Describe las características de los partidos políticos que surgieron durante el reinado de Isabel II


CUADRAGÉSIMO PRIMER ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

Durante el reinado de Isabel II (1833-1868), los partidos políticos más importantes fueron el demócrata, el progresista, la Unión Liberal, el moderado y el carlista. El orden de la relación anterior obedece a un criterio ideológico, siendo el primero de ellos el que se situaría en una posición más de izquierdas y el último el más a la derecha.

Los partidos decimonónicos presentaban numerosas diferencias con los actuales, pues se trataban de agrupaciones de personas influyentes y poderosas, los llamados notables. Es decir, tenían un fuerte componente individualista, cuyas principales consecuencias eran la división interna y el enfrentamiento entre sus líderes. Además, los partidos contaban con empresas de prensa afines a su ideología que estaban al servicio de sus intereses.

Estos partidos apenas tenían contacto con la realidad social de los grupos sociales más humildes, a los que, por lo general, tendían a ignorar. Esta circunstancia se veía favorecida por la escasa participación en las elecciones de una población mayoritariamente analfabeta y sumida en la pobreza, mera espectadora de la vida política centrada en Madrid y sus élites. Estas trataron por todos los medios de mantener vigente un sistema electoral en el que solo participaban los mayores contribuyentes y los grupos que contaban con una formación superior. El porcentaje de votantes osciló entre el 0,1 % y el 25% de los españoles entre 1834 y 1868.

Anuncios

Representa una línea del tiempo desde 1833 hasta 1874, situando en ella los principales acontecimientos históricos

CUADRAGÉSIMO ESTÁNDAR DEL TEMARIO QUE, DE ACUERDO CON LO ESTIPULADO POR LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN, PODRÁ SER OBJETO DE EXAMEN EN LA EBAU, ANTIGUA SELECTIVIDAD.

1833-1868. Reinado de Isabel II.
1833-1840. Regencia de María Cristina.
1833-1839. Primera Guerra Carlista.
1834. Estatuto Real.
1835. Insurrección popular progresista.
1836. Desamortización de Mendizábal.
1836. Motín de La Granja.
1837. Constitución progresista.
1839. Pacto de Vergara.
1840-1843. Regencia de Espartero.
1843. Mayoría de edad de Isabel II.
1842. Insurrección popular en Barcelona.
1844-1854. Década Moderada.
1844. Fundación de la Guardia Civil.
1845. Constitución moderada.
1846-1849. Segunda Guerra Carlista.
1849. Fundación del Partido Demócrata.
1851. Concordato con la Santa Sede.
1854. Pronunciamiento de Vicálvaro.
1854. Fundación de la Unión Liberal.
1854-1856. Bienio Progresista.
1855. Desamortización de Madoz.
1855. Ley General de Ferrocarriles.
1856. Ley de Sociedades Bancarias y Crediticias.
1856. Constitución progresista (no aplicada).
1858. Gobierno de la Unión Liberal.
1858. Expedición franco-española a Indochina.
1859. Guerra de Marruecos.
1861. Expedición a México.
1864. Inicio de la crisis económica.
1865. Sucesos de la noche de san Daniel.
1866. Pacto de Ostende.
1868. Gloriosa Revolución.
1868-1874. Sexenio Democrático.
1870. Asesinato del general Prim.
1871-1873. Reinado de Amadeo de Saboya.
1872. Comienzo de la Tercera Guerra Carlista.
1873. Proclamación de la Primera República.
1873. Presidencia de Figueras.
1873. Presidencia de Pi i Margall.
1873. Estallido de la Revolución Cantonal.
1873. Presidencia de Salmerón.
1873. Presidencia de Castelar.
1874. Golpe de Estado: presidencia del general Serrano.
1874. Pronunciamiento de Sagunto.
1874. Alfonso XII es proclamado rey de España.

La deriva política serbia III

Receloso acaso de un temible competidor, el presidente serbio sentó las bases para cortar de raíz el crecimiento del partido de Seselj. El enfrentamiento con los radicales tuvo por efecto principal la disolución, el 20 de octubre de 1993, del parlamento serbio; Milosevic convocó nuevas elecciones para el 19 de diciembre, en medio de las quejas de todos los partidos, exceptuando, naturalmente, el Socialista. Las elecciones se tradujeron en un visible éxito de este último, que se hizo con 123 de los 250 escaños. Los radicales de Seselj perdieron claramente terreno -39 escaños- y se vieron superados incluso por la coalición opositora DEPOS -45 escaños-; el Partido Demócrata, por su parte, obtuvo 29 actas parlamentarias. Aunque los resultados no parecían obligar a los socialistas a buscar apoyos en el parlamento, lo cierto es que no era descartable una aproximación, aparentemente contra natura, entre el partido de Seselj y las formaciones políticas, sobre el papel en la oposición democrática, lideradas por Vuk Draskovic y Zoran Djindjic.

José Carlos Lechado y Carlos Taibo, Los conflictos yugoslavos, p. 130.