Primeras impresiones de los ensayos históricos


Una de las claves del itinerario libre y abierto que he planteado este curso para la Historia del Mundo Contemporáneo es, sin lugar a dudas, el ensayo histórico. Este elemento, que supone en torno a un tercio de la nota del examen, permite evaluar al mismo tiempo, tanto la capacidad de los alumnos para desarrollar un texto de manera correcta, como su trabajo de recopilación, selección y estructuración de la información.

Ahora bien, al margen de que permita desarrollar, como mínimo, tres competencias clave -digital, lingüística y aprender a aprender-, el ensayo histórico es, fundamentalmente, la piedra angular del sistema libre y abierto.

En su proceso de elaboración, apoyándose en el material aportado por el docente, los alumnos van configurando de forma autónoma su propio itinerario. Este, posteriormente, queda plasmado en un texto que, en base a una rúbrica previamente conocida, será objeto de evaluación por parte del profesor.

Trimestre I: los límites del ensayo

Desde un punto de vista meramente teórico, al menos a mi juicio, los dos párrafos anteriores suenan muy bien. Sin embargo, la realidad suele ser bastante más compleja, la verdad, y más cuando se trata del primer curso en el que sigo el modelo flipped learning con itinerario libre y abierto.

Por ese motivo, me he decidido a escribir este texto, donde expondré algunas de las dificultades que me he encontrado:
  1. La materia prima con la que he trabajado –mis alumnos- llevan años acostumbrados a realizar los trabajos siguiendo un modelo que, desde mi punto de vista, es totalmente inadecuado. Lo que ha hecho la inmensa mayoría es buscar información en una única página de internet (habitualmente Wikipedia) y, con ese material, reelaborar un texto sin apenas trastocar la estructura previa.
  2. Mis ocupaciones –fundamentalmente mi trabajo en la universidad- me han impedido poner a disposición de mi alumnado todo el material que me hubiera gustado, ya sea vídeos, textos o imágenes. El modelo “Elige tu propia aventura” aplicado a la educación ha terminado por fracasar porque la persona que tenía que ofrecer alternativas en los itinerarios no lo ha hecho.
  3. Otros proyectos desarrollados en la asignatura han terminado por quitarle horas a la elaboración del ensayo. De esta manera, en contra de mi intención inicial, los alumnos solo han tenido cuatro horas de clase para desarrollar el trabajo bajo mi supervisión.
  4. El siguiente aspecto negativo a destacar ha de relacionarse en parte con este último y en parte con el primero: hay estudiantes que son incapaces de aprovechar mínimamente el tiempo en el aula. Acostumbrados a clases de historia mayormente pasivas, continúan con la idea de que se trabaja en casa. Es decir, además de ser pocos los días dedicados a la elaboración del ensayo, hay alumnos que no han aprovechado ni la mitad de ese escaso tiempo que se les dio.

Trimestre II: en busca de soluciones

A pesar de todo lo indicado anteriormente, no considero que el trabajo realizado haya sido malo. Evidentemente, no he sido capaz de llevar a término todo lo que tenía en mente, pero en los ensayos que he leído estos últimos días hay más trabajo y aprendizaje de la historia que en cualquiera de las preguntas de desarrollo sacadas del libro de texto.

Por tanto, no me planteo una vuelta atrás: tanto el itinerario libre y abierto como su evaluación mediante un ensayo, me siguen convenciendo.

Únicamente planteo una serie de correcciones con las que espero solucionar algunos de los problemas expuestos anteriormente:

  1. Considero que no he sabido explicar bien a mis alumnos qué es lo que buscaba con el ensayo, así como los pasos que debían seguir para evaluarlo. En el futuro haré especial hincapié en la necesidad de consultar varias fuentes, ya sea un texto o material audiovisual, antes de comenzar a poner los cimientos del texto. Evidentemente, para cerciorarme de que están haciendo eso realmente, haré que lean más en clase y preguntaré en los primeros día de dónde piensan sacar la información. De esta manera será más fácil corregir a los “amigos” de la fuente única.
  2. Aunque tendré tutorías durante el segundo cuatrimestre, mis clases en la universidad terminan el 16 de diciembre. Es decir, en los dos trimestres que quedan de curso tendré más tiempo para ampliar el material a disposición de mis alumnos. Eso permitirá que el número de itinerarios se multiplique.
  3. Con el fin de que dediquen muchas horas a pulir sus ensayos, me he planteado realizar una única prueba con ensayo al final del trimestre. Hasta ahora la idea era que realizaran uno en cada examen; es decir, cada mes y medio. Pero me he dado cuenta de que eso no es posible: es una locura. Pienso que con este nuevo sistema podremos dedicar más sesiones de aula a ese trabajo.
  4. Mis alumnos llevan apenas dos meses con el modelo de la clase invertida. Me parece que, teniendo en cuenta eso, es comprensible que sigan actuando a veces con mentalidad de “aula tradicional”. Haré hincapié en la necesidad de cambiar, pero creo que es lógico que pase un tiempo antes de que se den cuenta de cómo funcionan las cosas en este nuevo sistema. Soy consciente de que no puedo pedirles una adaptación completa en tan poco tiempo.

Cualquier buen observador verá reflejados en estos cuatro puntos los problemas a los que hacía referencia en el epígrafe anterior. Sin embargo, hay una quinta medida que afecta a varios a la vez. Me estoy refiriendo al cuaderno de clase, que mis alumnos elaborar en formato blog. La idea es que, a partir de ahora, este sirva como cuaderno de bitácora de sus ensayos. Es decir, ahí deben publicar la información que les llame la atención, sus reflexiones sobre el tema, sus dificultades…

En definitiva, una herramienta muy interesante para profundizar en su trabajo, al tiempo que a mi me aportará información de primera mano para evaluarles y ayudarles.

Rúbrica sobre el ensayo histórico


Como expliqué en las dos primeras entradas de esta bitácora, el desarrollo de mi itinerario libre y abierto se evalúa en gran medida a través de la elaboración de un ensayo histórico en el examen.

Al tiempo que se explica el temario, los alumnos han de ir aprovechando los materiales optativos que el profesor pone a su disposición para trabajar una cuestión específica de la materia que libremente has escogido. También pueden añadir, con la supervisión del docente, la información que consideren oportuna. Se trata de que eso sirva para desarrollar un texto en el examen sobre esa temática. Eso es, al fin y al cabo, lo que he denominado ensayo histórico.

En la imagen de arriba muestro la rúbrica que utilizaré para corregir esos textos. Desde ayer los alumnos tienen acceso a ella en la plataforma educativa Schoology, así saben qué valoro y cómo lo valoro.

El planteamiento del conflicto bélico y de la independencia en “El Patriota”


En el siguiente fragmento de «El Patriota» encontramos abundantes referencias a la Guerra de los Siete Años. Estas se dan, tanto en la arenga protagonizada por un excombatiente en la primera escena, como durante la reunión de la asamblea en la segunda. Por tanto, la película apunta con acierto en una dirección: la independencia de las Trece Colonias es inseparable de ese conflicto bélico que, en América, enfrentó a Francia e Inglaterra entre 1756 y 1763.

El segundo elemento a tener en cuenta es la cuestión de la tiranía, que sale a relucir de manera directa en la discusión de la asamblea y, de manera implícita, en la arenga del excombatiente cuando se refiere a los impuestos. Al fin y al cabo, según los planteamientos del liberalismo inglés, la presión fiscal puede considerarse tiránica si las personas sobre las que recae no cuentan con representación política.

El último elemento a destacar es visible, únicamente, en la segunda escena (en la asamblea). La discusión que mantienen los ciudadanos de Carolina del Sur está llena de referencias al pensamiento político que se desarrolló en Inglaterra durante las revoluciones del siglo XVII. Al igual que en la propia Declaración de Independencia de 1776, John Locke y sus ideas están presentes en las palabras de esos colonos. Se aprecia también en ese punto la división de opiniones que existe entre ellos. Unas diferencias que llevaran a unos a combatir con los patriotas y a otros en el ejército regular inglés.

En definitiva, los acontecimientos norteamericanos pueden considerarse, al mismo tiempo, una guerra de independencia, un conflicto civil y una revolución libera.

Calentando motores: un balance de las primeras doce clases


Hoy hemos completado la tercera semana de proyecto flipped learning con itinerario libre y abierto en la Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato. Lo cierto es que, teniendo en cuenta las dificultades con las que se ha tenido que lidiar -véase la entrada Seguimos aprendiendo en Henri Irénée Marrou– los resultados son bastante satisfactorios.

En las doce primeras clases del curso, a partir de los vídeos elaborados por el profesor, los alumnos han realizado las siguientes tareas en el aula:
  • Actividad en grupos de cuatro alumnos que tenía como finalidad recordar los contenidos de los vídeos sobre el Antiguo Régimen que, días antes, habían visto.
  • Redacción individual de un texto a partir de las ideas extraídas en las actividad anterior.
  • Trabajo en parejas sobre un tema relacionado con las revoluciones inglesas del siglo XVII y posterior exposición oral ante los compañeros.
  • Elaboración de un Kahoot para compartir con alumnos del Gabriel Miró (Orihuela), Antonio Calvín (Almagro), Sapere Aude (Villanueva del Pardillo) y del Colegio Hispano Inglés (Santa Cruz de Tenerife).

Buena parte de esas tareas se han basado en el contenido de los siete vídeos obligatorios elaborados hasta la fecha. A esto hemos de añadir la posibilidad de consultar los materiales opcionales que el profesor pone a su disposición.

Contra todo pronóstico, a pesar de las múltiples ocupaciones de estos días, he logrado que tengan acceso a seis fragmentos de películas con sus correspondientes comentarios históricos, así como a once textos relacionados con el Antiguo Régimen, las revoluciones inglesas del XVII y la Independencia de los EE.UU. Todo eso puede consultarse aquí.

En definitiva, aunque queda mucho por hacer, ha sido un comienzo bastante satisfactorio y en el que creo que han aprendido más de lo que realmente creen.

Medidas para limitar un proyecto inabarcable


Hace una semana, en la última entrada de esta bitácora, exponía las dificultades con las que me estaba encontrando para desarrollar un modelo de itinerario libre y abierto en la asignatura.

Fundamentalmente, era una cuestión de falta de tiempo, aunque también hacía referencia a lo fácil que es programar una forma de impartir la asignatura durante las vacaciones. Solo cuando se tiene enfrente un alumnado de carne y hueso -buenos estudiantes, todo hay que decirlo, pero humanos-, se empiezan a manifestar las primeras dificultades.

El objetivo de hoy será explicar qué he corregido de mi plan inicial para hacerlo abarcable, para adecuarlo a mis circunstancias y a las de mis alumnos. Quizá, tras leer lo que viene a continuación, muchos penséis que lo he solucionado todo de una forma sencilla: reduciendo mi carga de trabajo. Sin embargo, y ese es el gran reto de estos párrafos, trataré de demostrar que el camino tomado es un poco más complejo.

Rectificar es de sabios: moviendo el temario

Supongo que con 1º de Bachillerato terminará por suceder lo mismo que me está pasando ahora con 2º de ESO: una vez elaborado el material básico –fundamentalmente los vídeos- todo es más sencillo.

Sin embargo, al tratarse del año I en el desarrollo de la Historia del Mundo Contemporánea según el modelo flipped classroom, voy con la lengua fuera.

Eso me ha obligado a replantearme la temporalización de las unidades didácticas. En un principio, en la primera evaluación iba a dar cuatro bloques: la crisis del Antiguo Régimen y las revoluciones atlánticas, la Restauración y las oleadas revolucionarias, la revolución industrial y el movimiento obrero, y el imperialismo y la política de finales del XIX. Pues bien, he pasado el último de esos apartados al mes de enero.

Tomé esa decisión para darme cierto margen hasta que, en el mes de enero, termine mi asignatura cuatrimestral en la Universidad de Valladolid. Pero también porque son los bloques más densos del temario. No todas las unidades son igual de largas, y me he dado cuenta de que estas, aunque son solo cuatro, realmente son la mitad del temario. En definitiva, esos han sido los dos motivos que me han llevado a desplazar un apartado a la segunda evaluación.

Un itinerario más libre, pero menos abierto

La segunda medida que he adoptado para que mi proyecto sea abarcable ha consistido en reducir la cantidad de material optativo que pongo a disposición de los alumnos. Es decir, mientras los vídeos obligatorios avanzan, son menores las posibilidades de ampliar materia. En ese sentido, puede decirse que el itinerario es menos abierto.

Ahora bien, esa carencia por parte del profesor se suple con una mayor autonomía para que el estudiante busque material donde considere oportuno. De ahí que, en el título del epígrafe, hable de un itinerario más libre.

Es evidente que así tendré menos control sobre sus fuentes de información, pero también es verdad que eso les permitirá desarrollar mejor la competencia digital y el sentido crítico.

De todos modos, mis aportaciones siguen siendo más que suficientes. Hasta la fecha, por cada vídeo obligatorio que hago, genero tres elementos para ampliar. Además, según avancemos hacia la Revolución Francesa esa media se va a ir ampliando. Por tanto, aunque me gustaría hacer más, el material que pongo a su disposición no es despreciable ni mucho menos.

La sociedad estamental


Antes de iniciar nuestro repaso a la Historia del Mundo Contemporáneo, es importante conocer de dónde partimos. Por ese motivo se dedican tres vídeos al Antiguo Régimen, el sistema político, económico y social que se desarrolló durante buena parte de la Edad Moderna. Este vídeo está dedicado a la sociedad estamental, y su información se complementa con uno dedicado a la monarquía absoluta y otro a la economía pre-industrial.

La economía del Antiguo Régimen


Antes de iniciar nuestro repaso a la Historia del Mundo Contemporáneo, es importante conocer de dónde partimos. Por ese motivo se dedican tres vídeos al Antiguo Régimen, el sistema político, económico y social que se desarrolló durante buena parte de la Edad Moderna. Este vídeo está dedicado a la economía pre-industrial, y su información se complementa con uno dedicado a la monarquía absoluta y otro a la sociedad estamental.

Introducción a la Historia del Mundo Contemporáneo


Iniciamos las clases dedicadas a la Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato con una breve explicación de la asignatura. En el siguiente vídeo se explican los contenidos que se abordarán, así como la forma de desarrollar un itinerario libre y abierto.

 

Vídeos y textos para las clases de 1º de Bachillerato


Con el fin de desarrollar el modelo flipped learning en 1º de Bachillerato, he grabado y escrito una serie de clases sobre la Historia del Mundo Contemporáneo. Además, al tratarse de una experiencia de itinerario libre y abierto, existen vídeos obligatorios y material optativo para ampliar conocimientos. A continuación, diferenciando un grupo de otro, así como los bloques que dividen el temario, está lo que he realizado hasta la fecha:

La crisis del Antiguo Régimen y las revoluciones inglesas
Las revoluciones atlánticas
La revolución industrial y el movimiento obrero
El Imperialismo y la política de finales del siglo XIX
La Primera Guerra Mundial
La Revolución Rusa y la experiencia soviética hasta 1939
El periodo de entreguerras y la crisis de las democracias
La Segunda Guerra Mundial
La Guerra Fría y la descolonización
El Mundo Actual

Vídeos y textos de Historia del Mundo Contemporáneo


Con el fin de desarrollar el modelo flipped learning en 1º de Bachillerato, he grabado y escrito una serie de clases sobre la Historia del Mundo Contemporáneo. Además, al tratarse de una experiencia de itinerario libre y abierto, existen vídeos obligatorios y material optativo para ampliar conocimientos. A continuación, diferenciando un grupo de otro, así como los bloques que dividen el temario, está lo que he realizado hasta la fecha:

La crisis del Antiguo Régimen y las revoluciones inglesas
Las revoluciones atlánticas
La revolución industrial y el movimiento obrero
El Imperialismo y la política de finales del siglo XIX
La Primera Guerra Mundial
La Revolución Rusa y la experiencia soviética hasta 1939
El periodo de entreguerras y la crisis de las democracias
La Segunda Guerra Mundial
La Guerra Fría y la descolonización
El Mundo Actual