La reina y París, en «María Antonieta» de Stefan Zweig


«Pero ¿qué ve de París María Antonieta? En los primeros días examina por curiosidad toda suerte de cosas dignas de ser vistas: los museos, los grandes comercios; asiste a una fiesta popular, y hasta una vez a una exposición de pinturas. Mas con ello queda plenamente satisfecha, para los próximos veinte años, su necesidad de instruirse en París. En general, se consagra exclusivamente a los lugares de diversión: va con regularidad a la Ópera, a la Comedia Francesa, a la Commedia italiana, a bailes; visita las salas de juego; por tanto, precisamente el Paris at night, el Paris city of pleasure de las norteamericanas ricas de hoy. Lo que más le atrae son los bailes de la Ópera, pues la libertad del disfraz es la única permitida a aquella joven prisionera de su categoría (…) Pero jamás, en todos aquellos años, penetra en una casa burguesa, jamás asiste a una sesión del Parlamento o de la Academia, jamás visita un hospital, un mercado; ni una sola vez intenta conocer algo de la existencia cotidiana de su pueblo. María Antonieta permanece siempre, en estas escapadas parisienses, dentro del estrecho círculo centelleante de los placeres mundanos, y piensa haber hecho ya bastante por las buenas gentes, el bon peuple, correspondiendo con una sonrisa indolente a sus entusiastas aclamaciones… mientras que en su falta de presentimientos se imagina renunciar a la corte y hacerse popular en París con sus diversiones, pasa realmente en su lujosa carroza de muelles, encristalada y chirriante, durante veinte años, al lado del verdadero pueblo y del París verdadero, sin verlos».

La reina se encuentra con el pueblo, en «María Antonieta» de Stefan Zweig


«Conmovida, le escribe a su madre: «El martes último he asistido a una fiesta de la que jamás me olvidaré en mi vida: nuestra entrada en París. En cuanto a honores, hemos recibido todos los que es posible imaginar; pero no ha sido eso lo que me ha impresionado de un modo más profundo, sino la ternura y el ardor del pobre pueblo, que, a pesar de los impuestos con los que está abrumado, se sentía transportado de alegría al vernos. En el jardín de las Tullerías había una multitud tan inmensa que durante tres cuartos de hora no pudimos avanzar ni retroceder, y al regreso de este paseo hemos permanecido una hora y media en una terraza descubierta. No puedo describirte, mi querida madre, las explosiones de amor y alegría que nos tributaron en este momento»».

El Imperio Bizantino: segunda parte

Clase pensada para alumnos de 2º de ESO dentro de una experiencia de flipped learning. En este vídeo se resume la organización política, la estructura económica y social, y la vida cultural y religiosa de Bizancio. La información se complementa con la de la primera clase dedicada al origen y desarrollo del Imperio Romano de Oriente.

 

El Imperio Bizantino: primera parte


Clase pensada para alumnos de 2º de ESO dentro de una experiencia de flipped learning. En este vídeo se aborda el origen del Imperio Bizantino así como su desarrollo político hasta el siglo XV. Esta información se complementa con una segunda clase dedicada a la economía, la organización social y la cultura de Bizancio.

 

Kahoot, desarrollando la primera actividad intercentros


La colaboración con estudiantes de otros institutos y colegios ocupa un lugar fundamental dentro del modelo que he planteado para la asignatura de Historia del Mundo Contemporáneo en este curso. Al margen de la cuestión del itinerario libre y abierto o del propio modelo de la clase invertida –o más bien en relación con ambos-, hemos de situar mi empeño por derribar las paredes del aula.

En el mundo de la globalización y de la interconexión, una clase no puede seguir siendo un lugar cerrado y opaco.

Las nuevas tecnologías, y sobre todo la rapidez con la que viaja la información, nos permiten intercambiar impresiones con otros alumnos y docentes. Es más, mi experiencia hasta la fecha es que eso contribuye al enriquecimiento del aprendizaje, tanto en lo relativo a los contenidos como en el ámbito de la motivación.

De ahí que hace unas semanas contactara con otros profesores de secundaria para desarrollar proyectos comunes durante el curso. En algunos casos son profesionales que llevan años haciendo tareas similares. Por tanto, aunque lancé la primera piedra para formar el grupo, más que proponer me he dedicado a aprender de ellos.

Poniendo a prueba nuestros conocimientos

La pasada semana realizamos la primera actividad conjunta, que consistía en desarrollar un cuestionario de veinte preguntas en Kahoot sobre la revoluciones inglesas del siglo XVII. Una vez terminado, se debía enviar a los restantes grupos, que a su vez nos pasarían los suyos para que los contestáramos.

En líneas generales, la actividad salió bastante bien. De entrada hay que tener en cuenta que a los alumnos suele atraerles Kahoot, a lo que añadimos la novedad de participar en uno elaborado por personas de su edad que estudian lo mismo. Sin embargo, para mí el aspecto fundamental es que, esas dos tareas entretenidas para ellos –elaborar un cuestionario y contestar el de otros estudiantes-, les han permitido consolidar los contenidos de ese apartado de la asignatura.

Evidente, no todo ha resultado maravilloso. He detectado ciertos errores a evitar en ocasiones futuras.

El primero de ellos tiene que ver con la temática: quizá por falta de entendimiento entre los profesores, o por dificultades de los alumnos para buscar tantas preguntas en un apartado breve del temario, se acabaron incluyendo aspectos ajenos a las revoluciones inglesas. Se trata de una cuestión fácil de solucionar pues, o bien se hace hincapié en la necesidad de ceñirse a lo acordado, o bien se amplía la temática para que sea más sencillo encontrar preguntas.

 

El segundo problema se dio únicamente en mis dos grupos, no en los de los otros docentes (que yo sepa). Al tratar de centralizar, de hacer pasar por mi supervisión, los cuestionarios realizados por los alumnos, terminé por generar un sistema muy rígido de trabajo. En lugar de eso, tal vez debí haber formado grupos que, por su cuenta, elaboraran sus propios Kahoots. Mi impresión es que ha sido justamente la fase de elaboración la que menos les ha servido para consolidar sus conocimientos.

El tercer y último error tiene que ver con lo que podríamos denominar “empacho de kahoots”. La participación de siete grupos de 1º de bachillerato y 4º de ESO, puso a disposición de cada una de mis dos clases un total de seis cuestionarios (realizaron todos menos el que habían confeccionado ellos mismos, como es lógico). En mi ingenuidad, realicé todos en una única sesión, por lo que, al final, ya respondían por inercia. En definitiva, el exceso llevó a cierto aburrimiento, a la pérdida de la ilusión por algo que se había vuelto rutinario.

Para otra ocasión, la solución a esta última problemática será distribuir los kahoots en varias sesiones. Es más, creo que eso será más eficaz a la hora de repasar los contenidos del tema, pues en lugar de un repaso haremos varios gracias a los distintos cuestionarios.

Para terminar, solo me queda agradecer la participación y buen hacer de los alumnos de @vialap69, @virgicapil, @juanfisicahr y @teachermsisabel (y a los propios docentes, claro está). De igual modo, si alguien se anima a unirse a esta comunidad formada por cinco centros de comunidades autónomas distintas, será bienvenido.

Descripción de la reina, en «María Antonieta» de Stefan Zweig


«Pero a veces el destino puede trastornar la existencia de uno de tales «hombres medios» y, con su puño dominador, lanzarlo por encima de su propia medianía; la vida de María Antonieta es quizás el ejemplo más claro que la Historia nos ofrece de ello. Durante los primeros treinta años de los treinta y ocho que duró su vida, esta mujer recorrió su camino trivial, aunque siempre en una extraordinaria esfera; jamás, ni en lo bueno ni en lo malo, sobrepasó la común medida; un alma tibia, un carácter corriente, y, al principio, históricamente considerada, solo una figuranta. Sin la irrupción de la Revolución en su alegre e ingenuo mundo de juegos, esta princesa de la Casa de Habsburgo, insignificante en sí misma, habría continuado viviendo tranquilamente como centenares de millones de mujeres de todos los tiempos; habría bailado, charlado, amado, reído; se habría adornado; habría hecho visitas y dado limosnas; habría parido hijos, y, por último, se habría tendido dulcemente en un lecho para morir sin haber vivido realmente según el espíritu del mundo de su tiempo. Como reina, la habrían sepultado solemnemente, habrían llevado luto de corte, pero después habría desaparecido por completo de la memoria de la Humanidad (…) Un carácter medio necesita primeramente ser arrojado fuera de sí mismo, para llegar a ser todo lo que es capaz de ser, acaso más de lo que sospechaba y sabía antes; para ello, el destino no tiene otro estímulo sino la desgracia».

John Adams ante Jorge III de Inglaterra


Fragmento de la serie «John Adams» (2008) en el que se recoge el primer encuentro entre un embajador norteamericano y el rey Jorge III de Inglaterra. El hecho de que el vídeo esté en inglés es intencionado, pues entiendo que así se recoge de manera más fiel la tensión y emoción contenida de la conversación.

Es interesante señalar, en primer lugar, la cuestión de protocolo que aparece en la primera escena. John Adams, como embajador de las trece colonias en Inglaterra, debe someterse al rígido modo de actuar de la corte inglesa. En segundo término, hemos de detenernos en los comentarios y reacciones que suscita la presencia de John Adams en palacio. Es más que evidente la curiosidad, y también cierta repulsa, que sienten las personas que se cruzan con ese representante de los colonos rebeldes.

La última escena de este fragmento recrea la conversación entre el embajador y Jorge III. Se podría decir que, tanto por sus palabras como por sus silencios, ambos están emocionados a la par que incómodos. John Adams tiene frente a él a quien había sido su rey: un hombre al que respetó y obedeció, y contra el que más tarde luchó para defender a su colonia del abuso inglés. Por su parte, el monarca tiene ante él al representante de unos territorios a los que, en cierto modo, sigue considerando suyos. De hecho, aunque terminó por firmar la paz de Versalles en 1783, Jorge III no renunció nunca a la posibilidad de recuperar esas trece colonias. Al margen de todo esto, lo que queda claro tras visualizar el vídeo es el profundo respeto que siente el uno hacia el otro.

 

Perfil de Luis XVI, en «María Antonieta» de Stefan Zweig


«El rey es un tipo de inteligencia mediana, poco independiente, destinado por la naturaleza para ocupar un puesto de celoso funcionario de aduanas o de escribiente en una oficina; para cualquier actividad puramente mecánica y subalterna, lejos del campo de los acontecimientos históricos; para cualquier cosa, no importa cual, menos para monarca. La verdadera fatalidad de Luis XVI es que tiene plomo en la sangre. Algo acorchado y denso obstruye sus venas; nada es fácil para él. Este hombre, que realiza esfuerzos sinceros, tiene siempre que dominar en sí una resistencia de la materia, una especie de modorra, para lograr hacer algo, para pensar o simplemente para sentir. Sus nervios, lo mismo que tiras de goma relajadas no pueden ponerse tensas ni tirantes, no pueden vibrar, no pueden desprender electricidad. Este innato embotellamiento nervioso excluye a Luis XVI de toda emoción fuerte: amor, alegría, goce, miedo, dolor, terror, todos estos elementos emotivos no logran perforar la piel de elefante de su indiferencia y ni una sola vez inmediatos peligros de muerte consiguen despertarlo de su letargo. Mientras los revolucionarios asaltan las Tullerías, su pulso no late ni un ápice más deprisa, y hasta en la misma noche antes de ser guillotinado no están perturbadas ninguna de las dos columnas de su bienestar: sueño y apetito. Jamás palidecerá este hombre, ni aun con una pistola delante del pecho; jamás la cólera brillará en sus torpes ojos; nada puede espantarle, pero tampoco nada entusiasmarle».

El proceso de independencia de los EE.UU.


En el último cuarto del siglo XVIII, trece colonias inglesas de Norteamérica empezaron su proceso de independencia. Se iniciaba así un camino que, al término del conflicto bélico en 1783, terminaría con la formación de la primera nación americana, constituida como un Estado liberal. En este vídeo abordan los principales acontecimientos acaecidos entre 1773 y 1787; mientras que la clase anterior incluía una explicación de los antecedentes y principales protagonistas, así como una descripción de los territorios implicados.

Planteamiento de la independencia de los EE.UU.


En el último cuarto del siglo XVIII, trece colonias inglesas de Norteamérica comenzaron su proceso de independencia. Se iniciaba así un camino que, al término del conflicto bélico en 1783, terminaría con la formación de la primera nación americana, constituida como un Estado liberal. En este vídeo se analizan los antecedentes, el territorio y los principales protagonistas del proceso; mientras que en la segunda clase se abordan cuestiones como el congresos continentales de Filadelfia y el desarrollo de la Guerra de Independencia.