Rathenau y la reinserción en Occidente


Walter Rathenau fue el verdadero arquitecto de la cumbre de Génova; sin embargo, no tenía más remedio que ceder el protagonismo al premier británico Lloyd George. En 1922 Alemania no estaba en disposición de proponer nada; necesitaba que una potencia triunfadora en la Gran Guerra le respaldase. Por esa razón, en el acuerdo entre el dirigente alemán y el británico ambos ganaban algo: la idea concebida por Rathenau salía a la luz, pero bajo la estela de Lloyd George. Sebastian Haffner nos narra así el pensamiento del canciller alemán:

“…Walther Rathenau, incluso creía poder lograr un nuevo elemento que aglutinara Alemania y Occidente precisamente a partir de la victoria del bolchevismo en Rusia: al fin y al cabo, ¿acaso no compartían el interés de desactivar la bomba que de pronto había entre ellos? Había que conseguir que ambos se encargaran juntos de la reconstrucción de Rusia; así matarían dos pájaros de un tiro: sin que se notara pero irremisiblemente, Rusia volvería a entrelazarse en la red de la economía mundial capitalista; Alemania podría ganar en Rusia lo que tenía que pagar a modo de reparación a Francia e Inglaterra; y Alemania y Occidente podrían (sin que se notara, pero irremisiblemente) dejar de considerarse mutuamente deudora y acreedor y convertirse en socios”.

Bibliografía:

[1] El pacto con el diablo; Sebastian Haffner – Barcelona – Destino – 2007.

[2] Historia Universal Contemporánea II; Javier Paredes (Coord.) – Barcelona – Ariel – 2004.

[3] La guerra del mundo: los conflictos del siglo XX y el declive de occidente (1904-1953); Niall Ferguson – Barcelona – Debate – 2007.

[4] Sociedad y cultura en la República de Weimar: el fracaso de una ilusión; José Ramón Díez Espinosa – Valladolid – Universidad – 1996.