DISEÑA UN [PROYECTO]
🤩 ¿Eres DOCENTE y te planteas cómo elaborar un PROYECTO con tu alumnado?
✅ Es evidente que no es tarea fácil, por eso aquí te dejo 10 CONSEJOS que pueden resultarte ÚTILES.
En mayo de 2016, poco más de cincuenta alumnos de secundaria iniciaban una actividad de aprendizaje en 140 caracteres. Con el hashtag #RenacimientoCigales pretendía acercarles al arte de los siglos XV y XVI de una manera novedosa y, al mismo tiempo, trabajar cinco de las competencias clave: lingüística, digital, social y cívica, emprendedora y cultural.
Al terminar el 18 de mayo, comprendí que merecía la pena volver a vivir esa experiencia. De ahí que, a lo largo del curso 2016-2017 se pusiera en marcha #ÉpocaDeRevoluciones, #ArteMedieval y #MujeresHistóricas.
Cada uno de esos proyectos ha añadido algo al anterior, de tal modo que puede decirse que estamos ante algo vivo. Es decir, no se tratan de meras repeticiones, sino que se extraen conclusiones, se corrigen errores y se introducen mejoras.
Aunque he analizado estos dos proyectos en otras entradas de este blog, me gustaría detenerme en las que, a mi juicio, son las principales aportaciones de #ÉpocaDeRevoluciones y #ArteMedieval.
El primero abrió las puertas a la colaboración; es decir, dejó de ser una actividad de un solo docente –y, por tanto, un único centro- para convertirse en una trabajo conjunto de Vicente Alemany, Isabel García-Velasco, Virginia Capilla y un servidor.
Por su parte, #ArteMedieval permitió incluir, gracias a la colaboración de Jesús Vélez, a alumnos del Grado de Educación de la Universidad de Cádiz como co-evaluadores del proyecto. Esa cuestión, unida al crecimiento del número de participantes –casi trescientos alumnos-, fue la gran aportación de la actividad que realizamos a mediados de enero.
Como ya he indicado más arriba, el contenido de los párrafos anteriores puede leerse, de forma más detallada, en las entradas que he dedicado a #RenacimientoCigales, #ÉpocaDeRevoluciones y #ArteMedieval. Sin embargo, los párrafos que de aquí en adelante dedicaré a #MujeresHistóricas son totalmente novedosos.
El primer problema al que nos enfrentábamos en el inicio del proyecto era la diversidad existente entre los participantes. La fusión de dos claustros virtuales –el de #ÉpocaDeRevoluciones y el de #ArteMedieval-, unida a la incorporación de más profesores, algunos de ellos de asignaturas ajenas a las Ciencias Sociales, dificultaba notablemente la elección del tema a trabajar.
Este surgió en medio de una tormenta de ideas en el claustro, así como de un intenso debate. Después todo se coordinó a través de un documento compartido en Google Drive y la actividad, a pesar de algunos errores que cometimos, fue todo un éxito.
No en vano, participaron de manera coordinada –eso quizá sea lo más importante- más de quinientos alumnos y doce centros educativos. El entusiasmo y motivación de los estudiantes volvió a ser llamativo y no se perdieron otras conquistas de proyectos anteriores, como el trabajo de las competencias o la colaboración de los universitarios.
Además, aunque esto no pase de ser anecdótico, volvimos a ser una de las principales tendencias a nivel nacional en la red de los 140 caracteres.
Fundamentalmente, era una cuestión de falta de tiempo, aunque también hacía referencia a lo fácil que es programar una forma de impartir la asignatura durante las vacaciones. Solo cuando se tiene enfrente un alumnado de carne y hueso -buenos estudiantes, todo hay que decirlo, pero humanos-, se empiezan a manifestar las primeras dificultades.
El objetivo de hoy será explicar qué he corregido de mi plan inicial para hacerlo abarcable, para adecuarlo a mis circunstancias y a las de mis alumnos. Quizá, tras leer lo que viene a continuación, muchos penséis que lo he solucionado todo de una forma sencilla: reduciendo mi carga de trabajo. Sin embargo, y ese es el gran reto de estos párrafos, trataré de demostrar que el camino tomado es un poco más complejo.
Supongo que con 1º de Bachillerato terminará por suceder lo mismo que me está pasando ahora con 2º de ESO: una vez elaborado el material básico –fundamentalmente los vídeos- todo es más sencillo.
Eso me ha obligado a replantearme la temporalización de las unidades didácticas. En un principio, en la primera evaluación iba a dar cuatro bloques: la crisis del Antiguo Régimen y las revoluciones atlánticas, la Restauración y las oleadas revolucionarias, la revolución industrial y el movimiento obrero, y el imperialismo y la política de finales del XIX. Pues bien, he pasado el último de esos apartados al mes de enero.
Tomé esa decisión para darme cierto margen hasta que, en el mes de enero, termine mi asignatura cuatrimestral en la Universidad de Valladolid. Pero también porque son los bloques más densos del temario. No todas las unidades son igual de largas, y me he dado cuenta de que estas, aunque son solo cuatro, realmente son la mitad del temario. En definitiva, esos han sido los dos motivos que me han llevado a desplazar un apartado a la segunda evaluación.
La segunda medida que he adoptado para que mi proyecto sea abarcable ha consistido en reducir la cantidad de material optativo que pongo a disposición de los alumnos. Es decir, mientras los vídeos obligatorios avanzan, son menores las posibilidades de ampliar materia. En ese sentido, puede decirse que el itinerario es menos abierto.
Ahora bien, esa carencia por parte del profesor se suple con una mayor autonomía para que el estudiante busque material donde considere oportuno. De ahí que, en el título del epígrafe, hable de un itinerario más libre.
De todos modos, mis aportaciones siguen siendo más que suficientes. Hasta la fecha, por cada vídeo obligatorio que hago, genero tres elementos para ampliar. Además, según avancemos hacia la Revolución Francesa esa media se va a ir ampliando. Por tanto, aunque me gustaría hacer más, el material que pongo a su disposición no es despreciable ni mucho menos.