El nacionalsocialismo alemán: primera parte


Al término de la Primera de Primera Guerra Mundial, las potencias occidentales trataron de retornar a la normalidad anterior a 1914. Sin embargo, las consecuencias del conflicto dieron lugar a la crisis de postguerra, que se prolongó hasta mediados de la siguiente década. Una vez superados, en apariencia, los desequilibrios económicos, los países occidentales vivieron un periodo de crecimiento que conocemos con el nombre de “los felices años veinte”. Esa prosperidad tocó a su fin en 1929, con el crack bursátil que desembocó en la Gran Depresión. A partir de entonces el mundo fue, poco a poco, caminando hacia un segundo conflicto general.

En este vídeo se resumen la evolución del nacionalsocialismo alemán desde el final de la Primera Guerra Mundial hasta el nombramiento de Hitler como canciller en 1933. En las siguientes clases se completa esta información con una introducción al periodo y material dedicado la crisis de postguerra en su conjunto, la inflación y el desempleo, las reparaciones de guerra y la deuda, la crisis de la democracia, los felices años veinte, las relaciones internacionales en ese periodo, la cultura de masas, el camino hacia la Depresión, el crack de 1929, las consecuencias del crack bursátil, la expansión de la Depresión, el New Deal, las características del fascismo, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán (segunda parte).

 

La República de Weimar


Entre los nacionalistas alemanes se difundió la idea de la responsabilidad de los socialistas y judíos en la revolución que favoreció la rendición alemana. Asimismo, consideraban el Tratado de Versalles un diktak (imposición).

De esta mentalidad surgiría el revanchismo alemán contra la democracias, que afectó en primer lugar a la suya.

La dureza de la crisis (1920-1923)

En julio de 1919 se elaboró, en la ciudad de Weimar, la nueva constitución que convertía a Alemania en un República federal (con autonomía de los länders) y presidencialista. Además, se aprobaba el sufragio universal, que incluía el femenino.

Sin embargo, el sistema electoral impedía la formación de mayorías parlamentarias.

El problema político de Alemania era la aceptación de las nuevas fronteras y el pago de las reparaciones de guerra. Esta situación se agravó en 1923 a causa de:

  • La ocupación del Ruhr por los franceses ante el impago de las reparaciones por parte de Alemania. Provocó una fuerte inflación que dejó a los sectores populares sin capacidad de compra.
  • Los intentos separatistas de Renania y Baviera, el malestar entre los militares y la crisis social por la difícil incorporación de los excombatientes a la vida civil.
En este contexto, se sucedieron intentonas golpistas por parte de la extrema derecha desde 1920: del general Lütwitz en Berlín (1920) y de Hitler en Munich (1923).

Los apoyos políticos entre 1923-1929

La República se apoyó durante sus dos primeros años en el SPD y en el Zentrum, organización de centro-derecha. En 1923 eligió como presidente del Gobierno y ministro de Asuntos Exteriores a Gustav Stresemann, del Partido Popular alemán, formación conservadora y democrática.

Así, se consiguió un Gobierno de gran coalición que obtuvo cierta estabilidad. Sus objetivos fueron normalizar las relaciones con Francia y equilibrar la situación económica y monetaria. De ahí surgió el Plan Dawes pactado entre los vencedores y Alemania que redujo las reparaciones y suavizó los plazos para pagarlas. Comenzó la recuperación económica alemana que permitió reducir el paro.

En este ambiente de entendimiento franco-alemán surgieron, a su vez, los acuerdos de Locarno. El pacto de Locarno (1925), cuyos artífices fueron Stresemann y Briand, buscaba fijar las fronteras de Europa:

  • Alemania reconoció la pérdida de Alsacia y de Lorena.
  • Francia se retiró de la cuenca del Ruhr.
  • Se flexibilizaron las reparaciones de guerra alemanas.
  • Se admitió a Alemania en la Sociedad de Naciones.
Quedaba un asunto pendiente: la aceptación por parte de Alemania de las fronteras orientales.

Locarno serenó los ánimos y empujó una cierta recuperación económica europea.

Además, tanto Francia como Alemania se comprometían a someter a un tribunal de Justicia Internacional aquellos litigios que no pudieran resolver de forma amistosa. El complemento de Locarno fue el proyecto de paz duradera: el pacto Briand-Kellog, mediante el cual los firmantes renunciaban y condenaban la guerra. Lo firmaron 65 naciones, entre ellas Alemania.

El fin de la República de Weimar (1929-1933)

La muerte de G. Stresemann (1929) se produjo en el peor momento, justo cuando comenzaban los efectos de la depresión del 29 y la consiguiente radicalización política. Cayó la producción, huyeron los capitales extranjeros, se devaluó la moneda, se disparó la inflación y volvió el desempleo en toda su crudeza.

En 1928 el NSDAP sólo consiguió el 2,6% de los votos, mientras que en 1930 ya alcanzaba el 18% y en julio de 1932 el 37,3%, siendo la fuerza más votada. Finalmente, en marzo de 1933, siendo ya Hitler canciller, alcanzó el 43,9%. Aunque más lentamente, también creció el KPD: 10,6% en 1928, 14,3% en 1930 y 16,9% en julio de 1932.

Al mismo tiempo, se producía la caída de los partidos moderados de centro (liberales, populares y Zentrum) y de izquierda (SPD).

La evolución política de Francia durante el periodo de entreguerras


La III República francesa sostuvo el sistema democrático entre 1918 y 1939. Funcionó el multipartidismo, se mantuvieron los partidos clásicos (conservadores y radicales) y los socialistas, desde 1936, formaron gobierno.

A pesar de esto, soportó momentos de inestabilidad política porque no se resolvieron los problemas con Alemania y tuvo que hacer frente a la oposición constante de los comunistas y de las ligas fascistas.

Del Bloque Nacional al gobierno de “concentración” (1919-1929).

En 1919 triunfó una coalición de centro-derecha: el Bloque Nacional, que se mantuvo en el poder hasta 1924. Su programa era nacionalista y de reconstrucción y gobernaron sucesivamente G. Clemanceau, A. Briand y R. Poincaré.

El caos financiero y el desprestigio político del Bloque provocaron un cambio en las elecciones de 1924.

El centro-izquierda (cartel de izquierdas) de radicales y socialistas gobernó entre 1924 y 1926. En la presidencia se situó Edouard Herriot.

La gravedad de los problemas económicos condujo a un gobierno de Unión Nacional (1926-1929) con presencia de todas las tendencias: desde radicales hasta conservadores. Lo encabezó, como presidente de la República, Raymond Poincaré, y Aristide Briand como jefe de Gobierno.

Se normalizaron las relaciones con Alemania gracias a la firma de los acuerdos de Locarno. Se consiguió el equilibrio presupuestario y se pudo pagar la deuda exterior ocasionada por la guerra gracias a la reducción del gasto público, la inflación y la subida de impuestos.

Esta situación favorable devolvió la confianza en el franco, aunque redujo la capacidad adquisitiva de los más necesitados.

Los gobiernos efímeros y el Frente Popular (1929-1938).

El crack de 1929 produjo una gran inestabilidad por el hundimiento de la producción industrial y el aumento del número de parados. Hasta 1932 gobernaron gabinetes de centro-derecha, que después pasaron el testigo a la izquierda. Todos fueron muy inestables por falta de mayorías sólidas debidas al multipartidismo reinante.

Las tendencia ideológicas se radicalizaron: el comunismo y los fascismos influyeron cada vez más en la izquierda y la derecha francesa. La tensión social era extrema, pero la democracia se mantuvo.

La última experiencia política de la III República fue el Frente Popular (1936-1938): coalición de izquierda creada en torno a los socialistas. El socialista Léon Blum presidió el primer gobierno del Frente Popular:

  • Se incrementaron los salarios, se extendieron los seguros obreros y se revitalizaron los acuerdos entre sindicatos y patronal.
  • La recuperación económica evolucionó lentamente, aunque salpicada de conflictos.
El inicio de la II Guerra Mundial cambió el panorama político francés, donde tomó el mando el mariscal Petain.

Historia de Alemania, 1914-1939


Este vídeo se inserta dentro del repaso que, a través de explicaciones grabadas, estoy realizando del periodo de entreguerras. En esta ocasión, más que un contenido teórico, presento una serie de fotografías que permiten repasar, de manera visual, la historia de Alemania entre 1914 y 1939. Las fotografías van acompañadas por la pieza musical «Comptine d’un Autre été».

 

 

LISTADO DE FOTOGRAFÍAS ORGANIZADAS POR TEMÁTICAS Y ORDEN DE APARICIÓN

Imágenes del II Reich (1914-1918)
– El Káiser y sus hijos en un desfile militar.
– El Reichstag –parlamento alemán- aprueba los créditos de guerra.
– Una familia contempla una estatua de Guillermo II.
– Las tropas se dirigen al frente en 1914.
– Unos artilleros posan ante la cámara.
– Operación militar germana en las inmediaciones de la frontera con Francia.
– La industria armamentística alemana.
– El racionamiento y la penuria en la retaguardia.
– La miseria masiva en la población civil.
– Nueva imagen de la industria armamentística.
– La “guerra de trincheras”.
– Una de las primeras manifestaciones contra la guerra.
– La muerte como destino de buena parte de la juventud del Reich.
– Un soldado contempla la devastación de la guerra.

Imágenes de la Revolución (1918-1919)
– Unos revolucionarios armados caminan por Berlín.
– El edificio del Reichstag como testigo del triunfo de la revolución el 9 de noviembre.
– Primer Reichstag de la República de Weimar.
– Discurso del espartaquista Karl Liebknecht.
– Intervención de la contrarrevolución.

Imágenes de la República de Weimar (1919-1933)
– La “fiebre” por el deporte.
– El cine de la Universum Film AG.
– Gustav Stresemann ante el Reichstag.
– La arquitectura de la Bauhaus.
– El desarrollo de las comunicaciones por carretera.
– El conflicto de Versalles llevado a las escuelas.
– Desfile de una agrupación juvenil.
– Cartel publicitario que muestra a Hitler como marioneta del capital.
– El desempleo de masas en la Gran Depresión y su relación con el auge del nazismo.

Imágenes del ascenso nazi (1933-1940)
– Pintura del día del partido en Nüremberg
– Grupo nacionalsocialista por las calles ondeando sus banderas.
– Celebración de la elección de Hitler como canciller en enero de 1933.
– Desfile nacionalsocialista.
– Olimpiadas de Berlín 1936.

Imágenes del antisemitismo (1933-1940)
– Puerta de un campo de prisioneros (todavía no de exterminio).
– Ataques a los negocios y hogares judíos el 9 de noviembre de 1938.
– La segregación racial en el transporte público.
– Cuatro imágenes de la miseria en los ghettos.

Los felices años veinte


Al término de la Primera de Primera Guerra Mundial, las potencias occidentales trataron de retornar a la normalidad anterior a 1914. Sin embargo, las consecuencias del conflicto dieron lugar a la crisis de postguerra, que se prolongó hasta mediados de la siguiente década. Una vez superados, en apariencia, los desequilibrios económicos, los países occidentales vivieron un periodo de crecimiento que conocemos con el nombre de “los felices años veinte”. Esa prosperidad tocó a su fin en 1929, con el crack bursátil que desembocó en la Gran Depresión. A partir de entonces el mundo fue, poco a poco, caminando hacia un segundo conflicto general.

En este vídeo se resume la situación económica y social de los llamados «felices años veinte». En las siguientes clases se completa esta información con una introducción al periodo y material dedicado la crisis de postguerra en su conjunto, la inflación y el desempleo, las reparaciones de guerra y la deuda, la crisis de la democracia, las claves de las relaciones internacionales durante el periodo, la cultura de masas, el camino hacia la Depresión, el crack de 1929, las consecuencias del crack bursátil, la expansión de la Gran Depresión, el New Deal, las características del fascismo, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán (primera parte y segunda parte).

 

La crisis de la democracia


Al término de la Primera de Primera Guerra Mundial, las potencias occidentales trataron de retornar a la normalidad anterior a 1914. Sin embargo, las consecuencias del conflicto dieron lugar a la crisis de postguerra, que se prolongó hasta mediados de la siguiente década. Una vez superados, en apariencia, los desequilibrios económicos, los países occidentales vivieron un periodo de crecimiento que conocemos con el nombre de “los felices años veinte”. Esa prosperidad tocó a su fin en 1929, con el crack bursátil que desembocó en la Gran Depresión. A partir de entonces el mundo fue, poco a poco, caminando hacia un segundo conflicto general.

Este vídeo se aborda la crisis del sistema democrático durante esos años. En las siguientes clases se completa esta información con una introducción al periodo y material dedicado la crisis de postguerra en su conjunto, la inflación y el desempleo, las reparaciones de guerra y la deuda, los felices años veinte, las claves de las relaciones internacionales durante el periodo, la cultura de masas, el camino hacia la Depresión, el crack de 1929, las consecuencias del crack bursátil, la expansión de la Gran Depresión, el New Deal, las características del fascismo, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán (primera parte y segunda parte).

 

La deuda y las indemnizaciones de guerra, 1919-1924


Al término de la Primera de Primera Guerra Mundial, las potencias occidentales trataron de retornar a la normalidad anterior a 1914. Sin embargo, las consecuencias del conflicto dieron lugar a la crisis de postguerra, que se prolongó hasta mediados de la siguiente década. Una vez superados, en apariencia, los desequilibrios económicos, los países occidentales vivieron un periodo de crecimiento que conocemos con el nombre de “los felices años veinte”. Esa prosperidad tocó a su fin en 1929, con el crack bursátil que desembocó en la Gran Depresión. A partir de entonces el mundo fue, poco a poco, caminando hacia un segundo conflicto general.

Este vídeo se aborda la explicación de la deuda y las reparaciones de guerra. En las siguientes clases se completa esta información con una introducción al periodo y material dedicado la crisis de postguerra en su conjunto, la inflación y el desempleo, la crisis de la democracia, los felices años veinte, las claves de las relaciones internacionales durante el periodo, la cultura de masas, el camino hacia la Depresión, el crack de 1929, las consecuencias del crack bursátil, la expansión de la Gran Depresión, el New Deal, las características del fascismo, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán (primera parte y segunda parte).

 

La crisis económica de postguerra


Al término de la Primera de Primera Guerra Mundial, las potencias occidentales trataron de retornar a la normalidad anterior a 1914. Sin embargo, las consecuencias del conflicto dieron lugar a la crisis de postguerra, que se prolongó hasta mediados de la siguiente década. Una vez superados, en apariencia, los desequilibrios económicos, los países occidentales vivieron un periodo de crecimiento que conocemos con el nombre de “los felices años veinte”. Esa prosperidad tocó a su fin en 1929, con el crack bursátil que desembocó en la Gran Depresión. A partir de entonces el mundo fue, poco a poco, caminando hacia un segundo conflicto general.

Este vídeo se aborda la explicación de la crisis económica de postguerra. En las siguientes clases se completa esta información con una introducción al periodo y material dedicado al desempleo y la inflación, la deuda y las indemnizaciones, la crisis de la democracia, los felices años veinte, las claves de las relaciones internacionales durante el periodo, la cultura de masas, el camino hacia la Depresión, el crack de 1929, las consecuencias del crack bursátil, la expansión de la Gran Depresión, el New Deal, las características del fascismo, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán (primera parte y segunda parte).

 

Introducción al periodo de entreguerra


Al término de la Primera de Primera Guerra Mundial, las potencias occidentales trataron de retornar a la normalidad anterior a 1914. Sin embargo, las consecuencias del conflicto dieron lugar a la crisis de postguerra, que se prolongó hasta mediados de la siguiente década. Una vez superados, en apariencia, los desequilibrios económicos, los países occidentales vivieron un periodo de crecimiento que conocemos con el nombre de «los felices años veinte». Esa prosperidad tocó a su fin en 1929, con el crack bursátil que desembocó en la Gran Depresión. A partir de entonces el mundo fue, poco a poco, caminando hacia un segundo conflicto general.

Este vídeo es una introducción al periodo de entreguerras. En las siguientes clases se completa esta información con material dedicado a la crisis de postguerra, el desempleo y la inflación, la deuda y las indemnizaciones, la crisis de la democracia, los felices años veinte, las claves de las relaciones internacionales durante el periodo, la cultura de masas, el camino hacia la Depresión, el crack de 1929, las consecuencias del crack bursátil, la expansión de la Gran Depresión, el New Deal, las características del fascismo, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán (primera parte y segunda parte).

La Guerra Civil Rusa (1917-1921)


Acabada la guerra con Alemania, el poder soviético se vio rápidamente contestado, tanto por los antiguos partidarios del zar como por las fuerzas burguesas que habían apoyado al gobierno provisional:

  • Kerenski lanzó una ofensiva contra la capital que fue detenida por la Guardia Roja.
  • La Duma municipal de Petrogrado, dominada por los socialistas, hizo un llamamiento a la población para que resistiese el envite bolchevique.
  • Los funcionarios de los ministerios y de la banca iniciaron una huelga.

Sin embargo, las dificultades del nuevo régimen no habían hecho más que empezar, puesto que, con el objetivo de derrocarlo, antiguos militares zaristas, unidos a varias partidas de cosacos, formaron el llamado Ejército Blanco.

Comenzaba la guerra civil, que se prolongó durante más de tres años (1917-1921).

Las fuerzas contrarrevolucionarias se vieron incrementadas cuando, acabada la I Guerra Mundial, las potencias vencedoras decidieron intervenir contra la Rusia revolucionaria. Esta hubo de enfrentarse a un bloqueo internacional y a la invasión de tropas francesas, inglesas, polacas, americanas y japonesas.

Así, en marzo de 1918, los soviets solamente controlaban los alrededores de Petrogrado y Moscú, que se convirtió en la capital.

Para afrontar la nueva situación, los bolcheviques encargaron a Trotski que organizase el Ejército Rojo. Este, formado inicialmente por voluntarios, muy pronto comenzó a obtener las primeras victorias.

Una firme disciplina, una gran capacidad para movilizar las tropas y la adopción de medidas revolucionarias que facilitaron el apoyo de los campesinos, dieron el triunfo a los bolcheviques.

La victoria de los bolcheviques en la guerra civil no se debió única y exclusivamente a sus propios méritos, sino también a las divergencias entre los generales del Ejército Blanco.

También influyó notablemente la retirada de las tropas extranjeras ante la imposibilidad de alcanzar una victoria rápida.