#DifundeHistoria: proyectos en Twitter


En mayo de 2016 puse en marcha una actividad en la red social de los 140 caracteres que, con el tiempo y la colaboración de otras muchas personas, ha ido tomando fuerza poco a poco. No en vano, en cada nueva edición hemos ido aumentando el número de participantes y nuestra repercusión en Twitter. Además #DifundeHistoria ha sido finalista de los premios Espiral-Fundación Base y del III Congreso Europeo de Flipped Classroom 2017.

Ahora bien, lo realmente importante de esta iniciativa es que cada versión incluye novedades y mejoras con respecto a la anterior; se trata, en definitiva, de un proyecto vivo. Las personas que nos implicamos en él no buscamos únicamente repetir una experiencia, sino mejorarla a partir de las conclusiones que hemos sacado en ediciones anteriores.

Esa cuestión, así como las competencias y destrezas que se trabajan, pueden comprobarse en los siguientes enlaces, que llevan a la explicación de los proyectos realizados hasta la fecha. En ellos también se tiene acceso al método de trabajo y evaluación de la actividad.

Twitteando el #Renacimiento 
Proyecto intercentros #ÉpocaDeRevoluciones
Twitteando el Arte Medieval
#MujeresHistóricas, una experiencia interdisciplinar
#SomosArte, la historia en hilos

#Versalles100. Conmemorando un centenario en las redes sociales

 

#HistoriaEn3Minutos: mini-vídeos para conocer el pasado


Dicen que el saber no ocupa lugar, pero es evidente que consume una ingente cantidad de tiempo. A la mayoría de nosotros nos gustaría tener más cultura, conocer en profundidad aquellas cuestiones que se alejan de nuestro campo profesional. Sin embargo, las ocupaciones del día a día nos impiden ampliar nuestros horizontes.

Consciente de eso, y de que la historia es una disciplina que despierta enorme curiosidad entre las personas, me he decidido a iniciar #HistoriaEn3Minutos. Utilizando este blog como plataforma, y aprovechando que desde hace un tiempo hago vídeos muy cortos para mis alumnos, me he decidido a difundirlos por Twitter con ese hashtag.

El objetivo es animar a todo el que quiera a dedicar entre 2 y 4 minutos -pues no todos los mini-vídeos duran lo mismo- a repasar contenidos de historia. Se trata, en definitiva, de aprovechar los ratos muertos, ese tiempo que no va a ningún lado, para «tomar» una píldora cultural. Porque, al fin y al cabo ¿quién no tiene 180 segundos libres?

Cada uno puede administrárselas como crea oportuno, pues los enlaces estarán disponibles para todos en este apartado del blog. Sin embargo, también se puede seguir el orden que voy a sugerir desde mi cuenta de Twitter (@history_topics). Allí, empezando por la Primera Guerra Mundial, voy a subir cada día un mini-vídeo con ese hashtag.

Además, se puede resolver cualquier duda, hacer sugerencias o pedir un vídeo sobre una temática concreta, utilizando la etiqueta #HistoriaEn3Minutos en Twitter o contactando conmigo en esa red social. Siempre que tenga tiempo, trataré de responder lo más rápidamente posible.


LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL #HISTORIAEN3MINUTOS


Introducción a la Primer Guerra Mundial
La Paz Armada
Las tensiones internacionales previas a la Primera Guerra Mundial
El sistema de alianzas y la Primera Guerra Mundial
El atentado de Sarajevo y el estallido de la Guerra
Los contendientes de la Primera Guerra Mundial
Los frentes de la Primera Guerra Mundial
La guerra de movimientos (1914)
La guerra de posiciones (1915-1916)
1917. El año decisivo
Los últimos meses de la Primera Guerra Mundial


LAS REVOLUCIONES RUSAS #HISTORIAEN3MINUTOS


Introducción a la Revolución Rusa
Las causas de la Revolución Rusa
Las fuerzas de oposición al zarismo
La Revolución de 1905
La Revolución Rusa: febrero
La evolución de la República Rusa
La Revolución Rusa: octubre
Los Decretos de Octubre
La construcción del Estado Soviético
La Guerra Civil: blancos contra rojos
El comunismo de guerra
La Nueva Política Económica (NEP)
La fundación de la URSS
El ascenso de Stalin


EL PERIODO DE ENTREGUERRAS #HISTORIAEN3MINUTOS


Introducción al periodo de entreguerra
La crisis económica de postguerra, 1919-1924
La crisis de postguerra: desempleo e inflación
La deuda y las indemnizaciones de guerra, 1919-1924
La crisis de la democracia
Los felices años veinte
Las relaciones internacionales durante el periodo de entreguerras
La cultura de masas
Los orígenes de la Gran Depresión
El crack de 1929
Las consecuencias del crack bursátil
La expansión de la Gran Depresión
El New Deal
Las características del fascismo
El fascismo italiano
El nacionalsocialismo alemán: primera parte
El nacionalsocialismo alemán: segunda parte
Historia de Alemania, 1914-1939


EL PERIODO DE ENTREGUERRAS #HISTORIAEN3MINUTOS


Introducción a la Segunda Guerra Mundial
El camino hacia la Segunda Guerra Mundial: primera parte
El camino hacia la Segunda Guerra Mundial: segunda parte
La Conferencia de Múnich (1938)
La cuestión polaca y el Pacto Germano-Soviético
La política expansionista de Japón
Los contendientes de la Segunda Guerra Mundial
El inicio de la Segunda Guerra Mundial
Las victorias del Eje en el frente occidental
La resistencia británica y el frente mediterráneo
La Operación Barbarroja
La guerra en el Pacífico
El fracaso alemán en la URSS y en el norte de África
La ofensiva aliada en Europa
El final de la Segunda Guerra Mundial en Europa
La rendición de Japón
Los tratados de paz
La Organización de las Naciones Unidas (ONU)
Las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial

Blogueros de la Historia: el proceso de evaluación


Hace cuatro meses comenzamos a trabajar con blogs en la asignatura de Historia del Mundo Contemporáneo. Por aquel entonces publiqué una entrada titulada Blogueros de la Historia: evaluar y acompañar en el proceso de aprendizaje. En ella hacía referencia a la puesta en marcha de la actividad, dejando para futuros post el modo de evaluar el proceso de trabajo y los resultados.

Desde entonces las bitácoras de mis alumnos han protagonizado un texto (Imagina. Crea ¿Difunde?) y han sido mencionadas en otros dos (Experiencia Blog: la construcción del ensayo histórico y Los ensayos históricos: una nueva vuelca de tuerca). A continuación pretendo explicar cómo he evaluado el trabajo de estos jóvenes blogueros a lo largo del segundo trimestre del curso.

¿Una cuestión de porcentajes?

En la programación de la asignatura el cuaderno supone 0.5 puntos de la nota. De ellos, tal como explicaba en uno de los post mencionados más arriba, el trabajo publicado vale un 75% y su difusión por la red un 25%. Más adelante explicaré cómo se puede evaluar eso, pero en este epígrafe me interesa demostrar que realmente, los alumnos que se esfuerzan, obtienen bastante más que medio punto gracias a sus bitácoras.

En los exámenes, además de enfrentarse a un test y a los conceptos de cada unidad didáctica, los estudiantes deben desarrollar un ensayo histórico. A la investigación y redacción de este se dedican, al menos, ocho sesiones en el aula. De esta manera, los blogs se convierten en sus diarios de aprendizaje, en el lugar donde señalan qué fuentes están usando y donde puede verse la evolución del texto.

El ensayo no vale lo mismo en todos los exámenes, pero suele situarse entre los dos y los tres puntos. Eso supone que, de una manera u otra, el trabajo en el cuaderno tiene una importante influencia en un cuarto de la nota de la prueba. Y, como los exámenes escritos valen el 65% de la asignatura -los orales son el 20% y los trabajos un 10%-, al final el blog es un 16% del total. Es decir, al medio punto que le otorgaba la programación, hemos de añadir otro 1.6 que depende de los exámenes.

Por tanto, las bitácoras del alumnado constituyen en torno a un cuarto de la nota final.

El desarrollo de un evaluación semanal

Desde que empezó la segunda evaluación, he corregido los cuadernos de mis alumnos todos los lunes. Para esto me ha resultado muy útil Symbaloo, donde he creado una pantalla con enlaces a todos los blogs. Eso me ha permitido tener once notas de cuaderno por alumno, y todo eso sin cargar con carpetas, plásticos y papeles. Basta con pinchar en los enlaces y leer desde cualquier dispositivo y en cualquier lugar.

Cada semana los estudiantes debían publicar, al menos, un trabajo elaborado por ellos, ya fueran fragmentos del ensayo, reflexiones sobre el aprendizaje, biografías breves de personajes históricos o los cómics que hicieron con el programa Cómic Life. Siempre que ese trabajo fuera correcto, les ponía una nota positiva en el apartado dedicado a la bitácora.

De esta manera, al final de la evaluación, simplemente he hecho la media de esas once notas.

Ahora bien, la publicación de materiales es el 75% del medio punto que, de manera oficial, vale el cuaderno. El otro 25% está dedicado a la difusión de ese trabajo.

No me voy a detener en explicar las estrategias que podían seguir para obtener visibilidad, y por tanto más visitas a sus blogs, pues es una cuestión que he desarrollado en el artículo que escribí hace un mes para theflippedlearning.com. Sin embargo, sí explicaré los pasos que he seguido para evaluar ese trabajo de difusión:

  1. He pedido a todos los alumnos que me muestren la página de estadísticas de sus blogs de wordpress, donde puede verse el número total de visitantes distintos –no de visitas- de los últimos tres meses.
  2. Al alumno con mejores estadísticas le he puesto un diez en esa parte, valorando a los demás a través de una comparación con esos resultados. Evidentemente, si el número de visitantes del mejor blog hubiera sido bajo –no ha sido el caso-, su nota hubiera sido menor, y por tanto las de los restantes estudiantes se habrían resentido.
  3. Por último, cada alumno me ha explicado, a través de ejemplos, su táctica de difusión a través de las redes. Esto me ha servido para matizar determinadas notas, pues en ocasiones un buen trabajo no obtiene los resultados esperados; pienso que, aún así, merece una valoración positiva.

Imagina. Crea ¿Difunde?


Uno de los aspectos fundamentales que hemos trabajado desde comienzos de curso ha sido la creación de contenidos, ya fuera en forma de ensayos, tweets, comics, podcast… Al alumnado se le ha pedido, en primer lugar, que se documente e imagine una forma de plasmar diversos aspectos de la materia; y, después, que sea capaz de llevar a término esos planes. Ahora bien, el lema de este curso tenía un tercer elemento: la difusión.

A lo largo de las últimas semanas mis estudiantes de 1º de Bachillerato han tenido que ingeniárselas para lograr el mayor número de visitas a sus blogs. Con ese fin pueden utilizar cualquier medio a su alcance, ya sea publicitarlo entre sus conocidos o a través de las redes sociales. Todo esto acompañado de una evaluación realizada por el profesor al finalizar el trimestre.

En contra de la difusión

En cuanto mis alumnos comenzaron a publicitar los contenidos de sus blog, además de personas que les han ayudado desinteresadamente, han encontrado docentes críticos con la idea de dedicar un porcentaje de la nota a la tarea de difundir.

Antes de pasar a resumir los principales argumentos en contra, he de destacar la corrección con la que se desarrollo el debate. No fue, para nada, un “diálogo de besugos”, sino un intercambio de opiniones educado y basado en razonamientos sólidos. Estas fueron las principales objeciones:

  • El sistema educativo debe basarse en el aprendizaje de contenidos y no en la labor de difusión del trabajo del alumnado o en el uso de la red.
  • No es justo que la nota de los alumnos con menores capacidades sociales, con menos facultades para “vender”, se vea afectada por esta medida.

En defensa de la difusión

Me parece interesante señalar, antes de iniciar la justificación de mi proyecto, que la labor de difusión constituye un porcentaje mínimo de la nota, un cuarto de punto o 0.25 del total. Por tanto, se esté de acuerdo o en contra de lo que voy a exponer, es evidente que es mínimo el perjuicio que se le hace al alumno incapaz de dar publicidad a su trabajo.

La primera de esas objeciones fue la más fácil de rebatir: basta para ello con recurrir a la legislación vigente en la mayoría de los países de la Unión Europea. En las diversas normas educativas se hace referencia a las competencias clave como forma de adquirir capacidades. Es decir, además de evaluar el aprendizaje de contenidos, se exige al alumnado –y al profesorado- adquirir una serie de facultades.

En definitiva, sin olvidar en ningún caso la importancia de los contenidos, he introducido la difusión como fórmula que permite trabajar y evaluar, al menos dos, competencias: la digital y la de espíritu emprendedor.

Debo reconocer que el segundo argumento es más complicado de desentrañar. Ahora bien, poco a poco he logrado sintetizar mi punto de vista en tres ideas:

1. Rescatar las capacidades marginadas.

De manera habitual tenemos en cuenta cuestiones como la memoria, el hábito de trabajo, la inteligencia matemática, la corrección a la hora de escribir, las capacidades físicas e incluso el comportamiento. Un porcentaje importante de esas facultades viene “de fábrica” o se han adquirido en cursos anteriores.

Si eso es así ¿por qué marginar las habilidades sociales o las facultades que tienen que ver con el emprendimiento y la imaginación? Si tan en contra estamos de la desigualdad ¿por qué ponemos un diez a los alumnos que, por sus condiciones físicas, pueden correr los cien metros en menos de trece segundos?

No entiendo el motivo que nos lleva a considerar evaluables unas facultades, al tiempo que cercenamos otras. De igual modo que tiene ventaja un alumno hábil en la difusión de contenidos, lo tiene aquel al que la naturaleza le dio una destacada inteligencia matemática, por ejemplo ¿Por qué contar unas capacidades a la hora de poner nota y otras no?

2. Una enseñanza con la vista puesta en el futuro.

Aunque no es nuestro único objetivo, los docentes debemos preparar a los alumnos para su futura incorporación al mercado laboral. En ese sentido, me parece un error grave no trabajar con ellos la difusión por las redes sociales. Debemos tener en cuenta que la inmensa mayoría –si no todos- tendrá que utilizar internet en su futuro puesto de trabajo. A su vez, no pocos deberán utilizar la red para vender sus productos, la imagen de su marca o su propio curriculum ¿Les vamos a privar de ese aprendizaje?

3. De los errores se aprenden: el riesgo de los niños perfectos.

El tercer y último argumento tiene que ver con nuestro modo de concebir la educación. Aunque doy importancia a la nota, me parece simplemente un reflejo de su proceso de aprendizaje, que es lo realmente importante.

Tengo la sensación de que docentes, padres y alumnos vivimos obsesionados con las calificaciones, perdiendo de vista que los niños y adolescentes están en el centro educativo para aprender. En la mayor parte de los casos, eso supone que no saben y, lo más probable, es que se equivoquen varias veces. Sinceramente, eso debería de preocuparnos poco, pues se trata de que, con el tiempo, adquieran facultades, hábitos y conocimientos, que no tenían.

Si nos ceñimos a la cuestión de la difusión, sería un error pretender que todos llegaran al aula siendo experimentados publicistas. Al principio no sabrán cómo llevar a cabo su tarea y cometerán errores. Pero se trata de que, con la práctica y los consejos del profesor, vayan adquiriendo esa capacidad.