Explica los objetivos de la red ferroviaria y las consecuencias de la Ley General de Ferrocarriles de 1855


QUINCUAGÉSIMO OCTAVO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Durante el bienio progresista (1854-1856), el gobierno de España aprobó la Ley General de Ferrocarriles. Se trató de una medida que, a partir de su entrada en vigor en 1855, estimuló la construcción de la red viaria básica, que era uno de los grandes anhelos del partido político en el poder.

Los objetivos de la Ley de Ferrocarriles pueden resumirse en tres puntos que, a su vez, están interrelacionados:

  • Activar la economía nacional gracias a un medio de transporte con mayor capacidad y notablemente más rápido que el existente.
  • Dar salida, mediante una inversión rentable en apariencia, al excedente de capital acumulado en las últimas décadas.
  • Favorecer el desarrollo de la industria mediante la articulación del mercado nacional y el aumento de la demanda.

A la hora de abordar las consecuencias de la Ley General de Ferrocarriles, se ha de tener en cuenta que algunas de ellas fueron positivas para el país, pero también las hubo negativas. Dentro de ese último grupo cabe destacar la escasa rentabilidad de la inversión realizada, así como los efectos de la excesiva especulación, que terminó por llevar a la crisis de 1866 y a la quiebra de numerosas entiedades financieras. Sin embargo, también se ha de destacar que la ley aprobada en 1855 revolucionó el sistema de comunicaciones en España, permitiendo crear un mercado nacional que trajo consigo el fortalecimiento de la industria. De hecho, la carga transportada pasó de 3.000 millones de toneladas en 1870 a 16.000 millones en el año 1900.

El surgimiento de la prensa de masas


El nacimiento de la prensa de masas requería en su momento de la existencia de un mercado potencial, ya que sin el hubiera sido imposible su desarrollo.

Teniendo en cuenta ese aspecto vital, podemos destacar tres factores fundamentales para el desarrollo del citado mercado potencias: el crecimiento demográfico, la extensión de la instrucción, y el desarrollo de los núcleos y de las clases urbanas.

No obstante, no hemos de perder de vista que, si para el desarrollo de todo este proceso, se requirió la confluencia de muchos factores, esto implica al mismo tiempo una enorme diversidad regional. Así, hay que afirmar que, en función de las distintas naciones, el desarrollo de la prensa varió enormemente.

A su difusión contribuyó también el acercamiento de la prensa al lector, mediante la introducción de información que pudiera interesar más a la población.

Es decir, suprimiendo la mayor parte de los contenidos abstractos, que fueron sustituidos por los populares.

La instrucción: clave en el desarrollo del periodismo

La generalización de la educación fue, sin lugar a dudas, uno de los puntos fundamentales del programa ilustrado. A su vez, tal como hemos afirmado, fue un elemento clave en el desarrollo de la prensa de masas.

La educación superior se caracterizó por su creciente carácter estatalista, que fue rompiendo la primacía privado-religiosa en este campo, así como por su finalidad: formar minorías selectas.

Además, se potenció la investigación científica por medio de dos vías: la subvención de proyectos más ambiciosos y la conexión entre profesionales de los más diversas naciones.

En lo que se refiere a la primaria, encontramos también una tendencia al monopolio estatal, que no se hizo efectivo hasta finales de siglo. Este tipo de educación, surgida en los países escandinavos, buscaba principalmente luchar contra el analfabetismo, e inculcar a los estudiantes valores moralizantes y nacionales.

La información como empresa

El desarrollo de la prensa a lo largo del siglo XIX llevó un ritmo paralelo a la revolución liberal y la revolución industrial, con las que estuvo íntimamente relacionado. Así fue como, partiendo de las bases de siglos anteriores -almanaques, calendarios, listas de precios, semanarios diversos…- aparecieron los primeras publicaciones informativas con cierta periodicidad.

Ante la demanda de información de la nueva sociedad urbana, fueron surgiendo numerosos diarios.

Estos, fieles al liberalismo imperante, se centraron especialmente en el campo económico y en el político. También fueron apareciendo en esos primeros momentos las primeras leyes gubernamentales para reglamentar el funcionamiento de las publicaciones.

Por último, en lo referente a estos nuevos diarios, podemos destacar la existencia de dos grupos: la prensa ideológica, y prensa de negocio o industrial.

Breve historia de la prensa en el siglo XIX

Distinguimos dos grandes etapas en el proceso de surgimiento y desarrollo de la prensa del XIX.

La primera de ellas está estrechamente ligada al ciclo revolucionario liberal, en el que la prensa solía estar dirigida solo a la minoría que participa en la vida política del país.

La segunda etapa se inció en pleno proceso de democratización. Es en ese momento cuando se puede hablar, al fin, de prensa de masas. Además, ese gran crecimiento de las tiradas de los nuevos medios periodísticos de debió principalmente a los siguientes cambios operados en la tecnología, las comunicaciones y la sociedad:

  • Gran desarrollo del sensacionalismo como medio para atraer lectores.
  • Búsqueda de la primicia, de la última noticia (en relación con esto hemos de situar la aparición de la figura del corresponsal).
  • Avances técnicos en los medios de comunicación y de transmisión de información; lo que permitió que la información viajara más rápido.
  • Desarrollo de las agencias de prensa.
  • Triunfo del sistema democrático, que introducía a grandes masas de población en la vida pública de las naciones.

De esta manera, se fueron sentando las bases de algunos de los medios periodísticos de mayor influencia: The Times, Daily Mail, The New York Journal