Especifica las características esenciales de la Constitución de 1931


OCTOGÉSIMO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

El proyecto constitucional de 1931 fue el resultado de un compromiso entre socialistas y republicanos de izquierdas para establecer una república democrática y no confesional. Recogía una amplia declaración de derechos y libertades, como el sufragio femenino, el establecimiento del matrimonio civil y el divorcio, así como el derecho a una educación primaria obligatoria, laica y gratuita. Y, si bien se respetaba la propiedad privada, se asumía el principio de que la riqueza del país quedaba subordinada a los intereses generales.

El texto constitucional consagraba la separación entre Iglesia y Estado –de hecho esta dejaba de recibir financiación pública- y establecía una marcada división de poderes. Las Cortes tenían una única cámara, el Congreso de los Diputados, con una amplia capacidad legislativa y de control al gobierno. Por su parte, la Jefatura del Estado se atribuyó al presidente de la República, mientras que la Justicia se basaba en la independencia profesional de los tribunales.

Por último, es importante señalar que se reconocía el derecho de algunas provincias a conformar un régimen de autonomía que debía configurarse y regularse por medio de la aprobación de estatutos.

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:16. Los derechos y libertades de la Constitución de 1931.
  • 0:52. La separación Iglesia-Estado y la división de poderes.
  • 1:19. La política territorial: los estatutos de autonomía.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia de España 2 – Editorial Anaya.
  2. Historia de España – Editorial Vicens Vives.
  3. Historia de España Contemporánea; José Luis Comellas – Rialp.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

Bloque 10. La Segunda República. La Guerra Civil en un contexto de Crisis Internacional (1931- 1939)


Conjunto de estándares del temario de 2º de Bachillerato pertenecientes al Bloque 10, que aborda la explicación de la Segunda República y la Guerra Civil.

    1. Explica las causas que llevaron a la proclamación de la Segunda República y relaciona sus dificultades con la crisis económica mundial de los años 30.
    2. Resume las reformas impulsadas durante el bienio reformista de la República.
    3. Especifica las características esenciales de la Constitución de 1931.
    4. Describe las causas, desarrollo y consecuencias de la Revolución de Asturias de 1934.
    5. Explica las causas de la formación del Frente Popular y las actuaciones tras su triunfo electoral, hasta el comienzo de la guerra.
    6. Representa una línea del tiempo desde 1931 hasta 1939, situando en ella los principales acontecimientos históricos.
    7. Relaciona la Guerra Civil española con el contexto internacional.
    8. Compara la evolución política y la situación económica de los dos bandos durante la guerra.
    9. Especifica los costes humanos y las consecuencias económicas y sociales de la guerra.

Representa una línea del tiempo desde 1931 hasta 1939, situando en ella los principales acontecimientos históricos


OCTOGÉSIMO TERCER ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

1931 II – Gobierno del almirante Aznar.
1931 IV – Elecciones municipales del 12 de abril.
1931 IV – Proclamación de la Segunda República.
1931 V – Restablecimiento de la Generalitat de Cataluña.
1931 VI – Decretos de Azaña para reformar el Ejército.
1931 VI – Elecciones a Cortes Constituyentes.
1931 XII – Promulgación de la Constitución republicana.
1931 XII – Alcalá Zamora es nombrado presidente de la República.
1931 XII – Comienzo del Bienio Progresista: gobierno de Manuel Azaña.
1932 VIII – Sublevación del general Sanjurjo.
1932 IX – Se aprueba el Estatuto de Cataluña.
1932 IX – Ley de Reforma Agraria.
1932 IX – Françesc Maciá es nombrado presidente de la Generalitat.
1933 I – Revueltas campesinas: sucesos de Casas Viejas.
1933 III – Fundación de la CEDA.
1933 X – Fundación de Falange.
1933 X – Dimisión de Manuel Azaña.
1933 XI – Gobierno de Martínez Barrio.
1933 XI – Elecciones generales.
1933 XII – Comienzo del Bienio Radical-Cedista.
1933 XII – Gobierno de Alejandro Lerroux.
1934 I – Lluis Companys es nombrado presidente de la Generalitat.
1934 X – Revolución de octubre.
1934 X – El Gobierno suspende el Estatuto de Cataluña.
1935 IX – Nueva Ley Agraria.
1935 X – Escándalo del “estraperlo”.
1935 X – Dimisión de Alejandro Lerroux.
1936 II – Elecciones del Frente Popular.
1936 II – Restablecimiento de la Generalitat.
1936 V – Gobierno de Casares Quiroga.
1936 VI – Se restablece la Ley de Reforma Agraria de 1932.
1936 VI – Se aprueba el Estatuto de Galicia.
1936 VII – Asesinato del teniente Castillo y de Calvo Sotelo.
1936 VII – Comienzo de la Guerra Civil.
1936 VII – Gobierno de Martínez Barrio.
1936 VII – Gobierno de José Giral.
1936 VII – Se forma de Junta de Defensa Nacional en Burgos.
1936 VIII – Se constituye el Comité Internacional de No Intervención.
1936 IX – Gobierno de Largo Caballero.
1936 X – Franco es nombrado “jefe del Gobierno del Estado español”.
1936 XI – El gobierno republicano se traslada a Valencia
1936 XI – Se crea la Junta de Defensa en Madrid: comienza la batalla de Madrid.
1937 III – Comienzo de la Campaña del País Vasco.
1937 IV – Decreto de Unificación: Falange Tradicionalista de las JONS.
1937 IV – Bombardeo de Guernica.
1937 V – Enfrentamiento en Barcelona entre los anarquistas, POUM y PCE.
1937 V – Gobierno de Juan Negrín.
1937 XII Ofensiva sobre Teruel.
1938 II – Primer Gobierno de Franco.
1938 II – Se aprueba el Fuero del Trabajo.
1938 IV – El ejército franquista llega al Mediterráneo.
1938 VII – Batalla del Ebro.
1938 XII – Ofensiva franquista en Cataluña.
1939 II – Ocupación de Cataluña.
1939 II – Ley de Responsabilidades Políticas.
1939 III – Golpe de Estado del coronel Casado y de Julián Besteiro.
1939 III – El ejército franquista entra en Madrid.
1939 IV – Finaliza la Guerra Civil.

Describe las causas, desarrollo y consecuencias de la Revolución de Asturias de 1934


OCTOGÉSIMO PRIMER ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

En octubre de 1934, casi un año después de la victoria de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) en las elecciones generales, el presidente del Gobierno Alejandro Lerroux, del partido Republicano Radical, remodeló el ejecutivo integrando en él a tres ministros de la formación de derechas. Esto fue considerado por la izquierda como una traición a la República, pues consideraban a la CEDA, y más en concreto a su líder José María Gil Robles, enemiga declarada del régimen de 1931.

De esta manera, los socialistas promovieron una insurrección popular, justificando esa acción, a todas luces ilegal, alegando que la República estaba en peligro. Al margen de los hechos acaecidos en Asturias y Cataluña, la repercusión de la huelga general revolucionaria convocada por el PSOE fue escasa en la mayor parte del territorio.

El acuerdo entre socialistas, anarquistas y comunistas asturianos hizo posible la formación de una alianza obrera que emprendió una auténtica revolución social en esa región. Ante estos hechos, el gobierno declaró el estado de guerra y envió al ejército de Marruecos a poner orden en la recién bautizada República Obrera y Campesina. Como consecuencia de los enfrentamientos, asesinatos en la retaguardia y represión posterior, fallecieron más mil insurrectos y cerca de trescientos miembros de las fuerzas de seguridad.

Al margen de las pérdidas humanas y materiales, los acontecimientos de 1934 dieron un nuevo impulso a las medidas contrarreformistas emprendidas por el gobierno radical-cedista. Además, las trabas políticas no solo afectaron a los partidos obreros de corte revolucionario, sino también a algunos grupos nacionalistas y a la reglamentación de los estatutos de autonomía. Todo ello contribuyó a la polarización y radicalización de la sociedad española, así como a la aparición de grandes coaliciones de derecha e izquierda en las elecciones de febrero de 1936.

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:11. Los ministros de la CEDA.
  • 0:46. La huelga general revolucionaria.
  • 1:07. La Revolución de Asturias.
  • 1:39. Las consecuencias de la Revolución de 1934.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia de España 2 – Editorial Anaya.
  2. Historia de España – Editorial Vicens Vives.
  3. Historia de España Contemporánea; José Luis Comellas – Rialp.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

Resume las reformas impulsadas durante el bienio reformista de la República


SEPTUAGÉSIMO NOVENO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Con el fin de modernizar y elevar el grado de democratización del país, durante el primer bienio de la Segunda República (1931-1933) se emprendió una política general de reformas. Estas afectaron, fundamentalmente, a cinco ámbitos: las relaciones Iglesia-Estado, el ejército, la educación, el mundo del trabajo y la cuestión territorial. En los siguientes párrafos se procederá a abordar, de forma sucinta pero completa, cada una de ellas.

En lo que respecta a la religión, el gobierno republicano pretendía establecer una clara separación entre el Estado y la Iglesia, así como reducir la influencia reducir la influencia de esta última en la sociedad española. Con ese fin, se aprobaron una serie de medidas legislativas encaminadas a cumplir los principios secularizadores de la recién aprobada constitución. De entre ellas cabe destacar la Ley de Divorcio y la Ley sobre Confesiones y Congregaciones Religiosas.

Entre abril y septiembre de 1931, el Gobierno Provisional aprobó una serie de decretos en los que Manuel Azaña, que por aquel entonces simultaneaba las funciones de presidente del Gobierno y ministro de Guerra, pretendía modernizar el Ejército español y favorecer el ascenso de los militares más fieles al nuevo régimen. En primer lugar, se obligó a todos los oficiales a prometer fidelidad a la República mediante la fórmula establecida por la ley del 22 de abril. A esto se añadió, tres días después, el decreto de retiros extraordinarios, con el que se pretendía terminar con la macrocefalia que aquejaba al estamento militar español. También se reorganizó el ejército peninsular –reducción de sus divisiones de dieciséis a ocho-, se cerró la Academia General Militar de Zaragoza y se reguló el sistema de ascensos por méritos de guerra. Este conjunto de decretos fueron refundidos y refrendados por el Gobierno y las Cortes Constituyentes salidas de las elecciones de 1931.

La reforma educativa planteada durante el bienio se apoyaba en tres principios básicos: la gratuidad de la educación, su carácter universal y la laicidad de la misma. Por todo ello, entre 1931 y 1933 se construyeron unas 13.000 escuelas, al tiempo que se aumentó el número de maestros de 36.000 a 51.000.

En materia laboral, fue el ministro socialista Francisco Largo Caballero quien promovió la aprobación de textos como la Ley de Contratos de Trabajo o la de Jurados Mixtos, ambas encaminadas a mejorar las condiciones de trabajo de los asalariados.

Por último, hemos de hacer referencia a los estatutos de autonomía, por medio de los que la Constitución de 1931 pretendía dar salida al problema territorial de España mediante la concesión de un régimen político y administrativo especial a determinadas regiones. De entre ellas, únicamente Cataluña logró aprobarlo durante este bienio; más en concreto en septiembre de 1932. Por su parte, gallegos y vascos iniciaron también el proceso, que no vería la luz hasta 1936.

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:13. Las reformas del Bienio y sus ámbitos de actuación.
  • 0:46. La reforma religiosa.
  • 1:16. La reforma militar.
  • 2:22. La reforma educativa.
  • 2:46. La reforma laboral.
  • 3:01. Los estatutos de autonomía de la Segunda República.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia de España 2 – Editorial Anaya.
  2. Historia de España – Editorial Vicens Vives.
  3. Historia de España Contemporánea; José Luis Comellas – Rialp.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

Explica las causas que llevaron a la proclamación de la Segunda República y relaciona sus dificultades con la crisis económica mundial de los años 30


SEXAGÉSIMO NOVENO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

La Segunda República es uno de los episodios clave de la historia del siglo XX en España. Durante esos cinco años los distintos gobiernos iniciaron una política reformista que, en numerosas ocasiones, tuvo que enfrentarse a los sectores más conservadores y a la oligarquía industrial y agraria. Las tensiones se recrudecieron en los años finales del periodo republicano, desembocando en una sublevación militar que dio origen a una Guerra Civil en julio de 1936.

De entre las causas que permiten entender el cambio de régimen en España hay que destacar, en primer término, las dificultades para retornar a un régimen de monarquía constitucional tras los años de la dictadura de Primo de Rivera. El agotamiento del sistema de la Restauración, así como de los propios partidos dinásticos, unido al respaldo que en su día había prestado Alfonso XIII al dictador, hacían imposible el retorno a la situación anterior. A esto hemos de añadir el compromiso para la construcción de un régimen republicano que habían alcanzado los partidos de la oposición en agosto de 1930, el llamado Pacto de San Sebastián.

De esta manera, una vez convocadas las elecciones municipales para el 12 de abril de 1931 –los primeros comicios que se celebraban después de la dictadura-, socialistas y republicanos optaron por concurrir en una candidatura única y plantearlas, de facto, como un plebiscito sobre el régimen monárquico. Si bien, haciendo uso de los mecanismos propios del sistema caciquil, los partidos dinásticos obtuvieron la victoria en el conjunto del territorio, fueron derrotados en cuarenta y una de las cincuenta capitales de provincia, así como en Cataluña, Valencia y las cuencas mineras. En consecuencia, los resultados fueron interpretados como un rechazo al sistema, de tal modo que el propio monarca optó por abandonar España, proclamándose la república el día 14 de abril.

Estos hechos coincidieron en el tiempo con la mayor crisis económica del siglo XX, que se inició con el crack de Wall Street en 1929. Sin embargo, la llamada Gran Depresión afectó tarde a la economía española que solo comenzó a acusar sus efectos hacia 1932. El sector más afectado fue el comercio exterior, que experimentó un descenso del 30%. De ahí que las repercusiones de la crisis fueran más evidentes en los sectores con mayor dinamismo y dependientes del consumo exterior. Hablamos, básicamente, de las exportaciones de cítricos, vino y aceite de oliva en el campo de la agricultura, si bien también se dejó notar con fuerza en la minería. Además, la recesión a nivel mundial condujo a la polarización de las posturas políticas y a la proliferación de regímenes fascistas, siendo la Alemania de Hitler el caso más significativo. Como respuesta se produjo la formación de los Frentes Populares de izquierda en varios países de Europa, tal como sucedió en España en 1936.

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:16. El contexto histórico de la Segunda República.
  • 0:48. La crisis de la Restauración.
  • 1:16. El Pacto de San Sebastián.
  • 1:28. Las elecciones municipales de 1931.
  • 2:04. La proclamación de la República.
  • 2:16. El contexto económico: la Gran Depresión.
  • 2:59. El contexto político internacional.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia de España 2 – Editorial Anaya.
  2. Historia de España – Editorial Vicens Vives.
  3. Historia de España Contemporánea; José Luis Comellas – Rialp.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

Bloque 9. La crisis del Sistema de la Restauración y la caída de la Monarquía (1902-1931)


Conjunto de estándares del temario de 2º de Bachillerato pertenecientes al Bloque 9, que aborda los últimas décadas del régimen de la Restauración y el final de la monarquía. Aunque he mantenido la numeración original, para la prueba EBAU del curso 2017-2018 no serán objeto de examen en Castilla y León el cuarto y el quinto.

  1. Define en qué consistió el “revisionismo político” inicial del reinado de Alfonso XIII, y las principales medidas adoptadas.
  2. Representa una línea del tiempo desde 1902 hasta 1931, situando en ella los principales acontecimientos históricos.
  3. Especifica la evolución de las fuerzas políticas de oposición al sistema: republicanos y nacionalistas.
  4. Explica las repercusiones de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa en España.
  5. Analiza las causas, principales hechos y consecuencias de la intervención de España en Marruecos entre 1904 y 1927.
  6. Analiza la crisis general de 1917: sus causas, manifestaciones y consecuencias.
  7. Describe la evolución de la dictadura de Primo de Rivera, desde el Directorio militar al Directorio civil y su final.
  8. Explica los factores de la evolución demográfica de España en el primer tercio del S.XX.

La vida política británica durante el periodo de entreguerras


El Reino Unido entró, desde los años veinte, en una “dulce decadencia” que se confirmó al finalizar la II Guerra Mundial.

La conflictividad social no fue tan grave como en el continente: ni comunistas ni fascistas tuvieron un desarrollo significativo en el mapa político británico. Sólo se sucedieron cuatro jefes de Gobierno y seis equipos ministeriales, siendo la firma del Estatuto de Westminster (1931), que constituía la Commonwealth, uno de los principales acontecimiento.

Los problemas fundamentales del país eran la política económica y la posición ante el problema irlandés.

La situación económica se complico con los efectos de la “Gran Depresión». El desempleo se disparó a 2,5 millones de parados en 1930. La crisis obligó a constituir un Gobierno de unidad nacional, presidido por MacDonald con liberales y conservadores. En 1935, el Reino Unido había superado ya los efectos más negativos de la crisis económica.

El problema irlandés, donde una mayoría católica deseaba la independencia del Reino Unido, se arrastraba desde el siglo XIX. En 1918 se reconoció el principio de la libre determinación de las nacionalidades, reavivándose los afanes independentistas. El Gobierno británico, sin embargo, se negó a concederla.

Los independentistas se organizaron en un partido, el Sinn Féin (Nosotros Solos), y una milicia, el IRA (Irish Republic Army), cada vez más numerosa y activa. Tras diversas vicisitudes e intentonas armadas independentistas, en 1921 el primer ministro Lloyd George dividió la isla en dos.

En el norte, el Ulster, con mayoría anglicana, se mantenía como parte del Reino Unido. En las provincias del sur se creó un República independiente en calidad de dominio. Posteriormente rompería los lazos con Gran Bretaña y pasó a llamarse República de Irlanda o Eire.

A su vez, declaró que su territorio comprendía toda la isla, aunque sus leyes no podrían aplicarse, de momento, en el Ulster.

El modelo yugoslavo V

Las disidencias con respecto a la línea oficial de Moscú habían comenzado antes, entre 1928 y 1931, cuando muchos de los comunistas yugoslavos exiliados en la URSS habían sido perseguidos por apoyar las posturas de la oposición de izquierda. Stalin, además, fomentó la división de los comunistas yugoslavos en los años treinta al apoyar las aspiraciones croatas de emancipación nacional. Al finalizar la guerra, y a diferencia de lo que sucedió en los demás estados de la Europa central y oriental, Tito  y sus seguidores se sentían protagonistas de la liberación, e incluso criticaron a las fuerzas soviéticas por ciertos abusos cometidos contra la población yugoslava al penetrar en el país, como consecuencia de un acuerdo firmado en septiembre de 1944, al final de la segunda guerra mundial.

José Carlos Lechado y Carlos Taibo, Los conflictos yugoslavos, p. 24.

La apertura de las libertades VI

La tesis de la «ruptura» fracasaría rotundamente por varios motivos: la realidad socio-política y económica del pueblo español era muy distinta a la del 31, y la inmensa mayoría no quería volver a fórmulas o métodos del pasado; la fortaleza real de las fuerzas de la oposición era escasa, y la estructura del Estado aguantó con firmeza los embates del proceso de huelgas en cadena; el propósito de la reforma democrática, alentado por los hombres de la nueva generación instalados en la gobernación del país, era profundo y estaba decididamente apoyado por el Rey; el Ejército jamás hubiera aceptado un proceso de ruptura con el régimen de Franco, con el que se sentía profundamente vinculado.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 87.