Unidad 7. Las Revoluciones Rusas


DEFINICIONES UTILIZADAS EN EL SÉPTIMO TEMA DE 4º DE ESO. EN ESTA UNIDAD, PARTIENDO DE LA SITUACIÓN POLÍTICA Y SOCIOECONÓMICA DE LA RUSIA ZARISTA, SE EXPLICAN LAS REVOLUCIONES DE 1905 Y 1917, ASÍ COMO LOS PRIMEROS AÑOS DE VIGENCIA DEL SISTEMA SOVIÉTICO.

Bolcheviques: sector revolucionario del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (SD) que, bajo el liderazgo de Lenin, protagonizó la Revolución de octubre de 1917. Defendían el protagonismo del proletariado en la revolución y la creación de una dictadura revolucionaria.

Colectivización: traspaso de los medios de producción de manos privadas a titularidad estatal o comunal. Se iniciaron tras la Revolución Rusa, sirviendo posteriormente como modelo para otros estados comunistas.

Comunismo: sistema social en el que la propiedad en el que la propiedad de los medios de producción está en manos del Estado. Parte de las ideas de Marx expresadas en “El Manifiesto Comunista”, que propugnaba la abolición del derecho de herencia, la expropiación de la tierra y las fábricas, la nacionalización de la banca y la obligación legal del trabajo para todos los ciudadanos.

Comunismo de Guerra: modelo económico impuesto por los bolcheviques en Rusia con el fin de hacer frente a la guerra civil (1918-1921) que les enfrentaba con los “blancos”. La gravedad de la situación económica obligó a tomar las siguientes medidas: expropiaciones generalizadas, disciplina laboral rígida, anulación de los derechos sindicales y requisas de productos para el abastecimiento del ejército y de las ciudades.

Dictadura del proletariado: descripción marxista-leninista del gobierno que debe darse en la primera fase del proceso hacia la sociedad sin clases. En Rusia fue establecida por Lenin en 1917, cuando los bolcheviques tomaron el poder.

Domingo Sangriento: movilización social que tuvo lugar el 9 de enero de 1905 en San Petersburgo (Rusia). Ese día, con más de doscientos muertes y casi mil heridos, fue reprimida por el ejército una marcha pacífica que se dirigía al Palacio de Invierno para pedir al zar Nicolás II que convocase una asamblea constituyente y atendiese a las demandas de mejoras laborales de los trabajadores.

Duma: parlamento de la Rusia zarista creado por Nicolás II tras la Revolución de 1905. Formó parte del intento democratizador del país previo a la Primera Guerra Mundial.

Ejército Blanco: nombre que recibieron los enemigos de los bolcheviques en Rusia tras el triunfo de la Revolución de octubre. Organizaron un ejército que, apoyado por potencias extranjeras, se enfrentó al Ejército Rojo de los bolcheviques durante la guerra civil.

Ejército Rojo: nombre que recibieron las tropas revolucionarias bolcheviques que, bajo la dirección de Trotski, se enfrentaron al Ejército Blanco en la Guerra Civil Rusa.

Koljós: granja colectiva en la Unión Soviética en la que la tierra, que era propiedad del Estado, se explotaba en común utilizando máquinas asignadas por las autoridades públicas. Sus miembros podían tener una casa y una parcela, así como mantener cabezas de ganado para uso personal.

Kulak: nombre de los campesinos rusos que, como consecuencia de las reformas agrarias del año 1906, poseían propiedades agrarias de mediana extensión. Tuvieron especial importancia mientras estuvo vigente la NEP, y desaparecieron con la colectivización de la tierra promovida en época de Stalin.

Mencheviques: facción moderada del Partido Socialdemócrata Ruso que se opuso a los bolcheviques después de la escisión de 1903. Su principal líder fue Martov, defensor de la evolución de Rusia hacia un régimen democrático en donde buscar acomodo a las demandas de la clase obrera.

NEP (Nueva Política Económica): conjunto de medidas acordadas en el X Congreso del Partido Comunista de la URSS en 1921. Estas permitieron que, hasta 1927, se diera cierta tolerancia en aspectos como la libertad de comercio y la creación de pequeñas y medianas empresas. Las reformas económicas permitieron que la situación económica del país mejorara de manera significativa.

Soviets: asambleas revolucionarias de obreros, campesinos y soldados, bajo la dirección bolchevique. No aceptaron la autoridad del Gobierno provisional, al que terminarían derribando en la Revolución de octubre.

Sovjós: granja soviética en la que las tierras, el ganado, las instalaciones y la maquinaria eran propiedad del Estado. Además, la labor de administración recaía en los funcionarios estatales. Los campesinos que trabajaban en ellas no tenían parcelas privadas y trabajaban en un régimen laboral similar al industrial.

Tercera Internacional o Komintern: organismo coordinado de todos los partidos comunistas del mundo. Propugnaba la revolución contra el Estado burgués y el rechazo de las reformas democráticas propuestas por los socialistas en la Segunda Internacional.

URSS: siglas de Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, una organización federal de régimen comunista fundada en 1922 para agrupar a los diferentes territorios, etnias y nacionalidades del antiguo Imperio Ruso.

Unidad 6. Las revoluciones rusas


DEFINICIONES UTILIZADAS EN EL SEXTO TEMA DE 1º DE BACHILLERATO. EN ESTA UNIDAD, PARTIENDO DE LA SITUACIÓN POLÍTICA Y SOCIOECONÓMICA DE LA RUSIA ZARISTA, SE EXPLICAN LAS REVOLUCIONES DE 1905 Y 1917, ASÍ COMO LOS PRIMEROS AÑOS DE VIGENCIA DEL SISTEMA SOVIÉTICO.

Bolcheviques: sector revolucionario del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (SD) que, bajo el liderazgo de Lenin, protagonizó la Revolución de octubre de 1917. Defendían el protagonismo del proletariado en la revolución y la creación de una dictadura revolucionaria.

Colectivización: traspaso de los medios de producción de manos privadas a titularidad estatal o comunal. Se iniciaron tras la Revolución Rusa, sirviendo posteriormente como modelo para otros estados comunistas.

Comunismo: sistema social en el que la propiedad en el que la propiedad de los medios de producción está en manos del Estado. Parte de las ideas de Marx expresadas en «El Manifiesto Comunista», que propugnaba la abolición del derecho de herencia, la expropiación de la tierra y las fábricas, la nacionalización de la banca y la obligación legal del trabajo para todos los ciudadanos.

Comunismo de Guerra: modelo económico impuesto por los bolcheviques en Rusia con el fin de hacer frente a la guerra civil (1918-1921) que les enfrentaba con los “blancos”. La gravedad de la situación económica obligó a tomar las siguientes medidas: expropiaciones generalizadas, disciplina laboral rígida, anulación de los derechos sindicales y requisas de productos para el abastecimiento del ejército y de las ciudades.

Dictadura del proletariado: descripción marxista-leninista del gobierno que debe darse en la primera fase del proceso hacia la sociedad sin clases. En Rusia fue establecida por Lenin en 1917, cuando los bolcheviques tomaron el poder.

Domingo Sangriento: movilización social que tuvo lugar el 9 de enero de 1905 en San Petersburgo (Rusia). Ese día, con más de doscientos muertes y casi mil heridos, fue reprimida por el ejército una marcha pacífica que se dirigía al Palacio de Invierno para pedir al zar Nicolás II que convocase una asamblea constituyente y atendiese a las demandas de mejoras laborales de los trabajadores.

Duma: parlamento de la Rusia zarista creado por Nicolás II tras la Revolución de 1905. Formó parte del intento democratizador del país previo a la Primera Guerra Mundial.

Ejército Blanco: nombre que recibieron los enemigos de los bolcheviques en Rusia tras el triunfo de la Revolución de octubre. Organizaron un ejército que, apoyado por potencias extranjeras, se enfrentó al Ejército Rojo de los bolcheviques durante la guerra civil.

Ejército Rojo: nombre que recibieron las tropas revolucionarias bolcheviques que, bajo la dirección de Trotski, se enfrentaron al Ejército Blanco en la Guerra Civil Rusa.

Koljós: granja colectiva en la Unión Soviética en la que la tierra, que era propiedad del Estado, se explotaba en común utilizando máquinas asignadas por las autoridades públicas. Sus miembros podían tener una casa y una parcela, así como mantener cabezas de ganado para uso personal.

Kulak: nombre de los campesinos rusos que, como consecuencia de las reformas agrarias del año 1906, poseían propiedades agrarias de mediana extensión. Tuvieron especial importancia mientras estuvo vigente la NEP, y desaparecieron con la colectivización de la tierra promovida en época de Stalin.

Mencheviques: facción moderada del Partido Socialdemócrata Ruso que se opuso a los bolcheviques después de la escisión de 1903. Su principal líder fue Martov, defensor de la evolución de Rusia hacia un régimen democrático en donde buscar acomodo a las demandas de la clase obrera.

NEP (Nueva Política Económica): conjunto de medidas acordadas en el X Congreso del Partido Comunista de la URSS en 1921. Estas permitieron que, hasta 1927, se diera cierta tolerancia en aspectos como la libertad de comercio y la creación de pequeñas y medianas empresas. Las reformas económicas permitieron que la situación económica del país mejorara de manera significativa.

Soviets: asambleas revolucionarias de obreros, campesinos y soldados, bajo la dirección bolchevique. No aceptaron la autoridad del Gobierno provisional, al que terminarían derribando en la Revolución de octubre.

Sovjós: granja soviética en la que las tierras, el ganado, las instalaciones y la maquinaria eran propiedad del Estado. Además, la labor de administración recaía en los funcionarios estatales. Los campesinos que trabajaban en ellas no tenían parcelas privadas y trabajaban en un régimen laboral similar al industrial.

Tercera Internacional o Komintern: organismo coordinado de todos los partidos comunistas del mundo. Propugnaba la revolución contra el Estado burgués y el rechazo de las reformas democráticas propuestas por los socialistas en la Segunda Internacional.

URSS: siglas de Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, una organización federal de régimen comunista fundada en 1922 para agrupar a los diferentes territorios, etnias y nacionalidades del antiguo Imperio Ruso.

La etapa de consolidación del fascismo italiano (1922-1925)


En estos años, sin un plan especialmente premeditado, Mussolini fue imponiendo la dictadura.

La existencia de críticas al régimen en la prensa y el Parlamento, nos permiten hablar de una coexistencia entre un sistema parlamentario en crisis y el auge fascista.

Al principio, Mussolini actuó hábilmente formando un gobierno de coalición con pocos ministros fascistas, pero controlando la mayoría de las Secretarías de Estado. Además, el hecho de poseer las carteras de Interior, Asuntos Exteriores, Finanzas y Justicia le daba un amplio poder.

En 1924, Mussolini modificó la ley electoral para dotarse de un Parlamento dócil, obteniendo los fascistas en las elecciones de ese mismo año el 65% de los escaños. Sin embargo, la oposición, aunque debilitada, dejó oír su voz y el socialista Matteotti con una documentación irreprochable, denunció el fraude electoral.

 

El asesinato de Matteotti por bandas fascistas provocó la llamada de la oposición a la nación y el rey exigió la vuelta a las normas constitucionales y la prohibición de la milicia fascista. El abandono del Parlamento por parte de la oposición (sedición del Aventino), con la pretensión de que el rey destituyera a Mussolini, puso las instituciones en manos de los fascistas.

A finales 1925 se aprobó una ley que otorgaba plenos poderes a Mussolini.

Pronto se suprimió el derecho de huelga y se estableció el sindicato fascista como el único representante de los trabajadores. Más tarde, con la Ley de defensa del Estado fueron eliminados, de hecho, los partidos políticos. El Partido Nacional Fascista se convirtió en el partido único.

Además, se creó un tribunal especial y una policía política, la OVRA, para detener y juzgar a todos los opositores. Como consecuencia del atentado fallido contra Mussolini, se cerraron los periódicos de la oposición, se restauró la pena de muerte y se creó un tribunal especial para juzgar este hecho.

La crisis del sistema liberal italiano y el ascenso del fascismo


La I Guerra Mundial, en la que Italia participó del lado de la Triple Entente, agravó las tensiones nacionales, sociales y políticas del régimen liberal italiano. Los tratados de paz de 1919 no habían concedido a Italia las promesas territoriales que los aliados le habían hecho en 1915 por le Tratado de Londres. La sensación de una “victoria mutilada” provocó la indignación de los sectores nacionalistas.

En este ambiente de exaltado nacionalismo, los arditti, jóvenes excombatientes ultranacionalistas, dirigidos por el poeta D´Annunzio, ocuparon Fiume en 1919. No obstante, ante la falta de apoyo del gobierno italiano, se vieron obligados a abandonarla en 1921.

Pronto Mussolini supo capitalizar a favor del naciente fascismo esa sensación de frustración general contra los políticos italianos. La crisis económica, precedida por una grave crisis inflacionista, sumió a la economía italiana en graves dificultades a raíz de la reconversión posbélica de 1920-1921. La agitación social tuvo su origen en el alza del coste de la vida y el número de parados.

Esta situación afectó especialmente al proletariado y al campesinado.

En 1920 se produjo la ocupación de fábricas por los obreros y de tierras por los campesinos, cuyos ánimos estaban exaltados por las noticias que llegaban de Rusia. La crisis del viejo sistema de monarquía constitucional y liberal basado en el turno entre los partidos tradicionales: conservadores y liberales.

Las causas del desmoronamiento del sistema fueron:

  • El auge de los socialistas, a los que empezaba a resultar difícil excluir de los centros de poder.
  • El rechazo de los católicos al régimen liberal como consecuencia de la llamada “cuestión romana”.
  • Las luchas y divisiones en el seno de los partidos tradicionales.

 

El movimiento fascista, aún minoritario en los años 1919-1920, tomó la iniciativa a finales de 1920, para llegar al poder en 1922. En 1920 aparece ya como una fuerza al servicio del orden y se beneficia de numerosas complicidades.

Las squadre d’ azione y los fasci di combattimento actuaban en toda Italia destruyendo los locales de los partidos y sindicatos, así como atacando los municipios de mayoría socialista.

El gobierno, en lugar de mantener una actitud firme en defensa de la ley, disolvió las corporaciones municipales, con lo que las acciones fascistas quedaban legalizadas. Con la ayuda financiera de la patronal y de los grandes propietarios, los fascistas entraron en el Parlamento con 36 diputados en las elecciones de 1921.

Mussolini transformó su organización en un movimiento de masas, el Partido Nacional Fascista, que en 1922 contaba con más de 300.000 miembros. La mayoría procedían de las clases medias, aunque también había representantes del proletariado y del campesinado.

Ante la incapacidad de los partidos políticos y del gobierno para formar un frente común contra la marea fascista, los sindicatos convocaron una huelga general en agosto de 1922.

La contundente actuación de los fascistas los presentó, ante buena parte de la sociedad italiana, como la antesala de una revolución de corte bolchevique. Los fascistas, por tanto, aparecían como la alternativa a la inestabilidad social y política que llevaba irremediablemente a una revolución de izquierdas.

En octubre de 1922, Mussolini reunió en Nápoles al Consejo del Partido Nacional Fascista, que comenzó los preparativos de la “marcha sobre Roma”. El objetivo de esta era reclamar abiertamente el poder.

Al rey Víctor Manuel III, impresionado por la movilización fascista, temeroso de los socialistas y decepcionado por los partidos tradiciones, le pareció buena solución. Además, la presión de la patronal y del ejército, que le expuso su temor al estallido de una guerra civil, hizo el resto.

El 29 de octubre, el rey de Italia confiaba a Mussolini la formación de un nuevo gobierno.

El fascismo italiano


Al término de la Primera de Primera Guerra Mundial, las potencias occidentales trataron de retornar a la normalidad anterior a 1914. Sin embargo, las consecuencias del conflicto dieron lugar a la crisis de postguerra, que se prolongó hasta mediados de la siguiente década. Una vez superados, en apariencia, los desequilibrios económicos, los países occidentales vivieron un periodo de crecimiento que conocemos con el nombre de “los felices años veinte”. Esa prosperidad tocó a su fin en 1929, con el crack bursátil que desembocó en la Gran Depresión. A partir de entonces el mundo fue, poco a poco, caminando hacia un segundo conflicto general.

En este vídeo se resume la historia de la Italia fascista anterior a la II Guerra Mundial. En las siguientes clases se completa esta información con una introducción al periodo y material dedicado la crisis de postguerra en su conjunto, la inflación y el desempleo, las reparaciones de guerra y la deuda, la crisis de la democracia, los felices años veinte, las relaciones internacionales en ese periodo, la cultura de masas, el camino hacia la Depresión, el crack de 1929, las consecuencias del crack bursátil, la expansión de la Depresión, el New Deal, las características del fascismo y el nacionalsocialismo alemán (primera parte y segunda parte).

La consolidación del poder bolchevique


La guerra civil y el boicot internacional a la Rusia soviética no sólo influyeron en la orientación económica, sino también en la política del nuevo Estado.

La situación de excepción favoreció la centralización del poder en manos de los bolcheviques, siendo eliminadas otras opciones políticas.

Los bolcheviques representaban la fuerza más organizada y más capaz de conducir la guerra, mientras que el conflicto no dejaba otra alternativa, o se estaba con ellos o con los blancos. Ante tal disyuntiva, toda oposición política fue tildada de contrarrevolucionaria y, en función de ello, perseguida y eliminada.

En todo caso, el camino que acabaría por conducir hacia la constitución de un sistema de partido único se había iniciado en octubre de 1917, contribuyendo la guerra únicamente a acelerar el proceso. El gobierno provisional surgido de la Revolución de febrero de 1917 había fijado el 12 de noviembre como fecha de las elecciones a la Asamblea Constituyente.

Además, uno de los primeros actos del Consejo de Comisarios del Pueblo, que había accedido al poder tras la Revolución de octubre, fue ratificar la convocatoria.

Los resultados electorales, sin embargo, hicieron cambiar la posición de los bolcheviques: de los 707 miembros, los socialrevolucionarios obtuvieron 410, los bolcheviques 175, el partido kadet 17, los mencheviques 16 y los restantes grupos el resto (86).

Los bolcheviques sabían que nunca podrían aplicar su política si dependían de una Asamblea donde tenían tan pocos representantes. Por ello, cuando la Asamblea se reunió, los bolcheviques sometieron a votación una resolución en la cual esta quedaba subordinada a los soviets.

La proposición fue rechazada por la mayoría y, frente a esta situación, los bolcheviques no dejaron que la Asamblea se volviera a reunir. Con la disolución del Parlamento, los bolcheviques negaban el sufragio universal y las reglas de la democracia parlamentaria.
Se iniciaba así la construcción de un nuevo tipo de Estado, la “dictadura del proletariado”.

En este proceso de centralización del poder y censura democrática, los bolcheviques se sirvieron de la Cheka, dirigida por Feliks Dzerzhinski.

Esta policía política, fundada en 1917, se encargó de ir eliminando la oposición de anarquistas, socialrevolucionarios y mencheviques. A partir de 1922, la existencia legal de los partidos fue cada vez más ficticia: sus dirigentes eran frecuentemente detenidos, su prensa no podía salir a la calle y se prohibieron sus actos públicos.

Así mismo, la autonomía de los soviets era cada vez más reducida y su intervención en las decisiones políticas y económicas fue perdiendo fuerza. El Partido Bolchevique, llamado Comunista desde 1918, se fue convirtiendo en la única institución determinante de la vida política.

Progresivamente, Estado y Partido iban identificándose cada vez más.

Las voces que, entre los mismos bolcheviques, se alzaron contra esta situación fueron eliminadas o neutralizadas, consolidándose, poco a poco, un modelo de partido monolítico.

La fundación de la URSS


En 1917 se inició en Rusia un proceso revolucionario de importantes repercusiones políticas y económicas, tanto a nivel doméstico, como internacional. En febrero de ese año las huelgas, manifestaciones y protestas obligaron a la dinastía Romanov a abandonar el poder. El antiguo régimen zarista pasaba a convertirse entonces en una república de carácter democrático. Sin embargo, en octubre de 1917, los bolcheviques protagonizaron una insurrección de tipo comunista contra el gobierno provisional. Este vídeo explica la planificación y desarrollo de la Revolución de Octubre. Las restantes clases estarán dedicadas a una introducción al tema, las causas del fenómeno revolucionario, las fuerzas de oposición al zarismo, la Revolución de 1905, los sucesos de febrero de 1917, la evolución de la República Rusa y la Revolución de Octubre. Además, este repaso incluye vídeos sobre la construcción del régimen soviético, los Decretos de Octubre, la Guerra Civil, la NEP y el ascenso de Stalin.

 

La Nueva Política Económica (NEP)


En 1917 se inició en Rusia un proceso revolucionario de importantes repercusiones políticas y económicas, tanto a nivel doméstico, como internacional. En febrero de ese año las huelgas, manifestaciones y protestas obligaron a la dinastía Romanov a abandonar el poder. El antiguo régimen zarista pasaba a convertirse entonces en una república de carácter democrático. Sin embargo, en octubre de 1917, los bolcheviques protagonizaron una insurrección de tipo comunista contra el gobierno provisional. Este vídeo explica la planificación y desarrollo de la Revolución de Octubre. Las restantes clases estarán dedicadas a una introducción al tema, las causas del fenómeno revolucionario, las fuerzas de oposición al zarismo, la Revolución de 1905, los sucesos de febrero de 1917, la evolución de la República Rusa y la Revolución de Octubre. Además, este repaso incluye vídeos sobre la construcción del régimen soviético, los Decretos de Octubre, la Guerra Civil, la fundación de la URSS y el ascenso de Stalin.

El Líbano: de la discordia a la no existencia II

En 1918, tras el fin de los combates de la Gran Guerra, el patriarca maronita exige la proclamación de un Gran Líbano independiente. Pero en 1920 se impondrá el mandato francés, que es confirmado por la SDN en 1922. Ese año Francia concede al país un Consejo representativo, en 1925 una Constitución, pero persiste una dependencia de hecho. A partir de 1925 los nuevos dueños del Líbano deberán enfrentarse a una rebelión de la montaña drusa. El tratado de 1936 firmado por el gobierno del Frente Popular concediendo por fin la independencia, no es ratificado por el Parlamento francés. En 1941 los británicos y la FFL expulsarán a los representantes de Vichy. La Francia libre proclamará la independencia en julio, pero una vez más no se respetarán los hechos. En agosto de 1943 los cristianos maronitas y los musulmanes sunnitas adoptan un acuerdo verbal, conocido con el nombre de Pacto Nacional y que estará en vigor durante cuarenta años. Los maronitas, mayoría, detentarán la presidencia de la República; el presidente del consejo será sunnita y el presidente de la Cámara chiíta. Bechara al Khury, ganador de las primeras elecciones, es detenido enseguida junto con su gobierno por el Alto Comisariado francés. Serán necesarios la firme insistencia de los británicos (más inspirados que en Palestina…) y nuevos disturbios en 1945 para que el país acceda por fin a la plena soberanía en 1946.

Alain Duret, Oriente Medio. Crisis y desafíos, p. 84.

El americanismo


El hundimiento europeo y el espectacular desarrollo alcanzado por los EE.UU. durante esos años, fueron las principales causas de la aparición de la leyenda de América:

(Georg Grosz, Un sí menor y un NO mayor) “…las noticias americanas que imprimían los periódicos alemanes causaban sensación. Cuando sucedía algo increíble ¿dónde sucedía? Siempre en Norteamérica, país de posibilidades ilimitadas. ¿Dónde si no podían existir aquellas riquezas fabulosas, dónde podía uno, fuese cual fuese su procedencia, empezar limpiando zapatos, repartiendo periódicos o fregando platos, para acabar indefectiblemente siendo multimillonario, tanto si se lo proponía uno como si no? (…) De Norteamérica nos llegaban las historias más descabelladas. Decían que había allí ciruelas del tamaño de la palma de la mano, cultivadas de modo que, al dirigirles una palabra determinada, se abrían y escupían automáticamente el hueso”.

En el anterior fragmento Georg Grosz nos describe cómo se veía desde el Viejo Continente al gigante americano, cómo y por qué se le admiraba. EE.UU. era, para los europeos, sinónimo de industrialización y nuevas posibilidades. Sin embargo, si bien es verdad que buena parte de la leyenda era real, no es menos cierto que la mitificación de la vida americana alcanzó en ocasiones cotas de irrealidad muy altas. Aún así, no cabe duda de que Norteamérica era el nuevo centro del mundo, el lugar donde surgieron las tendencias culturales, económicas y políticas preponderantes durante los años veinte:

(Georg Grosz, Un sí menor y un NO mayor) “De Norteamérica nos llegaba el americanismo, término muy citado y discutido, que hablaba de un progreso técnico y civilizador avanzado que, bajo la guía de los Estados Unidos, alcanzaba al mundo entero. Nuevas formas de racionalización, lo que solía llamarse eficacia, una publicidad comercial según el modelo americano (advertising and selling), el servicio al cliente (service), el famoso sep smiling, el proceso moderno de trabajo en el que se descompone la tarea en determinadas partes aisladas, calculadas con precisión, los sistemas de Taylor, Ford y demás, todo eso procedía de Norteamérica”.

Éste admirado modelo de producción americano se basaba en tres pilares fundamentales:

– El crecimiento la oferta fruto del desarrollo de la producción en masa. Esto permitía, en base al aumento de la productividad, incrementar las ganancias.

– Para colocar esa oferta era necesaria una demanda que la absorbiese. Por tanto, se hizo imprescindible que la población tuviera mayor capacidad adquisitiva con el fin de aumentar también su consumo.

– Se hizo necesario el desarrollo de sistemas internacionales de relaciones comerciales, en base a la libre circulación de mercancías, y financieras; es decir, la existencia de un sistema monetario estable.

Producción en masa.

Se procedió a racionalizar la producción mediante los siguientes mecanismos:

– Proceso de mecanización; el trabajo humano y de la máquina de vapor fue sustituido por el de los motores eléctricos. Además, en el campo de las fuentes de energía, el carbón perdió la primacía a favor de la electricidad y el petróleo.

– Estandarización de los productos; se redujo la oferta a un tipo de materias tipo, es decir, se unificaron los modelos productivos con el fin de facilitar y acelerar los procesos de fabricación. Éste fenómeno nos lo describe ampliamente el periodista español Julio Camba en un capítulo de La ciudad automática.

– Organización más racional del trabajo; se aplicaron los principios de Taylor: cronometrar los tiempos de cada operación con el fin de establecer un ritmo estándar; eliminación de los tiempos muertos y de los movimientos inútiles; cálculo de cada movimiento; mano de obra no especializada, ya que los movimientos a realizar, en general muy sencillos, no la requerían. De éstos obreros inexpertos nos habla Louise Ferdinand Céline en Viaje al fondo de la noche cuando narra cómo, a pesar de sus limitaciones, fue contratado en la fábrica de automóviles Ford en Detroit.

– Organización en cadena del trabajo siguiendo el método fordista, es decir, descomponiendo éste en procesos. Tanto la narración de Louise Ferdinand Céline en Viaje al fondo de la noche como el film de Charles Chaplin Tiempos modernos, son buenos ejemplos de esto.

– Concentración empresarial, bien por medio de trust, holding o konzert, que acabó por generar grandes empresas. Este proceso se vio favorecido, además, por los avances tecnológicos, productivos, y por la necesidad de controlar a la competencia.

Consumo y sociedad de masas.

El segundo aspecto a tener en cuenta era el consumo; es decir, que la demanda absorbiese la oferta empresarial. Con éste fin se desarrollaron los siguientes mecanismos:

– Imparable progreso de la publicidad, que pasó a utilizar medios como la prensa, la radio, los carteles y los luminosos. Se realizaron importantes inversiones en éste campo, que, como se fue comprobando más adelante, acabaron siendo muy rentables. Los principales productos anunciados fueron: los alimentos, los chocolates, los chicles, las bebidas, los tabacos, los productos de belleza e higiene, los perfumes, la ropa y los complementos, el menaje y el hogar, el sonido, los automóviles, las camionetas, y los complementos para vehículos.

– Creció la capacidad adquisitiva de la población gracias al desarrollo del crédito y la caída en desuso de la costumbre del ahorro. Se trataba de poner de moda el consumo-disfrute, en el que jugó un papel fundamental la facilidad dada al consumidor de poder comprar a plazos. De ésta manera, las sociedades de crédito y el crédito mismo se extendieron por el mundo, generalizándose el endeudamiento. Todo éste complejo sistema permitió que la demanda creciera enormemente, ya que la mayoría de la población tenía acceso a casi todos los productos.

– Los cambios en las condiciones de vida, en el trabajo y en el grado de urbanización –mayor durante éstos años-, permitió que se desarrollara con fuerza la civilización de masas.

– El desarrollo de los medios de comunicación fue otro de los factores que posibilitó el aumento de la demanda y la aparición de la cultura de masas. La prensa, la radio, el cine, la industria del ocio… todos se adecuaron a los nuevos tiempos, pasando a formar parte de todo éste engranaje publicitario. Al igual que la sociedad, los medios sufrieron un importante cambio: surgió la prensa de masas, portadora de grandes titulares y rebosante de sensacionalismo; la radio, medio de comunicación estrella de la época, se generalizó entre la población, llegando a convertirse en un medio accesible para todos; y el cine por su parte se convirtió en un importante elemento de ocio.

– Todo esto permitió la difusión del americanismo como forma de cultura: música, moda, entretenimientos…

Marco internacional.

Hemos señalado anteriormente, a modo de tercer elemento necesario para el desarrollo del americanismo, la importancia de que existiese un marco institucional que aportase la seguridad necesaria para las transacciones internacionales. De ésta manera, y tras el caos de la posguerra, se trató de restablecer el patrón oro y reducir la inflación en las distintas naciones con el fin de poder poner en marcha estos mecanismos. Se buscaba, en definitiva, volver a la normalidad económica de la preguerra que tan difícil estaba resultando alcanzar. Los dirigentes de los distintos estados pusieron las bases de éste proceso en la Conferencia Internacional de Génova (1922), donde se acordó como fin para todos los países:

– Alcanzar la estabilidad monetaria.

– Restablecer la convertibilidad de las monedas en oro.

En lo que respecta al primer elemento, hay que señalar que afectaba principalmente, aunque no exclusivamente, a la Europa centro-oriental. De ésta forma, entre 1921 y 1924, se sanearon las finanzas de Polonia, los países bálticos, Checoslovaquia, Hungría y Alemania. Además, con el fin de solucionar los problemas de las indemnizaciones de guerra, se negoció con los alemanes el Plan Dawes, que debía regir desde ese momento el pago de las reparaciones.

En lo referente al segundo aspecto, cabe subrayar que se confirmó la supremacía americana como centro financiero mundial en detrimento de Londres. Los EE.UU. pasaban a ser el principal inversor del mundo, destacando sus inversiones en Europa, América del Sur, Canadá y la India. Con estas medidas se logró alcanzar, por fin, una estabilidad sobre la que se pudo edificar el entramado económico de los años veinte.

Deficiencias del sistema

El sistema económico surgido en la Conferencia Internacional de Génova se mantuvo vigente durante la década de los años veinte. Sin embargo, a causa de diversos factores, no acabó de funcionar a la perfección. Los principales elementos que impidieron el desarrollo de éste modelo económico, y por tanto su pervivencia, fueron:

– El constante estado de depresión económica que se vivió de los años veinte, cuya principal manifestación fue el elevado precio de los productos.

– La escasa adaptación de la estructura económica europea al modelo americano. Europa, poco desarrollada en los sectores industriales en auge, continuó rigiéndose por el modelo británico, es decir, el de preguerra.

– Limitaciones de la demanda a causa del alto número de desempleados, el elevado índice de pobreza, la ruina de los agricultores, y la escasa capacidad adquisitiva de buena parte de la población.

– Otros obstáculos que impidieron éste desarrollo fueron: el proteccionismo y altos aranceles existentes, la interrupción de los trasvases migratorios ante la nueva política de EE.UU. hacia los inmigrantes, y el mal funcionamiento del sistema de pagos.

A largo plazo, la consecuencia de estos desequilibrios del sistema será la llegada de la Gran Depresión.

Bibliografía:

[1] Historia Universal Contemporánea II; Javier Paredes (Coord.) – Barcelona – Ariel – 2004.

[2] La guerra del mundo: los conflictos del siglo XX y el declive de occidente (1904-1953); Niall Ferguson – Barcelona – Debate – 2007.

[3] El periodo de entreguerras en Europa; Martin Kitchen – Madrid – Alianza Editorial – 1992.

[4] Sociedad y cultura en la República de Weimar: el fracaso de una ilusión; José Ramón Díez Espinosa – Valladolid – Universidad – 1996.

[5] La ciudad automática; Julio Camba – Madrid – Espasa-Calpe – 1950.

[6] Viaje al fondo de la noche; Louise Ferdinand Céline – 1932.

[7] Un sí menor y un No mayor; Georg Grosz – Madrid – Anaya – 1991.