Caricaturas de la sociedad estamental


El estudio de la historia se puede abordar desde varias perspectivas. Una de ellas, como quedó patente en la entrada dedicada al retrato de Luis XIV de Hyacinthe Rigaud, es la iconografía. De igual manera que para comprender la política observábamos los símbolos del poder, para repasar la sociedad estamental vamos a fijarnos en las caricaturas.

A continuación se muestran tres imágenes en las que puede verse un representante de cada estamento: nobleza, clero y estado llano o tercer estado. Todos estos dibujos satíricos se basan en la misma idea: los no privilegiados cargan con los privilegiados. Es decir, según los autores de las caricaturas, la sociedad de la época hunde sus raíces en una situación injusta. Visiones como esta, así como la proliferación de este tipo de propaganda, resultarán fundamentales para la desaparición de los estamentos a finales del siglo XVIII y principios del XIX.

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La sociedad estamental


Antes de iniciar nuestro repaso a la Historia del Mundo Contemporáneo, es importante conocer de dónde partimos. Por ese motivo se dedican tres vídeos al Antiguo Régimen, el sistema político, económico y social que se desarrolló durante buena parte de la Edad Moderna. Este vídeo está dedicado a la sociedad estamental, y su información se complementa con uno dedicado a la monarquía absoluta y otro a la economía pre-industrial.

Luis XIV en el cine: la humillación de la nobleza ante el monarca absoluto


Se ha de relacionar este corte de la película «Vatel» (2000) con el de la entrada Luis XIV en el cine: el poder de la monarquía sobre la nobleza. En concreto, si en aquel fragmento se señalaba la dependencia económica de los privilegiados con respecto al rey, en este se aprecia claramente la superioridad de este último. El príncipe de Condé, uno de los nobles más poderosos de Francia, permanece de pie ante el Luis XIV, a pesar de padecer de la gota. Y todo ello sin que el monarca se inmute: no hace el más leve gesto cuando entra en la sala, e incluso continúa comiendo como si no le importara la presencia de ese hombre.

La relación de dependencia existente hace que Condé sea capaz de aguantar cualquier humillación con tal de que Luis XIV le otorgue un cargo militar. Solo eso puede salvarlo de la bancarrota, y ambos personajes lo saben. Por eso el rey, haciendo gala una vez más de su superioridad, abandona la sala sin dar respuesta. La deja en manos de un subalterno, como si hablar con el príncipe fuera para él rebajarse. Es así como Condé, uno de los grandes nobles de Francia, debe esperar a que sus deseos se vean confirmados por boca del secretario de Luis XIV.

 

Luis XIV en el cine: el poder de la monarquía sobre la nobleza


La trama de «Vatel» (2000) transcurre durante la visita de Luis XIV al palacio de un aristócrata francés, el príncipe de Condé. El rey va a iniciar la guerra contra las Provincias Unidas y necesita un general que dirija las operaciones militares. El problema es que el mejor estratega de Francia está enemistado con él desde que, en sus primeros años de reinado, participara en una revuelta nobiliar -fronda de los príncipes- contra la Corona. Sin embargo, Condé está económicamente arruinado y necesita, a toda costa, recibir ese encargo del rey para recuperar su estatus económico.

El fragmento que se muestra a continuación se desarrolla al inicio de la película. En él, además de mostrarse la llegada del rey -en su atuendo podemos ver algunas cuestiones relacionadas con la moda en Versalles-, se hace visible la penuria económica en la que vive Condé. De hecho, el protagonista del film, Vatel, es el encargado de explicársela a los acreedores del príncipe cuando estos vienen a cobrar. En definitiva, aquellos nobles que habían disputado su poder al rey, al que consideraban primus inter pares -primero entre iguales-, necesitan ahora del monarca para no arruinarse. Luis XIV, al igual que el resto de mandatarios absolutistas, ya no se considera un igual a ellos. Es superior, y no solo eso, los aristócratas dependen de su favor, de los cargos públicos, para subsistir económicamente. Él ha pasado a ser el sol, y el resto de la nobleza los planetas y satélites que giran a su alrededor.