El cine como agente histórico: su valor propagandístico

La explosión en 1949 de la primera bomba atómica rusa no hizo sino alentar la histeria. Los «cazadores de brujas» se lanzaron entonces sobre la comunidad hollywoodiense ya que no podía permitirse que el cine fuera utilizado como altavoz de las ideas «antiamericanas». Entre 1947 y 1953 Hollywood estuvo bajo sospecha. Las consecuencias fueron, por un lado, la creación de listas negras, donde quedaron englobados centenares de profesionales a los que se negó el trabajo por sus supuestas simpatías prosoviéticas. Por otro, la industria decidía poner en marcha una serie de películas anticomunistas para demostrar su apoyo al sistema. Así, entre 1948 y 1954 (hasta el final de la guerra de Corea), Hollywood produjo del orden de ciento cincuenta películas agresivamente anticomunistas. El fenómeno, aunque se mantuvo toda la década, iría cediendo en intensidad.

José-Vidal Pelaz López, El pasado como espectáculo: reflexiones sobre las relación entre la Historia y el cine, p. 7.

Los historiadores y el cine

Seamos francos y admitámoslo: los films históricos molestan y preocupan a los historiadores profesionales, lo vienen haciendo desde hace mucho tiempo. Veamos las palabras del profesor Louis Gottschalk de la Universidad de Chicago, en 1935, al presidente de la Metro-Goldwyn-Mayer: «Si el arte cinematográfico va a inspirarse tan a menudo en el pasado, debe adecuarse a los patrones y al alto ideal de rigor exigido en la ciencia histórica. Ningún film histórico debería ser exhibido sin que un historiador de valía haya tenido la oportunidad de revisarlo antes».

¿Cómo calificar esta carta? ¿Enternecedora? ¿Una ventana que nos permite vislumbrar el ingenuo mundo que imaginaba que Hollywood podía preocuparse por un «alto ideal»? Pero si esta actitud parece anticuada, su propuesta no. Aún hay muchos historiadores que afirman o piensan lo mismo. «Dadnos a los historiadores la oportunidad de criticar o revisar los guiones y seguro que la pantalla nos ofrecerá mejores relatos históricos.

Robert A. Rosenstone, El pasado en imágenes. El desafío del cine a nuestra idea de la historia, p. 43.