Describe las causas, desarrollo y consecuencias de la Revolución de Asturias de 1934


OCTOGÉSIMO PRIMER ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

En octubre de 1934, casi un año después de la victoria de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) en las elecciones generales, el presidente del Gobierno Alejandro Lerroux, del partido Republicano Radical, remodeló el ejecutivo integrando en él a tres ministros de la formación de derechas. Esto fue considerado por la izquierda como una traición a la República, pues consideraban a la CEDA, y más en concreto a su líder José María Gil Robles, enemiga declarada del régimen de 1931.

De esta manera, los socialistas promovieron una insurrección popular, justificando esa acción, a todas luces ilegal, alegando que la República estaba en peligro. Al margen de los hechos acaecidos en Asturias y Cataluña, la repercusión de la huelga general revolucionaria convocada por el PSOE fue escasa en la mayor parte del territorio.

El acuerdo entre socialistas, anarquistas y comunistas asturianos hizo posible la formación de una alianza obrera que emprendió una auténtica revolución social en esa región. Ante estos hechos, el gobierno declaró el estado de guerra y envió al ejército de Marruecos a poner orden en la recién bautizada República Obrera y Campesina. Como consecuencia de los enfrentamientos, asesinatos en la retaguardia y represión posterior, fallecieron más mil insurrectos y cerca de trescientos miembros de las fuerzas de seguridad.

Al margen de las pérdidas humanas y materiales, los acontecimientos de 1934 dieron un nuevo impulso a las medidas contrarreformistas emprendidas por el gobierno radical-cedista. Además, las trabas políticas no solo afectaron a los partidos obreros de corte revolucionario, sino también a algunos grupos nacionalistas y a la reglamentación de los estatutos de autonomía. Todo ello contribuyó a la polarización y radicalización de la sociedad española, así como a la aparición de grandes coaliciones de derecha e izquierda en las elecciones de febrero de 1936.

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:11. Los ministros de la CEDA.
  • 0:46. La huelga general revolucionaria.
  • 1:07. La Revolución de Asturias.
  • 1:39. Las consecuencias de la Revolución de 1934.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia de España 2 – Editorial Anaya.
  2. Historia de España – Editorial Vicens Vives.
  3. Historia de España Contemporánea; José Luis Comellas – Rialp.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

Bloque 3. La formación de la Monarquía Hispánica y su expansión mundial (1474-1700)


Conjunto de estándares del temario de 2º de Bachillerato pertenecientes al Bloque 3, que aborda la explicación del reinado de los Reyes Católicos y el desarrollo de la Monarquía Hispánica con los Austrias. Aunque he mantenido la numeración original, para la prueba EBAU del curso 2017-2018 no serán objeto de examen en Castilla y León el séptimo y el octavo.

  1. Define el concepto de “unión dinástica” aplicado a Castilla y Aragón en tiempos de los Reyes Católicos y describe las características del nuevo Estado.
  2. Explica las causas y consecuencias de los hechos más relevantes de 1492.
  3. Compara los imperios territoriales de Carlos I y el de Felipe II, y explica los diferentes problemas que acarrearon.
  4. Analiza la política respecto a América en el siglo XVI y sus consecuencias para España, Europa y la población americana.
  5. Representa una línea del tiempo desde 1474 hasta 1700, situando en ella los principales acontecimientos históricos.
  6. Explica los principales proyectos de reforma del Conde Duque de Olivares.
  7. Analiza las causas de la guerra de los Treinta Años, y sus consecuencias para la monarquía hispánica y para Europa.
  8. Compara y comenta las rebeliones de Cataluña y Portugal de 1640.
  9. Explica los principales factores de la crisis demográfica y económica del siglo XVII, y sus consecuencias.

Especifica la evolución de las fuerzas políticas de oposición al sistema: republicanos y nacionalistas


SEXAGÉSIMO TERCERO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Las turbulencias políticas que marcaron el Sexenio Democrático, unidas a la solidez del sistema de la Restauración en sus primeros compases, condenaron al ostracismo a las fuerzas de oposición. De esta manera, hasta comienzos del siglo XX los partidos republicanos y nacionalistas se mantuvieron al margen de la vida política del país, excluidos de los órganos de decisión. Ahora bien, el progresivo desgaste del modelo ideado por Cánovas permitió que, con el paso de los años, su fuerza y apoyos se incrementaran notablemente.

A comienzos del siglo XX, los grupos republicanos constituían la fuerza de oposición mas importante a la monarquía liberal y a los partidos dinásticos. De entre sus partidarios destacaban los intelectuales y amplios sectores de las clases medias, quienes identificaban el ideal de república con la democratización real del país. Además, su progresiva apertura a las reformas sociales relacionadas con la forma de vida de los obreros, les permitió ganar partidarios entre la clase trabajadora.

Esa orientación hacia postulados de corte democrático y social obtuvo sus primeros frutos en las elecciones de 1903. En esos comicios las fuerzas republicanas, que concurrían en una candidatura conjunta (Unión Republicana), obtuvieron unos buenos resultados. Sin embargo, la falta de entendimiento entre los grupos que conformaban esa coalición, condujo escisión del ala más radical. De esta manera, en 1908, Alejandro Lerroux fundó el Partido Republicano Radical.

De entre los nacionalismos del primer tercio del siglo XX, el catalán fue el que contó con mayor fuerza e implantación en el territorio. El escenario político en ese territorio estuvo dominado por la Lliga Regionalista, un partido de corte burgués fundado en 1901. De hecho, en su programa no se prestaban atención a las reformas sociales y, quizá por ese motivo, no contaba con el apoyo de la clase obrera, más proclive al republicanismo. Los miembros de la Lliga consideraban que se debía compatibilizar la regeneración política y la modernización económica con su reivindicación de autonomía. Eso les permitió colaborar en numerosas ocasiones con los gobiernos del turno, ya fueran conservadores o liberales.

Después del fallecimiento de su fundador en 1903, en el seno del Partido Nacionalista Vasco (PNV) se inició un enfrentamiento entre el sector independentista, defensor de las ideas tradicionalistas de Sabino Arana, y el ala más moderada, de corte liberal y posibilista; es decir, los partidarios de buscar un arreglo con el gobierno de España para dotar de autonomía a las provincias vascas. El triunfo de esta segunda postura permitió que el nacionalismo se extendiera, desde su base en Vizcaya, al conjunto del País Vasco. Además, su aproximación a la burguesía industrial le dotó de una fuente de financiación que terminó por consolidar el partido hasta convertirlo en la fuerza política más importante del territorio.

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:17. La fortaleza inicial del sistema de la Restauración.
  • 0:53. Los republicanos a comienzos del siglo XX.
  • 1:58. Los grupos nacionalistas.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia de España 2 – Editorial Anaya.
  2. Historia de España – Editorial Vicens Vives.
  3. Historia de España Contemporánea; José Luis Comellas – Rialp.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

Compara la revolución industrial con la de los países más avanzados de Europa


QUINCUAGÉSIMO SÉPTIMO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Una vez finalizadas las Guerras Napoleónicas, la Europa continental iniciaba su proceso de industrialización siguiendo, en gran medida, el modelo británico de las décadas anteriores. Ese proceso de cambio económico estuvo acompañado, y favorecido, por un cambio en las estructuras políticas de los países; fundamentalmente con el establecimiento de instituciones de corte liberal. Sin embargo, entre 1814 y 1833, España se mantuvo aislada de esa gran transformación. Esa circunstancia, unida en el campo político a la pervivencia del régimen absolutista, permite entender algunas de las claves del atraso económico español.

Ahora bien, la industrialización en España no se vio únicamente lastrada por el régimen político. De hecho, una vez se produjo el triunfo del liberalismo, el desarrollo económico continuó siendo inferior al de los países del entorno. Además, la revolución industrial española fue desigual, afectando fundamentalmente a Cataluña y el País Vasco.

En definitiva, aunque a lo largo del siglo XIX fueron resolviéndose algunos de los principales problemas económicos del país, la industrialización en España fue lenta, débil y tardía en comparación con los países más avanzados de Europa. Esto se debió, tanto a la falta de poder adquisitivo de la población, como a la política proteccionista ejercida a ultranza y a la falta de inversión en el sector industrial. A esto se sumaron otros factores, como las deficientes comunicaciones terrestres, la escasez de fuentes de energía y la pérdida de las colonias americanas.

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:19. La revolución industrial en Europa.
  • 0:42. La revolución industrial en España.
  • 1:01. Las desigualdades territoriales.
  • 1:39. Las causas de atraso industrial.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia de España 2 – Editorial Anaya.
  2. Historia de España – Editorial Vicens Vives.
  3. Historia de España en el siglo XIX; José Luis Comellas – Rialp.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

Resume el origen y evolución del catalanismo, el nacionalismo vasco y el regionalismo gallego


QUINCUAGÉSIMO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

El proyecto de Estado unitario forjado por los liberales españoles durante los primeros dos tercios del XIX, no fue aceptado en todos los territorios. Su rechazo en Cataluña, el País Vasco y Galicia dio origen a los regionalismos periféricos que, con el tiempo, desarrollaron sus propias formas de nacionalismo. A lo largo de las siguientes líneas se pretende abordar cada uno de ellos, prestando especial atención a sus orígenes, fundamentos y desarrollo hasta comienzos del siglo XX.

El nacionalismo catalán decimonónico presentaba, en sus orígenes, un evidente rechazo a la concepción de nación uniforme propia del modelo canovista. Sin embargo, frente a esa idea surgieron dos concepciones que, sin ser del todo antagónicas, se mostraron irreconciliables. De un lado estaba el modelo conservador, que defendía una Cataluña singular dentro de una España plural -sus principales representantes fueron la Unión Catalanista, fundada en 1891, y la Lliga Regionalista, de 1901-, y del otro, el republicanismo federal catalán.

La cuestión foral fue, sin lugar a dudas, el eje fundamental de confrontación entre el Estado liberal y las provincias vascas. Ahora bien, en el origen del ideario nacionalista en ese territorio también desempeñaron un papel clave las guerras carlistas y el proceso de industrialización. De hecho, el principal promotor del Partido Nacionalista Vasco (PNV) fue Sabino Arana, un acérrimo defensor de Carlos VII antes de fundar ese grupo político en 1895.

Al igual que los restantes regionalismos periféricos, el gallego no adquirió importancia hasta los últimos años del XIX. De hecho, aunque la Asociación Regionalista Gallega de Santiago se fundó en 1890, no logró implantarse con fuerza en el territorio hasta los comienzos del siglo XX.

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:13. Los regionalismos periféricos.
  • 0:45. El nacionalismo catalán.
  • 1:21. El nacionalismo vasco.
  • 1:51. El regionalismo gallego.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia de España 2 – Editorial Anaya.
  2. Historia de España – Editorial Vicens Vives.
  3. Historia de España en el siglo XIX; José Luis Comellas – Rialp.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

Especifica las causas del despegue económico de Cataluña en el siglo XVIII


TRIGÉSIMO PRIMER ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

 A lo largo del siglo XVIII, pesar las dificultades internas, Cataluña inició un proceso recuperación económica basado en un importante crecimiento demográfico, pues pasó de 400.000 habitantes en 1700 a 800.000 en 1800. A esto hemos de añadir un aumento considerable de la producción agrícola y una reactivación del comercio, especialmente tras la apertura, en 1778, de los mercados americanos. Este conjunto de transformaciones marcaron, en lo político y lo social, la crisis del Antiguo Régimen, al tiempo que hicieron posible la revolución industrial catalana durante la siguiente centuria. De hecho, se puede hablar de una tímida industrialización en el siglo XVIII, centrada especialmente en el algodón y otras ramas textiles.

Aunque desde 1680 había signos de recuperación, parece evidente que el nuevo régimen borbónico contribuyó notablemente a la recuperación y posterior expansión. Gracias a las reformas emprendidas por los Borbones, Cataluña se situó a la cabeza industrial de España, destacando en el campo de textil. Un claro ejemplo fue la fabricación de los estampados de algodón llamados “indianas”, que se comercializaron fundamentalmente con América. Con esto quedó patente lo beneficiosa que fue para su economía la libertad de comercio con los territorios del Nuevo Mundo decretada en 1778.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia de España 2 – Editorial Anaya.
  2. Historia de España – Editorial Vicens Vives.
  3. Historia económica de España – Agustín González Enciso – Ariel.

Unidad 6. El final de la Edad Media en la península Ibérica


DEFINICIONES UTILIZADAS EN EL SEXTO TEMA DE 2º DE ESO. CON ESTA UNIDAD DIDÁCTICA FINALIZA EL REPASO A LA HISTORIA MEDIEVAL DEL LA PENÍNSULA IBÉRICA. EN ELLA SE EXPLICAN CUESTIONES RELACIONADAS CON LA CRISIS DEL SIGLO XIV Y LA EVOLUCIÓN POLÍTICA, ECONÓMICA Y SOCIAL DE LAS CORONAS DE CASTILLA Y ARAGÓN.

Benimerines: nombre castellanizado de la familia Banu Marin, que dominó parte del norte de África entre los siglos XIII y XV.

Consejo de Ciento: asamblea de notables de la ciudad de Barcelona que dirigía el gobierno municipal.

Consejo Real: institución formada por los nobles y funcionarios que asesoraban al rey en su tarea del gobierno.

Consulados del mar: tribunales mercantiles que surgieron en los reinos de la Corona de Aragón con el fin de regular las disputas comerciales.

Generalidades: instituciones que, en Cataluña y Valencia, velaban por el respeto a los fueros y las leyes.

Guerra de los remensa: revuelta antiseñorial que se desarrolló en Cataluña durante la segunda mitad del siglo XV.

Justicia Mayor: juez supremo y defensor de los fueros aragoneses.

La Busca y la Biga: bloques políticos en los que estaba dividida la burguesía catalana y que, como consecuencia de la lucha por el poder en la ciudad de Barcelona, se enfrentaron en la segunda mitad del siglo XV.

Mestas: asambleas de ganaderos trashumantes que tenían por objetivo proteger esa actividad. En 1273, Alfonso X las agrupó a todas bajo el Honrado Concejo de la Mesta, que gozó de enormes privilegios y llegó a atesorar gran poder.

Repartimiento: sistema de repoblación por el que la mayoría de las tierras conquistadas se dividían entre los nobles y las órdenes militares.

Revuelta de los irmandiños: movimiento antiseñorial que tuvo lugar en Galicia como consecuencia del descontento del campesino ante el empeoramiento de su situación en el siglo XIV.

PARA LA CORRECCIÓN DE ESTAS DEFINICIONES SUELO UTILIZAR UN GUIÓN DONDE SE VALORA, SOBRE SIETE, LA PRESENCIA DE UNA SERIE DE CONTENIDOS. LOS TRES PUNTOS RESTANTES SALEN DE UNA LECTURA DELA DEFINICIÓN EN CONJUNTO, DONDE SE HACE HINCAPIÉ TANTO EN LA EXPRESIÓN ESCRITA COMO EN LA COMPRENSIÓN DEL TÉRMINO QUE DEMUESTRA EL ALUMNADO. PUEDE CONSULTARSE ESE GUIÓN EN EL SIGUIENTE ENLACE: GUIÓN DE CONCEPTOS DE LA UNIDAD 6

Visitamos la Fundación Transición Española


Camino de la International Knowledge Fair 2017, hemos hecho escala en Madrid para visitar la sede de la Fundación Transición Española. Allí hemos participado en un acto que contó con la participación de su director y del ministro de la UCD Salvador Sánchez-Terán. Trece alumnos del IES Juan Martín el Empecinado tuvieron la oportunidad de compartir una hora de conversación con uno de los protagonistas del cambio político en España. Al final el tiempo nos supo a poco y se nos quedaron varias preguntas en el tintero. Otra vez será.

De entrada nos vamos con buen sabor de boca y con ganas de repetir la experiencia. También nos llevamos una serie de conocimientos sobre esa etapa de la historia de España que, hasta la fecha, desconocíamos. Hablo de cuestiones relacionadas con la personalidad de Adolfo Suárez, la crisis de la UCD, el golpe de Estado del 23F o la situación de Cataluña a la muerte de Franco.

Ahora nos espera la Feria de Almagro, en la que pasaremos dos días presentando nuestros proyectos y aprendiendo de alumnos y profesores de otros centro. El evento promete: más de cien alumnos, medio centenar de profesores, participantes de cuatro países y, sobre todo, mucha ilusión por mejorar la educación.

Adolfo Suárez y Josep Tarradellas I

Sin embargo, los buenos resultados del referéndum en Cataluña hicieron que Suárez perdiera interés en el ilustre exiliado, y la posterior incorporación de Pujol a la comisión de los nueve -que irritó profundamente a Tarradellas, defensor a ultranza de que las negociaciones entre la oposición catalana y el gobierno se realizaran por separado-, pareció abrir una vía más directa.

Charles Powell, España en democracia, 1975-2000, p. 184.

La visita de los Reyes a Cataluña en 1976

En el ámbito simbólico, tuvo especial resonancia la visita de los reyes a Cataluña, en el transcurso del cual el monarca utilizó repetidamente el catalán en sus discursos. Durante la misma se anunció la creación de una comisión para estudiar la implantación de un régimen administrativo para las cuatro provincias catalanas, impulsada por el presidente de la diputación barcelonesa, Juan Antonio Samaranch, que pretendía una cierta institucionalización de Cataluña como región. A sugerencia de Pujol, recogida por Sánchez-Terán, también se acordó permitir la inscripción en el registro civil de nombres vernáculos «en cualquier lengua de la nación».

Charles Powell, España en democracia, 1975-2000, p. 154.