El consenso constitucional IV

En nombre de esta comisión, Reventós solicita entrevista a S. M. el Rey y al presidente del Gobierno para formular la reivindicación del Estatuto de autonomía y, de forma muy insistente, el restablecimiento de la Generalitat. En este nuevo contexto democrático, y ante el dinamismo de los parlamentarios catalanes, en la Moncloa se plantea la cuestión: ¿Qué hacer en Cataluña? ¿Y con quién hacerlo? La primera pregunta tiene una respuesta clara: antes o después habrá de ser restablecida la Generalitat, pero el tema del Estatuto corresponde decidirlo a las Cortes Generales. En cuanto a la segunda, parece claro que el Gobierno hubiera deseado negociar con Carlos Sentís o con Jordi Pujol, pero resultaba evidente, y destaca, la ventaja electoral del PSC-PSOE, e ineludible, por tanto, la adjudicación de un liderazgo a Reventós. En este momento, y ante la alternativa Reventós o Tarradellas, es cuando en la Presidencia del Gobierno comienzan a considerarse con seriedad las posibilidades de retorno del exiliado presidente.

La decisión de iniciar las negociaciones con Tarradellas es tomada, en un gesto más de profunda intuición política, por el presidente Suárez, de acuerdo con el ministro Martín Villa, y por supuesto, con pleno conocimiento y aquiescencia del Rey. En ella ha jugado un papel muy importante Carlos Sentís, número uno de la lista de UCD por Barcelona y amigo personal, de antiguo, de Tarradellas, que vuelca toda su influencia en que el presidente sea invitado a viajar a Madrid.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 194-195.

La verdadera reforma política VI

Y así entró, con fuerza, en la liza electoral, la citada coalición que cambió su nombre por el de Unión de Centro Democrático (UCD) y que se formó sobre tres pilares: el primero y esencial, la figura del presidente Suárez, en la cima de su prestigio y su imagen; el segundo, la estructura de poder controlada por el Gobierno, a través fundamentalmente del Ministerio de Gobernación y de los Gobiernos Civiles, con mayoría relativa de hombres procedentes de las organizaciones del Movimiento -SEU y Frente de Juventudes-, y que contaban como base de actuación con los alcaldes de los miles de municipios españoles; y el tercero, la ya citada coalición de Centro Democrático, que al incluir grupos democristianos, liberales y socialdemócratas daba a la UCD un cierto aroma europeo y de oposición, y la colocaba más en el centro político.

La operación política catalana más importante ante el 15 J fue, sin duda, el acuerdo entre el PSOE y el PSC, de cara a una candidatura de unidad socialista y a la articulación de una futura colaboración permanente entre los dos partidos. Fue una tenaz labor realizada por Joan Reventós, con la colaboración de Martín Toval y Cirili Pellicer, directamente con Felipe González.

El 4 de abril, Reventós y Triginier anunciaban que el Partit Socialista de Catalunya (Congrés) y la Federació Catalana del PSOE habían iniciado un proceso hacia su integración en un mismo partido.

El acuerdo dirimía definitivamente la pugna entre los socialistas catalanes. Al PSC-Reagrupament no le quedaba opción, privado de su líder Pallach y de la bandera socialista, asumida definitivamente por el PSC-PSOE, por lo que acabaría integrándose en el acuerdo.

En el espacio del centro-derecha, Concordia Catalana se diluía en UCD y Juan Antonio Samaranch optaba por dejar la política y era nombrado embajador en Moscú, peldaño necesario para su futura y espectacular carrera olímpica. Esta decisión favorecía la opción electoral de UCD en Cataluña, pero a medio plazo consolidaría a Pujol y su Convergencia Democrática como el gran partido nacionalista catalán.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 174-175.

La verdadera reforma política I

El presidente del Gobierno no desaprovecha el verano e inicia el plan de tomar contacto con los dirigentes de la oposición. En su despacho de Castellana, 3, Suárez recibe a Luis Gómez Llorente, del PSOE; a Raúl Morodo y Enrique Tierno Galván del PSP, a los democristianos de Gil-Robles, Álvarez de Miranda y Ruiz-Giménez. En relación con Cataluña, celebra una larga entrevista con el gobernador civil de Barcelona, con un completo análisis de la situación política catalana, y acepta su propuesta de mantener una entrevista por separado con tres líderes: Jordi Pujol, de Convergència Democràtica de Catalunya; Josep Pallach, del Partit Socialista de Catalunya (ex Reagrupament); y Joan Reventós, de Convergència Socialista de Catalunya. También serían invitados dirigentes de Unió Catalana, de Club Catalònia, de Centre Català y de Esquerra Democràtica.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 128.