Los últimos tiempos de Franco IV

Raymond Carr y Juan Pablo Fusi explican así lo sucedido con la frustrada apertura: «Arias fracasó por una acumulación de circunstancias: por la resistencia de la derecha franquista, Franco incluido (lo que empezó a llamarse el «búnker»); por la alarma que produjo en España la Revolución portuguesa de abril de 1974 y por el temor del franquismo a que Arias pudiera ser el Caetano español; por la creciente presión del terrorismo, por el malestar laboral y por la agitación de los estudiantes; por la durísima política de orden público, especialmente en el País Vasco, con que Arias quiso contrarrestar las críticas que recibía desde su derecha; y, finalmente, porque, en el fondo, Arias era demasiado conservador y franquista como para haber realizado una democratización verdadera del régimen, esto es, una democratización no limitada por la propia legalidad del régimen que se pretendía transformar».

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p.29.