La apertura de las libertades IV

Pero la manifestación ciudadana más importante fue la celebrada en Barcelona, el 1 de febrero de 1976. Su convocatoria correspondía a la llamada «Comisión de los 150», un notabilísimo elenco de personalidades catalanas pertenecientes a asociaciones de vecinos, colegios profesionales, entidades culturales y religiosas, universidad, movimiento sindical, ayuntamientos, artistas e intelectuales y, por supuesto, todos los dirigentes del Consell de Forces Polítiques, que se acababa de crear, y una representación de la Assemblea de Catalunya. Allí estaba «el todo Barcelona» de la oposición al Régimen, y su objetivo era la petición de amnistía.

Ante la importancia de la convocatoria, el gobernador civil consultó en dos ocasiones con el Ministerio de la Gobernación, que denegó su autorización. Ni el clima político a los dos meses de la muerte de Franco estaba para autorizar manifestaciones multitudinarias, ni el ambiente social crispado de huelgas tensas aconsejaba la presencia de masas en las calles, y además el tema de la amnistía era específicamente inabordable en aquellos momentos. Estas eran las razones de Fraga, que el gobernador de Barcelona compartía.

A pesar de la desautorización, hubo diálogo entre los convocantes y la autoridad gubernativa, para intentar aplazar la convocatoria o minimizar los enfrentamientos; pero no se llegó a un acuerdo.

Salvador Sánchez-Terán, La Transición. Síntesis y claves, p. 85.

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