguna institución representativa a nivel nacional que sirviese de contrapeso al poder absoluto de los zares.

En el año 1846 se había aceptado la creación de unas asambleas territoriales, los llamados zemstva, que no eran representativas ante el poder, ya que solamente tenían algunas atribuciones a nivel local.

Con el mismo criterio, en el año 1870, se crearon las asambleas urbanas o dumas municipales, que eran elegidas por sufragio censitario. Sin embargo, ambos organismos estaban, de hecho, bajo la tutela de la Administración y eran controlados por la nobleza y los propietarios.

La Rusia de los zares: una industrialización muy localizada


La abolición de la servidumbre había dado lugar a un aumento de la mano de obra disponible para la industria.

Sin embargo, la agricultura no estaba lo suficientemente desarrollada como para poder aportar el capital que el proceso industrializador exigía. Así, la Rusia zarista tuvo que recurrir a inversiones extranjeras procedentes, fundamentalmente, de Francia, Gran Bretaña, Bélgica y Alemania.

El resultado fue una industrialización muy rápida: entre 1890 y 1900, la producción industrial se duplicó y Rusia se convirtió en la quinta potencia industrial del mundo. Ahora bien, la industrialización rusa presentaba unas particularidades bien definidas:

  • En primer lugar, la concentración geográfica en unas zonas determinadas del Imperio: San Petersburgo, Moscú, Ucrania y Polonia.
  • En segundo lugar, el gigantismo, ya que más de la mitad de los obreros trabajaban en empresas de más de 500 trabajadores.
  • En tercer lugar, la dependencia financiera: en 1914 casi un tercio de las sociedades por acciones estaban en manos de capitales foráneos.

La industrialización potenció el crecimiento del proletariado y hacia 1900 había ya casi tres millones de obreros. A pesar de que numéricamente era poco importante, el proletariado tenía una considerable fuerza social en las regiones industriales como consecuencia de la gran concentración empresarial.

En algunas ciudades, como San Petersburgo, los obreros representaban el 50% de la población.

Las condiciones laborales y salariales eran extremadamente duras:

  • Jornada de trabajo de 12 horas.
  • Salarios muy bajos que disminuían con la edad.
  • Un porcentaje muy elevado de mano de obra infantil y femenina.
  • Viviendas miserables…

A todo ello habría que añadir la ausencia de derechos sindicales, en concreto del derecho a la huelga, y la escasa legislación laboral que dejaba a los obreros indefensos frente a la arbitrariedad de la patronal. En estas circunstancias, no es extraño que la conflictividad social fuese muy elevada y que, de día en día, las revueltas obreras aumentasen.

La Rusia de los zares: una agricultura tradicional


A lo largo del siglo XIX, el campo ruso vivió prácticamente al margen de las transformaciones agrícolas que se habían producido en otros Estados europeos.

La aristocracia concentraba en sus manos la mayor parte de la tierra y el campesinado vivía, hasta bien entrado el siglo, en un régimen de servidumbre feudal.

Una parte importante de los siervos estaba sometida a unos fuertes lazos de servidumbre, que comportaban la ausencia de libertad personal y la obligación de realizar prestaciones y pagar impuestos en metálico.

En las comunidades campesinas, los cabezas de familia formaban el la mir. Asamblea de la comunidad rural que se encargaba de distribuir periódicamente entre sus miembros las tierras de cultivo cedidas por el señor.

Las duras condiciones de vida que debían soportar los campesinos provocaron que el Imperio se viese afectado, con relativa frecuencia, por revueltas agrarias.

Finalmente, estas obligaron al zar Alejandro II (1855-1881) a promulgar la abolición de la servidumbre en 1861. Se establecía sí la libertad personal de los siervos, que dejaban de estar ligados a la tierra, y su igualdad civil. Las tierras quedaron divididas en dos partes: una la conservaba el antiguo señor y la otra se entregaba en usufructo a los campesinos.

El decreto, sin embargo, decepcionó a los campesinos, que se veían obligados a endeudarse si querían rescatar unas tierras a un precio, a menudo, superior al real. Como resultado de las reformas surgió una nueva burguesía agraria, los kulaks, iniciándose así un nuevo proceso de diferenciación social.

Paralelamente, el pago del rescate y la fuerte presión fiscal hicieron aumentar el número de campesinos pobres, que recibían el nombre de mujiks. Muchos de ellos, sin tierras y endeudados, emigraron a las ciudades en busca de trabajo en las industrias que comenzaban a crearse. Otros se quedaron en el campo soportando unas condiciones de vida miserables.

La propiedad de la tierra continuaba, de esta manera, siendo la gran reivindicación de los campesinos rusos.