El nazismo alemán | Adolf Hitler y el nacionalsocialismo NSDAP


En este episodio de la serie dedicada a la Historia de 4º de ESO se aborda, dentro del contexto de la crisis de las democracias, la ideología nacionalsocialista y el ascenso de Hitler y el NSDAP al poder en Alemania. El vídeo comienza con sus características y orígenes, para pasar finalmente a desarrollar el nazismo y el Tercer Reich.

DESCARGAR EL PDF: Adolf Hitler y el nacionalsocialismo alemán

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:00. Introducción.
  • 0:18. Las características del nazismo.
  • 1:19. Adolf Hitler y el NSDAP.
  • 2:12. El Putsch de Múnich (1923).
  • 3:38. El ascenso del nacionalsocialismo.
  • 4:32. El Tercer Reich.
  • 5:55. La noche de los cuchillos largos y la noche de los cristales rotos.
  • 6:49. La economía y la expansión territorial nacionalsocialista.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia Contemporánea; Javier Paredes – Ariel.
  2. Las clases privilegiadas en el Antiguo Régimen; Antonio Domínguez Ortiz – Akal.
  3. Historia 4º de ESO – Santillana.
  4. Historia del Mundo Contemporáneo – Oxford.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

Las características del fascismo y el origen del fascismo italiano


En este episodio de la serie dedicada a la Historia de 4º de ESO se aborda, dentro del contexto de la crisis de las democracias, el auge de los fascismos. El vídeo comienza con sus características y orígenes, para pasar finalmente a desarrollar el fascismo en la Italia de Mussolini.

DESCARGAR EL PDF: Las características del fascismo

ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:00. Introducción.
  • 0:15. Las características del fascismo.
  • 4:03. Benito Mussolini y el fascismo italiano.
  • 5:51. La Marcha sobre Roma.
  • 6:47. La construcción de la dictadura fascista.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia Contemporánea; Javier Paredes – Ariel.
  2. Las clases privilegiadas en el Antiguo Régimen; Antonio Domínguez Ortiz – Akal.
  3. Historia 4º de ESO – Santillana.
  4. Historia del Mundo Contemporáneo – Oxford.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

La Gran Depresión y sus consecuencias


Las consecuencias más profundas fueron la larga duración de la crisis y su trascendencia universal.

Además, el aumento del paro redujo la demanda, y los efectos negativos de la sobreproducción se dispararon: cierres de empresas, paro, reducción de la demanda… Desde el punto de vista social, el paro acentuó los antagonismos sociales y las acciones reivindicativas de los sindicatos.

Se incrementó la propaganda y el crecimiento de los partidos comunistas y, como reacción, amplios sectores sociales se acercaron a los movimientos fascistas. Las ideas se radicalizaron y se volvió a la desconfianza y a los recelos surgidos a raíz del Tratado de Versalles y las reparaciones de guerra asociadas a él.

 

Se produjo un retorno al proteccionismo, pues cada país intentó resolver sus problemas de sobreproducción mediante la protección de sus mercados internos con altas tasas aduaneras.

El espíritu de reconciliación de posguerra se había roto: cada país optó por su mejor solución individual, aunque fuera armamentística, y se emprendió el camino hacia la guerra.

Las características del fascismo


Al término de la Primera de Primera Guerra Mundial, las potencias occidentales trataron de retornar a la normalidad anterior a 1914. Sin embargo, las consecuencias del conflicto dieron lugar a la crisis de postguerra, que se prolongó hasta mediados de la siguiente década. Una vez superados, en apariencia, los desequilibrios económicos, los países occidentales vivieron un periodo de crecimiento que conocemos con el nombre de “los felices años veinte”. Esa prosperidad tocó a su fin en 1929, con el crack bursátil que desembocó en la Gran Depresión. A partir de entonces el mundo fue, poco a poco, caminando hacia un segundo conflicto general.

En este vídeo se resumen los principales rasgos de la ideología fascista. En las siguientes clases se completa esta información con una introducción al periodo y material dedicado la crisis de postguerra en su conjunto, la inflación y el desempleo, las reparaciones de guerra y la deuda, la crisis de la democracia, los felices años veinte, las relaciones internacionales en ese periodo, la cultura de masas, el camino hacia la Depresión, el crack de 1929, las consecuencias del crack bursátil, la expansión de la Depresión, el New Deal, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán (primera parte y segunda parte).

 

Caricaturas de la sociedad estamental


El estudio de la historia se puede abordar desde varias perspectivas. Una de ellas, como quedó patente en la entrada dedicada al retrato de Luis XIV de Hyacinthe Rigaud, es la iconografía. De igual manera que para comprender la política observábamos los símbolos del poder, para repasar la sociedad estamental vamos a fijarnos en las caricaturas.

A continuación se muestran tres imágenes en las que puede verse un representante de cada estamento: nobleza, clero y estado llano o tercer estado. Todos estos dibujos satíricos se basan en la misma idea: los no privilegiados cargan con los privilegiados. Es decir, según los autores de las caricaturas, la sociedad de la época hunde sus raíces en una situación injusta. Visiones como esta, así como la proliferación de este tipo de propaganda, resultarán fundamentales para la desaparición de los estamentos a finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Troisordres.jpgar2_soc.jpgCARICATURA2.jpg

La consolidación del nacionalsocialismo I: la propaganda


La propaganda se convirtió a lo largo de esos años en el principal instrumento de difusión de la ideológica nacionalsocialista. Desde el NSDAP se platearon, en lo que a propaganda se refiere, tres objetivos:

  • Legitimar constantemente el sistema.
  • Conseguir la sumisión de la Comunidad Nacional a las decisiones de sus dirigentes.
  • Lograr la adhesión entusiasta del pueblo. Su proceso evolutivo nos lo describe brevemente Sebastian Haffner:

(Sebastian Haffner, Historia de un alemán) “Uniformes pardos en las calles, desfiles, gritos de Heil (…) se celebraban desfiles a diario, se conmemoraban masivas horas solemnes, había continuas expresiones públicas de agradecimiento por la liberación nacional, música militar de la mañana a la noche, homenajes a los héroes, bendición de las banderas… La gente comenzó a participar, primero sólo por miedo. Sin embargo, tras haber tomado parte una primera vez, ya no quisieron hacerlo por miedo, así que terminaron incorporando el convencimiento político necesario. Éste es el mecanismo emocional básico del triunfo de la revolución nacionalsocialista”.

De esta manera, desde el partido se controlaba la propaganda, el cine, el teatro, la música, la radio, la prensa, el arte… a través de cuatro figuras o instituciones:

  • El ministerio de propaganda.
  • La entidad propagandística del partido.
  • Los responsables del partido en cada demarcación.
  • La Cámara de Cultura del Reich.

Entre las principales características de este fenómeno hay que destacar:

  • La omnipresencia del Fúhrer.
  • La omnipresencia de la propia propaganda y del propio régimen en la vida de los alemanes:

(Sebastian Haffner, Historia de un alemán) “Las banderas con la cruz gamada estaban por todas partes, al igual que los uniformes pardos, de los que no era posible escapar: en el autobús, en el café, en la calle, en el Tiergarten, se extendían por doquier como un ejército de ocupación. El ruido constante de tambores, la música marcial día y noche… era extraño, Teddy seguía aguzando el oído y preguntaba qué era lo que estaba ocurriendo (…) Además estaban los carteles rojos que anunciaban ejecuciones y aparecían casi todas las mañanas pegados en las columnas junto a los del cine y los restaurantes de verano…”

(D. Guerin, La peste parda) “¡Ah! ¡Los atractivos escaparates! Camisas y pantalones, gorras, insignias, morrales y macutos y, sobre todo, botas, cinturones, correajes y pistoleras. Todo lo que necesita un hombre para disfrazarse de guerrero se ofrece al cliente, le induce a la tentación”.

  • La elaboración del calendario nacionalsocialista.
  • La importancia de la radio, que nos muestra Daniel Guerin en su obra La peste parda:

“Si entráis a tomar un jarro a una cervecería la radio os hará asistir a una representación de guiñol: La República de Weimar. Esos ronquidos que provocan las risas son, al parecer, los diputados socialistas que se han dormido en sus escaños… Y si reclamáis otra emisión os servirán la última arenga de Hitler grabada en disco y retransmitida”.

  • El control de la prensa y de los periodistas:

(W. Hofer, Der Nationalsozialismus Dokumente) “Sólo podrá ser periodista quien sea súbdito alemán, no haya perdido los derechos de ciudadanía y la capacidad para desempeñar funciones públicas, proceda de familia aria y no esté casado con persona de origen no ario, haya cumplido los veintiún años, no esté incapacitado, sea competente en su especialidad, posea las aptitudes necesarias para influir espiritualmente en el público…”

Así, por medio de una propaganda omnipresente y exaltadora del nacionalismo , se fue creando en Alemania un ambiente del que era imposible mantenerse al margen. Las calles, el hogar, el lugar de trabajo, los lugares de esparcimiento… los alemanes veían invadidos todos los aspectos de su vida por los “altavoces” del régimen. El contagio de ese entusiasmo, o el hastío del mismo eran las únicas soluciones posibles: entrar a formar parte de la Comunidad Nacional o convertirse en enemigo de ella. Fuera lo que fuese, el NSDAP lograba sus objetivos: crear un amplio consenso en torno al partido, y encontrar los enemigos que facilitasen su cohesión.

Bibliografía:

[1] Historia Universal Contemporánea II; Javier Paredes (Coord.) – Barcelona – Ariel – 2004.

[2] Historia de un alemán; Sebastian Haffner – Barcelona – Destino – 2006.

[3] La guerra del mundo: los conflictos del siglo XX y el declive de occidente (1904-1953); Niall Ferguson – Barcelona – Debate – 2007.

[4] El mundo de ayer. Memorias de un europeo; Stefan Zweig – Barcelona – El Acantilado – 2002.

[5] Hitler: una biografía; Joachim Fest – Barcelona – Planeta – 2005.

[6] Historia social del Tercer Reich; Richard Grundberger – Madrid – Ariel – 1999.

[7] La Peste Parda. Viaje por la Alemania Nazi; Daniel Guerin – Madrid – Fundamentos – 1977.

El peligro del Cid

La intoxicación nacionalista no fue un invento suyo, pero supo cultivarla y explotarla cómo nadie. Su peor legado es que los rescoldos de esa pasión política todavía humean en la vida pública serbia y el encumbrado prisionero, desde su imponente cárcel en La Haya, ha sabido mantenerlos con su orgullosa autodefensa, utilizando con pericia y desvergüenza como palestra propagandística las amplias garantías jurídicas de que disfrutaba. Perdió guerras con los que eligió como enemigos pero ganó muchas batallas políticas internas encandilando a sus conciudadanos. Como El Cid aún puede ganar alguna después de muerto. Su mito puedes seguir manteniendo a sus paisanos lejos del premio europeo.

Manuel Coma, Adiós, Milosevich, no vuelvas, p. 2.

El cine como agente histórico: su valor propagandístico

La explosión en 1949 de la primera bomba atómica rusa no hizo sino alentar la histeria. Los «cazadores de brujas» se lanzaron entonces sobre la comunidad hollywoodiense ya que no podía permitirse que el cine fuera utilizado como altavoz de las ideas «antiamericanas». Entre 1947 y 1953 Hollywood estuvo bajo sospecha. Las consecuencias fueron, por un lado, la creación de listas negras, donde quedaron englobados centenares de profesionales a los que se negó el trabajo por sus supuestas simpatías prosoviéticas. Por otro, la industria decidía poner en marcha una serie de películas anticomunistas para demostrar su apoyo al sistema. Así, entre 1948 y 1954 (hasta el final de la guerra de Corea), Hollywood produjo del orden de ciento cincuenta películas agresivamente anticomunistas. El fenómeno, aunque se mantuvo toda la década, iría cediendo en intensidad.

José-Vidal Pelaz López, El pasado como espectáculo: reflexiones sobre las relación entre la Historia y el cine, p. 7.

Los judíos, el estado-nación y el nacimiento del antisemitismo V

La agitación de Schoenerer en esta cuestión significó el comienzo de un claro movimiento antisemita en Austria. La realidad es que este movimiento, en contraste con la agitación de Stoecker en Alemania, fue iniciado y dirigido por un hombre cuya sinceridad resultaba indudable y que por eso no se detuvo en la utilización del antisemitismo como arma propagandística, sino que desarrolló rápidamente una ideología pangermanista que había de influir sobre el nazismo más que cualquier otro tipo de antisemitismo alemán.

Hannah Arendt, Los orígenes del totalitarismo, p. 114.

La revelación del agente en el discurso y la acción I

Lo nuevo siempre se da en oposición a las abrumadoras desigualdades de las leyes estadísticas y de su probabilidad, que para todos los fines prácticos y cotidianos son certeza; por lo tanto, lo nuevo siempre aparece en forma de milagro. El hecho de que el hombre sea capaz de acción significa que cabe esperarse de él lo inesperado, que es capaz de realizar lo que es infinitamente improbable. Y una vez más esto es posible debido sólo a que cada hombre es único, de tal manera que con cada nacimiento algo singularmente nuevo entra en el mundo. Con respecto a este alguien que es único cabe decir verdaderamente que nadie estuvo allí antes que él. Si la acción como comienzo corresponde al hecho de nacer, si es la realización de la condición humana de la natalidad, entonces el discurso corresponde al hecho de la distinción y es la realización de la condición humana de la pluralidad, es decir, de vivir como ser distinto y único entre iguales.

Hannah Arendt, La condición humana, p. 202.