Explica los principales factores de la crisis demográfica y económica del siglo XVII, y sus consecuencias


VIGÉSIMOQUINTO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Durante el XVII, los territorios de la Monarquía Hispánica, al igual que otros reinos de Europa, experimentaron una profunda crisis de tipo económico y demográfico que contribuyó a la decadencia política desde comienzos del siglo. A lo largo de las siguientes líneas se abordarán ambos procesos, haciendo especial hincapié en los factores que los provocaron y sus principales manifestaciones. Aunque, como se ha indicado, la cuestión económica y la demográfica están estrechamente ligadas a la política, esta última apenas será mencionada por no ser objeto requerido en esta pregunta.

Desde finales del siglo XVI y durante todo el XVII, tuvo lugar en los reinos peninsulares una acusada crisis demográfica. Esto condujo a un estancamiento del crecimiento de la población que, incluso en algunos territorios, experimentó un notable descenso. Al término de ese periodo, la Monarquía Hispánica había perdido casi un millón de habitantes: de los ocho millones de la centuria anterior, la cifra se había reducido a poco más de siete.

En todo ese proceso de crisis demográfica cabe destacar tres causas fundamentales:

  • Las epidemias que afectaron a toda la península en diversas oleadas.
  • La reiteración de las malas cosechas, que provocaron, en varias ocasiones, crisis de subsistencia y hambrunas.
  • Las expulsiones de los moriscos en 1609 y 1614, que hizo disminuir la población de manera especial en Valencia, Murcia y Aragón.

En el ámbito económico, el siglo XVII peninsular siguió la tendencia de los restantes territorios europeos. Esta estuvo caracterizada por una profunda crisis que tuvo graves consecuencias, especialmente, en la Hacienda Real, la producción artesanal y el comercio. Además, la coyuntura económica contribuyó a generar una mayor inestabilidad política que caracterizó a la Monarquía Hispánica a partir del segundo tercio del siglo.

Las manifestaciones más destacables de esta recesión fueron las siguientes:

  • La crisis de las actividades textiles, sobre todo en Castilla, debido al aumento de impuestos y a la competencia extranjera.
  • La disminución de la llegada de metales preciosos de América.
  • La crisis de la Hacienda Real por el incesante aumento de los gastos en guerras.

La consecuencia fundamental de la pauperización económica fue el empobrecimiento del pueblo llano y el aumento de los marginados sociales.

Compara y comenta las rebeliones de Cataluña y Portugal de 1640


VIGÉSIMOCUARTO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

La década de 1640 fue un periodo de crisis general para la Monarquía Hispánica. A la participación en la guerra de los Treinta Años y el conflicto con las Provincias Unidas, se sumaron las rebeliones en Cataluña, Portugal, Andalucía y Nápoles. Por la relevancia de las dos primeras, centraremos el desarrollo de la pregunta en ellas, pero sin perder de vista el contexto global de crisis.

En Cataluña, los sucesivos intentos de la Corona por lograr la aprobación de las Cortes del proyecto de la Unión de Armas fracasaron. El problema fiscal fue transformándose en una cuestión política que se agravó aún más por la guerra con Francia (1635-1659), ya que Cataluña se convirtió en frente de batalla. Como consecuencia, Olivares exigió al reino pagar la manutención de las tropas que luchaban en la frontera contra los franceses.

En junio de 1640 se produjo una sangrienta revuelta, el llamado Corpus de Sangre, en la que fue asesinado el virrey Santa Coloma. Tras estos hechos, los sublevados buscaban el apoyo de Francia, que envió tropas al territorio catalán. Finalmente, la prolongación del conflicto y los perjuicios de la presencia francesa favorecieron la rendición de Barcelona en 1652 y la aceptación de la soberanía de Felipe IV.

En paralelo, en 1640 se produjo otra rebelión en Portugal en contra del proyecto de Unión de Armas. En ese reino se añadían también las dificultades de Felipe IV para proteger el Imperio luso de ultramar (Brasil) de los ataques holandeses. La nobleza y la alta burguesía promovieron la rebelión dirigida por el duque de Braganza, quien se proclamó rey de Portugal en ese año. Los intentos de Felipe IV por recuperar Portugal fracasaron, de tal modo que su independencia terminó por consolidarse en los siguientes años.

Analiza las causas de la Guerra de los Treinta Años, y sus consecuencias para la monarquía hispánica y para Europa


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De entre las causas que llevaron a la Guerra de los Treinta Años (1618-1648) y a la posterior firma de la paz de Westfalia (1648) por parte de los estados contendientes, cabe destacar tres: la lucha por la hegemonía europea entre Francia y los Habsburgo, y más en concreto la rama de esa familia que gobernaba la Monarquía Hispánica; el enfrentamiento entre católicos y protestantes, que si bien afectaba a toda la Europa central y occidental, era más acusado dentro de las fronteras imperiales; e, íntimamente relacionado con este último punto, la pugna entre el emperador y los príncipes alemanes, es decir, entre el Imperio y los pequeños estados que lo conformaban.

La paz de Westfalia tuvo importantes consecuencias de tipo territorial y político para Europa, siendo los Habsburgo los principales afectados por esos cambios. El hundimiento del dominio de los Austrias, llevó a que Francia se convirtiera en la potencia hegemónica del continente. De esta manera, además de perder definitivamente los Países Bajos y Portugal, la Monarquía Hispánica pasó a ocupar un papel secundario en la política europea. A esto hemos de añadir la fragmentación del territorio alemán, que perjudicó a la otra rama de los Habsburgo.

Ahora bien, las consecuencias a las que se han hecho referencia, no terminaron de hacerse efectivas de manera definitiva hasta la paz de los Pirineos (1659), que puso fin al conflicto entre España y Francia con la victoria de esta última. Ese acuerdo marcó, de manera irreversible, el destino de Europa y de los reinos peninsulares, así como los años finales del reinado de Felipe IV. También es necesario señalar que, si bien su cese se produjo en 1643 como consecuencia de las crisis abiertas en Cataluña, Portugal, Andalucía y Nápoles, es en este contexto de decadencia donde se ha de situar el final del valimiento del conde-duque de Olivares.

Al margen de las consecuencias que tuvo para la Monarquía Hispánica, la Guerra de los Treinta Años puso fin a la idea imperial o de monarquía universal, inaugurando el largo periodo de hegemonía de los estados. A su vez, sirvió para establecer la libertad e igualdad religiosa en Europa y dar forma definitiva a la fórmula política de la monarquía absoluta.

Explica los principales proyectos de reforma del Conde Duque de Olivares


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 Gaspar de Guzmán y Pimentel, conde-duque de Olivares, asumió el papel de valido del joven rey Felipe IV. En sus años de gobierno demostró tener una amplia visión política, que se plasmó, fundamentalmente, en una serie de proyectos de reforma para mejorar la situación de la Monarquía Hispánica. Con el fin de analizar esta cuestión de forma ordenada y coherente, se afrontará en primer término la exposición de la política exterior del conde-duque, pasando posteriormente a señalar las claves de la interior.

El acontecimiento que marcó la política exterior de Olivares fue la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), que exigió un gran esfuerzo militar y económico que difícilmente podía afrontarse sin reformar las estructuras del Estado. Después del relativamente pacífico reinado de Felipe III, la reanudación de la política exterior ofensiva en Europa exigía la aportación de importantes sumas de dinero a una Hacienda Real en crisis crónica. Para paliar esta situación, Olivares planteó una reforma financiera y militar.

Hasta entonces el principal esfuerzo financiero y humano para la defensa de monarquía lo había efectuado Castilla, pero esta se hallaba exhausta y empobrecida. Ya no podía soportar el peso de las enormes necesidades económicas y militares de la Corona. Por ese motivo, Olivares planteó la Unión de Armas (1625): un ejército permanente de 140.000 hombres sostenido por todos los reinos en función de su población y riqueza.

Estas reformas se inscribían en un plan más amplio, el Gran Memorial (1624), que pretendía unificar políticamente la Monarquía Hispánica. Esto suponía suprimir las diferencias forales y repartir por igual cargas y beneficios entre todos los territorios de la Corona. En definitiva, se buscaba crear una estructura centralizada del Estado que facilitara las tareas de gobierno. Ahora bien, tanto por las dificultades económicas como por la oposición de los distintos reinos, su aplicación no fue posible. A pesar de las reformas planteadas por el conde-duque, a lo largo del periodo se sucedieron hasta cuatro bancarrotas, siendo los gastos militares la principal causa de ellas.

Representa una línea del tiempo desde 1474 hasta 1700, situando en ella los principales acontecimientos históricos


VIGÉSIMOPRIMER ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

1474. Isabel I se proclama reina de Castilla.
1474-1479. Guerra entre Isabel I y Juana la Beltraneja por el trono castellano.
1475. Concordia de Segovia.
1482-1492. Guerra de Granada.
1486. Sentencia arbitral de Guadalupe.
1492. Los Reyes Católicos conquistan Granada.
1492. Expulsión de los judíos.
1492. Descubrimiento de América.
1493. Bula Inter Caetera.
1594. Tratado de Tordesillas
1503. Se establece en Sevilla la Casa de la Contratación.
1504. Muerte de Isabel la Católica.
1505. Leyes de Toro.
1512. Leyes de Burgos.
1513. Núñez de Balboa llega al océano Pacífico.
1516. Muerte de Fernando el Católico.
1516. Carlos I, rey de Castilla y Aragón.
1518. Hernán Cortés inicia la conquista de México.
1519. Carlos I es elegido emperador.
1520. Carlos V es coronado emperador en Aquisgrán.
1520. Magallanes atraviesa el Cabo de Hornos.
1520-1522. Revuelta de las Germanías.
1520-1522. Revuelta de las Comunidades.
1521. Batalla de Villalar.
1522. Juan Sebastián Elcano da la primera vuelta al mundo.
1524. Constitución del Consejo de Indias.
1525. Batalla de Pavía.
1526. Constitución de la Liga de Cognac contra Carlos V.
1527. Sacco de Roma.
1529. Los turcos ponen cerco a Viena.
1531. Los príncipes protestantes constituyen la Liga de Smalkalda.
1532. Francisco Pizarro inicia la conquista del Perú.
1535. Constitución del virreinato de Nueva España.
1535. Carlos I toma Túnez.
1541. Carlos I fracasa al tratar de tomar Argel.
1542. Constitución del virreinato del Perú.
1542. Aprobación de las Leyes Nuevas.
1545. Inicio de las reuniones del Concilio de Trento.
1547. Carlos V derrota a los príncipes alemanes en Mühlberg.
1552. Francia y los príncipes alemanes se alían contra Carlos V.
1555. Paz de Augsburgo.
1556. Abdicación de Carlos I.
1556. Felipe II, rey de la Monarquía Hispánica.
1557. Victoria de Felipe II en San Quintín.
1559. Paz de Cateau-Cambrésis entre España y Francia.
1561. La Corte se traslada a Madrid.
1567. Felipe II envía al duque de Alba a Flandes.
1568. Sublevación del príncipe de Orange en los Países Bajos.
1571. Batalla de Lepanto.
1579. Formación de la Unión de Arras.
1579. Formación de la Unión de Utrecht.
1580. Unión Ibérica.
1588. Derrota de la Armada Invencible.
1598. Paz de Vervins entre España y Francia.
1598. Felipe III, rey de la Monarquía Hispánica.
1599. Inicio del valimiento del duque de Lerma.
1604. Tratado de Londres.
1609. Tregua de los Doce Años.
1609. Expulsión de los moriscos.
1618. Inicio del valimiento del duque de Uceda.
1618-1648. Guerra de los Treinta Años.
1621. Felipe IV, rey de la Monarquía Hispánica.
1621. Inicio del valimiento del conde-duque de Olivares.
1624. Olivares presenta el Gran Memorial.
1625. Olivares presenta la Unión de Armas.
1625. Rendición de Breda.
1635. Francia declara la guerra a la Monarquía Hispánica.
1640. Rebelión de Portugal, Cataluña, Andalucía y Nápoles.
1643. Caída del conde-duque de Olivares.
1643. Derrota de Rocroi.
1644. Las tropas españolas recuperan Lérida.
1648. Paz de Westfalia.
1648. Tratado de Münster: independencia de las Provincias Unidas.
1652. Las tropas españolas conquistan Barcelona.
1659. Paz de los Pirineos.
1665. Carlos II, rey de la Monarquía Hispánica.
1665. Regencia de Mariana de Austria y valimiento de Nithard.
1668. Tratado de Lisboa: independencia de Portugal.
1669. Inicio del valimiento de Valenzuela.
1677. Gobierno de don Juan José de Austria.
1680. Gobierno del duque de Medinacelli.
1685. Gobierno del conde de Oropesa.
1697. Paz de Ryswijk con Francia.
1700. Muerte de Carlos II.

Representa una línea del tiempo desde 711 hasta 1474, situando en ella los principales acontecimientos históricos


NOVENO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

711. Desembarco de Tariq en la Península.
711. Batalla de Guadalete.
714. Musa culmina la conquista de la Península.
714. Abd al-Aziz gobernador de al-Ándalus.
722. Batalla de Covadonga.
722. Fundación del reino Astur.
732. Batalla de Poitiers.
740. Rebelión de los bereberes de al-Ándalus.
778. Derrota de los carolingios en Zaragoza.
756. Abd al-Rahmán I proclama el Emirato Independiente.
785. Los carolingios establecen la Marca Hispánica.
809. Se forma el condado de Aragón.
810. Fundación del reino de Pamplona.
859. Batalla de Albelda.
880. Rebelión de Ibn Hafsun.
900. Los musulmanes conquistan Baleares.
914. Ordoño II traslada la capital a León.
929. Abd al-Rahmán III proclama el Califato en Córdoba.
931. Cambio de denominación a reino de León.
932. Independencia del condado de Castilla.
939. Batalla de Simancas.
981. al-Masur es nombrado visir del califato.
988. Independencia del condado de Barcelona con Borrell II.
1000-1035. Reinado de Sancho III “el Mayor”.
1002. Muerte de al-Mansur.
1002. Inicio de la Fitna.
1029. Sancho III incorpora el condado de Castilla a sus posesiones.
1031. Descomposición del Califato.
1031. Primeros reinos de taifas.
1035. Aragón se convierte en reino con Ramiro I.
1037. Fernando I unifica León y Castilla.
1072. Alfonso VI unifica León y Castilla.
1076. Fuero de Sepúlveda.
1085. Alfonso V conquista Toledo.
1086. Comienzo del dominio almorávide.
1086. Batalla de Sagrajas.
1094. El Cid conquista Valencia.
1099. Los almorávides conquistan Valencia.
1118. Alfonso I “el Batallador” conquista Zaragoza.
1137. Unión dinástica del reino de Aragón y el condado de Barcelona.
1144. Segundos reinos de taifas.
1147. Invasión de los Almohades.
1151. Tratado de Tudilén entre Castilla y Aragón.
1170. Alfonso II de Aragón conquista Teruel.
1179. Tratado de Cazola entre Castilla y Aragón.
1188. Celebración de las primeras Cortes de León.
1195. Batalla de Alarcos.
1212. Batalla de las Navas de Tolosa.
1212. Fundación del Estudio General de Palencia.
1218. Fundación de la Universidad de Salamanca.
1229. Jaime I de Aragón conquista Mallorca.
1230. Fernando III unifica Castilla y León.
1236. Fernando III conquista Córdoba.
1238. La Corona de Aragón conquista Valencia.
1248. Fernando III conquista Sevilla.
1273. Alfonso X funda el Honrado Concejo de la Mesta.
1282. La Corona de Aragón conquista Sicilia.
1283. Pedro III jura el Privilegio General y los Fueros de Aragón.
1340. Batalla del Salado.
1343. Los musulmanes pierden Algeciras.
1348. Ordenamiento de Alcalá.
1356-1369. Guerra de los dos Pedros entre Aragón y Castilla.
1359. Se establece la Diputación General de las Cortes Catalanas.
1366-1369. Guerra Civil Castellana entre Pedro I y Enrique de Trastámara.
1385. Batalla de Aljubarrota.
1402. Jean Bethancourt inicia la conquista de Canarias.
1410. Los castellanos conquistan Antequera.
1412. Compromiso de Caspe.
1431. Primera guerra irmandiña.
1443. Se establece la Real Chanchillería en Valladolid.
1443. La Corona de Aragón conquista Nápoles.
1451. Rebelión Campesina en Mallorca.
1462-1472. Guerra civil catalana.
1467. Segunda guerra irmandiña.
1469. Matrimonio de los Reyes Católicos.
1474. Inicio de la guerra entre Isabel la Católica y Juana la Beltraneja.

Analiza la política respecto a América en el siglo XVI y sus consecuencias para España, Europa y la población americana


VIGÉSIMO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Siguiendo lo indicado en el enunciado de la pregunta, dedicaremos un primer párrafo a la explicación de la organización política de la América española, así como a las instituciones más importantes de la administración colonial. Posteriormente se dedicará un apartado a sus consecuencias, tanto para la Monarquía Hispánica como para los restantes estados europeos y la población autóctona americana.

Después del descubrimiento de 1492, los nuevos territorios fueron incorporados a la Corona de Castilla, desde donde se ejerció su control político y económico. Para ello se fundó, en 1524, el Consejo de Indias, de él dependía la Casa de la Contratación, organismo con sede en Sevilla fundado en 1503. La administración política de los territorios americanos siguió el modelo castellano, si bien se tomó la figura del virrey procedente de la tradición aragonesa.

En el ámbito económico, la principal consecuencia para España del descubrimiento y conquista de América fue la llegada de abundantes productos, muchos de ellos desconocidos en Europa, así como de metales preciosos. Estos pasaron a convertirse en una fuente de ingresos esencial para la monarquía, pues el rey era el titular de las minas americanas. Su explotación era concedida a cambio del llamado “quinto real”; es decir, el 20% de la producción. A esto hemos de añadir lo que supuso para Sevilla ser sede de la Casa de la Contratación, institución desde donde se controlaba el comercio y se organizaban las expediciones al Nuevo Mundo. Esta ciudad, al ser la única que contaba con ese derecho, se vio notablemente favorecida en esa época.

La llegada de los metales preciosos –especialmente plata- de América, permitió también que se produjera una importante expansión económica en la Europa del XVI. Esto se manifestó, fundamentalmente, en una mayor circulación de moneda y en el enriquecimiento de los principales comerciantes del continente. Más tarde, el empleo generalizado de productos agrarios como la patata y el maíz, también produjeron un importante avance para la mejora de la alimentación de los europeos. Ahora bien, el capitalismo no solo debe a América la expansión monetaria del siglo XVI, sino también un intenso proceso de acumulación de capitales. Estos se invirtieron, en primer lugar, en el comercio y, posteriormente, en la agricultura y en la industria británica.

En lo que se refiere a la población indígena, cabe destacar que, para el trabajo de las minas, los españoles emplearon a los autóctonos mediante la mita. Este sistema de origen incaico les obligaba a trabajar en ellas a cambio de un paupérrimo salario. A esto hemos de añadir que, la necesidad creciente de mano de obra, unida al descenso demográfico de los nativos, endureció estas labores. La consecuencia más grave de todo esto la disminución de la esperanza de vida para este grupo de población.

Otro efecto de la colonización para la población americana fue el enrolamiento obligatorio en plantaciones agrícolas, las llamadas encomiendas. Ahora bien, los altos niveles de mortandad que afectaron a la zona del Caribe, llevó a que los españoles optaran por trasladar africanos a América con el fin de sustituir a los indígenas ya fallecidos en las mencionadas plantaciones.

Compara los imperios territoriales de Carlos I y el de Felipe II, y explica los diferentes problemas que acarrearon


DECIMONOVENO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Con el fin de desarrollar, de manera completa y organizada, la comparación entre las posesiones de Carlos I y Felipe II, se abordará, en primer lugar, el ámbito territorial de cada uno de esos imperios. Posteriormente se señalarán las principales diferencias entre ambos, así como los problemas a los que tuvo que enfrentarse cada uno de esos monarcas.

Al iniciar su reinado en 1516, Carlos I heredó los siguientes territorios: de sus abuelos maternos –los Reyes Católicos-, las Coronas de Castilla y Aragón con sus posesiones en Italia, el norte de África y las tierras descubiertas en el continente americano. De su abuela materna, María de Borgoña, recibió el Franco Condado, los Países Bajos y Borgoña. Además, a la muerte de su abuelo paterno, Maximiliano de Austria, heredó también sus posesiones en Alemania y Austria, así como los derechos al título de emperador del Sacro Imperio Germánico.

Al final de su reinado, tras las firma de la Paz de Augsburgo (1555) con los príncipes protestantes, Carlos I decidió renunciar al poder y vivir sus últimos años retirado en el monasterio de Yuste. De esta manera, dividió sus posesiones entre su hermano Fernando, a quien cedió el título imperial y los Estados alemanes, y su hijo Felipe, a quien traspasó la Monarquía Hispánica, a los que sumó los territorios borgoñones en los Países Bajos. Aunque al comienzo de su reinado Felipe II (1556) Felipe II era, tanto en territorios como en fuerza militar, el rey más poderoso del continente europeo, logró aumentar sus posesiones a lo largo de las tres décadas siguientes. A la expansión en América y en Asia, donde hemos de destacar la conquista de las islas Filipinas, hay que añadir la anexión del reino de Portugal, la llamada Unión Ibérica de 1580.

A la hora de abordar las dificultades a las que se enfrentó Carlos I, se ha de tener en cuenta, en primer término, la herencia recibida: un conjunto heterogéneo de territorios que solamente tenían en común a su monarca. Estos se hallaban dispersos por Europa, así como por los recién descubiertos territorios americanos. Esos problemas de desunión territorial se contrarrestaron con una política integradora en la que el monarca se sirvió fundamentalmente de dos instrumentos: el mantenimiento de la unidad religiosa en torno al catolicismo y la idea de una monarquía universal.

En lo que a política exterior se refiere, el reinado de Carlos I se caracterizó por la defensa de los intereses dinásticos de los Austrias. Tanto en su caso como en el de su hijo Felipe, los problemas que padecieron por su legado territorial se debieron a tener como primer objetivo mantener los territorios recibidos de su familia. A esto hemos de añadir los intentos por mantener la hegemonía político-militar en Europa y la defensa del catolicismo. Desde esta perspectiva se explican los principales problemas de su reinado: el enfrentamiento con Francia y con los turcos, y la lucha contra la expansión del luteranismo en Alemania.

Por su parte, Felipe II le concedió más importancia a los reinos hispánicos. Ahora bien, como hemos referido, siguieron prevaleciendo los intereses dinásticos sobre los propiamente españoles. Su objetivo de mantener la hegemonía en Europa generó también constantes focos de conflictos: enfrentamientos con el Imperio Otomano (batalla de Lepanto, 1571), con Provincias Unidas (1568) e Inglaterra (1588).

Explica las causas y consecuencias de los hechos más relevantes de 1492


DECIMOCTAVO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Antes de abordar las causas y consecuencias de los acontecimientos y procesos más relevantes del año 1492, es preciso establecer cuáles fueron. Por sus repercusiones políticas, culturales y demográficas, así como por su repercusión histórica, cabe mencionar tres: la expulsión de los judíos, la finalización de la conquista del Reino nazarí de Granada y el descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón.

Los dos primeros acontecimientos están estrechamente relacionados, pues formaban parte de la política de uniformidad religiosa emprendida por Isabel y Fernando. Esto respondía a la idea de que la fe cristiana era el fundamento espiritual y político de la unidad de los reinos. Al mismo tiempo, que se consideraba la homogeneidad religiosa condición sine qua non para la prosperidad y la paz interior.

Sin embargo, otra causa no menos importante de ambos procesos históricos tiene que ver con la conveniencia de obtener nuevas posesiones, ya sea en tierras, rentas o súbditos. Esto se logró, como es evidente, a costa del reino granadino y de los numerosos bienes incautados o comprados a bajo precio a los judíos expulsados. Por último, otro factor a tener en cuenta en el caso de estos últimos es la animadversión hacia ellos de buena parte de la población castellana y aragonesa.

Comentadas las tres causas principales de esos sucesos, se procederá a resumir las consecuencias más significativas. En primer término, se cumplió, al menos nominalmente, el principio de uniformidad religiosa citado en los párrafos anteriores. Ahora bien, al abundar en el caso de los musulmanes numerosas conversiones falsas, se generó el caldo de cultivo para una serie de revueltas que jalonaron la siguiente centuria. Conflictos que no tocaron a su fin hasta su expulsión a comienzos del siglo XVII. En definitiva, las restantes consecuencias se circunscriben al caso de los moriscos, nombre que recibían los musulmanes bautizados.

En lo que se refiere al descubrimiento de América, se ha de señalar como causa fundamental el empeño personal de Cristóbal Colón por llevar a término la empresa de alcanzar las Indias, y más en concreto Catay, atravesando el llamado mar Océana (ruta occidental). A esto hemos de añadir las ventajas comerciales que suponía abrir esa nueva vía para el comercio, así como el deseo de la reina Isabel de emprender una gran tarea evangelizadora. Por último, cabe señalar, como un factor fundamental del éxito de la expedición, el avance que experimentó la navegación durante todo el siglo XV, tanto en materia de técnicas como en cartas de navegación e instrumentos (astrolabio, brújula, carabela…).

Las consecuencias del descubrimiento fueron abundantes y de gran importancia para la Monarquía Hispánica. En un primer momento, América proporcionó a los reinos peninsulares nuevos territorios y súbditos, así como productos desconocidos en Europa hasta la fecha. A esto hemos de añadir la importante cantidad de metales preciosos que, procedentes del Nuevo Mundo, comenzaron a llegar a Europa desde mediados del siglo XVI. Además, alimentos autóctonos de esas tierras, como es el caso de la patata o el maíz, contribuyeron a enriquecer la dieta de los europeos. Esto fue un factor decisivo para la superación de las crisis de subsistencia y el incremento del grado de bienestar a partir del XVII.

Define el concepto de “unión dinástica” aplicado a Castilla y Aragón en tiempos de los Reyes Católicos y describe las características del nuevo Estado


DECIMOSÉPTIMO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Un correcto análisis de la monarquía de los Reyes Católicos requiere, en primer lugar, definir en profundidad el término político de “Unión Dinástica”. Una vez explicado este concepto se procederá a aplicarlo a la realidad histórica de las Coronas de Castilla y Aragón a lo largo de la Edad Moderna. Por último se explicaran las principales características del Estado Moderno.

La reunión de varios reinos, estados o dominios bajo un mismo soberano o gobernante por derecho sucesorio es lo que comúnmente se conoce como una “Unión Dinástica”. Como consecuencia, una única persona –o un matrimonio, como fue el caso de los Reyes Católicos- los gobierna sin que estos pierdan sus instituciones, leyes e identidad; los llamados particularismo. Es decir, no se fusionan, sino que mantienen su independencia a pesar de tener al mismo monarca.

Este concepto se aplica, en el caso peninsular, a la entidad política que englobó a las Coronas de Castilla y de Aragón. En los siglos XVI y XVII esta recibió la denominación de Monarquía Hispánica, donde cada reino mantuvo sus propias instituciones hasta la aprobación de los Decretos de Nueva Planta que siguieron a la Guerra de Sucesión (1701-1713).

Una vez asegurada su posición en Castilla y Aragón, los Reyes Católicos procedieron reorganizar políticamente sus reinos con el objetivo de reforzar el poder de la monarquía y establecer la uniformidad religiosa. Este último aspecto se concretó, fundamentalmente, en dos medidas:

  • Con permiso papal crearon, en 1478, el Santo Oficio o Inquisición para controlar la uniformidad religiosa.
  • Con el fin de controlar el nombramiento de los obispos (Patronato Regio), fomentaron las regalías.

La uniformidad religiosa a la que aludíamos anteriormente se concretó en la expulsión de los judíos decretada en 1492. El resultado de esa medida fue la salida de la Península de 70.000 sefardíes -los judíos llamaba Sefarad a España- y la conversión al cristianismo de cerca de 50.000. También se ejerció presión sobre los mudéjares para lograr su conversión, especialmente en el territorio granadino.

Además, durante su reinado los Reyes Católicos crearon otros instrumentos para aumentar su poder. Entre ellos cabe destacar el reclutamiento de un ejército permanente pagado por el Estado y un cuerpo de funcionarios reales. La política institucional se orientó al fin de establecer una monarquía autoritaria y fuerte. Isabel y Fernando trataron de socavar los privilegios políticos de la nobleza, la Iglesia y las ciudades con el objetivo de reforzar el poder central. Para ello reformaron instituciones ya existentes, especialmente en Castilla:

  • En 1480 se reorganizó el Consejo Real de Castilla, principal órgano de gobierno.
  • Las Cortes de Castilla perdieron buena parte de su poder y sus funciones.
  • Los municipios contaron con un funcionario dotado de amplios poderes y al servicio de la Corona, el corregidor.
  • Se potenció la Santa Hermandad, encargada de velar por la seguridad en los caminos y el entorno de los municipios.