Los tipos de colonización


Otra realidad a tener en cuenta es que la colonización se plasmó en realidades tan diferentes como diferentes fueron sus motivaciones. La tipología colonial llegó a ser extremadamente variada, aunque aquí nos vamos a ceñir a las más frecuentes.

  • La colonia en el sentido más estricto del término es aquel territorio en el que se implanta el gobierno y administración de una potencia occidental. Este gobierno actúa sobre la población nativa, a la que somete totalmente (caso de la India).
  • Las bases económicas se establecen en grandes y lejanos países a los que controlan económicamente, pero no políticamente. Los mejores ejemplos al respecto los encontramos en China, con bases como Macao o Hong-Kong.
  • Las colonias de poblamiento son aquellas a las que se trasladan importantes contingentes humanos desde la metrópoli. Estos llevan su lengua, sus instituciones y su forma de vida, por lo que la colonia se convierte en un calco de la patria (caso de Argelia o Canadá).
  • Las bases de carácter estratégico son habitualmente pequeños enclaves destinados al mantenimiento de una guarnición militar. Se basa en la importancia del lugar por sí mismo o por servir de control a las rutas comerciales (caso de Singapur o Gibraltar).
  • El protectorado se da en aquellos países donde existe de antiguo una estructura política y cultural, pero a los que se considera necesitados de ayuda por parte del país colonizador. Este, a cambio, establece un control militar y una explotación económica (caso de Marruecos).

Además de todo eso, la presencia occidental se dejó sentir en otros continentes a través de unas vías de actuación menos visibles, pero de vital importancia:

  • A través del control económico ejercido sobre una nación, sin inmiscuirse en su actividad política y sin desplazar a él ni funcionarios ni militares (casos de China o Persia).
  • O bien mediante fuertes inversiones de capital que llegaron a dominar el panorama y que establecieron un auténtico imperialismo económico (caso de EE.UU. con América Latina).

Más tardíos en el tiempo fueron los mandatos, creados por la Sociedad de Naciones tras la I Guerra Mundial para administrar los territorios que habían pertenecido a las potencias vencidas (caso de los antiguos territorios otomanos).