La Revolución Francesa | De la Toma de la Bastilla a Robespierre


En este episodio de la serie dedicada a la Historia de 4º de ESO se abordan las causas de la Revolución Francesa, sus etapas y la explicación de su desarrollo histórico desde la Toma de la Bastilla hasta la llegada al poder de Maximilien Robespierre. Además, también nos centraremos en la influencia de la Ilustración y la crisis económica que precedió a esos hechos.

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ESTRUCTURA DEL VÍDEO:

  • 0:23. Las causas de la Revolución Francesa.
  • 3:27. Las etapas de la Revolución Francesa.
  • 5:32. La convocatoria de los Estados Generales.
  • 6:45. La Asamblea Nacional: el juramento de la Sala del Juego de la Pelota.
  • 7:51. La Toma de la Bastilla.
  • 8:29. De Versalles a las Tullerías.
  • 9:40. La Convención.
  • 11:27. El final de la monarquía en Francia.
  • 12:56. Girondinos y jacobinos.
  • 15:12. Robespierre en el poder.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Historia Contemporánea; Javier Paredes – Ariel.
  2. Las clases privilegiadas en el Antiguo Régimen; Antonio Domínguez Ortiz – Akal.
  3. Historia 4º de ESO – Santillana.
  4. Historia del Mundo Contemporáneo – Oxford.

DIAPOSITIVAS DEL VÍDEO:

La convocatoria de los Estados Generales, en «María Antonieta» de Stefan Zweig


«…resuelve el rey, en el último momento, después de las habituales vacilaciones, convocar los Estados Generales, que desde hace doscientos años representan realmente a todo el pueblo. Para privar de su supremacía anticipadamente a aquellos en cuyas manos están todavía los derechos y la riqueza, el primero y el segundo Estado, la nobleza y el clero, ha duplicado el rey, por consejo de Necker, el número de representantes del tercer Estado. Así, ambas fuerzas están en equilibrio y el monarca se reserva con ello el poder decidir en última instancia. La convocatoria de la Asamblea Nacional aminorará la responsabilidad del rey y fortalecerá su autoridad: así se piensa en la corte. Pero el pueblo piensa de otro modo; por primera vez se siente convocado, y sabe que sólo por desesperación, y nunca por bondad, llaman los reyes a sus consejos al pueblo. Una tarea inmensa es atribuida con ello a la nación, pero también se da la ocasión que no volverá a presentarse; el pueblo está decidido a aprovecharla. Un arrebato de entusiasmo se desborda por ciudades y aldeas; las elecciones son una fiesta; las reuniones, lugares de mística exaltación nacional. Por fin puede comenzar la obra: el 5 de mayo de 1789, día de la apertura de los Estados Generales, por primera vez es Versalles no sólo residencia de un rey, sino la capital, el cerebro, el corazón y el alma de todo Francia».

El recurso a Necker, en «María Antonieta» de Stefan Zweig


«Conforme se siente venir con mayor rapidez el hundimiento, tanto más inquieta se siente la corte. Por fin, se comienza a comprender que no basta cambiar de ministros, sino que hay que cambiar de sistema. Al borde de la bancarrota, por primera vez, no se exige ya del anhelado salvador público que sea de familia ilustre, sino, ante todo, que sea popular -concepto nuevo en la corte francesa- e infunda confianza a ese desconocido y peligroso ser llamado «pueblo». Tal hombre existe, se le conoce en la corte; ya antes, estrechados por la necesidad, han llegado a solicitar sus consejos, aunque sea de origen burgués, extranjero, suizo, y, lo que es mil veces peor, un verdadero hereje, un calvinista (…) Pero como ve todavía vacilante a su siempre indeciso marido, acude resuelta a este hombre peligroso como se echa mano de una traca. En agosto de 1788 hace venir a Necker a su gabinete particular y emplea la reina todo su arte de persuasión en ganar para su causa a ese hombre. Necker alcanza en aquellos minutos un doble triunfo: ser no sólo llamado, sino suplicado por una reina, y, al mismo tiempo, ver exigida por todo un pueblo su presencia en el gobierno».