Bitácora de Historia del Mundo Contemporáneo


Después de desarrollar mi primera experiencia flipped learning durante los últimos cuatro meses del curso 2015-2016 en 2º de ESO, he decidido exportar el modelo a la Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato. En este apartado de Historia en Comentarios iré compartiendo mis experiencias del periodo lectivo 2016-2017 en esa asignatura.

Aquí depositaré tanto mis impresiones, como los errores y aciertos, así como las sorpresas que, en su aprendizaje, me de mi alumnado. Un espacio, en definitiva, para compartir y reflexionar sobre innovación educativa aplicada a esta asignatura y al aprendizaje de la historia en general. Por tanto, ya seas docente o estudiante, siéntete libre de opinar, preguntar, criticar o sugerir.

Alea iacta est
Las ventajas del itinerario libre y abierto
Vídeo introductorio de la asignatura
Seguimos aprendiendo en Henri Irénée Marrou
Medidas para limitar un proyecto inabarcable
Calentando motores: un balance de las primeras doce clases
Kahoot, desarrollando la primera actividad intercentros
Rúbrica sobre el ensayo histórico
Resumiendo la repercusión de #ÉpocaDeRevoluciones
Trabajando co-evaluación y competencias con #ÉpocaDeRevoluciones
Primeras impresiones de los ensayos históricos
Blogueros de la Historia: evaluar y acompañar en el proceso de aprendizaje
¿Se puede aprender historia mediante la elaboración de cómics?
Los límites del itinerario libre y abierto: un breve balance (1)
#ÉpocaDeRevoluciones estará en la Jornada Colaborar para Enseñar de Espiral
Los límites del itinerario libre y abierto: un breve balance (2)
Cuestionarios: exámenes orales y flipped classroom
Aclarando dudas sobre los cuestionarios
Experiencia Blog: la construcción del ensayo histórico
Vídeo para la International Knowledge Fair 2017
Visitamos la Fundación Transición Española
International Knowledge Fair (Almagro 2017)
Los ensayos históricos: una nueva vuelca de tuerca
Experiencia cómic: unas conclusiones
Imagina. Crea ¿Difunde?
Blogueros de la Historia: el proceso de evaluación
Programa #DifundeHistoria
Trabajo para el concurso «Es De Libro»
Aprendizaje vivencial: el crack de 1929
Debatiendo sobre ideologías
Reflexiones sobre el curso: el fracaso final
Reflexiones sobre el curso II: solucionando el primer fracaso
Reflexiones sobre el curso III: solucionando el segundo fracaso
Reflexiones sobre el curso IV: solucionando el tercer fracaso
Cerrando el curso en el Canal 8

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Friedrich Engels y el socialismo utópico


Hemos de buscar el origen de la expresión “socialismo utópico” en los escritos de Engels, quien utilizó esa denominación al referirse a una serie de propuestas socialistas surgidas en la primera mitad del siglo XIX. En Socialismo utópico y científico (1880) este autor afirma que proceden de la Ilustración.

Por tanto, recurriendo a la clasificación elaborada por Karl Mannheim, estaríamos ante utopías de tipo racionalista.

Al respecto, es interesante señalar que las utopías no siempre son reconocidas como tales por quienes las proponen, sino que suelen ser designadas así por sus adversarios. Llevando eso al campo de la lucha por el poder, los grupos que están en ascenso propugnarían utopías, mientras que los gobernantes defenderían postulados ideológicos.

En el caso concreto que nos ocupa, el fracaso de la Ilustración durante la Revolución Francesa condujo a la sustitución de la razón por la utopía. A su vez, en ese proceso de cambio, el genio individual terminó por sustituir a los grupos en ascenso. Es precisamente en ese punto donde se detiene, en primer lugar, la atención de Engels.

El segundo punto en su estudio de este tipo de socialismos es lo que denomina la “ilusión utópica”.

Es decir, la creencia de que la verdad deberá ser reconocida por el mero hecho de ser verdad, con independencia del poder y de las fuerzas históricas. De esta manera, para el defensor de la utopía cualquier momento es bueno para la revolución. No será necesario prepararla, ni siquiera estudiar las condiciones propicias para alcanzar el éxito. Bastará con esperar, pues la verdad terminará imponiéndose.

Para Engels la utopía en la teoría socialista es propia de un periodo de falta de madurez, cuya principal manifestación era la incapacidad de las clases para sustentar el programa revolucionario. De ahí el protagonismo del genio individual, así como de la confianza ciega en el triunfo de sus postulados. En definitiva, la utopía sería un fenómeno propio del estado de inmadurez.

En Socialismo utópico y científico, Engels da tres ejemplos: Saint-Simon, Fourier y Owen.

Señala que todos surgieron durante el periodo de la Restauración. Pretende confirmar así la relación que establecía al principio entre el fracaso de la Ilustración francesa y la utopía. Ahora bien, existen notables diferencias entre ellos; especialmente entre Saint-Simon y Fourier.

El primero opta por la vía racional, mientras que el segundo se guía más por ideales románticos. De esta manera, Saint-Simon defiende que el esfuerzo ha de consistir en convencer a los demás: esto ha de ser así porque la imaginación, y no la violencia, es la que llevará a la ruptura con el pasado.

Un repaso de las ideas de Fourier nos llevará a descubrir a un autor más apasionado, menos moderado en sus planteamientos.

Por ese motivo, aunque la aportación de Engels posee un indudable valor, fracasa al no lograr distinguir con precisión los matices de cada autor y las notables diferencias que los separaban.