Bloque 7. La Restauración Borbónica: implantación y afianzamiento de un nuevo Sistema Político (1874-1902)


Conjunto de estándares del temario de 2º de Bachillerato pertenecientes al Bloque 7, que aborda la explicación del sistema político de la Restauración. Aunque he mantenido la numeración original, para la prueba EBAU del curso 2017-2018 no serán objeto de examen en Castilla y León el segundo, el quinto y el sexto.

  1. Explica los elementos fundamentales del sistema político ideado por Cánovas.
  2. Especifica las características esenciales de la Constitución de 1876.
  3. Resume el origen y evolución del catalanismo, el nacionalismo vasco y el regionalismo gallego.
  4. Analiza las diferentes corrientes ideológicas del movimiento obrero y campesino español, así como su evolución durante el último cuarto del siglo XIX.
  5. Describe el origen, desarrollo y repercusiones de la tercera guerra carlista.
  6. Explica la política española respecto al problema de Cuba.
  7. Especifica las consecuencias para España de la crisis del 98 en los ámbitos económico, político e ideológico.
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Analiza las causas, principales hechos y consecuencias de la intervención de España en Marruecos entre 1904 y 1927


SEXAGÉSIMO QUINTO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Con el fin de analizar de forma sintética y ordenada las causas, acontecimientos y repercusiones de la política española con respecto a Marruecos durante el primer tercio del siglo XX, distinguiremos dos fases o marcos temporales bien diferenciados. En primer término se abordará el periodo que va de 1904 a la Semana Trágica (1909), siendo objeto de la segunda parte el estudio de la primera mitad de los años veinte, con sucesos como el Desastre de Annual (1921) y el Desembarco de Alhucemas (1925).

Después de la pérdida de las últimas colonias en el año 1898, la intervención en Marruecos pasó a ser uno de los principales ejes de la política exterior española. La clase política, y la sociedad en su conjunto, percibieron el establecimiento de un protectorado al otro lado del Estrecho como una forma de salir del aislamiento internacional y recuperar el prestigio nacional perdido tras el conflicto con los Estados Unidos. Ahora bien, no fijaron las respectivas zonas de influencia con Francia hasta la Conferencia de Algeciras de 1906. En ella a España le correspondió la zona norte, que incluía la riqueza minera del conflictivo territorio del Rif.

En 1909, como consecuencia del recrudecimiento de los enfrentamientos entre las tropas españolas y los rifeños, el gobierno decidió enviar refuerzos mediante la movilización de los reservistas barceloneses. Esto desencadenó una oleada de protestas, que alcanzaron su máximo nivel de tensión con la huelga general y las manifestaciones acaecidas en los días en que las tropas embarcaban. En este contexto, se produjo en Marruecos la emboscada en el Barranco del Lobo, con numerosas bajas entre los soldados españoles. La principal consecuencia de este acontecimiento fue la transformación de la huelga en una protesta con barricadas y grupos armados que se enfrentaron a las fuerzas del orden en Barcelona. El gobierno actuó con rapidez y excesiva dureza para poner fin a la revuelta, lo que llevó a Alfonso XIII a pedir la dimisión al presidente Antonio Maura.

El otro marco temporal objeto de análisis va de 1921 a 1925. En el primero de esos años, el gobierno español tomó la decisión de someter de forma definitiva su zona del protectorado, por lo que el general Silvestre inició la ocupación de la región de Yebala, en el sector central del Rif. Sin embargo, las tropas españolas, con el fin de ocupar rápidamente la bahía de Alhucemas, se internaron demasiado en un territorio montañoso que, además, estaba alejado de sus bases de aprovisionamiento. De esta manera, el líder rifeño Abd el-Krim derrotó a los españoles en Annual, donde murieron y desaparecieron unos 10.000 soldados, entre ellos el propio general Silvestre.

Además de la pérdida de buena parte del territorio ocupado en los años anteriores, el desastre de Annual tuvo importantes consecuencias políticas. De entre ellas, sin lugar a dudas, cabe destacar el golpe de Estado de Primo de Rivera, que puso fin al sistema parlamentario. En gran medida el cambio de régimen se debió a la necesidad de ocultar el contenido del informe sobre las responsabilidades de Annual elaborado por una comisión presidida por el general Picasso.

Durante la dictadura, ante la dificultad para recuperar las zonas perdidas, España optó en un primer momento por una política de contención para impedir la expansión de la zona rebelde. Posteriormente se llegó a un acuerdo con el gobierno francés para organizar una acción conjunta que, en 1925, hizo posible que se desarrollará una gran operación de desembarco en Alhucemas. En los meses que siguieron a ese acontecimiento, los rebeldes rifeños no dejaron de retroceder hasta la rendición final de Abd el-Krim en 1927 ante las tropas francesas.

Identifica los grandes conflictos del Sexenio y explica sus consecuencias políticas


CUADRAGÉSIMO SÉPTIMO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

En el periodo de la historia de España que conocemos como Sexenio Democrático (1868-1874), además de producirse un cambio de dinastía –sustitución de los Borbones por la casa de Saboya- y proclamarse la república, coincidieron temporalmente tres conflictos que tuvieron importantes consecuencias en las siguientes décadas.

El primero fue el estallido de la Guerra de los Diez Años (1868-1878), conocida también como la Guerra Larga de Cuba. Esta dio comienzo con el Grito de Yara, protagonizado por Carlos Manuel de Céspedes, y tocó a su fin con la paz de Zanjón, ya en el periodo de la Restauración. A pesar del acuerdo alcanzado entre el Ejército Libertador y las tropas españolas, el conflicto volvió a abrirse en 1895, logrando Cuba su independencia tres años después.

A esto hemos de añadir que, en 1872, aprovechando la difícil situación por la que atravesaba, los carlistas trataron de establecer un gobierno alternativo en Navarra y las provincias vascas. Se iniciaba así la Tercera Guerra Carlista, que finalizó en 1876 con la derrota del pretendiente Carlos VII. A consecuencia de ese conflicto, los dirigentes políticos de la Restauración iniciaron una tendencia centralizadora que puso fin al régimen foral vasco. En respuesta a esas medidas, el carlismo vasco-navarro viró hacia el foralismo y el nacionalismo de base étnica, católica y xenófoba.

El tercer conflicto fue el del movimiento cantonal, que comenzó en Cartagena en 1873 para difundirse, posteriormente, a otros territorios de la Península. Tanto los gobiernos republicanos de Nicolás Salmerón y Emilio Castelar emplearon la fuerza militar contra los cantones, si bien la rebelión tocó tras el golpe de Estado del general Pavía. La principal consecuencia de ese episodio fue la asociación, en el imaginario colectivo, del federalismo con el desorden y la anarquía.