La Conferencia de Paz de Versalles


En el verano de 1914 estallaba el que, hasta la Segunda Guerra Mundial, fue el conflicto más importante y destructivo de la historia de la humanidad. Más de treinta naciones de todo el mundo, así como sus imperio coloniales, se enfrentaron en una guerra que se cobró más de diez millones de muertos. Su final, en 1918, dio lugar a un nuevo panorama mundial, marcado por la decadencia de las potencias europeas, el ascenso norteamericano y el comienzo de una era de incertidumbre, crisis y miedo. Este vídeo resume el proceso de negociación de los tratados de paz, quedando los restantes para cuestiones como la introducción a la Guerra, las tensiones internacionales, la Paz Armada, el sistema de alianzasel atentado de Sarajevo y el estallido de la Guerra, los contendientes de la Gran Guerra y los principales frentes del conflicto. También hay apartados dedicados a su evolución (19141915, 1916, 1917 y 1918). Este repaso finaliza con un vídeo sobre las consecuencias del conflicto y otro sobre la fundación de la Sociedad de Naciones.

Los restantes tratados de paz


Austria firmó en septiembre de 1919 el Tratado de Saint-Germain, que reducía su territorio al actual. Tuvo que reconocer la independencia de Hungría, Checoslovaquia, Polonia y Serbia. Cedió a Italia el Tirol sur, Trieste, Istria y parte de Dalmacia.

A Serbia se le concedió Bosnia-Herzegovina y Eslovenia.

Hungría firmó en 1920 el Tratado de Trianon. Entregaba Croacia y Eslabona a Serbia, Eslovaquia a Checoslovaquia y Transilvania a Rumanía.

En noviembre de 1920, Bulgaria se vio obligada a ceder a Grecia la Tracia oriental -perdiendo su salida al mar Egeo- y gran parte de Macedonia.

Turquía firmó en agosto de 1920 el Tratado de Sèvres, donde sufrió notables pérdidas territoriales:

  • Tracia oriental y las islas del mar Egeo pasaban a Grecia.
  • Rodas y el Dodecaneso se cedían a Italia.
  • Armenia se convertía en Estado independiente.
  • Kurdistán lograba su autonomía.

Siria, Líbano y Cilicia se convertían en mandatos franceses, mientras Iraq, Palestina y Transjordania pasaban a ser mandatos británicos.

El descontento por las condiciones del Tratado de Sèvres provoco un levantamiento nacionalista acaudillado por Mustafa Kemal.

El sultán fue depuesto y se reanudó la lucha contra los griegos, de tal modo que las sucesivas victorias turcas obligaron a revisar las condiciones de paz en el Tratado de Lausana (24 de julio de 1923).

Turquía recuperaba Tracia oriental y conservaba Asia Menor en su totalidad.