La historia como producto intelectual

El pasado es un concepto temporal y en tanto que lleva aparejada una representación, esta es la de un caos; mientras que la Historia es un producto intelectual.

Paloma García Picazo, La sociedad internacional en el cambio de siglo (1885-1919).

Las limitaciones del historiador

Si, hijo mío, tú no eres más que un hombre, y esto no es razón para renunciar a llevar a cabo tu tarea, tu tarea del hombre-historiador, humilde, difícil, pero dentro de sus limitaciones, seguramente fecunda.

Henri-Irénée Marrou, El conocimiento histórico, p. 47.

La originalidad del historiador

El historiador será aquel que, dentro de su sistema de pensamiento (pues, por amplias que sean su cultura y, como suele decirse, su abertura de espíritu, todo hombre, por lo mismo que adopta una forma, acepta unas limitaciones), sepa plantear el problema histórico del modo más rico, más fecundo, y acierte a ver qué preguntas interesa hacerle a ese pasado. El valor de la historia, y por tal entiendo tanto su interés humano como su validez, se halla, en consecuencia, estrechamente subordinado al genio del historiador -pues, según decía Pascal, «cuanto más talento se tiene, más se encuentra que son numerosos los hombres originales», y más los tesoros por recuperar en el pasado del hombre.

Henri-Irénée Marrou, El conocimiento histórico, p. 54.

La complejidad del conocimiento histórico

Citaré el ejemplo, ya clásico, que propuso Ch. Morazé: consideremos el advenimiento de Jules Ferry a la jefatura del gobierno francés. Su historiador habrá de establecer, evidentemente, las circunstancias concretas de su acceso al poder, las negociaciones que le llevaron a alcanzarlo y la situación parlamentaria francesa en septiembre de 1880. ¿Parlamentaria? Digamos más en general y más profundamente la situación política y, por lo tanto, social, económica, etcétera. ¿Francesa? No cabe pasar por alto la coyuntura internacional: la encuesta se irá ampliando con nuevos registros. Pero volvamos a Jules Ferry. ¿Quién es este hombre? Un temperamento, una psicología, la culminación, en 1880, de una historia personal ya dilatada (nuestro colega, el psicoanalista, insistirá en que se prolongue hasta la etapa prenatal); pero el hombre Ferry, ¿es solamente el producto de una evolución iniciada en el instante de su concepción? Jules Ferry es también Saint-Dié, la emigración alsaciana, los algodoneros de Mulhouse, el protestantismo francés, etc. (pues habríamos de remontarnos hasta los orígenes del cristianismo). Pero hay también otra pista: la burguesía industria,el hundimiento de los precios agrícolas y una nueva serie de circunstancias que nos llevará, a través del estudio de las estructuras agrarias, de la campiña francesa, hasta las roturaciones de la prehistoria. Y todo esto no son sino indagaciones que nuestra mente concibe como posibles; pero también sabemos en qué medida depende del azar la posibilidad de que cada una ocurra; resulta igualmente legítimo postular la existencia de otras series causales, además de las enumeradas.

Henri-Irénée Marrou, El conocimiento histórico, p. 46.