Oposiciones Secundaria | Tema 34


¿Quieres ir bien preparado a las oposiciones de Geografía, Historia e Historia del Arte de Secundaria? Si es así, quizá te sirva el material que pongo a tu disposición. El siguiente es uno de los temas que elaboré en su momento y, aunque cada caso es distinto, al menos a mí me ayudó a sacar la plaza.

A continuación dejo como archivo adjunto un pdf con el texto del tema 34. He decidido mantener el formato de puntos que tan buen resultado me ha dado en mi estudio, pero se puede convertir fácilmente en un texto compuesto por párrafos largos. También dejo más abajo la bibliografía utilizada y, en breve, espero hacer un vídeo dedicado a esta cuestión.

DESCARGA EL PDF: Tema34_La América Hispánica entre los siglos XVI y XVIII

BIBLIOGRAFÍA:

  1. R. Arco, La idea de imperio en la política y la literatura española.
  2. G. Beyhatu, Raíces contemporáneas de América latina.
  3. M. Fernández, Felipe II y su tiempo.
  4. J. Jover, Carlos V y los españoles.
  5. H. Kamen, Imperio.
  6. J. Lynch, España bajo los Austrias.
  7. R. Merriman, La formación del Imperio Español.
  8. R. Presbich, El desarrollo económico de América Latina.
  9. W. Prescott, Historia de la conquista del Perú.
  10. N. Sánchez-Albornoz, La población de América Latina.
  11. M. Tuñón de Lara, Historia de España. vol. V. Frustración del Imperio (1476-1714).

Analiza la política respecto a América en el siglo XVI y sus consecuencias para España, Europa y la población americana


VIGÉSIMO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Siguiendo lo indicado en el enunciado de la pregunta, dedicaremos un primer párrafo a la explicación de la organización política de la América española, así como a las instituciones más importantes de la administración colonial. Posteriormente se dedicará un apartado a sus consecuencias, tanto para la Monarquía Hispánica como para los restantes estados europeos y la población autóctona americana.

Después del descubrimiento de 1492, los nuevos territorios fueron incorporados a la Corona de Castilla, desde donde se ejerció su control político y económico. Para ello se fundó, en 1524, el Consejo de Indias, de él dependía la Casa de la Contratación, organismo con sede en Sevilla fundado en 1503. La administración política de los territorios americanos siguió el modelo castellano, si bien se tomó la figura del virrey procedente de la tradición aragonesa.

En el ámbito económico, la principal consecuencia para España del descubrimiento y conquista de América fue la llegada de abundantes productos, muchos de ellos desconocidos en Europa, así como de metales preciosos. Estos pasaron a convertirse en una fuente de ingresos esencial para la monarquía, pues el rey era el titular de las minas americanas. Su explotación era concedida a cambio del llamado “quinto real”; es decir, el 20% de la producción. A esto hemos de añadir lo que supuso para Sevilla ser sede de la Casa de la Contratación, institución desde donde se controlaba el comercio y se organizaban las expediciones al Nuevo Mundo. Esta ciudad, al ser la única que contaba con ese derecho, se vio notablemente favorecida en esa época.

La llegada de los metales preciosos –especialmente plata- de América, permitió también que se produjera una importante expansión económica en la Europa del XVI. Esto se manifestó, fundamentalmente, en una mayor circulación de moneda y en el enriquecimiento de los principales comerciantes del continente. Más tarde, el empleo generalizado de productos agrarios como la patata y el maíz, también produjeron un importante avance para la mejora de la alimentación de los europeos. Ahora bien, el capitalismo no solo debe a América la expansión monetaria del siglo XVI, sino también un intenso proceso de acumulación de capitales. Estos se invirtieron, en primer lugar, en el comercio y, posteriormente, en la agricultura y en la industria británica.

En lo que se refiere a la población indígena, cabe destacar que, para el trabajo de las minas, los españoles emplearon a los autóctonos mediante la mita. Este sistema de origen incaico les obligaba a trabajar en ellas a cambio de un paupérrimo salario. A esto hemos de añadir que, la necesidad creciente de mano de obra, unida al descenso demográfico de los nativos, endureció estas labores. La consecuencia más grave de todo esto la disminución de la esperanza de vida para este grupo de población.

Otro efecto de la colonización para la población americana fue el enrolamiento obligatorio en plantaciones agrícolas, las llamadas encomiendas. Ahora bien, los altos niveles de mortandad que afectaron a la zona del Caribe, llevó a que los españoles optaran por trasladar africanos a América con el fin de sustituir a los indígenas ya fallecidos en las mencionadas plantaciones.

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:17. El gobierno de América.
  • 0:42. Las consecuencias económicas para la Monarquía Hispánica.
  • 1:20. Las consecuencias económicas para Europa.
  • 1:59. Las consecuencias para los americanos.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia de España 2 – Editorial Anaya.
  2. Historia de España – Editorial Vicens Vives.
  3. Introducción a la colonización de América; María Dolores Pérez Murillo – Universidad de Cádiz.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

Las causas de la independencia de Hispanoamérica


Después de la derrota de Napoleón en 1815, las potencias absolutistas pretendieron restaurar en Europa el sistema anterior a la Revolución Francesa. El símbolo de esa política fue, sin lugar a dudas, el Congreso de Viena. Ahora bien, tanto los liberales como buena parte de los defensores de la ideología nacionalista se opusieron a esas medidas, protagonizando las oleadas revolucionarias de 1820, 1830 y 1848. En esta clase se aborda el origen del nacionalismo italiano, clave para su posterior construcción como estado unificado. La materia se complementa con otros vídeos dedicados al Congreso de Viena y la Restauración, la ideología liberal y el nacionalismolas oleadas revolucionarias, el origen del nacionalismo italiano, el proceso de unificación de Italia, la situación de Alemania a mediados del siglo XIX y su constitución como estado. Además, teniendo en cuenta la coincidencia cronológica, se incluyen también varios vídeos sobre la independencia de Hispanoamérica: los movimientos precursores, las primeras insurrecciones y la independencia definitiva.

 

Los estados independientes iberoamericanos


La independencia de las colonias americanas supuso también el fin del sueño unificador de bolivariano. Pronto los antiguos virreinatos se convirtieron en naciones independientes herederas de las fronteras administrativas del Imperio español.

De esta manera, se fueron construyendo, en territorios poco homogéneos y con población de lo más diversa, países uniformes y cohesionados; labor para la que no se reparó en ningún momento en los derechos de los indígenas.

A su vez, ante la indefinición de las fronteras, fueron surgiendo progresivamente numerosas pugnas entre los nuevos países, con el consecuente debilitamiento de los mismos. Esto, sin duda, favoreció a las potencias extranjeras, que no dudaron en aprovecharse de la situación para intervenir en estos territorios y en su economía.

La intervención europea y norteamericana en Iberoamérica

Como ya hemos indicado anteriormente, la debilidad de las nuevas naciones americanas, y la apertura de sus mercados al exterior, propiciaron que las potencias extranjeras influyeran notablemente en el desarrollo histórico americano.

Francia y España trataron de sacar beneficios comerciales y prestigio nacional desarrollando una intensa actividad diplomática e, incluso, militar. Esta alcanzó su culmen durante la Guerra de Secesión norteamericana; es decir, aprovechando la debilidad coyuntural del gigante del norte.

Los Estados Unidos, basando sus acciones en la doctrina Monroe –América para los americanos-, buscó desde comienzos del siglo XIX hacer valer su hegemonía en el continente. Sin embargo, hasta la década de 1870 no quedó asentada esa preponderancia.

Por último, hemos de hablar de Gran Bretaña que trató de hacerse con pequeñas bases portuarias que facilitaran su labor comercial. De estre ellas podemos destacar Belice y las islas Malvinas.

Inestabilidad política en la tierra de los caudillos

Las carencias de proyectos políticos de la época de la independencia sumieron a los territorios iberoamericanos en una honda crisis. El consenso entre los distintos grupos de poder coloniales sólo se mantuvo mientras duró el enfrentamiento con España.

Además, hay que destacar que esta inestabilidad institucional acentuó los problemas sociales y económicos de las nuevas naciones americanas. Las consecuencias políticas de estas carencias de proyectos se pueden resumir en dos: las ya citadas guerras fronterizas, y la inestabilidad interior, manifestada principalmente en las revueltas y en los constantes cambios políticos.

Todo esto propició el surgimiento de los caudillajes militares a lo largo de casi todos los países de Iberoamérica: el Santa Anna en México, Páez en Venezuela, Juan José Flores en Ecuador, Melgarejo en Bolivia, José Gaspar de Francia en Paraguay, José Manuel de Rosas en Argentina, Bernardo O´Higgins en Chile…

A su vez la burguesía criolla, que ya había gozado de un alto protagonismo durante la época colonial y a lo largo de los conflictos independentistas, mantuvo, con la configuración de las nuevas naciones, su papel de clase social predominante.

La sociedad de estas nuevas naciones, sin duda con un marcado carácter dicotómico, se caracterizó por su profunda desigualdad en función de la riqueza y la etnia. Si bien es verdad que a mediados de siglo esta situación se fue suavizando, produciéndose una cierta apertura a los mestizos.

El lento avance del liberalismo

Durante la segunda mitad del siglo XIX, a causa del fortalecimiento de la burguesía urbana, Iberoamérica fue experimentando un lento avance hacia el liberalismo. Se trató de un fenómeno complejo que conjugaba el caudillaje militar con un leve reformismo progresista.

No obstante, en este desarrollo no dejaron de existir dificultades, entre las que destacan la continua la inestabilidad, y golpes de Estado de la reacción. De esta manera, en muchos de estos países, fueron apareciendo nuevos formas de caudillaje, tanto liberales como antiliberales: Benito Juárez en México, Tomás Cipriano Mosquera en Colombia, Avelino Cáceres en Perú…

Evolución de una economía dependiente

La economía de Iberoamérica hasta mediados del siglo XIX se caracterizó, a pesar de la independencia política, por la dependencia económica con respecto al exterior. Las naciones americanas fueron integradas en el mecanismo de economía mundial; es decir, pasaron a exportar de recursos e importar manufacturas.

Esto, como es lógico, provocó el hundimiento de la industria manufacturera autóctona. De esta manera, la configuración de la economía iberoamericana se configuró durante buena parte del siglo XIX en base a los siguientes rasgos:

  • Especialización en la exportación de un número limitado de productos.
  • Hipertrofia del sector terciario unida a un importante desempleo en los otros sectores.
  • Escaso nivel tecnológico.
  • Desarticulación y desestructuración económica en el interior de los países.
  • Elevado volumen de importación.
  • Absoluta dependencia económica del exterior.

A lo largo de la segunda mitad de siglo se fueron produciendo notables cambios que matizaron el panorama expuesto anteriormente. Estos se resumen en dos hechos: mayor desarrollo de la propia economía, especialmente la industrial, y menor dependencia del exterior.