Unidad 6. El final de la Edad Media en la península Ibérica


DEFINICIONES UTILIZADAS EN EL SEXTO TEMA DE 2º DE ESO. CON ESTA UNIDAD DIDÁCTICA FINALIZA EL REPASO A LA HISTORIA MEDIEVAL DEL LA PENÍNSULA IBÉRICA. EN ELLA SE EXPLICAN CUESTIONES RELACIONADAS CON LA CRISIS DEL SIGLO XIV Y LA EVOLUCIÓN POLÍTICA, ECONÓMICA Y SOCIAL DE LAS CORONAS DE CASTILLA Y ARAGÓN.

Benimerines: nombre castellanizado de la familia Banu Marin, que dominó parte del norte de África entre los siglos XIII y XV.

Consejo de Ciento: asamblea de notables de la ciudad de Barcelona que dirigía el gobierno municipal.

Consejo Real: institución formada por los nobles y funcionarios que asesoraban al rey en su tarea del gobierno.

Consulados del mar: tribunales mercantiles que surgieron en los reinos de la Corona de Aragón con el fin de regular las disputas comerciales.

Generalidades: instituciones que, en Cataluña y Valencia, velaban por el respeto a los fueros y las leyes.

Guerra de los remensa: revuelta antiseñorial que se desarrolló en Cataluña durante la segunda mitad del siglo XV.

Justicia Mayor: juez supremo y defensor de los fueros aragoneses.

La Busca y la Biga: bloques políticos en los que estaba dividida la burguesía catalana y que, como consecuencia de la lucha por el poder en la ciudad de Barcelona, se enfrentaron en la segunda mitad del siglo XV.

Mestas: asambleas de ganaderos trashumantes que tenían por objetivo proteger esa actividad. En 1273, Alfonso X las agrupó a todas bajo el Honrado Concejo de la Mesta, que gozó de enormes privilegios y llegó a atesorar gran poder.

Repartimiento: sistema de repoblación por el que la mayoría de las tierras conquistadas se dividían entre los nobles y las órdenes militares.

Revuelta de los irmandiños: movimiento antiseñorial que tuvo lugar en Galicia como consecuencia del descontento del campesino ante el empeoramiento de su situación en el siglo XIV.

PARA LA CORRECCIÓN DE ESTAS DEFINICIONES SUELO UTILIZAR UN GUIÓN DONDE SE VALORA, SOBRE SIETE, LA PRESENCIA DE UNA SERIE DE CONTENIDOS. LOS TRES PUNTOS RESTANTES SALEN DE UNA LECTURA DELA DEFINICIÓN EN CONJUNTO, DONDE SE HACE HINCAPIÉ TANTO EN LA EXPRESIÓN ESCRITA COMO EN LA COMPRENSIÓN DEL TÉRMINO QUE DEMUESTRA EL ALUMNADO. PUEDE CONSULTARSE ESE GUIÓN EN EL SIGUIENTE ENLACE: GUIÓN DE CONCEPTOS DE LA UNIDAD 6

#15M. Breve historia de una protesta novedosa


El 15 de mayo de 2011 miles de personas se manifestaron en las calles de varias ciudades de España reclamando una democracia real. Ese mismo día ese movimiento tomó forma de acampada en la madrileña Puerta del Sol, que pronto se convirtió en el centro de la opinión pública nacional.

Con independencia de la valoración que cada uno quiera hacer sobre el movimiento 15M, no cabe duda de que se trata de una protesta novedosa. Tanto su forma de organización como sus medios de acción son innovadores. Si bien tratan de dar continuidad a las revueltas acaecidas en el norte de África durante los meses de enero y febrero de este mismo año.

La Ley Sinde como punto de encuentro

Las deficiencias del sistema político español y las consecuencias de la crisis económica son, sin lugar a dudas, las causas profundas del 15M. Sin embargo, la causa inmediata de este fenómeno es la protesta contra la Ley Sinde.

El contenido de esta legislación, que afectaba fundamentalmente a la libertad en la red y a la propiedad intelectual, generó un gran descontento entre los usuarios de internet.

Estos, aprovechando las posibilidades que les ofrecían las nuevas tecnologías, supieron trasladar la protesta del ámbito virtual a la calle.

Por esa razón, y aunque no tenga demasiado que ver con las reivindicaciones del 15M, se puede considerar la protesta contra la Ley Sinde como el punto de encuentro de los indignados de internet. Estos, una vez hubieron unido sus fuerzas, salieron al mundo “real”, donde se encontraron con los indignados de la calle.

La convocatoria del 15M y la acampada de Sol

Las plataformas surgidas en internet, entre las que cabe destacar #juventudsinfuturo y #nolesvotes, secundaron la convocatoria de #democraciarealya (DRY) para el domingo 15 de mayo. Se trataba de presionar a la clase política una semana antes de las elecciones municipales y autonómicas.

Lo que poca gente imaginaba, incluidos los promotores de la manifestación, era que aquel acto reivindicativo iba a terminar por convertirse en una acampada.

Durante veintiocho días, incluida la jornada de reflexión y la electoral, los «indignados» ocuparon la madrileña Puerta del Sol, acaparando la atención de la opinión pública.

La ciudad de Madrid fue testigo del inicio del “yes, we camp”, al que pronto se unieron numerosas ciudades de España y de buena parte de Europa. Sin embargo, con el transcurso de los días, empezó a ser evidente que era hora de levantar las acampadas y dar una nueva forma a la protesta.

El final de las acampadas y la manifestación del 19J

El martes 7 de junio la asamblea de Sol decidió que había llegado el momento de abandonar la plaza para impulsar con fuerza las reuniones por barrios. Se trataba, al fin y al cabo, de transformar la estructura de la Indignación, no de acabar con ella.

Prueba de ello era la convocatoria de una gran manifestación en Madrid, y en otros puntos de España, para el 19 de junio. Después de perder algo de su carácter pacífico como consecuencia de los sucesos de Barcelona unos días antes, los «indignados» se lanzaron a la calle tratando de recuperar, con una actitud ejemplar, el prestigio perdido.

Los sucesos de Barcelona y los últimos días de las acampadas habían hecho perder apoyo al movimiento 15M. Sin embargo, no cabe duda de que la manifestación del 19J supuso un balón de oxígeno para los Indignados. La convocatoria, con independencia de las cifras aportadas por organizadores y medios de comunicación afines o contrarios, fue un éxito de imagen.

El futuro del 15M dependerá de cómo se administren las consecuencias del 19J. Lo que está en juego, al fin y al cabo, es recuperar o abandonar definitivamente el apoyo de buena parte de la sociedad.

El divorcio entre la realidad y la legalidad

Como escribiera el entonces gobernador civil de Barcelona, Salvador Sánchez-Terán, la ola de huelgas registradas en los primeros meses del año tuvo la virtud de poner de manifiesto que, «si había un divorcio rotundo entre realidad y legalidad, era en el mundo sindical». Situaciones como las de Vitoria demostraron que la organización sindical se encontraba impotente para encauzar las demandas de los trabajadores, incluso las estrictamente laborales.

Charles Powell, España en democracia, 1975-2000, p. 153.

Las claves de la Transición I

El 20 de abril de 1976, José María de Areilza llega a Barcelona. Le recibo protocolariamente como gobernador civil, en el aeropuerto, y le acompaño toda la jornada. El influyente ministro de Asuntos Exteriores viene a recibir el Premio Godó de periodismo. «¿Pero… viene sólo a eso -me preguntaba-, o la visita a una Barcelona y una Cataluña en un momento tan complejo tiene una motivación política más importante?». En la sede de La Vanguardia, bajo la presidencia del conde de Godó, con la presencia de un grupo reducido de las principales autoridades y destacados periodistas, Areilza empieza a desgranar su discurso».

«El Rey, con su mensaje, con sus palabras, con su presencia, es el motor del cambio, el espíritu que anima la evolución pacífica y legal de nuestra comunidad hacia metas más altas de convivencia ciudadana, que todos los grupos políticos responsables de nuestro país -digo bien; todos- aceptan y desean.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 252-253.

El consenso constitucional IV

En nombre de esta comisión, Reventós solicita entrevista a S. M. el Rey y al presidente del Gobierno para formular la reivindicación del Estatuto de autonomía y, de forma muy insistente, el restablecimiento de la Generalitat. En este nuevo contexto democrático, y ante el dinamismo de los parlamentarios catalanes, en la Moncloa se plantea la cuestión: ¿Qué hacer en Cataluña? ¿Y con quién hacerlo? La primera pregunta tiene una respuesta clara: antes o después habrá de ser restablecida la Generalitat, pero el tema del Estatuto corresponde decidirlo a las Cortes Generales. En cuanto a la segunda, parece claro que el Gobierno hubiera deseado negociar con Carlos Sentís o con Jordi Pujol, pero resultaba evidente, y destaca, la ventaja electoral del PSC-PSOE, e ineludible, por tanto, la adjudicación de un liderazgo a Reventós. En este momento, y ante la alternativa Reventós o Tarradellas, es cuando en la Presidencia del Gobierno comienzan a considerarse con seriedad las posibilidades de retorno del exiliado presidente.

La decisión de iniciar las negociaciones con Tarradellas es tomada, en un gesto más de profunda intuición política, por el presidente Suárez, de acuerdo con el ministro Martín Villa, y por supuesto, con pleno conocimiento y aquiescencia del Rey. En ella ha jugado un papel muy importante Carlos Sentís, número uno de la lista de UCD por Barcelona y amigo personal, de antiguo, de Tarradellas, que vuelca toda su influencia en que el presidente sea invitado a viajar a Madrid.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 194-195.

La verdadera reforma política V

De cara a las elecciones generales, el Gobierno tiene tres alternativas con respecto al PCE: legalizarlo, lo que provocaría las iras de gran parte del Ejército y de todas las fuerzas del Régimen anterior; dejarlo extramuros del nuevo sistema, lo que restaría legitimidad democrática, pues su reconocimiento legal se daba en casi todos los países europeos; o establecer una situación transitoria, de reconocimiento de facto, demorando la solución a su legalidad y permitiendo su presentación en listas electorales, como independientes. Esta última era la situación real en la que se encontraban los comunistas a principios del 77, tras las detenciones y la puesta en libertad, primero de López Raimundo en Barcelona y luego de Carrillo en Madrid, y era la que gustaba a mucha gente, menos a los comunistas, por supuesto. Yo sondeé esta alternativa con los líderes comunistas del PSUC catalán, López Raimundo y Gutiérrez Díaz, en una entrevista secreta en Barcelona, celebrada a mediados de febrero, y éstos rechazaron tajantemente la posibilidad de presentarse como independientes, pedían su legalización y ofrecían cooperar con un conjunto de medidas, que permitieran el saneamiento de la economía. Su respuesta se explica con más detalle en el capítulo 5.

Pocas semanas después, el 27 de febrero, el presidente del Gobierno se reunía secretamente, y por primera vez, con Santiago Carrillo, en un chalet en las afueras de Madrid propiedad de José Mario Armero, quien asistió a la entrevista. Suárez celebre este arriesgado encuentro, con la oposición de Fernández-Miranda, con serias reticencias de Alfonso Osorio y con el conocimiento y apoyo del Rey. Armero asegura que en aquella reunión no se pactó nada, aunque se habló de todos los puntos calientes. Quienes hemos escuchado a Suárez hablar de este encuentro llegamos a la conclusión de que el presidente salió convencido de que el PCE y Carrillo apoyarían tres puntos capitales: La Monarquía, la bandera roja y gualda, y la unidad de España, y a su vez reforzó su convencimiento de que el PCE debería ser legalizado antes de las elecciones, aunque Suárez no garantizó -porque no podía hacerlo- ni la fecha ni la forma en que esto se llevaría a cabo.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 167-168.

La verdadera reforma política III

Podemos afirmar que hasta el Partido Comunista dio instrucciones reservadas a sus militantes y a los de CC.OO. para que votaran sí. Alfonso Osorio informó a Suárez, en la mañana del referéndum: «Me acaba de comunicar una persona de mi absoluta confianza que en algunas ciudades españolas, en Zaragoza y en Barcelona concretamente, el Partido Comunista está dando instrucciones a sus afiliados de que voten favorablemente en el Referéndum». Por mi parte, desde el Gobierno Civil de Barcelona, verifiqué la misma información. Cuando poco antes de las 8 de la tarde salía para el centro informativo montado en la Lonja de Barcelona, me llegó la información de la Guardia Civil de que, al atardecer y a la salida de las fábricas, grandes contingentes de trabajadores del Baix Llobregat se dirigían a votar.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 148.

La verdadera reforma política I

El presidente del Gobierno no desaprovecha el verano e inicia el plan de tomar contacto con los dirigentes de la oposición. En su despacho de Castellana, 3, Suárez recibe a Luis Gómez Llorente, del PSOE; a Raúl Morodo y Enrique Tierno Galván del PSP, a los democristianos de Gil-Robles, Álvarez de Miranda y Ruiz-Giménez. En relación con Cataluña, celebra una larga entrevista con el gobernador civil de Barcelona, con un completo análisis de la situación política catalana, y acepta su propuesta de mantener una entrevista por separado con tres líderes: Jordi Pujol, de Convergència Democràtica de Catalunya; Josep Pallach, del Partit Socialista de Catalunya (ex Reagrupament); y Joan Reventós, de Convergència Socialista de Catalunya. También serían invitados dirigentes de Unió Catalana, de Club Catalònia, de Centre Català y de Esquerra Democràtica.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 128.

La apertura de las libertades XI

Todo el proceso de apertura se paró ante la inminencia del 1 de mayo. Existía gran preocupación en el Gobierno, y especialmente en Fraga, porque las movilizaciones obreras con motivo de esta fecha tan emblemática para el mundo del trabajo significaran una presencia masiva en las calles, para ganarle el pulso al poder, que los partidos de izquierda habían perdido en los meses anteriores. Y Fraga utilizó a fondo todas sus bazas, desde el poder. Ya a primeros de abril, la Dirección General de Política Interior mandó a los gobernadores civiles una circular que terminaba con esta tajante conclusión: «Deberá V. E. negar autorización para cualquier manifestación que pretenda celebrarse desde ahora hasta el día 1 de mayo». Por otra parte, los gobernadores y autoridades sindicales recibieron instrucciones para cerrar las negociaciones de los convenios más conflictivos. Por ejemplo, en Barcelona, se firmaron, a finales de abril, tres dificilísimos convenios del metal -con la readmisión de los despedidos de la SEAT-, de la construcción y de las basuras de la ciudad.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 97-98.

La apertura de las libertades VIII

En los inicios de la Transición, la primera tarea que el gobernador civil de cualquier provincia tenía que afrontar cada mañana era la autorización o denegación de las reuniones públicas que le habían sido solicitadas, con un mínimo de setenta y dos horas de antelación. Constituían cada decisión una curiosa y extraña mezcla de discrecionalidad gubernativa, prudencia política, miedo al error y test de aperturismo. Y de este cóctel salía el SÍ o el NO personal del gobernador, influido a veces por el jefe superior de Policía y, en los casos más significativos, por el temor de presencia masiva en el acto o por la adscripción política de los promotores. Cuarenta años de abstinencia habían provocado hambre de manifestaciones.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 92