Austria-Hungría y el Imperio Otomano a finales del XIX


Al tiempo que se desarrollaba la expansión imperialista, cada una de las potencias europeas desarrolla su propia política internacional -rivalidades, alianzas y conflictos bélicos- dentro del Viejo Continente. A esa cuestión, así como a la situación interna de esos estados, está dedicado este conjunto de vídeos. Después de la introducción, en esta clase abordaremos la situación de Rusia e finales del XIX. Este apartado también incluye vídeos dedicados a la Inglaterra Victoriana, la Tercera República Francesa, la Alemania de Bismarck, la Rusia de los zares y el territorio otomano. Esto se complementa con otros vídeos dedicados a potencias no europeas, como los EE.UU., Japón y China.

 

El Imperialismo y la política de finales del siglo XIX

VÍDEOS DE CARÁCTER OBLIGATORIO


Introducción al Imperialismo
Las causas del Imperialismo: primera parte
Las causas del Imperialismo: segunda parte
Las formas de expansión colonial
El reparto de África
Las consecuencias del Imperialismo
Europa a finales del siglo XIX
La Inglaterra victoriana
La Tercera República Francesa
La Alemania de Bismarck
La Rusia de los zares
Austriahungría y el Imperio Otomano a finales del XIX
Los EE.UU. en la segunda mitad del siglo XIX
Extremo Oriente durante el siglo XIX


MATERIAL PARA AMPLIAR


Introducción al Imperialismo
Teorías sobre el Imperialismo
El origen del término «Imperialismo»
Enfoques ideológicos del Imperialismo
Los tipos de colonización
La ocupación de Asia
La expansión imperialista por África
La Conferencia de Berlín y el reparto de África
Panorama general de las potencias imperialistas
El Imperio Británico
La expansión colonial francesa
Las conquistas de la Rusia zarista
Los nuevos estados y el Imperialismo: Italia y Alemania
Los casos de Bélgica, Holanda y Portugal
Las potencias extra-europeas: los EE.UU. y Japón

International Knowledge Fair (Almagro 2017)


Los alumnos de Historia del Mundo Contemporáneo participaron,, la pasada semana en la International Knowledge Fair organizada por el IES Antonio Calvín dentro del programa Erasmus de secundaria y bachillerato. Además de participar en diversos talleres, durante los días 6 y 7 de febrero, tuvieron la ocasión de visitar el Hospital Central de Ciudad Real, la ciudad de Toledo, la Facultad de Medicina y la Escuela de Ingeniería de la UCLM (Universidad de Castilla la Mancha) a lo largo de las dos jornadas siguientes.

En Almagro se dieron cita un total de novecientos alumnos y ciento cincuenta profesores. Esto permitió a los estudiantes de 1º de Bachillerato tener la oportunidad de compartir unos días de intensa actividad con personas de otros centros educativos de España, así como de Italia, Polonia y Dinamarca. También los docentes pudimos intercambiar experiencias, ya fuera en conversaciones informales o en las comunicaciones que se presentaron durante los dos primeros días. El IES Juan Martín el Empecinado aportó su granito de arena a esa labor formativa con dos intervenciones: una sobre #ÉpocaDeRevoluciones (compartida con el Antonio Calvín, Sapere Aude y Gabriel Miró) y otra sobre los Itinerarios libres.

Por último, cabe señalar que los alumnos se turnaban para atender a los visitantes de nuestro stand. Todo el que pasara por allí, además de recibir una sugerente explicación de los contenidos, podía comprobar cómo trabajamos la clase invertida en 1º de Bachillerato. Mención especial merecen materiales como los ensayos, los cómics, la actividad en los blogs y en Twitter, el vídeo promocional de nuestra asignatura o las aportaciones de otras material, como es el caso de Educación Plástica y Tecnología.

Vídeo para la International Knowledge Fair 2017


La International Knowledge Fair es un evento educativo a nivel Europeo que se celebra este año en el IES Antonio Calvín del Almagro (Ciudad Real). Con ese motivo, varios alumnos del IES Juan Martín el Empecinado acudirán a presentar algunos de los proyectos que han realizado durante este curso en la asignatura Historia del Mundo Contemporáneo. A continuación dejo un aperitivo: nuestro vídeo promocional.

Experiencia Blog: la construcción del ensayo histórico


Esta semana mis alumnos se han vuelto a enfrentar a un examen con ensayo histórico. Cuestión sobre la que ya he reflexionado en entradas anteriores de esta bitácora:

La gran novedad en este caso es que, con el fin de solventar errores detectados en ensayos anteriores, he decidido valorar su proceso de elaboración a través de los blogs de mis alumnos. A continuación enumeraré las cuestiones que pretendía corregir, al tiempo que trataré de explicar cómo he evaluado esa parte del examen.

El problema de la información

El principal problema que he encontrado hasta la fecha tiene que ver con el uso de las fuentes. En el primer ensayo del curso descubrí que mis alumnos se contentaban con sacar la información de un único lugar en vez de realizar una búsqueda algo más ambiciosa por la red.

La principal consecuencia de eso era que sus textos, si bien presentaban notables diferencias con la página original, tenían una estructura muy similar a esta. Las palabras no coincidían con las de las fuentes, pero la información y la disposición del texto sí.

Como el objetivo no era únicamente realizar un ejercicio de búsqueda de sinónimos, sino aprender a buscar en la red, mezclar distintas fuentes y construir un texto lo más original posible, entendí que debía cambiar algo de cara al segundo ensayo del curso.

Las bitácoras de la asignatura como solución

Hace tres semanas, al comenzar la elaboración de los ensayos, indiqué a mis alumnos que deseaba ver en sus blogs la evolución de su trabajo en, al menos, cinco entradas. Así, de una forma o de otra, la construcción de sus textos quedaría reflejada allí.

En concreto, pedía un primer post en el que expusieran los motivos que les llevaron a elegir esa temática. La segunda entrada debía referirse a las fuentes utilizadas, haciendo hincapié en algún aspecto destacable de cada una de ellas. A estas debían seguir una serie de publicaciones en las que, de algún modo, quedase reflejada la evolución del texto.

Por último, los alumnos dedicarían un post a la versión definitiva de su ensayo, la que, según nuestro sistema de trabajo, debían escribir en el examen.

La evaluación del proceso de trabajo

Todo lo anterior carecería de sentido si no tuviera unas consecuencias palpables en la nota del examen. Por ese motivo, dentro de los cuatro puntos sobre los que valoro el ensayo, uno y medio están dedicados a ese proceso de elaboración del texto que ha quedado reflejado en los blogs.

En concreto, al terminar el examen, visité las bitácoras de cada uno de mis alumnos con el fin de valorar cómo habían ido construyendo sus ensayos a lo largo de las tres semanas anteriores.

Una vez terminada esa evaluación, valoré el grado de coincidencia entre las versiones definitivas publicadas en los blogs y lo escrito en los exámenes. Esta parte, como bien informé a los estudiantes días antes, contaba un punto de los cuatro dedicados al ensayo.

La restante puntuación –punto y medio- se llevó a cabo partiendo de la rúbrica dedicada a la calidad de la información, que publiqué a principio de curso y que puede ser consultada en uno de los enlaces que hay más arriba.

Cuestionarios: exámenes orales y flipped classroom


En mi opinión, una de las principales ventajas de dar la vuelta a la clase es que el docente cuenta con tiempo suficiente en el aula para atender a los alumnos de manera individualizada. Como bien sabemos, eso es posible porque la teoría está en vídeos y textos a los que los estudiantes tienen acceso desde cualquier sitio y en cualquier momento. En definitiva, quedo liberado de la explicación los cincuenta minutos que paso con ellos, y eso me permite centrarme más en sus dudas, problemas, curiosidades…

El modelo flipped classroom me ha llevado a emprender un nuevo proyecto que busca mejorar la expresión oral del alumnado, al tiempo que les ayuda profundizar en los contenidos de la materia.

Dos días a la semana –los martes y los viernes en concreto-, mis alumnos de 1º de Bachillerato se enfrentan a los cuestionarios. Estos evalúan los conocimientos de los alumnos sobre un conjunto de vídeos, y están formados por cuatro preguntas cortas (muy concretas), con un valor de un punto cada una, y dos de relación que se califican sobre los seis restantes.

De esta manera, mientras el conjunto de la clase está realizando distintas actividades, el profesor les va llamando de uno en uno para realizar la prueba. Al margen de lo beneficioso que resulta enfrentarse semanalmente a una experiencia novedosa relacionada con la expresión oral, considero que, además, los cuestionarios les ayudan a trabajar al día.

Un progreso personalizado

Ahora bien, la gran novedad de mis cuestionarios, y sin duda lo que menos ha gustado a mis alumnos –aunque a la postre les beneficia-, es que para aprobarlos no basta un cinco: les exijo un siete.

La idea la saqué de una conferencia TED de Salman Khan en la que abogaba por un aprendizaje centrado en los ritmos de aprendizaje de cada estudiante. En concreto, criticaba que se les permitiera aprobar con un cinco, ya que eso supone que en sus conocimientos hay lagunas que pueden llegar al 50% de la materia.

No pretendo profundizar en el contenido de su ponencia, y mucho menos entrar a valorar si su propuesta es viable cuando uno tiene más de dos docenas de alumnos en un aula. Sin embargo, reconozco que las palabras de Salman Khan me hicieron reflexionar. En concreto, extraje dos conclusiones:

  • Cada cuestionario debe repetirse las veces que haga falta hasta que cada estudiante demuestre tener unos conocimientos amplios de la materia.
  • Para cumplir esa primera premisa es necesario que el número de días dedicados a pruebas orales sea muy superior al de los cuestionarios.
En definitiva, gracias a esas medidas, el temario se adapta al ritmo de cada alumno, y no al contrario.

A su vez, el hecho de que se exija un siete para cerrar una prueba y pasar a la siguiente, evita en gran medida que se generen lagunas en los conocimientos del alumnado.

Los límites del itinerario libre y abierto: un breve balance (2)


A finales del primer trimestre inicié una exposición de las dificultades que me había encontrado a la hora de aplicar el modelo flipped en 1º de Bachillerato. En esa primera entrada, que puede leerse aquí, me centré en los límites asociados a mi situación personal y a la novedad que suponía para el alumnado la clase invertida.

Ahora pretendo analizar la aplicación de la metodología flipped learning con itinerario libre y abierto. Es decir, explicar qué problemas intrínsecos a ella me han impedido alcanzar la totalidad de los objetivos que me fijé a finales de agosto. Considero que lo que planteo aquí, a diferencia del contenido de la primera parte de este balance, tiene difícil solución. Eso me ha llevado a reflexionar durante las vacaciones de Navidad y a hacer una serie retoques que serán objeto de futuras entradas de esta bitácora.

Límites del sistema

La mayor parte de los problemas que he encontrado a la hora de desarrollar el itinerario libre y abierto tienen que ver con la curiosidad del alumnado y los ensayos históricos que debían presentar en los exámenes. Para saber más sobre esta última cuestión, se pueden consultar estos dos textos de mi bitácora:

Como comentaba, el primer límite está relacionado con la curiosidad de los estudiantes o, más bien, con su falta de curiosidad. Aunque quizá sería más justo decir que se interesan por cuestiones que no tenía previstas. Es decir, no son “pasotas” ni mucho menos, solo que los itinerarios que yo les abría en los vídeos, aquello que llamaba “elige, tu propia aventura” no les atrae.

Ellos mismos –su curiosidad- han ido abriendo otros caminos al margen de los que yo proponía. En definitiva, mis ampliaciones han terminado resultando inútiles, pero se han abierto otras vías.

El segundo problema, como he comentado, se refiere a los ensayos históricos. La experiencia de estos meses me ha demostrado que no es posible profundizar en un tema complejo. Por tanto, he de replantearme esta cuestión; y ya adelanto que he llegado a una solución doble que comentaré en la próxima entrada.

Los límites del itinerario libre y abierto: un breve balance (1)


Estamos a punto de terminar el primer trimestre del curso, y sin duda es un buen momento para hacer balance del proyecto que, a finales del mes de agosto, exponía para inaugurar esta bitácora. El modelo flipped learning, combinado con lo que me dio por llamar itinerario libre y abierto, me resultaba muy atractivo sobre el papel.

Sin embargo, el día a día ha terminado por mostrarme los límites de mi proyecto para la Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato.

Si bien es verdad que algunas de esas dificultades son consecuencia de mi situación personal –pluriempleado y con tres horas de conducción diarias-, no es menos cierto que hay otras inherentes al carácter utópico del planteamiento inicial.

Trataré de diferenciar ambas en mí balance, al tiempo que dejaré constancia de las ventajas del modelo a pesar de no colmar de manera completa mis aspiraciones iniciales. En esta primera entrada hablaré de mis dificultades personales, mientras que dedicaré la segunda a tratar los restantes aspectos.

Límites de la situación

En la entrada titulada “Seguimos aprendiendo de Henri Irénée Marrou”, que publiqué a finales del mes de septiembre, dejaba constancia de los problemas que estaba encontrando para desarrollar el modelo flipped learning con itinerario libre y abierto. A día de hoy, esas dificultades siguen estando ahí, si bien en algunos casos han variado en intensidad. Por ese motivo, además de remitir al citado texto, me limitaré a nombrarlas y explicar qué ha cambiado en cada una de ellas.

1. El riesgo a naufragar en la novedad. Mis alumnos, no solo nunca habían trabajado según el sistema de la clase invertida, sino que desconocían buena parte de los medios –ya sea tecnológicos o de otro tipo- que hemos utilizado a lo largo del trimestre. Esto ha dificultado enormemente la tarea de desarrollar mi proyecto, sobre todo en las primeras semanas. Y aunque es cierto que, a partir de finales de octubre, la situación ha ido mejorando sustancialmente, todavía se nota a veces esa falta de experiencia.

2. Itinerario libre versus tiempo libre. Hace meses decía que me estaba resultando muy complicado proporcionar a mis alumnos material opcional para sus itinerarios libres. Los vídeos obligatorios me consumían la mayor parte del tiempo, dejando muy poco para lo demás. Pasados casi tres meses puedo decir que la situación continúa igual. Es más, creo que incluso el número de información optativo que les proporciono es menor.

3. Un nuevo reto en un año complejo. En la línea con el punto anterior hemos de situar la exigencia del trabajo en la Universidad de Valladolid. El tiempo que paso conduciendo, unido a la preparación de las clases en la Facultad de Comercio y mi presencia en las mismas, me limita mucho a la hora de desarrollar el modelo en su totalidad. Esto me ha llevado a una especie de repliegue que, con un poco de suerte, toque a su fin cuando en enero termine con mi asignatura allí.

Las características de la revolución industrial


A mediados del siglo XVIII se inició en Gran Bretaña un intenso proceso de industrialización que llevó a la transformación radical de la forma de producir, distribuir y comercializar bienes y servicios. Posteriormente, esos cambios se extendieron al continente europeo, así como a otros territorios fuera del Viejo Mundo, como los EE.UU. o Japón. En esta clase se explican las principales características de la revolución industrial: las nuevas fuentes de energía, las innovaciones tecnológicas, el desarrollo agrario, la aparición de la fábrica y los cambios en el ámbito de los transportes. Los otros vídeos están dedicados al concepto y consecuencias de la industrialización, los inicios de ese proceso en Gran Bretaña, su expansión al Continente, la transición demográfica, la evolución económica occidental hasta 1870, la Larga Depresión de esa década, los planteamientos del liberalismo económico y los cambios económicos de finales del XIX.

Blogueros de la Historia: evaluar y acompañar en el proceso de aprendizaje


Esta semana, cada uno de los alumnos de Historia del Mundo Contemporáneo, creó su propio blog en wordpress. La idea es que, de aquí en adelante, ese espacio sirva para que publiquen sus trabajos y reflexiones sobre la asignatura. También podrán añadir noticias, vídeos, imágenes, obras de arte o canciones que guarden relación con la asignatura.

Ahora bien, desde mi punto de vista lo más interesante de esos espacios es que se podrá analizar mejor su proceso de trabajo.

El blog no será únicamente un lugar donde poner el producto final, sino que, en los distintos post, se podrá ver la evolución de sus proyectos. Considero que ese aspecto es clave, pues como docente no pretendo evaluar únicamente los resultados, sino cómo se ha recorrido el camino para llegar a ellos. De igual modo, la lectura de sus bitácoras me permitirá detectar de una forma más rápida y certera sus dificultades y carencias.

Secuencia temporal para trabajar con blogs

Lo cierto es que mi intención era comenzar con los blog en el mes de septiembre. Sin embargo, las dificultades de desarrollar el modelo flipped learning con alumnos nuevos, unidas a la falta de tiempo por mi parte y a la implantación del itinerario libre y abierto, han terminado por retrasarlo todo hasta la segunda quincena de noviembre.

Los pasos a seguir en este proceso son los siguientes:
  1. Una sesión en informática para crear las cuentas de wordpress y explicar aspectos básicos como el diseño, la publicación y edición de una entrada, la inserción de imágenes y vídeos o el modo de eliminar un post.
  2. Repetición de esa operación, a modo de tarea, en casa para comprobar si son capaces de crear una entrada varias horas después y sin ayuda del profesor.
  3. Corrección concienzuda de las publicaciones realizadas en las dos primeras semanas con la intención de ayudarles en sus primeros pasos.
  4. Publicación de, al menos, una entrada semanal que refleje el trabajo de aula. Al margen de esto podrán incluir noticias, obras de arte, enlaces…
  5. Una segunda sesión en el aula de informática (probablemente en el mes de enero) para mejorar sus conocimiento sobre wordpress, de tal modo que eso les permita mejorar la apariencia del blog y su trabajo.
  6. Difusión de algunos de los post más interesantes a través de las redes sociales.
  7. Recopilación de esas publicaciones en un conjunto de iBooks creados con la aplicación Book Creator.

Aspectos a abordar en futuras entradas

No pretendo agotar en este artículo todos los aspectos relacionados con el proyecto que tenemos entre manos, entre otras cosas porque apenas estamos empezando. Sin embargo, tengo intención de publicar en el futuro varios textos sobre la cuestión.

En concreto, considero que sería necesario explicar la conveniencia de evaluar también el proceso de trabajo, y no únicamente los resultados.

De igual modo, como docente que deja constancia de su trabajo y reflexiones en una bitácora, entiendo que debo indicar qué criterios se siguen para evaluar los blogs de los alumnos. A todo esto hemos de añadir un último texto sobre la valoración final del proyecto. Este, como es lógico, no estará disponible hasta el comienzo del verano.