Trabajo realizado por alumnos de 1º de Bachillerato del IES Juan Martín el Empecinado. Esta tarea se enmarca dentro de la “Experiencia cómic” desarrollada en coordinación con otros centros educativos durante el curso 2016-2017.
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Los niños en la revolución industrial
Trabajo realizado por alumnos de 1º de Bachillerato del IES Juan Martín el Empecinado. Esta tarea se enmarca dentro de la “Experiencia cómic” desarrollada en coordinación con otros centros educativos durante el curso 2016-2017.
El trabajo infantil
Trabajo realizado por alumnos de 1º de Bachillerato del IES Juan Martín el Empecinado. Esta tarea se enmarca dentro de la “Experiencia cómic” desarrollada en coordinación con otros centros educativos durante el curso 2016-2017.
El trabajo infantil durante la revolución industrial
Trabajo realizado por alumnos de 1º de Bachillerato del IES Juan Martín el Empecinado. Esta tarea se enmarca dentro de la «Experiencia cómic» desarrollada en coordinación con otros centros educativos durante el curso 2016-2017.
Experiencia cómic 2017
Los estudiantes de Historia del Mundo Contemporáneo del IES Juan Martín el Empecinado, coordinados con el alumnado del Gabriel Miró, Sapere Aude y Antonio Calvín, dedicaron varias sesiones del mes de enero a la elaboración de cómics de temática histórica. El proyecto se desarrolló íntegramente en el aula, siendo el programa Comic Life nuestra principal herramienta. A nosotros nos tocó en suertes la revolución industrial y el movimiento obrero, quedando para los otros centros cuestiones como las oleadas revolucionarias, el nacionalismo y el imperialismo.
A continuación dejo una serie de enlaces que recogen, tanto la explicación de la actividad, como las conclusiones del profesor y los trabajos del alumnado:
¿Se puede aprender historia mediante la elaboración de cómics?
Aprendemos historia creando cómics
Experiencia cómic: unas conclusiones
El trabajo infantil durante la revolución industrial
El trabajo infantil
Los niños en la revolución industrial
El trabajo femenino
La mujer durante la revolución industrial
El trabajo femenino en la revolución industrial
Karl Marx
Los barrios burgueses
Los barrios obreros
Imagina. Crea ¿Difunde?
Uno de los aspectos fundamentales que hemos trabajado desde comienzos de curso ha sido la creación de contenidos, ya fuera en forma de ensayos, tweets, comics, podcast… Al alumnado se le ha pedido, en primer lugar, que se documente e imagine una forma de plasmar diversos aspectos de la materia; y, después, que sea capaz de llevar a término esos planes. Ahora bien, el lema de este curso tenía un tercer elemento: la difusión.
A lo largo de las últimas semanas mis estudiantes de 1º de Bachillerato han tenido que ingeniárselas para lograr el mayor número de visitas a sus blogs. Con ese fin pueden utilizar cualquier medio a su alcance, ya sea publicitarlo entre sus conocidos o a través de las redes sociales. Todo esto acompañado de una evaluación realizada por el profesor al finalizar el trimestre.
En contra de la difusión
En cuanto mis alumnos comenzaron a publicitar los contenidos de sus blog, además de personas que les han ayudado desinteresadamente, han encontrado docentes críticos con la idea de dedicar un porcentaje de la nota a la tarea de difundir.
Antes de pasar a resumir los principales argumentos en contra, he de destacar la corrección con la que se desarrollo el debate. No fue, para nada, un “diálogo de besugos”, sino un intercambio de opiniones educado y basado en razonamientos sólidos. Estas fueron las principales objeciones:
- El sistema educativo debe basarse en el aprendizaje de contenidos y no en la labor de difusión del trabajo del alumnado o en el uso de la red.
- No es justo que la nota de los alumnos con menores capacidades sociales, con menos facultades para “vender”, se vea afectada por esta medida.
En defensa de la difusión
Me parece interesante señalar, antes de iniciar la justificación de mi proyecto, que la labor de difusión constituye un porcentaje mínimo de la nota, un cuarto de punto o 0.25 del total. Por tanto, se esté de acuerdo o en contra de lo que voy a exponer, es evidente que es mínimo el perjuicio que se le hace al alumno incapaz de dar publicidad a su trabajo.
La primera de esas objeciones fue la más fácil de rebatir: basta para ello con recurrir a la legislación vigente en la mayoría de los países de la Unión Europea. En las diversas normas educativas se hace referencia a las competencias clave como forma de adquirir capacidades. Es decir, además de evaluar el aprendizaje de contenidos, se exige al alumnado –y al profesorado- adquirir una serie de facultades.
En definitiva, sin olvidar en ningún caso la importancia de los contenidos, he introducido la difusión como fórmula que permite trabajar y evaluar, al menos dos, competencias: la digital y la de espíritu emprendedor.
Debo reconocer que el segundo argumento es más complicado de desentrañar. Ahora bien, poco a poco he logrado sintetizar mi punto de vista en tres ideas:
1. Rescatar las capacidades marginadas.
De manera habitual tenemos en cuenta cuestiones como la memoria, el hábito de trabajo, la inteligencia matemática, la corrección a la hora de escribir, las capacidades físicas e incluso el comportamiento. Un porcentaje importante de esas facultades viene “de fábrica” o se han adquirido en cursos anteriores.
Si eso es así ¿por qué marginar las habilidades sociales o las facultades que tienen que ver con el emprendimiento y la imaginación? Si tan en contra estamos de la desigualdad ¿por qué ponemos un diez a los alumnos que, por sus condiciones físicas, pueden correr los cien metros en menos de trece segundos?
No entiendo el motivo que nos lleva a considerar evaluables unas facultades, al tiempo que cercenamos otras. De igual modo que tiene ventaja un alumno hábil en la difusión de contenidos, lo tiene aquel al que la naturaleza le dio una destacada inteligencia matemática, por ejemplo ¿Por qué contar unas capacidades a la hora de poner nota y otras no?
2. Una enseñanza con la vista puesta en el futuro.
Aunque no es nuestro único objetivo, los docentes debemos preparar a los alumnos para su futura incorporación al mercado laboral. En ese sentido, me parece un error grave no trabajar con ellos la difusión por las redes sociales. Debemos tener en cuenta que la inmensa mayoría –si no todos- tendrá que utilizar internet en su futuro puesto de trabajo. A su vez, no pocos deberán utilizar la red para vender sus productos, la imagen de su marca o su propio curriculum ¿Les vamos a privar de ese aprendizaje?
3. De los errores se aprenden: el riesgo de los niños perfectos.
El tercer y último argumento tiene que ver con nuestro modo de concebir la educación. Aunque doy importancia a la nota, me parece simplemente un reflejo de su proceso de aprendizaje, que es lo realmente importante.
Tengo la sensación de que docentes, padres y alumnos vivimos obsesionados con las calificaciones, perdiendo de vista que los niños y adolescentes están en el centro educativo para aprender. En la mayor parte de los casos, eso supone que no saben y, lo más probable, es que se equivoquen varias veces. Sinceramente, eso debería de preocuparnos poco, pues se trata de que, con el tiempo, adquieran facultades, hábitos y conocimientos, que no tenían.
Si nos ceñimos a la cuestión de la difusión, sería un error pretender que todos llegaran al aula siendo experimentados publicistas. Al principio no sabrán cómo llevar a cabo su tarea y cometerán errores. Pero se trata de que, con la práctica y los consejos del profesor, vayan adquiriendo esa capacidad.
Twitteando el Arte Medieval
Los días 10, 11 y 12 de enero de 2017, ocho profesores desarrollamos en Twitter un proyecto similar a #RenacimientoCigales y #ÉpocaDeRevoluciones. Sobre la base de esas experiencias previas, e introduciendo una serie de cambios y novedades, nuestros alumnos estuvieron difundiendo información, imágenes y vídeos sobre los distintos estilos artísticos de la Edad Media.
Teniendo en cuenta que he publicado abundante información sobre las dos actividades anteriores, me limitaré a mencionar las novedades que introducía #ArteMedieval. A esto añadiré un breve apartado relativo a su repercusión.
#DifundeHistoria, un proyecto vivo
En mayo de 2016, nació #DifundeHistoria, una actividad que tiene como objetivo acercar a los alumnos a las distintas materias de Ciencias Sociales a través del uso de las nuevas tecnologías. En concreto, se pretende que sean capaces de buscar información, transformarla y extenderla por la red. De esta forma, además de la digital, se trabajan otras competencias clave como la comunicación lingüística, la social y cívica o la de sentido de la iniciativa y espíritu emprendedora.
Este gran proyecto cuenta, hasta la fecha, con tres eventos realizados, de los cuales #ArteMedieval es el último. En su preparación y desarrollo, este siguió la filosofía que ha marcado #DifundeHistoria desde su creación: la necesidad de corregir errores anteriores e introducir nuevos aspectos a trabajar. Dicho de otro modo, no estamos ante una actividad cerrada que se repite una y otra vez siguiendo los mismo patrones, sino ante algo vivo que, con el fin de mejorar y adaptarse a las necesidades del alumnado, cambia con el tiempo.
Podemos resumir los cambios de #ÉpocaDeRevoluciones a #ArteMedieval en los siguientes puntos:
- Duplicamos el número de docentes implicados, de cuatro a ocho. Esto, como es lógico, afectó también a la cantidad de alumnos, centros educativos y provincias participantes.
- Por primera vez participó en el proyecto alumnado universitario. En concreto, estudiantes de la asignatura Didáctica de las Ciencias Sociales de la Universidad de Cádiz (UCA).
- Los estudiantes de Grado, además de publicar contenidos relacionados con el arte medieval, participaron en el proceso de evaluación de sus compañeros.
- Aunque previamente se habían realizado experiencias con grupos de secundaria y bachillerato, nunca habíamos desarrollado la actividad con ambos a la vez. Contamos, por tanto, con la participación de dos niveles educativos procedentes de colegios e institutos, a los que habría que añadir un tercer nivel, el universitario.
- También se produjo un reajuste del tiempo en que se desarrollaba el proyecto. En lugar de tres horas (de 18:00 a 21:00) durante tres días, decidimos concentrar la actividad en dos horas (de 19:00 a 21:00).
Una breve referencia a la repercusión
Antes de abordar esta cuestión, he de señalar que el objetivo del proyecto no es ni mucho menos ser trending topic o salir en los medios de comunicación. Ahora bien, no hemos de olvidar el alto poder motivador que esto tiene: mi experiencia es que el alumnado se transforma cuando ve como se fijan en ellos personas ajenas al centro educativo, y más cuando se trata de expertos en la materia, periodistas o profesores.
Dicho esto destacaría dos aspectos dentro de este apartado:
- Los participantes lograron ser la tendencia más destacada de Twitter durante casi una hora, algo que no había sucedido antes con un proyecto educativo. A esto hemos de añadir que el hashtag se mantuvo entre los principales del país durante algo más de diez horas, seis de ellas seguidas. Hemos de relacionar esta importante repercusión con el alto número de alumnos y profesores con los que contábamos.
- Distintos medios de comunicación, y de manera especial la radio, se hicieron eco de la noticia. Sin embargo, es necesario reconocer que la atención prestada a #ArteMedieval fue menor a la de #ÉpocaDeRevoluciones. En mi opinión, esto fue así por la novedad que supuso la primera de esas actividades y por la cercanía en el tiempo; apenas pasaron dos meses y medio de uno a otro.
Experiencia cómic: unas conclusiones
Hace unos meses publiqué una entrada explicando una nueva actividad intercentros con alumnos del Antonio Calvín, Sapere Aude y Gabriel Miró. Se trataba de realizar -y compartir- cómics de temática histórica realizados con la aplicación Comic Life. En 1º de Bachillerato del IES Juan Martín el Empecinado nos tocó el movimiento obrero y la revolución industrial, quedando las oleadas revolucionarias, los nacionalismos y el imperialismo para los compañeros de otros institutos.
Una vez terminada la experiencia, voy a tratar de extraer conclusiones. A esto añadiré algunos ejemplos de páginas sueltas en la parte inferior del post.
Dos modalidades de trabajo en el aula
Tengo la suerte de impartir la Historia del Mundo Contemporáneo en dos grupos distintos. Eso me ha permitido utilizar un método de trabajo diferente en cada uno y establecer una comparación entre ellos.
Todos los alumnos dedicaron las primeras sesiones a recoger información y elaborar un guión para su cómic. Sobre este punto, debo aclarar que no se trataba únicamente de desarrollar una historia, sino que también debían señalar cuántas viñetas tendría cada página y a qué parte de la historia correspondería cada una de ellas.
Las diferencias entre los dos grupos llegaron a la hora de utilizar Cómic Life en el aula. Mientras unos tuvieron cuatro sesiones para buscar imágenes y elaborar su trabajo, los restantes contaron solo con dos. Lo sorprendente es que, aquellos que tuvieron menos tiempo, han tenido mejor nota que los otros.
Teniendo en cuenta que el nivel académico de los dos primeros de bachillerato es similar, es necesario que explique qué ha sucedido.
Explicación de la paradoja del tiempo
En el primero de estos grupos llevé a los alumnos al aula de informática, de tal modo que trabajaron todos a la vez. Sin embargo, en el segundo el trabajo lo hicieron en mi iPad. Es decir, mientras los restantes alumnos hacían otras actividades, un único equipo se dedicaba a confeccionar su cómic con un tiempo limitado.
De esta manera, al término de la segunda sesión, evaluaba su trabajo tal y como estaba, pues al día siguiente debían ceder el puesto a otros compañeros.
- En primer lugar, a diferencia de lo sucedido con el otro bachillerato, al trabajar un único grupo con el cómic, yo podía estar más pendiente de ellos.
- En segundo término, al tener el tiempo limitado, su aprovechamiento de la sesión de clase fue notablemente mayor.
También pueden resumirse los dos puntos anteriores de la siguiente manera: los que contaron con cuatro sesiones desperdiciaron buena parte del tiempo, tanto porque el profesor no estuvo tan encima de ellos, como por la mayor cantidad de horas con las que contaban. En definitiva, la presión ha demostrado ser un elemento clave.
El alumnado habla sobre la experiencia
A continuación transcribo algunas de las opiniones sobre la actividad del cómic que han quedado reflejadas en los blogs de mis estudiantes:
“Haciendo nosotros los cómics aprendemos a buscar y a seleccionar información porque tienes que contar algo de historia con pocas palabras de tal modo que quepa en una viñeta”.
“Me parece una forma muy buena de enseñar historia, creo que a los jóvenes de hoy en día nos llega mejor la historia a base de cómics que con los típicos apuntes y libro de historia”.
“Cuando nosotros hicimos el cómic me lo pasé muy bien porque era un tema que me gustaba y me lo pase bien buscando información algo que hasta ese momento cree que nunca iba a decir”.
“Me pareció un buen trabajo pero a la vez raro porque se nos complicó un poco ya que nunca habíamos hecho algo así, pero a la vez fue divertido”.
Los ensayos históricos: una nueva vuelca de tuerca
Desde el comienzo de la experiencia con itinerarios libres y abiertos, el ensayo histórico ha ocupado un lugar central. No en vano, además de su valor creativo y las grandes ventajas que tiene para el trabajo de la competencia lingüística, es la forma de evaluar la especialización que les pido a mis alumnos.
Hasta la fecha, los estudiantes de Historia del Mundo Contemporáneo han elaborado dos ensayos. Como ya expliqué en el post “Experiencia Blog: la construcción del ensayo histórico”, el último presentaba novedades con respecto al primero. De igual manera, ahora que están enfrascados en su tercer trabajo, he ajustado algunas cuestiones con el fin de mejorar el proceso de aprendizaje de esta experiencia.
Al margen de que contaran como nota del cuaderno y de trabajo en el aula, los dos ensayos anteriores formaban parte del examen. Es decir, había una pregunta, valorada habitualmente entre dos y tres puntos, que consistía en reproducir ese texto. Pues bien, aunque en el tercero siga siendo parte de la nota del control, no se desarrollará por escrito, sino de forma oral. Eso ha exigido tomar las siguientes medidas:
- Se dedicará un día al examen escrito, mientras que las exposiciones orales se desarrollaran en otras sesiones.
- Los alumnos dispondrán de seis minutos para exponer las claves de su trabajo, y no podrán contar con ningún material de apoyo.
- Al término de la intervención, el profesor podrá hacerle una pregunta al estudiante que expone o a cualquiera de los asistentes. Con eso se busca un doble objetivo: comprobar que conoce aspectos de su tema no explicados en su ensayo y conseguir que los restantes alumnos estén atentos.
- Mi cálculo es que, entre preparación, exposición y preguntas, dará tiempo a cuatro ensayos por día. Por tanto, les he pedido que se pongan de acuerdo y elaboren ellos mismos el calendario de intervenciones.
Por último, queda por aclarar cómo se puntúa esa exposición oral en el aula. Al tratarse de algo relativamente novedoso para ellos, no he querido darle un valor decisivo de cara a la nota del examen. De esta manera, solo se jugarán cuatro décimas, de las cuales una puede estar destinada a la pregunta que realiza el profesor.
Eso sí, el ensayo tiene un valor total de dos puntos dentro de la prueba:
- Ocho décimas para el proceso de elaboración, que queda reflejado en su blog de la asignatura a través de las distintas versiones que van realizando antes de publicar la definitiva. Es decir, se valora el proceso de trabajo y la demostración de que se usan diversas fuentes de forma correcta.
- Ocho décimas para la calidad del ensayo, que se valora a partir de lo expuesto en el post “Rúbrica sobre el ensayo histórico”.
- Cuatro décimas de la exposición oral ya descrita.
Austria-Hungría y el Imperio Otomano a finales del XIX
Al tiempo que se desarrollaba la expansión imperialista, cada una de las potencias europeas desarrolla su propia política internacional -rivalidades, alianzas y conflictos bélicos- dentro del Viejo Continente. A esa cuestión, así como a la situación interna de esos estados, está dedicado este conjunto de vídeos. Después de la introducción, en esta clase abordaremos la situación de Rusia e finales del XIX. Este apartado también incluye vídeos dedicados a la Inglaterra Victoriana, la Tercera República Francesa, la Alemania de Bismarck, la Rusia de los zares y el territorio otomano. Esto se complementa con otros vídeos dedicados a potencias no europeas, como los EE.UU., Japón y China.
