El modelo yugoslavo V

Las disidencias con respecto a la línea oficial de Moscú habían comenzado antes, entre 1928 y 1931, cuando muchos de los comunistas yugoslavos exiliados en la URSS habían sido perseguidos por apoyar las posturas de la oposición de izquierda. Stalin, además, fomentó la división de los comunistas yugoslavos en los años treinta al apoyar las aspiraciones croatas de emancipación nacional. Al finalizar la guerra, y a diferencia de lo que sucedió en los demás estados de la Europa central y oriental, Tito  y sus seguidores se sentían protagonistas de la liberación, e incluso criticaron a las fuerzas soviéticas por ciertos abusos cometidos contra la población yugoslava al penetrar en el país, como consecuencia de un acuerdo firmado en septiembre de 1944, al final de la segunda guerra mundial.

José Carlos Lechado y Carlos Taibo, Los conflictos yugoslavos, p. 24.