De Versalles a las Tullerías, en «María Antonieta» de Stefan Zweig


«Diciembre de 1790: María Antonieta a su hermano el emperador Leopoldo II: «Si, mi querido hermano, nuestra situación es espantosa, lo siento, lo veo y vuestra carta lo ha adivinado todo… El asesinato está a nuestras puertas; un puedo aparecer en una ventana, aún con mis hijos sin ser insultada, por un populacho ebrio, al cual jamás hice el menor mal sino todo lo contrario, y sin duda hay entre ellos muchos desdichados a quienes socorrí con mi propia mano. Estoy preparada para cualquier cosa y escucho con sangre fría a quienes piden mi cabeza».

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.