Relación entre desarrollo económico y democratización I

Si se acepta la existencia de una cierta relación causal entre desarrollo económico y democratización, resulta ineludible explicitar la naturaleza de la misma. José María Maravall ha sostenido que dicho efecto causal opera de forma indirecta, a través de diversas variables intermedias. A medida que una economía se desarrolla, se hace también más compleja, y su administración a través de las instituciones de la dictadura se hará más difícil. Como sostiene Robert Dahl, en una economía avanzada el rendimiento a largo plazo será menos productivo bajo la coerción que si se basa en la aceptación voluntaria: los diktats autoritarios son menos eficientes que la negociación colectiva. A mismo tiempo, “el orden social también se haría más plural: como consecuencia, los recursos se descentrarían, la coerción resultaría menos viable y surgirían crecientes demandas de un pluralismo también político. Los grupos y organizaciones sociales adquirirían una mayor autonomía respecto del Estado: el número de asociaciones intermedias se multiplicaría, la sociedad civil se fortalecería, sus relaciones con el Estado alcanzarían un nuevo equilibrio, nuevas pautas de negociación sustituirían a relaciones de imposición.

Charles Powell, España en democracia, 1975-2000, p. 19.

La vía democrática de la paz y el orden

Ello refleja simplemente el hecho de que la emergencia de valores democráticos se había producido en el contexto de una larga dictadura establecida como resultado de una cruenta guerra civil, lo cual también ayuda a explicar por qué no triunfaron durante la transición los defensores del continuismo ni los partidarios de la ruptura: los primeros ignoraron que, aunque los españoles querían paz y orden, también deseaban libertades y democracia, y los segundos pasaron por alto que, si bien anhelaban democracia y libertad, no podía ser a costa de la paz y el orden. En suma, lo que existía en España en vísperas de la muerte de Franco era “una cultura política democrática impregnada de valores conservadores”. Posiblemente esa cultura política explique, en mayor medida que los factores estructurales, la naturaleza de la transición democrática que se inició tras la muerte de Franco.

Charles Powell, España en democracia, 1975-2000, p. 44.

La tercera ola democratizadora

En su análisis de la “tercera ola” mundial de las transiciones a la democracia, iniciada en 1974 con la Revolución de los Claveles en Portugal, Samuel Huntington observó que las posibilidades de democratización aumentaron cuando estos países salieron de la pobreza y alcanzaron un nivel intermedio de desarrollo socioeconómico, momento en el cual ingresaron en una “zona de transición política”.

Sobre La Tercera Ola. La democratización a finales del siglo XX de Samuel P. Huntington en Charles Powell, España en democracia, 1975-2000, p. 18.