Medidas para limitar un proyecto inabarcable


Hace una semana, en la última entrada de esta bitácora, exponía las dificultades con las que me estaba encontrando para desarrollar un modelo de itinerario libre y abierto en la asignatura.

Fundamentalmente, era una cuestión de falta de tiempo, aunque también hacía referencia a lo fácil que es programar una forma de impartir la asignatura durante las vacaciones. Solo cuando se tiene enfrente un alumnado de carne y hueso -buenos estudiantes, todo hay que decirlo, pero humanos-, se empiezan a manifestar las primeras dificultades.

El objetivo de hoy será explicar qué he corregido de mi plan inicial para hacerlo abarcable, para adecuarlo a mis circunstancias y a las de mis alumnos. Quizá, tras leer lo que viene a continuación, muchos penséis que lo he solucionado todo de una forma sencilla: reduciendo mi carga de trabajo. Sin embargo, y ese es el gran reto de estos párrafos, trataré de demostrar que el camino tomado es un poco más complejo.

Rectificar es de sabios: moviendo el temario

Supongo que con 1º de Bachillerato terminará por suceder lo mismo que me está pasando ahora con 2º de ESO: una vez elaborado el material básico –fundamentalmente los vídeos- todo es más sencillo.

Sin embargo, al tratarse del año I en el desarrollo de la Historia del Mundo Contemporánea según el modelo flipped classroom, voy con la lengua fuera.

Eso me ha obligado a replantearme la temporalización de las unidades didácticas. En un principio, en la primera evaluación iba a dar cuatro bloques: la crisis del Antiguo Régimen y las revoluciones atlánticas, la Restauración y las oleadas revolucionarias, la revolución industrial y el movimiento obrero, y el imperialismo y la política de finales del XIX. Pues bien, he pasado el último de esos apartados al mes de enero.

Tomé esa decisión para darme cierto margen hasta que, en el mes de enero, termine mi asignatura cuatrimestral en la Universidad de Valladolid. Pero también porque son los bloques más densos del temario. No todas las unidades son igual de largas, y me he dado cuenta de que estas, aunque son solo cuatro, realmente son la mitad del temario. En definitiva, esos han sido los dos motivos que me han llevado a desplazar un apartado a la segunda evaluación.

Un itinerario más libre, pero menos abierto

La segunda medida que he adoptado para que mi proyecto sea abarcable ha consistido en reducir la cantidad de material optativo que pongo a disposición de los alumnos. Es decir, mientras los vídeos obligatorios avanzan, son menores las posibilidades de ampliar materia. En ese sentido, puede decirse que el itinerario es menos abierto.

Ahora bien, esa carencia por parte del profesor se suple con una mayor autonomía para que el estudiante busque material donde considere oportuno. De ahí que, en el título del epígrafe, hable de un itinerario más libre.

Es evidente que así tendré menos control sobre sus fuentes de información, pero también es verdad que eso les permitirá desarrollar mejor la competencia digital y el sentido crítico.

De todos modos, mis aportaciones siguen siendo más que suficientes. Hasta la fecha, por cada vídeo obligatorio que hago, genero tres elementos para ampliar. Además, según avancemos hacia la Revolución Francesa esa media se va a ir ampliando. Por tanto, aunque me gustaría hacer más, el material que pongo a su disposición no es despreciable ni mucho menos.

Seguimos aprendiendo de Henri Irénée Marrou


Una semana ha sido suficiente para encontrar las primeras dificultades en el desarrollo del modelo flipped con un itinerario libre y abierto. Con estas palabras, no pretendo, ni mucho menos, firmar el acta de defunción de mi proyecto, pero es evidente a todas luces que en julio y agosto las cosas se ven de otra manera.

Por tanto, será necesario hacer un esfuerzo para acomodar –véase simplificar o ralentizar- el plan inicial a las circunstancias reales del curso académico y de un alumnado de carne y hueso.

Lo cierto es que, a lo largo de los últimos días, me he acordado bastante del que fuera uno de mis libros de cabecera al iniciar la tesis doctoral. Me estoy refiriendo a El conocimiento histórico, de Henri Irénée Marrou, y de su empeño por recordar a los recién llegados a la profesión que no son omniscientes ni omnipotentes:

“Si, hijo mío, tú no eres más que un hombre, y esto no es razón para renunciar a llevar a cabo tu tarea, tu tarea del hombre-historiador, humilde, difícil, pero dentro de sus limitaciones, seguramente fecunda”.

Quizá deba recuperar los consejos de ese maestro y replantearme la Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato desde el punto de vista de un ser limitado en capacidad y tiempo. El cómo hacerlo será motivo de una futura entrada, pues ahora mi objetivo es mostrar esas dificultades a las que me vengo refiriendo.

El riesgo de naufragar en la novedad

En primer lugar, me gustaría referirme a mi alumnado. Al cambiar de centro educativo, me enfrento a dos grupos de 1º de Bachillerato que no conozco. Eso hace que mi proyecto flipped con itinerario libre y abierto parta en situación de clara desventaja, pues a ningún docente se le escapa que siempre es más fácil comenzar cuando sabes a quién tienes enfrente, con sus defectos y virtudes.

A mi falta de información sobre la “materia prima” de mi trabajo hay que añadir que ellos tampoco me conocen. Nunca han trabajado conmigo ni han utilizado la metodología de la clase invertida.

En definitiva, en apenas una semana he abierto muchas puertas, demasiadas novedades a mi entender, y temo que eso sea contraproducente.

Considero que es necesario ir más despacio, aunque eso vaya en perjuicio del sistema. Habrá tiempo otros años de desarrollar mi idea inicial, pues ahora sería irresponsable pretender llevarla a cabo sin pensar en los alumnos. De nada valdría desarrollar el curso tal y como lo concebí hace mes y medio si, al final, el único que llega a la orilla es el profesor.

Itinerario libre versus tiempo libre

El curso pasado ya comprobé como mi carga laboral se multiplicaba por dos al asumir el modelo de la clase invertida. Cada uno de los vídeos que preparé para mis alumnos de 2º de ESO me llevaba entre cinco y siete horas de trabajo, a lo que hemos de añadir las tareas propias del docente: corrección de trabajos y cuadernos, tutorías con las familias, control de la asistencia, elaboración de programaciones e informes, preparación de exámenes, reuniones de departamento, claustros…

Llegados a este punto, más de uno podría pensar que las horas dedicadas a los vídeos se compensaban con el hecho de no tener que preparar las clases. Sin embargo, esa afirmación es falsa. Por mucho que la explicación pase a YouTube, un profesor que da la vuelta a su clase sigue teniendo que estar en el aula con sus alumnos. Hay que preparar actividades, proyectos, debates, juegos… para que lo aprendido en los vídeos se asiente.

Por tanto, una de las características fundamentales del modelo flipped, además de su eficacia y de la satisfacción que genera, es la cantidad ingente de tiempo que consume.

Si eso es así con un temario lineal, donde un vídeo va después de otro y así sucesivamente ¿cómo será con un itinerario libre y abierto? Tengo la respuesta: es una auténtica locura. Además de las grabaciones obligatorias, el docente tiene que preparar un material opcional -ya sea en texto, imágenes o vídeo- que los alumnos pueden seguir según sus intereses. Hasta la fecha, por cada elemento troncal, he desarrollado otros tres optativos.

Dicho esto, creo que se comprende bien la relativa situación de agobio en la que vivo, así como la necesidad de acomodar mis planes iniciales para no morir en el intento.

Un nuevo reto en un año complejo

El tercer problema al que me enfrento este curso tiene que ver con la cantidad de ocupaciones y compromisos que he adquirido. Además de formar parte del Grupo de Investigación de Historia Reciente (GIHRE), con mi trabajo sobre perfiles del centro político, he sido seleccionado para una plaza de profesor asociado en la Universidad de Valladolid. Es decir, al terminar mis clases en el instituto, voy cuatro tardes a la semana a la Facultad de Comercio para impartir la asignatura de Historia Económica.

Evidentemente, todo esto consume tiempo de preparación de clases, explicaciones en el aula y tutorías en el departamento. Pero, además, contribuye a incrementar mi estancia en el coche: paso tres horas al día al volante recorriendo las carreteras que conectan Palencia, Aranda de Duero y Valladolid.

Por último, está la cuestión de desembarcar en dos puestos de trabajo a la vez. Si ya de por si resulta complicado habituarse a los modos de hacer de un único centro, cualquiera puede imaginarse lo que supone intentarlo en dos. A esto tenemos que añadir la obligación de adaptar la mitad de las programaciones a la LOMCE y revisar las que se hicieron el año anterior.

Ahora bien, me gustaría terminar con algo de optimismo entre tanta queja. Me falta tiempo, eso es evidente, pero poco a poco empiezo a encontrar la forma de cumplir mis objetivos. Eso sí, como ya he dicho, será necesario sacrificar algunos aspectos del proyecto.

Introducción a la Historia del Mundo Contemporáneo


Iniciamos las clases dedicadas a la Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato con una breve explicación de la asignatura. En el siguiente vídeo se explican los contenidos que se abordarán, así como la forma de desarrollar un itinerario libre y abierto.

 

Vídeos y textos para las clases de 1º de Bachillerato


Con el fin de desarrollar el modelo flipped learning en 1º de Bachillerato, he grabado y escrito una serie de clases sobre la Historia del Mundo Contemporáneo. Además, al tratarse de una experiencia de itinerario libre y abierto, existen vídeos obligatorios y material optativo para ampliar conocimientos. A continuación, diferenciando un grupo de otro, así como los bloques que dividen el temario, está lo que he realizado hasta la fecha:

La crisis del Antiguo Régimen y las revoluciones inglesas
Las revoluciones atlánticas
La revolución industrial y el movimiento obrero
El Imperialismo y la política de finales del siglo XIX
La Primera Guerra Mundial
La Revolución Rusa y la experiencia soviética hasta 1939
El periodo de entreguerras y la crisis de las democracias
La Segunda Guerra Mundial
La Guerra Fría y la descolonización
El Mundo Actual

Vídeos y textos de Historia del Mundo Contemporáneo


Con el fin de desarrollar el modelo flipped learning en 1º de Bachillerato, he grabado y escrito una serie de clases sobre la Historia del Mundo Contemporáneo. Además, al tratarse de una experiencia de itinerario libre y abierto, existen vídeos obligatorios y material optativo para ampliar conocimientos. A continuación, diferenciando un grupo de otro, así como los bloques que dividen el temario, está lo que he realizado hasta la fecha:

La crisis del Antiguo Régimen y las revoluciones inglesas
Las revoluciones atlánticas
La revolución industrial y el movimiento obrero
El Imperialismo y la política de finales del siglo XIX
La Primera Guerra Mundial
La Revolución Rusa y la experiencia soviética hasta 1939
El periodo de entreguerras y la crisis de las democracias
La Segunda Guerra Mundial
La Guerra Fría y la descolonización
El Mundo Actual

El arte gótico


Clase pensada para alumnos de 2º de ESO dentro de una experiencia de flipped learning. En este vídeo se explican las principales características del arte gótico, así como los elementos arquitectónicos de ese estilo. La información sobre el arte medieval se complementa con un primer vídeo dedicado al arte románico.

 

Las ventajas del itinerario libre y abierto


En el primer artículo de esta bitácora plantee los rasgos fundamentales del modelo que pretendo implantar en la asignatura de Historia del Mundo Contemporáneo para el curso 2016-2017. Inicié la explicación desarrollando la idea de itinerario libre y abierto, usando como ejemplo los libros de la colección Elige tu propia aventura. Y, a continuación, relacioné esa forma de llevar la materia con un modo concreto de realizar los exámenes.

El objetivo de este segundo texto es mostrar las ventajas de un sistema que compagina contenidos obligatorios con otros de libre elección.

Ahora bien, debo recordar que me muevo en un plano teórico: aún no he puesto en práctica este modelo. Precisamente esta bitácora tiene como objeto dar testimonio de los problemas, aciertos, fracasos y descubrimientos que puedan producirse en el proceso de implantación de un itinerario libre y abierto.

Elige tu propia aventura

Como ya he explicado anteriormente, los itinerarios libres y abiertos tienen dos grandes elementos:

  • Una parte de la materia obligatoria y común a todo el alumnado que, al término del curso académico, nos permitirá garantizar que tienen los conocimientos históricos básicos para todo estudiante de 1º de Bachillerato.
  • Un porcentaje de contenidos optativos que los alumnos elegirán según sus preferencias, gustos o necesidades. Este segundo grupo, como no podía ser de otro modo, se basa en la parte obligatoria.

En definitiva, según vayan avanzando por los apartados obligatorios, la asignatura les irá ofreciendo una serie de itinerarios opcionales que les permitan profundizar en algunos elementos de los aspectos comunes. Los alumnos podrán tomar uno de esos caminos o continuar por la ruta central; eso sí, al llegar a su destino final deben demostrar que han completado un porcentaje mínimo de la parte opcional. Es decir, están obligados a “desviarse” de la parte obligatoria en algún momento.

Este modelo tiene, a mi entender, tres grandes ventajas:

1. La asignatura se hace más llevadera para los alumnos, pues pueden centrarse en las cuestiones que más les atraen.

Como docentes, en no pocas ocasiones, habremos tenido que frenar su curiosidad porque se salía de los límites del temario y era necesario seguir avanzando para cumplir con la temporalización.

Un itinerario libre y abierto, unido al modelo flipped classroom, es la mejor solución a ambos problemas: ellos pueden detenerse en los aspectos que decidan, mientras que el profesor, al dejar la explicación grabada, está más libre en el aula para atender a las necesidades de los estudiantes y asesorarles en su elección.

2. Al escoger buena parte de los contenidos, pasan a ser protagonistas de un porcentaje grande de su aprendizaje.

Un itinerario libre y abierto facilita el tránsito de un rol pasivo a otro activo por parte del alumnado. En definitiva, estamos dando respuesta a una de las grandes carencias del sistema educativo: la falta de iniciativa y el “pasotismo” de los adolescentes. Dos fenómenos cuya responsabilidad nos empeñamos en achacarles a ellos, pero en los que probablemente tengamos mucha culpa los adultos.

3. La existencia de varios itinerarios enriquece al conjunto de la clase a través del intercambio de ideas entre los alumnos.

De hecho, al margen de las interacciones que se puedan desarrollar en el aula mientras profundizan en la ruta escogida, está previsto que algunos de ellos presenten sus avances ante el resto. Esto no permite únicamente que unos participen de los descubrimientos de otros, sino que los ponentes desarrollen algo tan importante –y tan marginado en nuestro sistema educativo- como la expresión oral.

Ahora bien, quizá lo más importante es que no se sacrifica, en ningún caso, el conocimiento global.

Los alumnos pueden ampliar materia en los aspectos que más les atraen, pero el hecho de que sea imprescindible aprobar la parte obligatoria en los exámenes, evita una especialización excesiva o peligrosa. La visión de conjunto de un determinado periodo histórico no está en riesgo.

Desarrolla tu propio ensayo histórico

La segunda ventaja tiene que ver con la capacidad del alumnado para construir un texto coherente, estructurado y, al mismo tiempo, creativo.

En la primera entrada de esta bitácora señalé que una parte del examen consistiría en desarrollar un tema a partir de los contenidos libremente elegidos. No se trata de repetir en este epígrafe lo escrito entonces, pero es conveniente remarcar que esos párrafos han de salir de su pluma, no de su memoria.

En definitiva, los alumnos deben desarrollar un ensayo basado en su itinerario personal. Un texto que, además de datos históricos, puede contener referencias a obras literarias, películas, esculturas, pinturas, composiciones musicales u otras manifestaciones artísticas que guarden relación con la temática.

Además, se les animará a establecer relaciones entre ese aspecto de la historia y el mundo actual.

Por supuesto, la elaboración de su creación, de esta especie de collage, no puede ser caótica. Se les pedirá cierta coherencia interna y una estructura más o menos clara para el conjunto del texto ¿Demasiado para unos alumnos de 1º de Bachillerato? Es posible, de ahí que el profesor deba ser comprensivo a la hora de evaluar su trabajo. Ahora bien ¿os imagináis qué pasaría si les enseñáramos a trabajar así?

Alea iacta est


Con esta entrada inicio el cuaderno de bitácora que, a imitación de otros docentes blogueros, voy a realizar de mi experiencia flipped classroom en la Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato. Por delante esperan nueve meses en los que narraré las peripecias de mis dos grupos del IES Juan Martín el Empecinado de Aranda de Duero (Burgos).

#Flipdebate: buscando ideas entre docentes

Antes de explicar cómo voy a llevar a cabo esa tarea, he de referirme a los contenidos y participantes de los debates que tuvieron lugar en Twitter durante la segunda mitad del mes de agosto. Sin duda, abusando de la amabilidad y la buena disposición de otros profesores, lancé a la red de los 140 caracteres varias preguntas sobre su forma de aplicar el modelo de la clase invertida.

Debo reconocer que, además de aprender bastante con las respuestas, me pareció una forma muy útil de intercambiar experiencias.

Cuestiones como la duración de los vídeos, la forma de compaginar estos con las explicaciones teóricas en el aula, el recurso a aplicaciones educativas o las ventajas de usar plataformas fueron algunos de los temas tratados. De ahí he extraído algunas ideas que tomarán forma en mi asignatura de 1º de Bachillerato. Otras no las he podido incluir, pero es bastante probable que haga uso de ellas en otros cursos.

Sirvan, por tanto, estas líneas para agradecer su colaboración a docentes como @virgicapil, @teachermsisabel, @vialap69, @juanfisicahr, @manueljesusF, @Juanmaprofe74, @cunahalicarnaso, @profesor_jesus, @dchicapardo, @dantethx70, @CuevasAlv, @jlred1978, @acalvoserrano, @carmonamaqueda, @martingvalle, @MPiedadOrozco, @VivesEstefania, @lc_pastor, @caotico27, @SansPatxo, @AlfredoPrietoMa, @eneko_fc, @raulmirandal, @ManelTrenchs, @pailar15, @PatxoPB, @ManoliFM y @jesusvelez84 entre otros.

Un itinerario libre y abierto

¿Recordáis Elige tu propia aventura? Eran libros en los que, al llegar a un punto determinado, la novela se interrumpía y te ofrecía varias alternativas; es decir, te invitaba a asumir un rol activo en la trama. Una vez tomada la decisión, debías ir a la página donde el texto continuaba según lo escogido. Pues bien, ese es el modelo de experiencia flipped que seguiré este curso.

Me explico. Al comenzar un apartado del temario, los alumnos deberán visualizar un vídeo breve –no más de 7 minutos- y de carácter obligatorio. Será este el que les abrirá las puertas a que escojan su propio itinerario de aprendizaje. Es decir, al terminar la explicación les daré la opción de profundizar en las partes del temario que más les atraigan, ya sea a través de nuevos vídeos o textos que publicaré en este mismo blog.

A todo esto hay que añadir la posibilidad de que, por su cuenta, busquen información en la red, libros, novelas, películas…

De esta manera, se enfrentarán a unos contenidos mínimos obligatorios y, al mismo tiempo, podrán diseñar un itinerario acorde a sus preferencias. El objetivo final es que todos tengan esos conocimientos comunes enriquecidos por cierta especialización escogida voluntariamente. En definitiva, el temario tendrá una parte común y otra libre y abierta.

Esta es, a grandes rasgos, la idea de este curso flipped abierto o de libre configuración. Evidentemente, esto tiene una serie de aplicaciones prácticas que, para evitar alargarme en esta entrada, no voy a plasmar aquí. Mi única intención, por ahora, es explicar la filosofía basada en Elige tu propia aventura. Ahora bien, entiendo que hay una cuestión en la que si debo detenerme: la forma de evaluar este modelo.

Cómo evaluar en un itinerario abierto

Una vez expuesta la dinámica de la asignatura, es bastante probable que más de uno se pregunte cómo voy a examinar a unos estudiantes que han seguido distintos itinerarios en su aprendizaje. La actitud, los trabajos, el cuaderno… no parece que presenten grandes problemas a la hora aplicar este modelo. Sin embargo, no sucede lo mismo con las pruebas escritas.

Me consta que algunos docentes han empezado a eliminar los exámenes de sus asignaturas. Es una decisión respetable siempre que esté bien fundamentada, pero en mi caso los tiros van por otro lado. Como indicaba más arriba, el alumnado se enfrenta a unos contenidos comunes y a otros de libre elección. Pues bien, lo lógico es que las pruebas de evaluación vayan en esa línea.

En concreto, mis estudiantes deberán superar una parte del contenido obligatorio que será igual para todos. Si no obtienen un 50% de la nota de ese apartado, de poco les valdrá lo que saquen en el resto del examen: es condición sine qua non aprobar la parte común.

Después elegirán y redactarán un texto relacionado con el itinerario que han seguido. Es decir, la segunda parte del examen la ponen ellos ¿Fácil? Daré dos razones para justificar que no lo es:
  • Teniendo en cuenta que la idea de los itinerarios está pensada para que profundicen en determinados aspectos de la asignatura, los textos no podrán centrarse en cuestiones generales o temas tratados de manera superficial.
  • La libertad que se les ha otorgado a la hora de concretar su aprendizaje, debe plasmarse también en esas redacciones. Se procurará no copiar la estructura de los apuntes, vídeos o material que se pueda encontrar en la red. A su vez, se valorará positivamente la referencia a obras literarias, películas, obras de arte, artículos de actualidad… que guarden relación con la temática escogida. En definitiva, ha de ser un texto propio y, en la medida de lo posible, creativo.

En fin, pienso que por hoy es bastante. En los próximos días, aprovechando que aún no han empezado las clases, trataré de resolver en esta bitácora las dudas u objeciones que otros docentes me transmitan al leer estos párrafos. En el caso de no haberlas, dedicaré una entrada a explicar las ventajas –de momento solo teóricas- que le veo a este modelo.

Bitácora de Historia del Mundo Contemporáneo


Después de desarrollar mi primera experiencia flipped learning durante los últimos cuatro meses del curso 2015-2016 en 2º de ESO, he decidido exportar el modelo a la Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato. En este apartado de Historia en Comentarios iré compartiendo mis experiencias del periodo lectivo 2016-2017 en esa asignatura.

Aquí depositaré tanto mis impresiones, como los errores y aciertos, así como las sorpresas que, en su aprendizaje, me de mi alumnado. Un espacio, en definitiva, para compartir y reflexionar sobre innovación educativa aplicada a esta asignatura y al aprendizaje de la historia en general. Por tanto, ya seas docente o estudiante, siéntete libre de opinar, preguntar, criticar o sugerir.

Alea iacta est
Las ventajas del itinerario libre y abierto
Vídeo introductorio de la asignatura
Seguimos aprendiendo en Henri Irénée Marrou
Medidas para limitar un proyecto inabarcable
Calentando motores: un balance de las primeras doce clases
Kahoot, desarrollando la primera actividad intercentros
Rúbrica sobre el ensayo histórico
Resumiendo la repercusión de #ÉpocaDeRevoluciones
Trabajando co-evaluación y competencias con #ÉpocaDeRevoluciones
Primeras impresiones de los ensayos históricos
Blogueros de la Historia: evaluar y acompañar en el proceso de aprendizaje
¿Se puede aprender historia mediante la elaboración de cómics?
Los límites del itinerario libre y abierto: un breve balance (1)
#ÉpocaDeRevoluciones estará en la Jornada Colaborar para Enseñar de Espiral
Los límites del itinerario libre y abierto: un breve balance (2)
Cuestionarios: exámenes orales y flipped classroom
Aclarando dudas sobre los cuestionarios
Experiencia Blog: la construcción del ensayo histórico
Vídeo para la International Knowledge Fair 2017
Visitamos la Fundación Transición Española
International Knowledge Fair (Almagro 2017)
Los ensayos históricos: una nueva vuelca de tuerca
Experiencia cómic: unas conclusiones
Imagina. Crea ¿Difunde?
Blogueros de la Historia: el proceso de evaluación
Programa #DifundeHistoria
Trabajo para el concurso «Es De Libro»
Aprendizaje vivencial: el crack de 1929
Debatiendo sobre ideologías
Reflexiones sobre el curso: el fracaso final
Reflexiones sobre el curso II: solucionando el primer fracaso
Reflexiones sobre el curso III: solucionando el segundo fracaso
Reflexiones sobre el curso IV: solucionando el tercer fracaso
Cerrando el curso en el Canal 8

El arte románico


Clase pensada para alumnos de 2º de ESO dentro de una experiencia de flipped learning. En este vídeo se explican las principales características del arte románico, así como los elementos arquitectónicos de ese estilo. La información sobre el arte medieval se complementa con un segundo vídeo dedicado al arte gótico.