El socialismo utópico


Como consecuencia de la revolución industrial y de los cambios políticos acaecidos en los inicios de la sociedad contemporánea, se inició un proceso de transformación que puso fin a los estamentos. Aparecieron en su lugar las clases, grupos sociales organizados en función de la riqueza y el mérito. De entre ellos cabe destacar la burguesía y la clase trabajadora o proletariado, que sería el protagonista del movimientos obrero. En los siguientes minutos abordaremos los planteamientos básicos del socialismo utópico, así como el pensamiento de sus principales representantes. En otros vídeos abordamos cuestiones como la sociedad de clasesla ciudad industrialel origen del movimiento obreroel ludismoel origen del sindicalismo, el cartismo, marxismo, anarquismo e internacionales obreras.

 

El movimiento cartista


Como consecuencia de la revolución industrial y de los cambios políticos acaecidos en los inicios de la sociedad contemporánea, se inició un proceso de transformación que puso fin a los estamentos. Aparecieron en su lugar las clases, grupos sociales organizados en función de la riqueza y el mérito. De entre ellos cabe destacar la burguesía y la clase trabajadora o proletariado, que sería el protagonista del movimientos obrero. En los siguientes minutos explicaremos los principales rasgos del movimiento cartista británico, así como sus consecuencias políticas. En otros vídeos abordamos cuestiones como la sociedad de clasesla ciudad industrialel origen del movimiento obreroel ludismo, el origen del sindicalismo, socialismo utópico, marxismo, anarquismo e internacionales obreras.

El origen del sindicalismo


Como consecuencia de la revolución industrial y de los cambios políticos acaecidos en los inicios de la sociedad contemporánea, se inició un proceso de transformación que puso fin a los estamentos. Aparecieron en su lugar las clases, grupos sociales organizados en función de la riqueza y el mérito. De entre ellos cabe destacar la burguesía y la clase trabajadora o proletariado, que sería el protagonista del movimientos obrero. Dedicaremos los siguientes minutos al origen del sindicalismo. En otros vídeos abordamos cuestiones como la sociedad de clasesla ciudad industrialel origen del movimiento obrero, el ludismo, el cartismo, socialismo utópico, marxismo, anarquismo e internacionales obreras.

 

El ludismo


Como consecuencia de la revolución industrial y de los cambios políticos acaecidos en los inicios de la sociedad contemporánea, se inició un proceso de transformación que puso fin a los estamentos. Aparecieron en su lugar las clases, grupos sociales organizados en función de la riqueza y el mérito. De entre ellos cabe destacar la burguesía y la clase trabajadora o proletariado, que sería el protagonista del movimientos obrero. Dedicaremos los siguientes minutos a explicar el movimiento ludista. En otros vídeos abordamos cuestiones como la sociedad de clasesla ciudad industrial, el origen del movimiento obrero, el origen del sindicalismo, el cartismo, socialismo utópico, marxismo, anarquismo e internacionales obreras.

 

Origen y características del movimiento obrero


Como consecuencia de la revolución industrial y de los cambios políticos acaecidos en los inicios de la sociedad contemporánea, se inició un proceso de transformación que puso fin a los estamentos. Aparecieron en su lugar las clases, grupos sociales organizados en función de la riqueza y el mérito. De entre ellos cabe destacar la burguesía y la clase trabajadora o proletariado, que sería el protagonista del movimientos obrero. Dedicaremos los siguientes minutos a analizar el movimiento obrero en su conjunto. Esto nos servirá de punto de partida para, en posteriores clases, explicar de forma detallada sus distintas variedades a lo largo del XIX. En otros vídeos abordamos cuestiones como la sociedad de clases, la ciudad industrial, ludismo, el origen del sindicalismo, el cartismo, socialismo utópico, marxismo, anarquismo e internacionales obreras.

 

La ciudad industrial del siglo XIX


Como consecuencia de la revolución industrial y de los cambios políticos acaecidos en los inicios de la sociedad contemporánea, se inició un proceso de transformación que puso fin a los estamentos. Aparecieron en su lugar las clases, grupos sociales organizados en función de la riqueza y el mérito. De entre ellos cabe destacar la burguesía y la clase trabajadora o proletariado, que sería el protagonista del movimientos obrero. En los siguientes minutos explicaremos los cambios en la ciudad de la época, centrándonos especialmente en los barrios burgueses y los ensanches. En otros vídeos abordamos cuestiones como la sociedad de clases, las características del movimiento obrero, ludismo, el origen del sindicalismo, el cartismo, socialismo utópico, marxismo, anarquismo e internacionales obreras.

 

¿Se puede aprender historia mediante la elaboración de cómics?


A principios del mes de octubre, cuatro profesores de Historia del Mundo Contemporáneo nos pusimos de acuerdo para coordinar, en la medida de lo posible, nuestro trabajo con 1º de Bachillerato.

La idea era superar el “espacio aula” e introducir a nuestros alumnos en un proceso de aprendizaje inter-centros que, además de enriquecedor, resulta interesante desde el punto de vista de la motivación.

La colaboración de todos ha permitido poner en marcha una “competición” de Kahoot, llevar el hashtag #ÉpocaDeRevoluciones a trending topic o compartir los vídeos realizados por los profesores –tanto la grabación como la inserción en EdPuzzle– entre todos. A todo esto habría que añadir el intercambio de experiencias entre los docentes, que ha sido un elemento clave para aprender unos de otros.

Ahora que estamos al final del primer trimestre nos hemos lanzado a una nueva aventura: la elaboración de cómics de temática histórica. La idea surgió hace un mes, aunque no recuerdo quién la propuso (yo no, eso es seguro). A partir de ahí, tras distribuir las temáticas entre los distintos centros, empezamos a trabajar con el fin de poner después el resultado en común.

La idea es, en definitiva, que los alumnos generen un material que englobe temáticas como las oleadas revolucionarias, los nacionalismos del siglo XIX, la revolución industrial y el movimiento obrero.

Con el fin de no dedicar más tiempo del necesario a la tarea, hemos decidido utilizar programas como Comic Life o Book Creator. Es decir, los alumnos no dibujan las viñetas, sino que se bajan imágenes de internet –históricas, por supuesto- e introducen los textos y bocadillos.

En fin, según vayan entregando los trabajos quizá publique una nueva entrada en esta bitácora con mis impresiones. Ahora bien, soy de los que piensa que se aprende más de manera activa –haciendo- que pasiva. Por tanto, tengo la esperanza de que este proyecto les ayude a entender mejor los procesos históricos sobre los que trabajan. A todo esto, como ya se ha dicho, se añade la riqueza de compartir con otros, de aprender entre iguales.

La revolución industrial y el movimiento obrero


VÍDEOS DE CARÁCTER OBLIGATORIO


Introducción a la revolución industrial
La revolución industrial británica: primera parte
La revolución industrial británica: segunda parte
La revolución industrial británica: tercera parte
Las principales características de la revolución industrial
Los cambios demográficos
La expansión de la revolución industrial al Continente
El comercio mundial durante el siglo XIX
Los ciclos del capitalismo y la crisis de 1870
Adam Smith y el liberalismo económico
Los cambios económicos de finales del XIX
La aparición de la sociedad de clases
La ciudad industrial del siglo XIX
Origen y características del movimiento obrero
El movimiento ludita
El origen del sindicalismo
El movimiento cartista
El socialismo utópico
La ideología marxista
La ideología anarquista
Las Asociación Internacional de Trabajadores (AIT)


MATERIAL PARA AMPLIAR


De la sociedad estamental a la sociedad de clases
La ciudad en el siglo XIX
Las condiciones de vida y trabajo de la clase obrera I
Las condiciones de vida y trabajo de la clase obrera II
El trabajo femenino e infantil después de la industrialización
La legislación contra el trabajo infantil
Las ideologías de la desigualdad social
Origen y características del movimiento obrero
La lucha contra la máquina: el ludismo
De la asociación al sindicalismo
El cartismo británico
El origen de la prensa obrera
El socialismo utópico
Los principales socialistas utópicos
Las claves del marxismo
El anarquismo en el siglo XIX
El origen de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT)
La escisión de la AIT
Origen y estructura organizativa de la Segunda Internacional
Los grandes debates de la Segunda Internacional

Medidas para limitar un proyecto inabarcable


Hace una semana, en la última entrada de esta bitácora, exponía las dificultades con las que me estaba encontrando para desarrollar un modelo de itinerario libre y abierto en la asignatura.

Fundamentalmente, era una cuestión de falta de tiempo, aunque también hacía referencia a lo fácil que es programar una forma de impartir la asignatura durante las vacaciones. Solo cuando se tiene enfrente un alumnado de carne y hueso -buenos estudiantes, todo hay que decirlo, pero humanos-, se empiezan a manifestar las primeras dificultades.

El objetivo de hoy será explicar qué he corregido de mi plan inicial para hacerlo abarcable, para adecuarlo a mis circunstancias y a las de mis alumnos. Quizá, tras leer lo que viene a continuación, muchos penséis que lo he solucionado todo de una forma sencilla: reduciendo mi carga de trabajo. Sin embargo, y ese es el gran reto de estos párrafos, trataré de demostrar que el camino tomado es un poco más complejo.

Rectificar es de sabios: moviendo el temario

Supongo que con 1º de Bachillerato terminará por suceder lo mismo que me está pasando ahora con 2º de ESO: una vez elaborado el material básico –fundamentalmente los vídeos- todo es más sencillo.

Sin embargo, al tratarse del año I en el desarrollo de la Historia del Mundo Contemporánea según el modelo flipped classroom, voy con la lengua fuera.

Eso me ha obligado a replantearme la temporalización de las unidades didácticas. En un principio, en la primera evaluación iba a dar cuatro bloques: la crisis del Antiguo Régimen y las revoluciones atlánticas, la Restauración y las oleadas revolucionarias, la revolución industrial y el movimiento obrero, y el imperialismo y la política de finales del XIX. Pues bien, he pasado el último de esos apartados al mes de enero.

Tomé esa decisión para darme cierto margen hasta que, en el mes de enero, termine mi asignatura cuatrimestral en la Universidad de Valladolid. Pero también porque son los bloques más densos del temario. No todas las unidades son igual de largas, y me he dado cuenta de que estas, aunque son solo cuatro, realmente son la mitad del temario. En definitiva, esos han sido los dos motivos que me han llevado a desplazar un apartado a la segunda evaluación.

Un itinerario más libre, pero menos abierto

La segunda medida que he adoptado para que mi proyecto sea abarcable ha consistido en reducir la cantidad de material optativo que pongo a disposición de los alumnos. Es decir, mientras los vídeos obligatorios avanzan, son menores las posibilidades de ampliar materia. En ese sentido, puede decirse que el itinerario es menos abierto.

Ahora bien, esa carencia por parte del profesor se suple con una mayor autonomía para que el estudiante busque material donde considere oportuno. De ahí que, en el título del epígrafe, hable de un itinerario más libre.

Es evidente que así tendré menos control sobre sus fuentes de información, pero también es verdad que eso les permitirá desarrollar mejor la competencia digital y el sentido crítico.

De todos modos, mis aportaciones siguen siendo más que suficientes. Hasta la fecha, por cada vídeo obligatorio que hago, genero tres elementos para ampliar. Además, según avancemos hacia la Revolución Francesa esa media se va a ir ampliando. Por tanto, aunque me gustaría hacer más, el material que pongo a su disposición no es despreciable ni mucho menos.

El nacimiento del movimiento obrero


Todo lo referente al factor trabajo en época tardofeudal –precios y salarios principalmente- estaba establecido. Por tanto, resultaba sumamente difícil llegar a controlarlo. Sin embargo, esa rigidez del sistema económico del Antiguo Régimen chocaba de frente con el liberalismo económico, según el cual todos los factores de producción –trabajo, propiedad y capital- debían estar liberalizados.

Desde finales del siglo XVIII, los liberales tendieron a transformar las relaciones laborales para adecuarlas a su ideología. Se procedió a reubicar al Estado en su nuevo papel: defensor de la libertad de mercado. Por otro lado, como el mercado se regía por criterios armónicos, todo lo que fijase era justo, porque también era libre.

Llevando esta última idea al campo de las relaciones laborales, no cabe duda de que resulta sumamente injusta. Así, con el objetivo de luchar contra estas injusticias, nacieron las asociaciones obreras.

Estas, aunque de hecho siguieron existiendo, fueron prohibidas en un primer momento. Los parlamentos liberales consideraban que las asociaciones obreras la libertad del empresario, y que, por tanto, atacaban directamente al mercado de igual modo que en su momento habían hecho los gremios.

Más adelante, a finales del siglo XIX, llegaron a ser legalizadas, y consiguieron que los Estados comenzasen a intervenir en contra esas injusticias.

La protesta obrera toma forma política: el Cartismo

Hasta 1830 la tendencia preponderante del obrerismo inglés reducía sus proyectos a mejoras exclusivamente laborales. Sin embargo, hacia esa fecha la miseria de las clases obreras inclinó a los líderes hacia posturas más precisas de reforma política.

En 1831, durante la campaña sobre la reforma electoral, Lovett reclamó el sufragio universal, argumentando que la clase obrera producía la mayoría de la riqueza del país y sólo gozaba de una ínfima parte.

En 1838 fue redactado un documento histórico, la “Carta”, en el que se pedía, entre otras cosas, el sufragio universal y la supresión del certificado de propiedad para ser miembro del parlamento. Dentro de este movimiento cartista podemos distinguir dos tendencias:

  • Los moderados (Lovett y Owen) ponían el acento en las cuestiones económicas, postulando la organización de cooperativas de producción y la supresión de los intermediarios.
  • Los violentos (O´Connor y O´Brien) eran la tendencia más popular, y se inclinaban por los mítines y huelgas de carácter violento.

Finalmente, el Congreso cartista celebrado en 1839 optó por la segunda postura. Esto trajo consigo el comienzo de las actuaciones represivas por parte del gobierno inglés. Esto fue seguido del enfrentamiento entre violentos y moderados, que acabó por desbaratar toda opción de triunfo.

La I Internacional

Dos procesos contribuyeron de manera decisiva a la aparición de una organización internacional del movimiento: la conciencia obrera de que, en todas las naciones, los problemas de la clase trabajadora eran similares; y la experiencia de que la acción esporádica de las masas debía ser sustituida por una actividad organizada.

Por fin, tras numerosos contactos entre británicos y franceses, se convocó la primera reunión en Londres (28 de septiembre de 1864), a la que asistieron representantes de las trade unions inglesas, franceses de diversas tendencias, y numerosos políticos y líderes obreros de otras nacionalidades.

El grupo era excesivamente heterogéneo, pero, a pesar de eso, se logró formar un comité que elaborara los estatutos. Sin duda, el papel de Marx en la redacción de este documento fue fundamental, pudiendo resumirse su aportación en tres puntos:

  • Defensa de que la Internacional no debía abolir las asociaciones nacionales, sino potenciar su actividad a escala mundial.
  • Creencia en que la emancipación de la clase obrera sería única y exclusivamente labor de los trabajadores.
  • Afirmación de que sin lucha por el poder político no habría emancipación.

El debilitamiento y disolución de la Primera Internacional se debió más a las disensiones internas que a la persecución externa. Los choques entre socialistas marxistas y anarquistas fueron creciendo en violencia, hasta que en el Congreso celebrado en La Haya (1872) estos últimos fueron expulsados de la A.I.T.

La II Internacional

En los últimos años del siglo XIX, ante el importante desarrollo del movimiento obrero, muchos sectores del mismo comenzaron a pensar en reinstaurar una organización supranacional que relacionase a los nacientes partidos obreros y sindicales de carácter nacional.

De esta manera, en el verano de 1889 los principales líderes y representantes del movimiento obrero reinstauraban, con una reunión en París, la Internacional. En estas reuniones se acordó la estructura de la nueva organización –de carácter flexible- y, con el fin de mantener la cohesión, la convocatoria de sucesivos congresos. Además, otras de las cuestiones que ocuparon estos congresos fueron:

  • El debate en torno a las versiones ortodoxas y revisionistas del pensamiento de Marx.
  • La toma de posición ante los problemas de la época: colonialismo y conflictos bélicos a escala mundial.
  • La posibilidad de participar en gobiernos de coalición con partidos de la izquierda burguesa.
La disolución de la Segunda Internacional vino marcada por dos hechos: la Gran Guerra y la Revolución Soviética. El primer suceso supuso la victoria del nacionalismo sobre la solidaridad obrera, mientras que del segundo surgió la Tercera Internacional o Internacional Comunista.